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domingo, 17 de agosto de 2014

ESTRENOS: UN GUAPO DEL 900 (1960)

1960

Se estrena "Un guapo del 900"

En el Gaumont, Gran Rex y otros cines se estrena la recreación cinematográfica de la conocida obra del dramaturgo entrerriano Samuel Eichelbaum. Dirigido por Leopoldo Torre Nilsson y con guión del propio Eichelbaum, el film es protagonizado por Alfredo Alcón, Lydia Lamaison, Arturo García Buhr, Elida Gay Palmer y Susana Mayo.

Efemérides de TELAM.
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sábado, 12 de abril de 2014

ALFREDO ALCON, ULTIMO ADIOS

12.04.2014    12:00    TELAM
despedida
Aplausos en el último adiós al gran actor Alfredo Alcón
Acompañado por familiares, amigos, ex compañeros de trabajo y cientos de personas, el cuerpo de Alcón fue saludado con aplausos al ingresar al panteón.
El cortejo fúnebre  había ingresado a las 11.30 al Cementerio de la Chacarita, donde luego se le tributó un responso religioso antes de llevarlo hasta su morada definitiva.

Guillermo Francella, Marta González, Peto Menahem, Pablo Codevilla, Julián Alvarez, Norma Aleandro, Joaquín Furriel, Cecilia Rosetto, Adrián Suar, Oscar Ferrigno (h), Nicolás Cabré y Ana María Picchio son algunos de los amigos, actores y personalidades que despiden a Alcón en el cementerio.

El cortejo fúnebre partió a las 10.30 desde el Congreso Nacional, donde con bravos y vivas la gente lo despidió desde la avenida Rivadavia.

Posteriormente pasó por el teatro San Martín, sede de las grandes representaciones y puestas teatrales de Alcón y a su paso por las avenidas de la ciudad rumbo a la Chacarita fue saludado desde las esquinas con gestos de afecto y persignaciones de los porteños.

Alcón falleció en la madrugada de ayer a los 84 años a causa de una grave insuficiencia respiratoria.

Considerado el actor emblemático del teatro argentino, calificado como el mejor, Alcón fue sin dudas el más mimado, envidiado y el que marcó más de medio siglo el teatro, el cine y la TV argentina.

Especializado en los clásicos -Shakespeare y Lorca, sobre todo-, tuvo también un especial amor por Samuel Beckett, de quien dirigió dos obras, y una estelar carrera cinematográfica con títulos como "Piel de verano", "Martín Fierro", "El santo de la espada", "Los siete locos", "El pibe Cabeza", "Prisioneros de una noche", "¿Qué es el otoño?" y "Nazareno Cruz y el lobo", entre otros.

Su última puesta fue "Final de partida", que desarrolló como director y compartiendo el escenario con Joaquín Furriel, el año pasado en el teatro San Martín.


TELAM 12.04.2014 16:10
despedida
Conmovedora y multitudinaria despedida a los restos de Alcón

Los restos mortales del gran actor argentino Alfredo Alcón fueron depositados en el Panteón de Actores del Cementerio de la Chacarita.

Amigos, familiares, compañeros de trabajo, personalidades de la cultura y la política, y público en general, acompañaron el cortejo fúnebre en medio de muestras de dolor, y una constante caída de flores sobre el automóvil fúnebre que transportaba el ataúd.

Durante el velatorio en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso y hoy en Chacarita, distintos artistas y personalidades se hicieron presentes para un último adiós a uno de los más grandes actores de todos los tiempos del teatro argentino.

Su ex esposa, amiga y compañera Norma Aleandro, Joaquín Furriel -quien compartió con él su última puesta, "Final de partida" en 2013 en el teatro San Martín-, Luis Brandoni, Graciela Borges, Susú Pecoraro, Juan Palomino, Antonio Gasalla y Estela de Carlotto, fueron algunos de los que se acercaron hasta el velatorio en el Congreso.

