Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
que en la noche se besan calladas, Cual dos ondas que van impulsadas a fundirse en la orilla del río. Como el fuego que envuelve el estío, como nube que abraza otra nube, así son tu cariño y el mío que se funden en un solo ideal.
Con tu corazón en mi corazón
el lucero azul brillará mejor. Con tu corazón en mi corazón todo en el jardín hablará de amor. Notas cristalinas llenarán tu oído y una luz divina nos envolverá. Fijaré mis ojos, en tus negros ojos, uniré mis labios, a tus labios rojos. Y mi inspiración volará al seguir, con tu corazón, en mi corazón.
Cual sonoras campanas que funden
sus repiques en una armonía. Como rayos de sol que confunden su fulgor con la gloria del día. Como un son que se liga a otros sones, como sombra que besa otra sombra, así son nuestros dos corazones que se funden en un solo ideal.
que en la noche se besan calladas, Cual dos ondas que van impulsadas a fundirse en la orilla del río. Como el fuego que envuelve el estío, como nube que abraza otra nube, así son tu cariño y el mío que se funden en un solo ideal.
Con tu corazón en mi corazón
el lucero azul brillará mejor. Con tu corazón en mi corazón todo en el jardín hablará de amor. Notas cristalinas llenarán tu oído y una luz divina nos envolverá. Fijaré mis ojos, en tus negros ojos, uniré mis labios, a tus labios rojos. Y mi inspiración volará al seguir, con tu corazón, en mi corazón.
Cual sonoras campanas que funden
sus repiques en una armonía. Como rayos de sol que confunden su fulgor con la gloria del día. Como un son que se liga a otros sones, como sombra que besa otra sombra, así son nuestros dos corazones que se funden en un solo ideal.
Su historia artística no difiere de la mayoría de las
cancionistas del tango. En ella la excepción fue su apresurado final en pleno
auge, sólo comparable al de Susy Leiva, en un accidente automovilístico.
La música y el canto estaban en su casa, el padre Ado
Falasca era sastre y cantor melódico, actuaba en dúos y luego tuvo su propio
conjunto.
Cuando "Chany" -como llamaban a Rosanna- cumplió
los diez años, el papá advierte que canta muy bien, que no tiene voz de niña
chillona, que lo hace con una natural impostación. Muy pronto la incorpora a su
grupo musical y a las giras de los fines de semana por pueblos vecinos. Más
tarde también, actúan en radio y en canales de televisión de las provincias de
Córdoba y Santa Fe.
Todo avanza rápidamente. Temas populares, algunos en
italiano, conforman su repertorio. Y fue actuando en la ciudad de Rafaela,
provincia de Santa Fe, que la escucha un productor y los invita a Buenos Aires.
Pasan tres meses y llegan en marzo de 1969 a la Capital.
Casi de inmediato es invitada a presentarse en un café concert en el barrio de
San Telmo. En el mes de agosto, su padre la inscribe en un concurso para nuevas
voces organizado por el popular programa de Canal 9, "Grandes valores del
tango", por entonces conducido por Juan Carlos Thorry.
Su figura esbelta, alta, pelo rubio y lacio, de ojos claros,
con una carita agradable, despierta la atención. Sólo conoce un par de tangos,
uno es "Madreselva" que lo interpreta en la primera ronda de tres
participantes. La eligen ganadora, pero la selección recién empieza. Sin
embargo su presencia impactó al público y a los directivos. Hablan con su padre
y le proponen sacarla del concurso para presentarla como una de las figuras del
programa, con un contrato por cuatro años.
A partir de ese instante todo fue vertiginoso. Al año
siguiente graba su primer disco larga duración, tiene apenas diecisite años.
Comienzan las giras, primero por Uruguay, luego por casi todos los países de Centroamérica.
El cine también aprovecha de su éxito, no con las
características del treinta y el cuarenta cuando el tango era lo central y todo
giraba alrededor de alguna letra, su presencia es requerida para compartir
elencos con rostros de la televisión, con músicos melódicos y con otros que
hacían rock, teniendo el rol de hacer algún tema con sabor a tango.
