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lunes, 22 de septiembre de 2014

OSVALDO RUGGIERO

Un 22 de Septiembre como hoy
En 1922 nació: Osvaldo Ruggiero
Efemérides de TODOTANGO.
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domingo, 22 de septiembre de 2013

OSVALDO RUGGIERO, MÚSICO


Un día como hoy... 22 de septiembre.... pero de 1922...nacía
OSVALDO RUGGIERO.
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Entrevista de EDUARDO RAFAEL, publicada en TODOTANGO.
Extractado de la revista "La Maga" del 25/11/1992



OSVALDO RUGGIERO
BANDONEONISTA, ARREGLADOR, COMPOSITOR
22 de Septiembre de 1922 - 31 de mayo de 1994.


En este blog, EL BOLICHO, hemos publicado esta entrevista con datos biográficos de OSVALDO RUGGIERO, el día 22 de septiembre de 2012.
Hay etiquetas, y también Sexteto Tango y Osvaldo Pugliese que hay videos para escucharlo tocar. 















viernes, 31 de mayo de 2013

RECORDAMOS A OSVALDO RUGGIERO, MÚSICO

 OSVALDO RUGGIERO




















22 de septiembre de 1922 - 31 de mayo de 1994
BANDONEONISTA, COMPOSITOR, ARREGLADOR
Nota:                                              
En este blog,  hemos publicado sobre este músico, el día 22 de septiembre de 2013, por ser su fecha de natalicio. 
Y el día 22 de febrero de 2013 hay cosas del Sexteto Tango.

viernes, 22 de febrero de 2013

SEXTETO TANGO

SEXTETO TANGO.
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(1968 - 1991)
Semblanza de RICARDO GARCIA BLAYA
publicada en la página webb TODOTANGO

Es sin duda, una de las expresiones orquestales más representativa del tango a partir de los años setenta, organizada como los sextetos tradicionales pero con una concepción vanguardista y a la vez respetuosa de la esencia del género.

Para el investigador Luis Adolfo Sierra, además del talento y prestigio de sus componentes, el Sexteto era algo más, «mucho más que la conjunción de los valiosos aportes individuales... Constituye una nota novedosa, original y de asegurada proyección... que corrobora la perfecta posibilidad de la continuación de la estructura esencial de un estilo consagrado (el de Pugliese), sin incurrir en la réplica común o en la vulgar imitación del mismo».

El Sexteto no fue una búsqueda a nuevas formas de interpretación, ni a falsos efectismos, sus integrantes sabían perfectamente lo que querían y pese al origen común de todos éllos -la orquesta de Osvaldo Pugliese- lograron un sonido propio, que fue punto de partida de otras muchas formaciones que lo siguieron y en algunos casos, lo imitaron.

Aunque suene paradójico, la idea de formar un sexteto al modo decariano, fue del propio Pugliese, a su regreso del Japón en el año 1965. Le parecía que había que reducir la formación como una manera de enfrentar la crisis que el tango padecía en esos años. Pero no lo hizo y la orquesta siguió trabajando.

A raíz de una efermedad del maestro, la orquesta interrumpe sus actuaciones y se disuelve momentáneamente. Entonces, seis de sus integrantes deciden hacer realidad la anterior idea de don Osvaldo y crean, en octubre de 1968, el Sexteto Tango.

Se trataba de una verdadera selección de excelentes músicos: los bandoneonistas Osvaldo Ruggiero y Victor Lavallén, los violines de Emilio Balcarce y Oscar Herrero, en el piano Julián Plaza, en el contrabajo Alcides Rossi y la voz de Jorge Maciel.

Al poco tiempo Pugliese se reintegra a la actividad y los muchachos actúan en las dos formaciones, para después separarse definitivamente en los mejores términos.

Debutan en el mítico escenario de "Caño 14", compartiendo cartel con la orquesta de Aníbal Troilo, el Quinteto Real, Roberto Goyeneche, Rubén Juárez, entre otros. Luego vendría su primer disco larga duración para el sello RCA-Victor, titulado "Presentación del Sexteto Tango" con obras clásicas como "Quejas de bandoneón", "Amurado" y otras propias, "La bordona" (Emilio Balcarce), "Danzarín" (Julián Plaza) y cuatro cantadas por Jorge Maciel.

Su debut televisivo fue en el popular programa "Sábados Circulares", que conducía Nicolás Mancera en el canal 13. Luego vendría su primer gira a Montevideo donde actuaron en el Hotel Victoria Plaza y en el prestigioso Teatro Solís.