Adrián Suar, Pablo Codevila, Guillermo Francella, Nicolás Cabre, Ana María Piccio, Oscar Ferrigno, Roberto Antier, Cristina Banegas, Nora Lafón, Peto Menahem, Marta González, Cecilia Rosseto, María Onetto y Alejandra Darín fueron algunos de las personalidades artísticas que le tributaron un último adiós en la Chacarita.

La procesión arrancó a las 10.30, cuando Nicolás Cabré y el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez -entre otros- cargaron el féretro de Alcón que, envuelto con la bandera argentina, fue saludado por sus seguidores en la puerta del Congreso, al grito de bravos y vivas.

Aplausos cerrados, flores arrojadas sobre el coche fúnebre y la tristeza general coronada con lágrimas, acompañaron el inicio del cortejo, despedido desde la avenida Rivadavia con pétalos de rosas blancas y rosas.

Aníbal Ibarra, Susana Rinaldi, Hernán Lombardi, público en general y trabajadores del San Martín aguardaron el paso del cortejo fúnebre por ese teatro porteño, en Corrientes al 1500, donde era esperado con el audio en off de obras que Alcón protagonizó en las salas de ese complejo.

Mientras que a su paso por las avenidas de la ciudad rumbo a la Chacarita, la procesión fue saludada desde las esquinas por grupos de público que demostraban su dolor y exteriorizaban gestos de afecto.

El cortejo llegó a la Chacarita a las 11.30 donde luego se le tributó un responso religioso y luego se lo trasladó a su destino final.

Dentro del Panteón de Actores se realizó una ceremonia íntima a pedido de los familiares más cercanos, donde Joaquín Furriel leyó una carta y Carolina y Marcelo Gómez -dos amigos de Norma Aleandro-, entonaron el Ave María.

Alcón falleció en la madrugada de ayer a los 84 años en su domicilio a causa de una grave insuficiencia respiratoria y después de haber estado internado durante cuatro meses en el Sanatorio de la Trinidad.

Considerado el actor emblemático del teatro argentino, calificado por casi todos -colegas y críticos- como el mejor, Alcón fue sin dudas el más mimado, envidiado y el que marcó más de medio siglo el teatro, el cine y la TV argentina.
Especializado en los clásicos -Shakespeare y Lorca, sobre todo-, tuvo también un especial amor por Samuel Beckett, de quien dirigió dos obras, y una estelar carrera cinematográfica con títulos como  "Piel de verano", "Martín Fierro", "El santo de la espada", "Los siete locos", "El pibe Cabeza", "Prisioneros de una noche", "¿Qué es el otoño?" y "Nazareno Cruz y el lobo", entre otros

fuente: TELAM.
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el adiós del público a este GRAN ACTOR.


ALFREDO ALCON
ACTOR Y PROFESOR DE ACTORES

viernes, 11 de abril de 2014

ALFREDO ALCON, FALLECIMIENTO

TELAM - 11.04.2014 19:10
velatorio- Con dolor, despidieron en el Congreso a Alfredo Alcón


Personalidades de la cultura y el espectáculo, amigos y familiares se acercaron durante la tarde de al Salón de los Pasos Perdidos del Congreso Nacional para un último adiós al reconocido actor y director de teatro Alfredo Alcón, que falleció esta madrugada a los 84 años.

Considerado el actor argentino por excelencia, Alcón falleció en su domicilio de Barrio Norte a causa de una grave insuficiencia respiratoria y después de haber estado internado durante cuatro meses en el Sanatorio de la Trinidad.

El fallecimiento de uno de los grandes artistas de la dramaturgia nacional conmovió profundamente a todos aquellos con quienes a lo largo de una extensa carrera había compartido escenarios y proyectos.

Las actrices Norma Aleandro -su ex mujer y una de sus amigas y compañeras de trabajo más entrañables-, Graciela Borges, Antonio Gasalla, Joaquín Furriel -con quien compartió su última aventura teatral en 2013, "Final de partida-, Enrique Pinti, Estela de Carlotto y Susú Pecoraro, fueron de los primeros en llegar hasta la capilla ardiente que se montó en el Congreso.

