Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
En este blog, EL BOLICHO, hemos publicado la biografía de esta actriz y compositora, MARUJA PACHECO HUERGO, el día 6 de abril de 2013. También publicamos algunos de los temas compuestos por ella:
-Canto de ausencia, por Agustín Magaldi, el 1 de noviembre de 2012.
-El adiós, (maravilloso..!!!!) por Ignacio Corsini, el día 11 de marzo de 2013. y en otro video, el 6 de abril de 2013, con la biografía.
- la versión de El adiós, de Angel Vargas el día 6 de marzo de 2013.
- Cuando silva el viento, cantando Mercedes Simone, el día 20 de abril de 2013.
Creo que debe estar El adiós también cantado por Rubén Juárez porque me encanta...!!!! tal vez haya más sin etiquetar... pero es un tema precioso, aunque triste...
Recordar estas horas vividas del ayer. Recordar lo que ya nunca más ha de volver. Corazón yo sé bien que la puedes olvidar, yo sé bien que esta pena que tenés es porque recordás.
El viento silba su canción de tedio
por las soledades y en el silencio vago entre las sombras junto a mis pesares. Porque el recuerdo que atormenta mi alma siempre me persigue y muy bajito me viste llorando que nunca lo olvidé.
Cantaré para poder borrar este dolor
y feliz reiré a la vida y al amor. Pero tú, corazón que no puedes olvidar, volverás con aquel lejano ayer a hacerme recordar.
Semblanza de NESTOR PINSON publicada en la página webb TODOTANGO
PIANISTA, COMPOSITORA, CANCIONISTA, ACTRIZ,AUTORA
3 de abril de 1916 - 2 de septiembre de 1983
Nombre real: María Esther Pacheco Huergo
Es posible que Maruja haya sido reticente a las notas
periodísticas o a exponerse a reportajes, pero lo cierto es que sobre ella se
ha escrito poco, breve y reiterativo. Todos han enfatizado sus cualidades
multifacéticas, a saber: pianista, compositora, letrista, cancionista, autora
de libretos radiales y televisivos, profesora de música y canto, poetisa,
actriz y recitadora. En fin, no caben dudas que sabía ganarse la vida
trabajando en lo que le gustaba.
Por todo esto resultó muy difícil determinar en qué sección
de Todo Tango había que incluirla. Finalmente nos decidió su condición de
músico, por la trascendencia de su gran composición: "El adiós".
No fue una compositora intuitiva, estudió en el
conservatorio Williams de donde egresó con su título de pianista.
Registró más de 600 títulos de canciones de diversos ritmos,
entre ellos algunos tangos. Pero de toda su obra, el tango "El adiós"
fue el que le dio renombre, la presencia de esta creación opacó al resto.
Entre sus otras composiciones mencionaremos las que fueron
llevadas al disco. "Don Naides", con letra de Venancio Juan Clauso,
registrada por Florindo Sassone con la voz de Rodolfo Galé. Con música y letra
propias: "Sinfonía de arrabal", que grabaron en trío Lita Morales,
Horacio Lagos y Romeo Gavioli con la orquesta de Edgardo Donato y "Cuando
silba el viento", una habanera que grabó Mercedes Simone. Con letra de su
marido, Manuel Ferradás Campos, compuso "Gardenias", que en 1968
grabó Juan D'Arienzo con la voz de Osvaldo Ramos. También musicalizó una letra
de Homero Manzi, "Canto de ausencia".
Con música de Edgardo Donato hizo la letra de "Alas
rotas", "Para qué", "Lágrimas", llevadas al disco con
la voz de Horacio Lagos y "Triquitrá", grabada por Lita Morales.
Como cancionista fue una figura muy popular en la radio, a
tal punto que, en 1938, en una encuesta destinada a elegir a "Miss
Radio" obtuvo más de treinta mil adhesiones.
Maruja y Oscar Soldati en "Gran Camarada"
Comenzó en Radio Prieto interviniendo en unas comedias
musicales creadas y dirigidas por Roberto Gil, aquel conductor que inventó la
frase «Calle Corrientes, la calle que nunca duerme». También se presentó en
Radio Fénix, Municipal y, durante 18 años, en Radio Belgrano.
Al medio radial llegó através de una amiga suya, una soprano
llamada Nelly Quel, cancionista de algunas comedias teatrales y protagonista de
un desafortunado debut en el cine.
