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lunes, 25 de enero de 2016

ALBERTO AMOR, ARLETTE



ARLETTE
Tango
Música: Antonio Bonavena
Letra: Horacio Sanguinetti

Ni los Campos Elíseos, ni el alegre boulevard,
No verán ya los luceros de tus ojos verdemar.
Hoy el viejo organillero con dolor
calla frente a tu ventana su canción
ya la Parca te dio cita...
y sé que no faltarás.
Linda y buena francesita,
vos igual que Margarita,
llevabas en tu vida,
signo fatal.

Arlette,
no sé por qué tu nombre tiene para mí
Arlette,
la misteriosa poesía del sufrir.
Yo te he visto pensativa muchas noches
en la mesa del bar,
y tus ojos se perdían en distancias,
que cruzaban el mar.
Arlette,
yo nunca quise que supieras mi pasión.
Arlette,
no sé: por qué calló mi pobre corazón.
Arlette,
mas hoy que sé tu triste fin
a tu recuerdo confiaré
mi gran amor.

Cuando nieve su tristeza
en el bar, el acordeón,
te veré siempre en la mesa con tu copa de licor.
Y veré tus labios tristes aletear,
ya conocidos, de hablar solos y fumar.
Y la copa de mi vida
se llenará de dolor.
Recordando tu partida
y tu imagen tan querida
que tanto amó en silencio, mi corazón.

ORQUESTA RODLFO BIAGI

miércoles, 19 de marzo de 2014

HORACIO SANGUINETTI, EL BARCO MARIA



EL BARCO MARIA
Tango 1944

Música: Carlos Viván
Letra: Horacio Sanguinetti

No enturbies tus ojos color de aguaverde,
no busques recuerdos, no mires el mar.
El barco María, quizá ya no vuelva,
no sueñes el rostro de su capitán.
Grabó en su navío tu nombre de estrella,
te amaba y no tuvo palabras de adiós.
Los mares lejanos marcaron su huella,
quién sabe en que puerto sus anclas hundió.

El barco María, zarpó una noche serena
y se llenaron de pena, los ojos del capitán.
Te dijo muy triste: "Inolvidable María,
he de volver algún día", y parecía llorar.
El barco María, se fue buscando las olas
y te ha dejado tan sola como perdida en el mar.

Olvida que un día te dijo sonriente
que amaba tus ojos color verdemar.
Olvida esas noches soñando en el puente,
del barco María, que no volverá.
No mires las aguas, plateadas de luna,
no escuches de noche su triste canción,
no busques recuerdos que llenan de brumas
el muelle desierto de tu corazón.


LUCIO DEMARE - RAUL BERON


FRANCISCO LOMUTO - CARLOS GALARCE

HORACIO SANGUINETTI, BAILARINA DE TANGO



BAILARINA DE TANGO
Tango

Música: Oscar de la Fuente
Letra: Horacio Sanguinetti

De satén y color negro, la pollera.
De charol y tacos altos, los zapatos.
Dibujando garabatos,
del ritmo que se adueña
tu estampa de porteña.

Tu conoces el secreto de los tangos
y es por eso que los bailas como nadie.
Y en los brazos que te abrazas,
que mística que pasas,
danzando en el salón.

Sacerdotisa del tango,
sacerdotisa sentida.
Rito es la danza en tu vida
y el tango que tu amas
te quema en su llama.

Sacerdotisa del tango,
que en los salones de rango,
bailas en brazos de un hombre
que luce el renombre
de gran bailarín.


RODOLFO BIAGI - HUGO DUVAL

HORACIO SANGUINETTI, ALHUCEMA



ALHUCEMA
Tango 1944

Música: Francisco Pracánico
Letra: Horacio Sanguinetti

Negra macumba que zumba el tambor.
¡Ha muerto un moreno y ha muerto un amor!
Triste retumba, retumba el tambor:
¡Ha muerto un hermano de nuestro color!
Y cruzan la noche los negros y el coche
que encierra un reproche de sangre y pasión.
Y canta un cortejo de labios bermejos
poniendo reflejos de antorcha en la voz.

Alhucema,
se llamaba la morena,
que a la muerte lo arrastró.
Negra loca,
fue la sangre de su boca
que a los negros embriagó...
Doble pena,
uno vive en sus cadenas
y otro ha muerto por su amor.

Negra macumba que oscura canción,
tu sombra derrumba la sombra de Dios.
Lumbra, relumbran los negros que van
rezando, llorando al son del cantar.
Se aleja el entierro con cantos de negros
y llanto de perros que intuyen dolor,
la hoguera del canto se ha ido apagando
con llanto llorando.
Y el fúnebre carro se hunde en un barro
de sombras, rodando.