Desde allí partirá mañana el cortejo fúnebre que, previo a un paso por el Teatro San Martín -sala de sus grandes actuaciones-, llevará los restos mortales de Alcón al Cementerio de la Chacarita, donde será enterrado en el Panteón de Actores, en una ceremonia que se desarrollará a las 11 de la mañana.

El secretario de Cultura, Jorge Coscia, emitió esta mañana una declaración en la que definió a Alcón como "ícono de la dramaturgia universal y artista absolutamente popular".

Despiden en el Congreso a Alfredo Alcón

En tanto, Estela de Carlotto pidió "recordarlo con la alegría de que lo tuvimos y que nos dio todo"; y el dramaturgo Javier Daulte, que lo dirigió en "Filosofía de vida" -su anteúltimo trabajo- destacó que su encuentro con Alcón le deparó  "un actor tan dócil y atento como nunca esperé y también frágil e inseguro como todos los actores".

Considerado el actor emblemático del teatro argentino, calificado alguna vez como el mejor, Alcón fue sin dudas el más mimado, el más envidiado por los que minimizaban su arte y el que marcó más de medio siglo el teatro, el cine y aun la televisión de la patria.

Especializado en los clásicos -Shakespeare y Lorca, sobre todo- hubo gente que decía: "Alcón siempre hace de Alcón", en tanto otros iban a ver a Alcón haciendo de Alcón como los ingleses iban a ver a Laurence Olivier hacer de Olivier o a John Gielgud hacer de Gielgud.

Lo cierto es que luego de haber declamado a aquellos y otros clásicos y haber sido el rostro visible en varias películas de Leopoldo Torre Nilsson, dio muestras de gran madurez en obras como la última, "Final de partida", en el San Martín, y hasta se atrevió al humor con "Vulnerables" y "Durmiendo con mi jefe", por Canal 13.

Alcón tuvo varios privilegios: la eufonía de su nombre, un rostro y un cuerpo privilegiados que le permitieron parecer siempre varias décadas menor, una voz característica que bien podía hablar en porteño o en madrileño con la misma versatilidad y una bonhomía que le permitió no subirse nunca al caballo, aun sabiendo quién era.

Fue un hombre siempre atento al requerimiento periodístico, florido de verba y certero en frases nunca vacías que han quedado en el papel impreso, auténtico progresista en sus ideas aunque no estuviera adscripto a un partido, y defensor de políticas y legislaciones de la última década.

Había nacido en Ciudadela, el 3 de marzo de 1930, aunque otras versiones hablan del barrio porteño de Liniers, como Alfredo Félix Alcón Riesgo, quien al egresar del Conservatorio Nacional de Arte Dramático ingresó al ciclo "Las dos carátulas", que en 1951 se emitía por Radio del Estado, hoy Nacional, la Radio Pública, aunque al mismo tiempo el contrato lo obligaba a leer informes del Mercado de Hacienda.

A principios de la década debutó en los escenarios con "Colomba", inspirada en Próspero Mérimée y dirigida por Juan Carlos Thorry, que fue el principio de una larguísima carrera en las tablas que incluyó al principio pésimas críticas, inseguridades de su parte y el ingreso en el cine con "El amor nunca muere", de 1955, como galán de Mirtha Legrand.

Debió ser el galancito, durante un puñado de filmes, de Tita Merello, otra vez de Legrand, de Graciela Borges en "Zafra" -debut de la actriz- y padeció el pedido de Samuel Eichelbaum de que quitaran su nombre como dramaturgo de "Un guapo del 900" si él era el protagonista.

El filme de Leopoldo Torre Nilsson (1960) fue sin embargo la consagración de Alcón y éxito de público, pese a que el futuro gran actor suponía que el personaje era "propiedad" de Francisco Petrone, quien lo había encarnado varias veces.