Si bien no nació como cantora de tangos -llego a él por
casualidad- el tiempo la definió como tal. Actuó en tres películas más, de esas
rápidamente olvidables, pero un par de ellas con buena repercusión de público
en los países que había visitado en sus giras. También dejaron un buen
resultado económico. Fueron: "Arriba juventud", en la que hacía
pareja con un tal "Palolo", adolescente galán olvidado inmediatamente;
"Siempre fuimos compañeros" (1972), dirigida por el actor Fernando
Siro, con el cantor pop Donald, que se hizo en la ciudad balnearia de Mar del
Plata (400 km al sur de Buenos Aires) y finalmente, en 1976, "Te necesito
tanto amor", dirigida por Julio Saraceni y haciendo rubro con el cantante
melódico Elio Roca.
Su carrera marchaba muy bien, asistía a todo festival que se
hacía en la provincia de Buenos Aires y cosechaba público. Más adelante forma
parte de una "movida" que se llamó "Cruzada joven del
Tango" junto a María Graña, Rubén Juárez, Reynaldo Martín y otros. Se
trató de un intento fallido de reinsertar el tango en los jóvenes.
Sus dotes para la canción ciudadana no presagiaban una
revolución, un movimiento de multitudes, pero su tono grave y cálido, su
atrayente figura física y su personalidad superaban cualquier desliz. Además,
estaba en un período de formación.
En 1971 graba para el sello Diapasón acompañada por la
orquesta de Luis Stazo, entre los temas se destacan los tangos: "Amor de
verano" y "Bajo mi piel", ambos de Stazo, el primero con letra
de Federico Silva; el vals "Dos corazones" de Francisco Canaro con
letra de Ivo Pelay, el éxito del momento "Balada para un loco" de
Astor Piazzolla y Horacio Ferrer y el clásico "Sin lágrimas" de
Charlo y José María Contursi. El mismo año pero con la orquesta de Lito Escarso
y para el mismo sello registra "Rondando tu esquina", "Más sólo
que nunca" y "Madreselva", entre otros.
En el año 1975 es contratada por la empresa EMI-Odeón, junto
con la orquesta de Raúl Garello, donde hace varios tangos clásicos, entre
estos: "El último organito", "Pero yo sé", "La última
curda" y "Nostalgias".
Por último en 1982, con la empresa discográfica Polydor
graba sus dos últimos larga duración con el acompañamiento de Orlando Trípodi
dirigiendo su orquesta y su cuarteto, entre otros registros están,
"Sur", "El pañuelito", "Bien criolla y bien porteña"
y "La cumparsita".
Y fue en ese mismo año que comenzó a correr el rumor de sus
problemas de salud. En el mes de noviembre la operan de una grave enfermedad.
Enterada de las noticias publicadas dijo en un reportaje: «¡No tengo cáncer!».
Lamentablemente el mal avanzaba con rapidez.
Su última presentación fue en la tradicional "Botica
del ángel", de Bergara Leumann.
Alguien le ofreció una quinta en Don Torcuato -a treinta
kilómetros de la Capital- para que se repusiera. Fue inútil, allí falleció.
Volvió muerta a su querido pueblo de Humboldt y allí está su mausoleo y una
calle con su nombre.
Unos diez años más tarde un señor bien mayor, cabello
blanco, de hablar suave, se presentó espontáneamente en mi programa radial
"Siempre el tango". Era Ado Falasca, su padre. No quiso reportajes ni
que hiciera notar su presencia, sólo venía a entregarme un cassette con diez
temas cantados por su hija. Tampoco pidió que lo pasáramos, ni siquiera lo
insinuó. Pasaron unos pocos minutos y se fue. No se trató de un reconocimiento
especial hacia mí, la misma actitud tuvo con otros programas tangueros.
Simplemente, era un respetuoso intento que no se olvidara el nombre de su hija.
Tampoco, su paso por el tango y por la vida.
fuente: TODOTANGO.
..................................
