Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
perfumada de cielo y jazmín, cuando sientas cansancio y hastío vendrás nuevamente, por viejos caminos. Esa noche encantada de ensueño, cuando lloren las rosas de amor, no habrá duendes que maten los sueños ni habrá corazones que digan adiós.
Vendrás por la senda primera,
manojos de celos en flor, trayendo en un poco de cielo la luna hecha moño de plata en tu pelo. Vendrás por la senda primera, mi nido tendrá más calor, la noche tendrá más aroma y habrá un ramillete de estrellas que asoman en mi corazón.
Un día como hoy...16 de mayo...pero de 1915...nacía
TITO RIBERO.
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Semblanza de ABEL PALERMO
publicada en la página webb TODOTANGO
Nombre real: Ribero, Amado Alberto
16 de mayo de 1915 - 18 de julio de 1984
PIANISTA, DIRECTOR, COMPOSITOR, ARREGLADOR
Este notable músico nacido en el barrio de Palermo, debutó
profesionalmente a los veinte años, en radio LOZ Broadcasting La Nación que
después pasó a ser LR6 Radio Mitre.
En el mes de noviembre de 1936, la empresa discográfica
Victor contrató al joven Hugo del Carril —una promisoria voz—, para su debut
como solista —ya había grabado como cantor de la orquesta de Edgardo Donato—;
en esa oportunidad contó con el acompañamiento de la orquesta de Ribero para
las grabaciones de “Nostalgias” y del vals “Me besó y se fue”. Luego, del
Carril cambió de sello, pero dejó en Victor dos temas más, esta vez, con el
acompañamiento del trío conformado por Joaquín Mora, Ciriaco Ortiz y Cayetano
Puglisi: “Yo soy aquel muchacho” y “Luna de arrabal”.
Ribero se rencontró con el cantor en 1938 y, a partir de esa
fecha, iniciaron una integración musical que duró mucho tiempo, además de una
larga y afectuosa amistad. Entre ese año y 1941, grabaron dieciséis registros,
algunos memorables como los tangos, “Indiferencia”, “Nada más”, “Vendrás alguna
vez”, “Vieja amiga” y “Desaliento”.
Durante ese período, la dupla realizó exitosas giras por
Uruguay, donde actuaron en Radio Carve. Luego, cruzaron la cordillera y
continuaron por Chile y Perú.
En 1939, debutó en la cinematografía nacional —de la que,
con el paso del tiempo, sería un especialista en todo lo referido a música para
películas—; fue con el film de Manuel Romero Gente Bien, donde el protagonista
era del Carril y él colaboró con los temas musicales junto a Alberto Soifer,
Francisco Canaro, Juan D’Arienzo y Héctor Quesada.
En 1940, hicieron un ciclo por Radio Belgrano y, al año
siguiente, partieron rumbo a Brasil —donde obtuvieron una enorme repercusión— y
continuaron viaje hacia Venezuela, Panamá, Puerto Rico, Cuba y Estados Unidos.
Esta gira duró cuatro meses y, como hecho destacado podemos mencionar las siete
tomas radiales que hicieron en Cuba, rescatadas por el coleccionista y locutor
Pompeyo Escala Parejo, en un disco larga duración de un sello mejicano, en
1988.
Asimismo, participó en la dirección y arreglos musicales de
los temas que cantó Hugo en la película En la Luz de una Estrella (1941), con
la dirección y argumento de Enrique Santos Discépolo, en este último renglón,
con la colaboración de su hermano Armando.
En 1944, con orquesta propia y las voz de Roberto Beltrán,
hizo un importante ciclo ante los micrófonos de Radio Belgrano, además, animó
las inolvidables noches del recordado Palermo Palace, salón donde debutara el
bailarín José María Baña, (El Pibe Palermo), en 1942.
Colaboró en la película, La Dama del Collar, dirigida por
Luis Mottura, en 1947, en la que actúa y canta Agustín Irusta.