Además de sus películas con el director -"Piel de verano", "Martín Fierro", "El santo de la espada", "Güemes, la tierra en armas", "La maffia", "Los siete locos", "El pibe Cabeza", "Boquitas pintadas"-, descolló en "Los inocentes" (1964), del español Juan Antonio Bardem, "Prisioneros de una noche" y "¿Qué es el otoño?", de David José Kohon, "Nazareno Cruz y el lobo", de Leonardo Favio, "Pubis angelical", de Raúl de la Torre.

En 1978 rodó en España "Cartas de amor de una monja", de Jorge Grau, junto a Analía Gadé, prohibida en la Argentina durante años y en la que ambos cumplían escenas con desnudos que sorprendieron a los pocos que concurrieron tiempo después a su estreno en el ex cine Gloria.

En teatro actuó con éxito no sólo en la Argentina sino también España, además de otros países, sobre autores como Arthur Miller, Tennessee Williams, Henrik Ibsen, George Tavori, Eugene O`Neill, Neil Simon y Juan Villoro.

En TV se recuerdan sus trabajos en "Yerma" (1963) y "Hamlet" (1964), dirigidas por David Stivel, "Otelo", "Por el nombre de Dios", "Vulnerables", "Locas de amor" y "Herederos de una venganza" (2011), su última aparición en la pantalla chica.

Entre otros premios recibió el de mejor actor en el Festival de Cine de Cartagena, Cóndor de Plata (2), Martín Fierro (7), Konex (4), Quinquela Martín, María Guerrero, García Lorca, ACE (2), Festival de Teatro de Colombia, Ollantay, Estrella de Mar de Oro.


TELAM - 11.04.2014 19:10

Alfredo Alcón
palabras de despedida
Amigos y compañeros de trabajo recordaron con afecto a Alfredo Alcón

Distintas figuras del quehacer artístico y cultural recordaron al reconocido actor y director de teatro, cine y televisión Alfredo Alcón, quien falleció esta madrugada, a los 84 años, debido a una insuficiencia respiratoria.

El realizador y dramaturgo Javier Daulte, quien lo dirigió en la puesta "Filosofía de vida" (2011), dijo a Télam: "Estoy conmocionado, muy triste. El tuvo una vida impecable, envidiable, pudo hacer a Beckett con más de 80 años, nunca perdió su arte, su lucidez ni el talento".

Consultado acerca de cómo fue compartir trabajo en "Filosofía..." Daulte destacó: "Me encontré a un actor tan dócil y atento como nunca esperé, obediente y disciplinado, aunque era frágil e inseguro como todos los actores".

El director recordó una anécdota capaz de retratar a Alcón: "Me acuerdo un día en que durante uno de los ensayos vi la inseguridad reflejada en su cara, me acerqué y le dije, `tenés miedo que todos se den cuenta de que fuiste un blef, que toda tu prestigiosa carrera es mentira y suceda como decía Borges, aquello de que siempre uno puede sentirse un impostor`, y él se rió mucho".

Su personaje en aquella pieza se parecía mucho a como él era en la vida real, "componía a un prestigioso filósofo y catedrático para el afuera, mientras que en la intimidad era un tipo a quien lo que más le gustaba era estar embromando a todo el mundo. Igual le sucedía a Alfredo".

El actor Joaquín Furriel compartió escenario con el intérprete y antes de ingresar al Congreso donde lo velaban afirmó: "Cuando fallece un referente religioso, o cuando muere un líder político para un militante así me siento, se muere un faro para los actores, una persona que trascendió lo artístico por su dimensión de valores, a la cual la gente le demostró amor siempre".

 "Se muere un faro para los actores, una persona que trascendió lo artístico por su dimensión de valores"Joaquín Furriel

Consultado acerca de la experiencia de haber trabajado con él -en su doble rol de protagonista y director- en "Final de partida" de Samuel Beckett, el año pasado en el teatro San Martín, Furriel destacó que "es muy reciente como para dimensionar la experiencia, pero cuando hacía la obra, a cualquiera que le contaba que estaba trabajando con él me decía `guau`, aunque nunca lo hubieran visto en teatro".