ANIBAL TROILO - ALBERTO MARINO

HORACIO SANGUINETTI, VIVIANE DE PARIS



VIVIANE DE PARIS

Tango


Música: Carlos Viván

Letra: Horacio Sanguinetti



Tus ojos verdes hicieron feliz

la callecita del viejo París.

Y cien pintores buscaron tus ojos

y cien poetas rimaron tu amor.

Tus ojos verdes, murmullos del mar,

rondan la costa de mi soledad.



Viviane...

en tus ojos verdes,

Viviane,

se quedó mi amor.

Pensar,

que este amor juramos

la tarde que entramos

allá en Notre Dame...

Viviane,

hoy te extraño tanto,

que en mi quebranto

sólo sé llorar.



Tus ojos verdes, mi vieja ilusión,

los llevo dentro de mi corazón.

Encadenados igual que esmeraldas

en un engarce de penas y amor.

Tus ojos verdes, murmullo del mar,

rondan la costa de mi soledad.

RICARDO TANTURI - ROBERTO VIDELA




HORACIO SANGUINETTI, DISCOS DE GARDEL



DISCOS DE GARDEL
Tango 1948

Música: Eduardo Del Piano
Letra: Horacio Sanguinetti

No siento tanto que mi vida es triste y sola
cuando escucho en la victrola
viejos discos de Gardel.
Los tangos del ayer
reviven sin querer
amores marchitados por el tiempo
y casi olvido que mis sienes están grises
escuchando "Cicatrices",
"Nunca más" o "Un tropezón".
Y trae la emoción
amarga del dolor
el tango "No te engañes, corazón".

Dice la voz
sentimental:
"Mi Buenos Aires querido..."
Y regresan los recuerdos
de mis vueltas por la vida
y de aquella vieja herida
de un amor.
En cada tango su huella...
En cada tango mi estrella...
Y por eso mi alma llora
cuando escucho en la victrola
discos de Carlos Gardel.

¡Los discos viejos me recuerdan tantas cosas!
Calles viejas y barrosas
que ha olvidado el corazón...
La pálida canción
con cálida emoción
me lleva por la sombra de otro tiempo.
Es un puñado de recuerdos desteñidos
que del fondo del olvido
vuelven hoy a revivir.
Nostalgias de un querer,
el barrio del ayer
y rostros que ya nunca han de volver.



RICARDO TANTURI - ENRIQUE CAMPOS


HORACIO SANGUINETTI, BARRO



BARRO

Tango


Música: Osvaldo Pugliese

Letra: Horacio Sanguinetti



Para qué continuar

si vivir es llorar.

Mi corazón se encuentra mancillado

porque el barro

lo ha salpicado.



Es mi afán, olvidar,

nada más que olvidar

que Dios me dio por nombre

flores mustias, sólo angustia

y soledad.



Que soporté miserias y dolor

en esta lucha cruel del hombre,

si ayer nomás con lava una mujer

burlándose manchó mi nombre.



Y al buscar amistad,

encontré falsedad,

que solo hallé

en cien bocas pintadas,

carcajadas del carnaval.



Solamente un milagro de amor

me haría resucitar,

si a mi alma que sus puertas cerró

pudiera un alma llamar.



Si a la nieve de mis penas

dos manos buenas

la borraran de mi.

Sino será

mejor morir.



Mi juventud la empapo con alcohol

quedando mi dolor en calma.

Quién pensará que traigo al tambalear

sereno el corazón y el alma.



Para qué recordar,

es mejor olvidar

que siempre fue mi vida

toda fango

como un tango

del arrabal.


OSVALDO PUGLIESE (compositor)
cantando ALBERTO MORAN 

HORACIO SANGUINETTI, ERA EN OTRO BS. AS.



ERA EN OTRO BUENOS AIRES
Tango

Música: Fernando Montoni
Letra: Horacio Sanguinetti

Era en otro Buenos Aires
y ese tiempo ya pasó,
era linda la guitarra
y era angosto el pantalón.
Era en otro Buenos Aires
de romántico farol,
del "Pabellón de las rosas"
en las tardes, de aroma y sol.

¡Buenos Aires!
Del tiempo de Julio Roca
y de Pablo Podestá.
Las calles con otros nombres,
Cuyo, Artes y Piedad.
¡Buenos Aires!
Pascual Contursi, Carriego,
tus poetas ya no están
y enmudeció para siempre
el organito, gris chingolo de arrabal.

Era en otro Buenos Aires,
Buenos Aires de farol,
por las noches, serenatas
y en cada reja una ilusión.
Boletín de última hora
con el drama pasional,
una queja en la guitarra,
y en el piano, un dulce vals.