Nota:
No solemos hacer efemérides por las muertes, sino por las fechas
de NACIMIENTO... pero bien lo valeesta artista.
Siempre recordamos a esta muy buena cantante de tangos, lamentando su partida tan temprana.
Vaya este sencillo homenaje, a treinta años de su fallecimiento, que se cumplieron el otro día, el 20 de febrero...
Un día como hoy... 15 de enero... pero de 1916... nacía ANDRES FALGÁS. .................................
Semblanza de NESTOR PINSON
publicada en la página webb TODOTANGO.
CANTOR 15 de enero de 1916 - 15 de mayo de 1995 Nombre completo: Andrés Salvio Miguel Falgás
Durante la gran época del tango, cada intérprete vocal, fuera
cantor o cancionista, tenía su estilo, su forma de cantar, sus características
salientes. Y así como a Alberto Castillo lo veía como al prototipo del cantor
extrovertido, pregonero; todo lo contrario me ocurría al escuchar a Falgás.
Mientras pasaban sus discos imaginaba su rostro arrugándose, compungido abriendo
poco la boca, emitiendo su voz como un llanto reprimido.
Como Castillo y tantos otros, fue blanco fácil de aquellos
imitadores, muy comunes por entonces, que acentuaban con trazos gruesos las
características de cada cantor. Esto no significaba en absoluto minimizar la
atracción que provocaban sus interpretaciones. Lo ratifican alrededor de 130
registros discográficos y la excelente recepción que una y otra vez recibió en
cada país que se presentó.
Hijo de padre catalán y madre italiana, nació en el barrio
de Caballito donde desarrolló sus estudios primarios y secundarios. Luego tuvo
varios empleos para ayudar a su familia pero lo suyo era el canto que por fin
tiene su premio en 1933. Las crónicas tangueras mucho han nombrado aquel
concurso emitido por LR4 Radio Splendid y, auspiciado por el polvo limpiador
Puloil. Se presentan un par de miles de participantes y en las instancias
decisivas, los finalistas son acompañados por el Trío Puloil, compuesto por
Miguel Caló, Luis Brighenti y Raúl Kaplún. Ganó Hugo Gutiérrez, también
violinista, justamente en la orquesta de Caló, y compositor. En segundo lugar
Falgás. En cuanto a las chicas, las elegidas no tuvieron trascendencia, fueron
ellas Elena Valdéz, Nora Flores y Nelly Aguirre. El premio fue una medalla,
cierta cantidad de dinero y varios meses de actuación en Radio Splendid.
En su itinerario radial fue acompañado, entre otros, por
conjuntos de ocasión dirigidos por Federico Scorticati, Enrique Rodríguez, dúos
o tríos de guitarras. Y el 5 de mayo de 1936 debuta en el disco para el sello
Odeón con el tango de Jorge Argentino Fernández y José María Contursi
"Pena de amor" y el vals "Cofrecito".
En 1938 comienza su relación con Juan Canaro haciendo
actuaciones en diversos locales y radios y cinco nuevas grabaciones. A
continuación la orquesta de Rodolfo Biagi reemplazando a Teófilo Ibañez y once
registros más entre julio de 1939 y abril de 1940.
Entonces Juan Canaro lo requiere para una larga gira por
América. Pasan por Chile, Perú, Ecuador, Colombia, casi toda Centroamérica y
llegan a Méjico.
Luego de varios meses, Canaro avisa que pega la vuelta pues
extrañaba a su familia. Gabriel Clausi, bandoneón del conjunto, se hace cargo
de apuro de una nueva formación para cumplir con los contratos firmados, se crea
así "Los reyes del tango".
Méjico lo alberga durante largo tiempo, filma una película
donde canta varios temas y graba en la Victor.
Es una época donde el cantante vive viajando de aquí para
allá, una y otra vez a Chile, Venezuela, Cuba (donde graba con Joaquín Mora),
Puerto Rico (lugar de nacimiento de la cancionista melódica Elsa Miranda, su
compañera de vida por unos años) y muchos otros países, sin dejar de pasar
algunas temporadas por Buenos Aires.