Acerca del estrecho vínculo que mantenían el actor expresó: "Nos vinculábamos a través del humor, especialmente de la ironía. El admiraba especialmente al dramaturgo Beckett porque sus textos tienen humor e ironía. Sus últimos días estuvo rodeado de amor, no sufrió. Es un referente para los actores de habla hispana".

La figura del artista alcanzó con su sensibilidad a distintos personajes, así la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, precisó: "Hay que recordarlo con la alegrí¬a de que lo tuvimos y nos dio todo".

Por su parte, el secretario de Cultura de la Nación, Jorge Coscia, afirmó esta mañana que "fue un artista absolutamente popular" que marcó un antes y un después en la cultura nacional.

"Como funcionario y hombre de la cultura, despido con mucho pesar al exquisito actor argentino Alfredo Alcón: ícono de la dramaturgia universal que, a su vez, fue un artista absolutamente popular. Supo marcar un antes y un después, con su gran talento y presencia, tanto en cine y teatro como en televisión", afirmó.

"Apasionado de los textos clásicos, Alcón logró ser parte de la tradición artística argentina, incorporándose en la piel de tantísimos personajes de películas como "Martín Fierro", "El santo de la espada", "Boquitas pintadas", "Los inocentes", "Nazareno Cruz y el lobo"; y en teatro, trabajando en obras de autores como Arthur Miller, Tennessee Williams, Henrik Ibsen, Juan Villoro, entre algunas de sus participaciones de su prolífica carrera, en nuestro país y en el exterior", añadió.

El secretario de Cultura afirmó además: "Hoy le digo adiós a uno de los más grandes actores de la historia argentina, pero que, sin duda, su gran legado artístico estará siempre presente en nuestro recuerdo y en la cultura nacional".

Luis Brandoni, con quien fueron compañeros de estudios teatrales, afirmó: "En la época que era estudiante del conservatorio, él era una figura muy prominente. Tuvimos una muy buena relación, cuando él no hacía teatro, iba a ver obras de otros actores. Eso nos daba un aliento enorme, tenía una gran humildad".

Graciela Borges, muy conmovida, afirmó: "Con Alcón se murió una parte mía, la parte más luminosa de mi vida".

El joven actor Marco Antonio Caponi, quien trabajó con él en "Filosofía...", señaló: "Cómo lo voy a extrañar, con esa sonrisa de nene de cinco años".

Para Antonio Gasalla, "Alfredo nació para el escenario", mientras que Susú Pecoraro admitió: "él nos enseñaba con su ejemplo a transmitir emociones, aprendí¬ de él que en esta profesión se puede ser humilde".

Por su parte, el actor Juan Palomino lo consideró "un referente fundamental en el teatro argentino, pero además fue un hombre con grandes convicciones, con conducta ética intachable y, sobre todo, un gran compañero y una gran persona. Uno de esos seres imprescindibles que, como Carlos Carella, forma parte de nuestro patrimonio artístico y cultural."

La función de esta noche del musical "Al final del arco iris" será dedicada a su memoria y su protagonista Karina K dijo a Télam, "el camino del actor es también señalar los puntos débiles y las grandezas de los individuos. Alfredo era luz en nuestra sociedad"

fuente: TELAM
http://www.telam.com.ar/notas/201404/59109-amigos-y-companeros-de-trabajo-recordaron-con-afecto-a-alfredo-alcon.html

fotos tomadas de internet
despidiendo a ALFREDO ALCON
 
Velatorio en el Salón de los Pasos Perdidos
en el CONGRESO NACIONAL
para que mucha gente pudiera despedirse.

 
 

 



 
todos sus amigos actores con los que ha trabajado y mucho
público se dieron cita para despedirse de ALFREDO ALCON
en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de la Nación.