En 1970 inician una prolongada gira por América, visitando Chile, Brasil, Perú, Colombia, Venezuela, Santo Domingo y que termina en Estados Unidos, en la ciudad de Los Angeles.

Cuatro años después son convocados a un importante espectáculo de tango en el Teatro Colón junto a las orquestas de Aníbal Troilo, Horacio Salgán y Florindo Sassone (este último en reemplazo de Osvaldo Pugliese que estaba convaleciente de una operación). También actuaron los cantores Edmundo Rivero y Roberto Goyeneche.

De aquí en más, resulta imposible relatar la extensa actividad que tuvo el Sexteto, era el conjunto más solicitado y sus discos se sucedían sin solución de continuidad. Sus nuevas giras por América y Estados Unidos tuvieron un éxito impresionante. También recorrieron Europa en 1987, actuando con gran suceso en Berlin y después en París, en el famoso local "Les trottoirs de Buenos Aires", donde actuaron durante dos meses como único número.

Después a Japón, donde ya los conocían por su paso con Pugliese y repitieron con tanto suceso, que volvieron en dos oportunidades más.

El Sexteto Tango grabó once long plays, todos para el sello RCA-Victor y uno en Japón para CBS Columbia.

Entre sus registros más interesantes quiero destacar "Trasnoche", un bellísimo tango instrumental de Julián Plaza que tiene una melodía nostálgica y melancólica y un arreglo espectacular de su autor.

Además de Jorge Maciel el Sexteto contó con las voces de Raúl Funes y Jorge Mariano. En 1983 hicieron un disco completo con 12 temas cantados por Roberto Goyeneche, en los que se destacan el bonito vals "Esquinas porteñas" de Sebastián Piana y Homero Manzi y el tango "Estrella" de Marcelino "Cholo" Hernández y Roberto Cassinelli.

El Sexteto Tango tenía cuatro arregladores: Osvaldo Ruggiero, Julián Plaza, Victor Lavallén y Emilio Balcarce, todos además, grandes compositores.

Cada vez que los vuelvo a escuchar, me confirman que el tango para evolucionar no necesita apartarse de sus raíces y desnaturalizar su ritmo y menos, someter su melodía a arreglos que en muchos casos la hacen irreconocible. El Sexteto Tango constituye un ejemplo de tango legítimo y moderno cuyo recuerdo, a modo de homenaje, quise resaltar en esta breve semblanza.

fuente: TODOTANGO.
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sábado, 22 de septiembre de 2012

-OSVALDO RUGGIERO, BANDONEONISTA

Un día como hoy... 22 de septiembre.... pero de 1922
nacía el bandoneonista OSVALDO RUGGIERO.
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Entrevista de EDUARDO RAFAEL, publicada en TODOTANGO.

Extractado de la revista "La Maga" del 25/11/1992.


OSVALDO RUGGIERO
BANDONEONISTA, ARREGLADOR, COMPOSITOR
22 de Septiembre de 1922 - 31 de mayo de 1994.



             OSVALDO RUGGIERO

 Mi viejo se llamaba Sabatino. ¡Bien tano! Era del sur de Italia, de la provincia de Caserta, muy cerca de Nápoles. Llegó al país junto a ese aluvión de inmigrantes de fines de siglo XIX y se fue a vivir a Villa Pueyrredón. Era fabricante de mosaicos y le encantaba la música, las romanzas, las canzonettas. Y me fue contagiando su berretín desde muy chico. Aunque yo no quería saber nada, a mí me gustaba jugar a la pelota.
«Mi primer bandoneón me lo regaló él, era su instrumento preferido y me compró uno. ¡Cómo sería su locura, que hasta se puso a estudiar solfeo para tomarme las lecciones!
«El viejo fue mi único maestro, nadie más. ¡Yo sí que fui autodidacta! ¡Ni radio teníamos en casa!

«No tuve influencias de ningún otro bandoneonista. A veces me preguntan si mis raíces están en Pedro Maffia o en Laurenz, que eran los dos más famosos de aquella época. 
Y creo que a Maffia no lo escuché nunca y a Pedro Laurenz, ya de muy grande, cuando él tocaba en el Quinteto Real. 
Lo mío fue agarrar el “fueye”, darle y darle y meta estudiar, pero solito. 

Además hay que tener en cuenta que yo llegué a la orquesta de Pugliese a los diecisiete años. Ahí sí, Osvaldo me formó y me marcó para siempre.