Nuevamente, en 1948, volvió a ser convocado por Hugo del
Carril para la dirección musical de su film Historia del Novecientos, una joya
de la cinematografía nacional, donde actúan el propio Hugo junto a Sabina Olmos
y Guillermo Battaglia.
Al año siguiente, acompañó al cantor en un ciclo por LR1
Radio El Mundo y, en 1950, en otras dos películas: El Último Payador, dirigida
y escrita por Homero Manzi, donde hizo la dirección musical conjuntamente con
Sebastián Piana y en Surcos de Sangre, dirigida por del Carril, en esta
ocasión, junto a Alejandro Gutiérrez del Barrio y por la que obtienen el premio
a la mejor música de película conferido por la Academia de Artes de la
Argentina y el Certamen Hispanoamericano de Madrid.
Fue un verdadero experto en música para cine. Además de las
nombradas participó en más de 190 films, entre los cuales podemos mencionar:
Adiós Pampa Mía (1946), de Manuel Romero, con Alberto Castillo y Alberto Vila;
La Barra de la Esquina (1950) de Julio Saraceni, también con Castillo; Las
Aguas Bajan Turbias (1952) de Hugo del Carril; El Grito Sagrado (1954), de Luis
César Amadori, con Fanny Navarro; Más Pobre que una Laucha (1955), Saraceni,
con Lolita Torres; La Morocha (1955), de Ralph Pappier, con Tita Merello y
Rolando Chaves; Catita es una Dama (1956) de Saraceni, con Niní Marshall; Rosaura
a las Diez (1958), de Mario Soffici; El Centrofoward Murió al Amanecer (1961),
de René Mugica; Hombre de la Esquina Rosada (1962), también de Mugica; La
Calesita (1963), de Hugo del Carril; Pimienta (1966), de Carlos Rinaldi, con
Luis Sandrini y Lolita Torres; Los Muchachos de Antes No Usaban Gomina (1969),
de Enrique Carreras, con guión de Norberto Aroldi; Amalio Reyes, un Hombre
(1970), de Carreras, con del Carril, y su última colaboración en el año 1980,
Gran Valor, de Enrique Cahen Salaberry.
Como compositor nos dejo obras muy interesantes, entre
ellas: “Cosas de tango”, con letra de Rodolfo Taboada; “Soy del noventa”, “A mí
me llaman Juan Tango”, “Cosas viejas” y “Esa noche” (vals), con Carlos Waiss;
“Quiere fumar”, con Enrique Dizeo; “Inútil”, Reinaldo Yiso; “Como perdemos el
tiempo”, con Ricardo Duc; “Ronda de recuerdos”, con Víctor Alvarez (tangos) y
“A diez centavos la pieza”, con Santiago Adamini y “La milonga y yo”, en
colaboración con Leopoldo Díaz Vélez (milongas).
Fue un destacado creador, gran tanguero, trabajó
intensamente y con mucho empeño en el cine nacional y merece, sobradamente,
este humilde recuerdo en las páginas de Todo Tango.
fuente: TODOTANGO.
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TITO RIBERO - HUGO DEL CARRIL- TANGAZO TOTAL...!!!!! VIEJA AMIGA
cuando nadie mezquinaba de tomar la caña brava sobre un estaño esquinero. Siempre si vi soy entero, derecho, guapo, cordial. Y soy tosco, franco y leal, porque mi vida refleja, un sabor de cosas viejas, y el alma del arrabal.
Soy milonguero de ayer,
soy del noventa. Pa' que lo sepa señor, tuve mis mentas. Lindo tiempo para ver las cosas que ahora se cuentan. Soy milonguero de ley, soy del ayer, soy del noventa.
Soy del tiempo de los buenos,
soy humilde como cobre, pa' mi un rico vale un pobre. Siempre y cuando vaya a menos yo no conozco el veneno del que vive pa' enviadiar. Y no sé qué es aflojar cuando la suerte se aleja. Yo soy de la guardia vieja, pa' lo que gusten mandar.