ALFREDO ALCON, FALLECIMIENTO

CLARIN.COM
Espectáculos
11.04.2014
TENÍA 84 AÑOS
Murió Alfredo Alcón
El actor falleció esta madrugada, en su casa. En su extensa carrera, brilló tanto en el cine como en el teatro.   Fotogalería

El actor Alfredo Alcón murió esta madrugada en su casa de barrio Norte, tras sufrir una complicación respiratoria. Tenía 84 años y era considerado uno de los actores más importantes del país.

En los últimos tiempos, su estado de salud era delicado. Había sido operado en el Sanatorio de la Trinidad hace cuatro meses, a raíz de una infección intestinal, pero no se había recuperado. Sus restos serán velados desde las 15 horas en el Salón de los pasos perdidos del Congreso y mañana serán seputaldos en Chacarita.

Alfredo Félix Alcón Riesco, ese es su nombre completo, fue uno de los más grandes actores argentinos de los últimos 50 años. Se desempeñó tanto en cine como en teatro y en televisión, aunque en este apartado en menor cantidad de proyectos. Su partida es una pérdida imposible de disimular para la dramaturgia argentina.

Nació el 3 de marzo de 1930 y su infancia estaría marcada por las carencias económicas. Claro, el crack internacional repercutió en la periférica economía argentina y a los Alcón le tocó sufrirlo. “Eramos pobres”, dijo el actor en más de una ocasión recordando su niñez. Sin embargo, la mayor carencia no fue la económica, sino la temprana pérdida de su padre.

Cuando murió su padre, él y su mamá dejaron Liniers y fueron a la casa de la abuela Felipa, en Ciudadela. Ese tal vez haya sido su primer escenario: "Cuando los grandes dormían la siesta, me iba a la azotea y convertía las sábanas tendidas en togas. Supongo que era jugar al teatro, pero era una ceremonia inventada, secreta”, le comentó a Clarín Alcón. “Hijo único de madre viuda. Yo envidio a la gente que ha tenido hermanos. Quien los tiene sabe que una persona lo puede querer y querer a otro con la misma intensidad y que lo que hay se reparte. Al hijo único le cuesta entender eso porque está formado en el privilegio. Ya la palabra único es jodida”, agregaba hace unos años al actor.

No sólo en esos juegos infantiles llegó el apasionamiento por la actuación; uno de sus padrinos tenía una gran biblioteca de la cual el joven Alfredo robaba diferentes libros. Entre los tantos que devoró con pasión cuando no tenía más de 11 años, apareció Ricardo III de William Shakespeare. El propio Alcón les dijo a sus compañeros de colegio si no querían que les leyera la obra; allí, demostrando quizás su vocación, interpretó la obra impostando las diferentes voces. Es por eso que la obra del inglés siempre tuvo un plus para Alcón: “ Shakespeare no escribía para intelectuales”, comentó al respecto.

El cine, el teatro (con Carmen Amaya como primer gran impacto) fueron poco a poco siendo cada vez más familiares para la futura figura. El colegio industrial se combinaba con la escuela de teatro, aunque en ese momento de acuerdo a sus propias palabras tenía poco talento.

Hasta que llegó su primer trabajo, y fue en la radio. Pero lejos de ser un radioteatro o algo que tuviera que ver con su futura carrera, lo que Alcón hacía era anunciar las novedades del día en el Mercado de Hacienda. Pese a que José Cibrian intentaba llevarlo hacia la televisión no lo lograba. Fue Rodolfo Goycochea, un empresario y representante, el que terminó de impulsarlo. Y convencerlo.

A partir de allí, se disparó una carrera plagada de éxitos. Ya desde mediados de la década del '50 inició sus trabajos en cine y muy rápido (1960) se daría un trabajo que lo marco: “Un guapo del 900”, de Leopoldo Torre Nilson. El personaje de Ecuménico López, le “cambió la vida”. “Martín Fierro”, “El Santo de la espada”, “La mafia” se irían sucediendo en los años venideros y su impronta en cada personaje iba en aumento.