Aquí fue acompañado por Tití Rossi, por la orquesta del
cantor y violinista Raúl Garcés y actuaciones, sin llegar al disco, en la
orquesta de Julio de Caro, esto fue en 1951. Sí llegó al disco acompañado por
Roberto Pansera, Gabriel Clausi, por las guitarras de Aníbal Arias y otros.
Vuelve a Colombia en 1956 y después viaja nuevamente a
Centroamérica y Méjico. A los dos años regresa a la Argentina y adquiere una
parte de un local nocturno "Le Tucán". A fines de ese año parte a
Colombia y actúa con gran éxito, dejando el testimonio de algunos registros fonográficos.
Autógrafo de Andrés Falgásdedicado a Néstor Pinsón
Y así yendo y viniendo permanentemente, en 1983 viaja a los
Estados Unidos y actúa en La Casa Gardeliana de Nueva York y en otros
importantes escenarios.
Tiene una buena cantidad de composiciones, algunas que le
pertenecen en letra y música, otras con la colaboración en los versos de Abel
Aznar y especialmente varios títulos con José María Contursi: "Buzón de mi
vereda", "En el olvido", "Mañana a las ocho" y los
valses "Triste" y "Tu voz".
Continuó cantando hasta bien pasados sus 70 años de edad.
Fue un verdadero embajador del tango argentino y un correcto
cantor, cuyo timbre y fraseo son inconfundibles. Sigo emocionándome cada vez
que lo escucho con esa versión de "La brisa" con una rara y casi
desconocida letra de Caruso, diferente a la que grabaron el resto de sus
colegas.
Un día como hoy... 9 de agosto.. pero de 1906....nacía LUCIO DEMARE. .......................................
Por Horacio Ferrer
Biografía de LUCIO DEMARE, publicada en TODOTANGO. Extraído del "Libro del Tango", de Horacio Ferrer, editorial Antonio Tersol, 1980, España.
Pianista, compositor, director y arreglador
(9 de agosto de 1906 - 6 de marzo de 1974)
La innata facultad para la invención musical y el delicado temperamento creador identificaron, desde el momento mismo de su iniciación artística, la fisonomía de su obra. Involucrado, por razones de íntima afinidad estética con la escuela romántica, nacida con los tangos de Juan Carlos Cobián y Enrique Delfino, compartió con éstos y con Francisco De Caro, Carlos Geroni Flores, y con el Julio De Caro, de “Copacabana” y con el Agustín Bardi, de “Nunca tuvo novio”, la línea de páginas “arromanzadas” de primera clase, ofrecida entre 1915 y 1935, periodo de apogeo de esta variedad formal y anímica del tango. “Mañanitas de Montmartre”, “Musete”, “Capricho de amor”, “Dandy”, “Mi musa campera”, obra suya compuesta entre 1926 y 1932, caracterizaron con su exaltado lirismo y su riqueza melódica, ese momento inicial de su producción. Posteriormente, en ubicación musical de jerarquía paralela a la de Eduardo Pereyra, Joaquín Mora y Aníbal Troilo —entre otros— dio a conocer “Yo era un corazón” y toda una serie de páginas cantables con versos de Homero Manzi: “Telón”, “Hermana”, “Mañana zarpa un barco”, “Malena”, “Solamente ella”, “Tal vez será mi alcohol”, que inspiraron, promovieron la selecta dimensión de repertorio, que perfiló al tango del cuarenta. Con igual calidad de imaginación y de desarrollo, incursionó en la obra de concepción instrumental con “Punto muerto”, “Cascarita” y “Sentimiento tanguero”. Ejecutante de sonido y de fraseo inconfundible, ha sido un auténtico “diseur” en su piano, modalidad intimista de la que son exactamente representativas sus versiones de “Mañana zarpa un barco”, “La casita de mis viejos”, “Mi noche triste”, “Dandy”, “Mañanitas de Montmartre”, grabadas en 1952, para los discos Columbia; y “La calle sin sueño”, “Gricel”, “Nunca tuvo novio” y “Divina”, entre las vertidas para