Cuenta Enrique Cadícamo que le habían pedido el guión para
un film que él mismo dirigiría, pero esta última labor recayó finalmente en el
periodista y lunfardista Carlos de la Púa (El Malevo Muñoz). El título fue
"Galeria de esperanzas", año 1934, los protagonistas fueron el cantor
Luis Díaz -de baja estatura- y Nelly Quel, que le llevaba una cabeza. Terminada
la filmación el director se dio cuenta que en una escena en la que aparecían
juntos, la diferencia de estatura era notoria. Entonces decidió hacer un
contraplano donde aparecen dos guitarristas, agregando en la banda sonora la
siguiente frase que uno le dice al otro: «¡Mirá la jirafa y su cría!» De
semejante sutileza los actores se enteraron el día del estreno, y aún
continuaban las carcajadas cuando la actriz, desencajada, huía de su palco.
Pese a esto reincidió en el cine al año siguiente con el film "Virgencita
de Pompeya".
Fue breve la incursión de Maruja por el tango, lo abandonó
muy pronto. En alguna oportunidad manifestó que le resultaba difícil, que no se
sentía cómoda en el género. Por esa razón eligió un repertorio internacional y
fue muy elogiada por su público.
Llegó al disco en varias oportunidades como solista y tuvo
éxito con otra faceta suya, la música infantil. A comienzos de la década del
cincuenta salieron a la venta dos albumes con el título "Juguetes
musicales", cada uno con tres discos de 78 rpm, con canciones para niños
compuestas e interpretadas por ella misma.
También compuso doce canciones basadas en el Antiguo
Testamento, que reunió bajo el título de Pequeña Biblia Musical, que dudo,
hayan sido editadas.
Realizó la música incidental y aparece en pequeños papeles
en, al menos, dos películas: "Ronda de estrellas", dirigida por Jack
Davison, con guión de Enrique Delfino y Héctor Bates, estrenada el 3 de agosto
de 1938 y "Gran camarada", estrenada el 11 de enero de 1939, dirigida
por Yago Blas, donde es acompañada por el joven Juan José Piñeyro, quien en los
años cincuenta se convertiría en un popular locutor de la televisión.
Fueron varios los libros publicados con poemas suyos,
recordamos tres de ellos: "Tarde de lluvia", "El silencio"
y "La cuna iluminada".
El marido de Maruja fue Manuel Enrique Ferradás Campos,
formoseño nacido el 11 de agosto de 1913. Fue periodista teatral y deportivo.
Incursionó en la radio y, con el tiempo, fue director de varias publicaciones,
entre ellas "Antena" y "Radiofilm". Fue autor de
radioteatros y letrista de tango. Era miembro de la comisión directiva de la
Asociación de Periodistas de la Televisión y Radiofonía Argentinas, cuando en
1958 se crea el premio a los mejores programas de radio y televisión. Fue el
que propuso que se lo llamara "Martín Fierro", desde entonces, el
premio más importante de esos medios.
"El adiós" fue estrenado por Corsini, quien lo
registró el 15 de marzo de 1938, pocos días más tarde lo hizo Edgardo Donato
con la voz de Horacio Lagos, después se sucedieron numerosas versiones de
famosos intérpretes: Francisco Canaro con la voz de Roberto Maida, Roberto
Quiroga con Alberto Di Maggio, Hugo del Carril con Tito Ribero, Ángel Vargas
con Armando Lacava, Osvaldo Pugliese con Jorge Maciel y la más reciente de
Rubén Juárez con Armando Pontier.
En una entrevista que José Barcia tuvo con Maruja, ella
cuenta cómo nació esa memorable melodía: «Ocurrió una madrugada de primavera, a
eso de las dos de la mañana, yo estaba en la sala de mi casa junto con mi mamá que
tejía. Improvisaba sobre el teclado del piano y, de pronto, ella me dijo:
"Me gusta, terminá esa idea." Y la terminé. Mamá me dice, entonces:
"Es muy sentida, que bien si Corsini pudiera escucharla". Y a los
pocos días, cuando Corsini la escuchó, por tercera vez consecutiva, comenzó a
entonarla con precisión. Propuso presentarme a un poeta amigo suyo para que
escribiera la letra. Así regresó con Virgilio San Clemente, quien al oír los
primeros compases ya le surgió la inspiración y, sobre la misma partitura
escribió: "En la tarde que en sombras se moría, buenamente nos dimos el
adiós..."»