“Boquitas pintadas” y “Nazareno Cruz y el lobo” fueron otros filmes que lo tuvieron con papeles importantes. En este último, trabajo junto a Leonardo Favio y así recordaba Alcón este momento: “ Sentías que él contaba con vos, no era el gran Leonardo que venía desde arriba a darte órdenes, era más de pedir que nos diéramos cosas ambos”.

Al mismo tiempo iba compaginando sus labores sobre las tablas. Osvaldo Bonnet y Omar Grasso fueron los directores que más trabajaron con él en sus primeros momentos en el teatro. Este último lo tuvo en “Lorenzaccio”, pieza que lo junto con Rodolfo Bebpán en 1978. 33 años después volverían a unirse en “Filosofía de vida”: “ Tenía una recuerdo hermoso de cómo es él con los compañeros, cómo es ante el teatro, ante la vida, cómo mira, cómo está al lado tuyo. Me quedé extrañándolo siempre”, comentaba Alcón en el 2011.

La relación con Shakespeare siempre fue muy particular, íntima casi, por aquellos recuerdos de infancia. Pero tuvo otro tinte hacer Hamlet en plena dictadura militar: “Ahí pasaba eso que cuento siempre, cuando yo decía “hay algo podrido en Dinamarca” y la platea murmuraba... Además, Luis Gregorich había hecho una adaptación muy interesante donde se subrayaba el hecho político, de este hombre que viene a restaurar la justicia en un lugar dominado por lo injusto. Claro que nada se decía clarito, teníamos miedo...”, contaba el actor en el 2009.

La otra gran pieza teatral de su vida fue “Final de partida”, de Samuel Beckett, la cual él mismo dirigió, la última de las veces el año pasado, junto a Joaquín Furriel.

“Me gusta ser actor todo el día”, le decía a Clarín antes del estreno. Claro, para este momento sus problemas de salud habían ido en aumento (ya en 2012 había estado internado por un problema respiratorio), pero la pasión por la actuación no había decrecido en lo más mínimo.

Pese a saberse y aceptar el mote de ser el mejor actor argentino, jamás ahorró elogios hacia sus compañeros. En el 2010, logró trabajar con Guillermo Francella en “Los Reyes de la risa. Fue el propio Alcón quien pensó en Francella por verlo en un trabajo anterior, pero lejos de lo que alguno podría pensar, no fue por su participación en “El secreto de sus ojos”, sino por verlo en “Casados con hijos”.

“Guillermo es un tipo que está preocupado por su laburo y lo vive con una concentración total. Viene a trabajar. No sabe nada, no sabe que sabe, y eso es lo bueno. Yo me equivoco la letra y él está muy metido en situación. Aprendo de la naturalidad con la que él se ocupa del otro, sin ninguna bandera de nobleza ni generosidad, sino realmente siento que está pendiente de su alrededor, que no está metido en su cáscara, cosa que es muy normal”, explicaba Alcón antes del estreno.

España también lo recibió; obras de Federico García Lorca, Jean Paul Sartre y nuevamente Shakespeare fueron interpretadas por Alcón en tierras ibéricas.

También tuvo algunos trabajos en televisión, el último de ellos en “Herederos de una venganza”, la tira de Pol-Ka para El Trece, en el 2011. “Vulnerables” y “Por el nombre de Dios”, fueron otros de los productos de los que participó el actor en TV.

“A mí me da más miedo vivir que estrenar una obra”, dijo, restándole importancia tal vez a su labor. Pero a tal punto llegaba su pasión por la actuación que también era capaz de afirmar: “Por empezar, nunca tengo ganas de hacer la función. Nunca. Porque sé que me va a pasar algo. Es un miedo... No es miedo de los otros. Es miedo de mí mismo. Hay días en que todo fluye y otros en que me siento apenas diciendo el texto por el que pagan”

fuente:CLARIN.COM