«Yo había hecho algunas changuitas en conjuntos que se armaban y desarmaban. Con uno de ellos tocamos en Radio Sarmiento, que ni siquiera me acuerdo donde quedaba. Uno de los músicos, se llamaba Álvarez, fue quien me recomendó al enterarse que Pugliese estaba formando orquesta propia. 
Primero trabajamos en “El Germinal”, pero la formación definitiva debutó en el café “El Nacional”, en agosto de 1939.

«La de Pugliese siempre fue una orquesta de avanzada y, dentro de ella, uno iba formando su personalidad. Tenía que hacerlo porque Osvaldo era muy exigente. Me decía: “Tenés que estudiar, ¡estudiá!”. Y yo lo tomé muy en serio porque quería sobresalir. Osvaldo insistía: “Tenés que llegar a interesar como interesa Troilo”. Me hablaba de Troilo porque era la gran figura del bandoneón. ¡Miren en el brete que me metió el hombre!

«Troilo fue el gran bandoneón. Y que no se enoje nadie. Yo sé que hubo y hay excelentes bandoneonistas. Pero a Troilo lo sentí de otra manera. Fui hincha suyo. Era muy comunicativo, muy sentimental, muy porteño y todo eso lo expresaba en el fraseo de su bandoneón. 

Tengo una reliquia: una foto que me saqué con él y me dedicó con una frase que no podré olvidar: “Al bandoneón que le queda a Buenos Aires”, escribió.


Ruggiero en la Orquesta de Pugliese

 «Mi formación como tanguero empieza con Osvaldo. Había que ser muy temperamental porque la orquesta exigía garra, fuerza.

«Mis tangos nacieron y murieron en la orquesta de Pugliese, por ejemplo “Catuzo”, “N. N.”, “A mis compañeros”, “Yunta de oro”. 
Eso pasó porque cada orquesta tenía su repertorio propio. Se sentía una especie de pudor si se tocaba el tango de otro. 
Además, toqué veintiocho años con el maestro.

«Nunca tuve deseos de independizarme. No tengo virtudes para dirigir. Prefiero estar en el borbollón, todo lo que tengo para dar lo doy ahí. 
Me gusta compartir. No sé, nunca me pareció importante ser director.

«Pugliese siempre le dio una importancia especial a los bandoneones dentro de la formación de la orquesta, porque va ligado a la faz rítmica. El bandoneón, junto al bajo y al piano, marcan la percusión dentro del conjunto.

«Osvaldo fue el mejor continuador de Julio De Caro, pero se desprendió de él a partir de “La yumba” y “Negracha”. Con esos tangos nace el auténtico Pugliese, manteniendo la fidelidad a la preponderancia rítmica que viene desde los comienzos del tango. Carlos Di Sarli viene de Fresedo. Astor de Pugliese. Piazzolla empezó a ser Piazzolla a partir de “Negracha”. Al único que nunca le conocí raíces fue a D’Arienzo. Cuando impuso su orquesta, allá por 1935, no tenía nada que ver ni con De Caro, ni con Canaro, ni con Firpo ¡Con nadie!

«A mi siempre me gustó. La orquesta era muy rica en ritmo y temperamento. Tenía una personalidad bárbara. Negarlo a D’Arienzo me parece una barbaridad.

«El Sexteto Tango tiene reminiscencias de todo aquello. Somos leales a todo eso que viene de Pugliese, de Troilo, de Di Sarli, de D’Arienzo. Es decir, tratamos de mantener la preponderancia de lo rítmico. La diferencia está en que ellos tocaban para que la gente baile y ahora no baila nadie. Ahora hay que ejecutar para ser escuchado.

«Cuando me preguntan sobre el bandoneón repito que es el instrumento que le dio su verdadera personalidad al tango. En los comienzos, cuando se tocaba con guitarra, flauta y violín, era otra cosa, la sonoridad, la agresividad, el color, a mí me enloquecen.


Ruggiero con Julián Plaza

«Sobre mi estilo no me parece que haya seguidores. Hoy se buscan nuevas formas y me parece lógico que sea así. Además el tango ya no se toca más como antes.

«Si tuviera que elegir un tango mío, optaría por “Rezongo tanguero”, porque lo escribí pensando en mi viejo y a él se lo dediqué.

«Cuando me preguntan: ¿qué quedó de aquellos tiempos de esplendor de las décadas del 40 y el 50? Respondo sin titubear: a mí me quedó todo, hasta la juventud».


Extractado de la revista "La Maga" del 25/11/1992.
fuente: TODOTANGO.
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                                     N.N. con Julián Plaza