Disc Jockey, en 1968. Por igual, sus arreglos instrumentales y vocales, tienen el sello de su fina personalidad de artista, así como los conjuntos que ha dirigido en interpretaciones tan logradas como “Florcita” (Odeon, 1945), “Sentimiento tanguero” (T.K., 1956) y “Milonguero, viejo”, (Artfono, 1956), entre las interpretaciones orquestales; “No te apures Carablanca” (con Juan Carlos Miranda), “El pescante”, “En un rincón”, “Qué solo estoy”, “Pena de amor” (todos con Raúl Berón, discos Odeón, 1943-1944) y “Dónde” (con Armando Garrido, disco Artfono, 1956). .................................................... Nació en Buenos Aires. Hijo del violinista Domingo Demare. Así, como su hermano Lucas (director luego, de trascendente carrera cinematográfica) se consagró al bandoneón, él se dedicó al piano, instrumento cuyas disciplinas técnicas cursó al cuidado de Vicente Scaramuzza. Integró, en sus comienzos de profesional, la orquesta del bandoneonista Nicolás Verona. En 1926, Francisco Canaro —quien actuando en Francia partía con rumbo a Nueva York y deseaba dejar un conjunto a su nombre en París—, lo requirió para que integrara éste en el dancing Florida. Después, por iniciativa del propio compositor de “La tablada”, se asoció a los cantores Agustín Irusta y Roberto Fugazot, formando el celebrado trío Irusta-Fugazot-Demare, que debutó en el Teatro Maravillas de Madrid. Con sus compañeros de conjunto tomó parte en la filmación de algunas películas españolas —“Boliche”, entre ellas—, grabando una serie de discos Victor en Barcelona, entre los que se destacan “Capricho de Amor”, vertido por su piano y el violín de Sam Reznik, y “Mi musa campera”, registrado por orquesta de su dirección y la voz de Agustín Irusta. Luego de dos largas y exitosas turnés por países de Centro y Sudamérica, de una segunda temporada europea, regresó definitivamente a Buenos Aires en 1936. Y a la par de su hermano Lucas —cada cual en lo suyo— se incorporó al cine argentino, en el que realizó una labor musical repetidamente laureada por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas y por la Municipalidad de Buenos Aires. Alternó esa obra, con la reaparición fugaz del trío en Buenos Aires —que actuó con Canaro en la comedia “Mal de amores”— y con algunas nuevas colaboraciones con el compositor de “El pollito”, cuando tuvo éste dos pianos en su orquesta (el titular era Luis Riccardi). Pero, en 1938, prefirió formar la propia, uniendo luego su nombre al de Elvino Vardaro, para presentarse ambos por Radio Belgrano, con Alfredo Calabró como primer bandoneón y Juan Carlos Miranda, como vocalista. Desde 1939, ya desvinculado artísticamente de Vardaro, continuó su carrera de director, en pleno ascenso valorativo, grabando, desde “La racha” y “Telón”, sesenta y dos versiones para la casa Odeon, con las voces de Miranda, Raúl Berón y Horacio Quintana. Después de 1950, grabó con su orquesta para Columbia, para T.K. y para Artfono, entonces con las voces de Héctor Alvarado y Armando Garrido. Con su orquesta, apareció en la película “Sangre y acero” (1955). En la década del sesenta reciente, lo capital de su trayectoria está vinculado a una destacada labor de solista —compartida en ocasiones con Ciriaco Ortiz o con Máximo Mori— en clubes nocturnos de Buenos Aires. Y en su propio local, la Tanguería de Lucio, de la calle Cangallo, trasladada en 1969 a San Telmo, Balcarce y Giuffra ya denominada Malena al Sur. Extraído del "Libro del Tango", de Horacio Ferrer, editorial Antonio Tersol, 1980, España. MALENA- SOLO DE PIANO DE DEMARE http://www.youtube.com/watch?v=EDZ1SUsYad4