Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
Un día como hoy... 25 de septiembre... pero de 1923... nacía ORLANDO VERRI. .............................
Nota de GASPAR ASTARITA, con colaboración de NESTOR PINSON publicada en la página webb TODOTANGO. EL CANTOR ORLANDO VERRI NOS CUENTA SU TRAYECTORIA 25 de septiembre de 1923 - 16 de mayo de 1999
triunfante de pie o vencido, la mano del buen amigo, se tiende cordial y buena. Consuelo en la dura pena, aliento en amarga vida si adoré a mi madre en vida, también cultivé amistad.
Si alguna vez
me ves rodar tu mano firme y fiel me alzará fraternal. Tu corazón, noble sin par, está vibrando al son del violín dormilón.
En los riscos del camino
mil veces lloré vencido, mil veces fui mal herido, sangrando en la dura huella, de pronto alumbró una estrella tu mano me dio la vida se cerraron mis heridas al soplo de tu bondad.
(recitado)
Mil veces caído sentí desmayar, mil veces tu mano me diste al pasar.
Hermano fiel
en mi orfandad tu mano firme y noble floreció en amistad. El tiempo cruel no ha de borrar jamás tu fiel recuerdo, buen amigo leal.
Un día como hoy... 26 de febrero... pero de 1918.... nacía OSMAR MADERNA. ...............................
Semblanza de JULIO NUDLER
publicada en la página webb TODOTANGO.
MUSICO, PIANISTA, DIRECTOR, COMPOSITOR, ARREGLADOR 26 de febrero de 1918 - 28 de abril 1951 Nombre completo: Osmar Héctor Maderna
Pianista de marcada inclinación romántica, es considerado el
Chopin del tango. De toque sutil y casi etéreo, ligero y sugerente, opuesto a
cualquier énfasis, ampulosidad o marcación enérgica, creó todo un estilo
orquestal basado en las mismas líneas. Con esquemas armónicos simples y
transparentes, sus arreglos concebían fantasiosos solos alternados de piano,
bandoneón y violín. Su modalidad, surgida hacia 1940, impregnó toda aquella década,
contrastando tanto con la variante populista (ejemplo saliente de la cual fue
Juan D'Arienzo) como con la académica (Aníbal Troilo). Su tango huye de la
reciedumbre y del trazo grueso, pero también de cualquier pretensión sinfónica.
Prefiere la emoción austera y la expresión precisa, en un ejercicio de
permanente autocontención.
Maderna nació en Pehuajó, pequeña ciudad provinciana,
situada 300 kilómetros al sudoeste de Buenos Aires, en una fértil zona rural.
Era el octavo hijo de don Juan Maderna, músico lugareño que tocaba el acordeón
a piano y el armonio a fuelle. Con apenas 13 años, Osmar formó con músicos de
la comarca una orquesta, llamada Vitaphone. En 1938 llegó a Buenos Aires, donde
logró pequeños espacios radiales como solista para ejecutar piezas clásicas,
ligeras y tangos, además de integrarse a una orquesta típica de segundo orden.
Pero su suerte cambió al ser convocado en octubre de 1939 por el bandoneonista
Miguel Caló para cubrir la deserción del pianista Héctor Stamponi.
Maderna cambió la historia de esa orquesta, aunque
interactuando con otros jóvenes músicos de talento que la integraban o fueron
incorporándose a ella, como el violinista Enrique Mario Francini y los
bandoneonistas Eduardo Rovira, Armando Pontier y Domingo Federico, todos los
cuales alcanzarían vuelo propio tiempo después. De aquella experiencia quedaron
ochenta grabaciones antológicas, como las de los instrumentales "Sans
Souci", de Enrique Delfino, o "Inspiración", de Peregrino
Paulos, entre otras, que permiten apreciar tanto el concepto orquestal de
Maderna como sus inefables solos. No puede omitirse tampoco la gravitación de
cantores de gran mérito, como Raúl Berón, Alberto Podestá, Jorge Ortiz y Raúl
Iriarte, este último no el mejor pero sí el más identificado con esa orquesta.
Orquesta Osmar Maderna
Aquella etapa deslumbrante culminó en 1945, cuando Maderna e
Iriarte acordaron independizarse para integrar un binomio. Pero éste tuvo corta
vida. El vocalista volvió con Caló -que era mejor empresario que músico-, y
Osmar siguió adelante con su propia orquesta. Debutó con ésta en el mítico
Marzotto, uno de los legendarios cafés tangueros de la avenida Corrientes, eje
del downtown porteño, que sucumbirían en la década siguiente. Fue estrella
también de otro de ellos, el Tango Bar, y de las dos principales emisoras de
radio de la época, El Mundo y Belgrano.
Maderna grabó en 1946 para el sello uruguayo Sondor sus dos
primeros discos de pasta. Sobresale allí el instrumental "Chiqué", un
clásico de Ricardo Luis Brignolo que el pianista tamiza con su estilo.
Pero se
destaca también, en dos temas, el cantor Orlando Verri, que sería el de mayor
gravitación en la historia de esta orquesta. En mayo de ese mismo año inicia
sus registros en la Argentina para el sello Víctor, hasta totalizar 52 temas
con su último disco, el 29 de marzo de 1951. Un mes después, el 28 de abril,
pereció pilotando su propio avión.
En esa discografía sobresalen varios instrumentales, como
una nueva versión de "Chiqué" (o "El elegante", como obligó
a rebautizarlo la censura impuesta desde 1943); "Ojos negros", de
Vicente Greco; "Loca bohemia", de Francisco De Caro; "El
bajel", hermoso tango virtualmente ignorado de Julio y Francisco De Caro;
"El Marne", de Eduardo Arolas; "El baqueano", "Qué
noche" y "El rodeo", de Agustín Bardi; "El pillete",
de Graciano de Leone; "Charamusca", de Francisco Canaro;
"Inspiración", de Peregrino Paulos; "La cautiva", de Carlos
Vicente Geroni Flores, y "Aromas", de Osvaldo Fresedo, entre otros.
Este repertorio expone el elaborado gusto con que Maderna elegía los tangos.
Además del mencionado Verri, Maderna contó con otras voces
importantes, como las de Mario Corrales (quien luego triunfaría con la orquesta
de Carlos Di Sarli, rebautizado Mario Pomar), Héctor de Rosas (posteriormente
vocalista del primer quinteto de Astor Piazzolla) y Adolfo Rivas. Pedro Dátila
fue, a su vez, el vocalista de numerosas grabaciones de la orquesta. De los
tangos instrumentales que compuso Maderna el más difundido es "Lluvia de
estrellas", que como otros traducen su doble carácter de pianista
romántico (muy influido por el Chopin de los valses y los nocturnos) y aviador.
También es célebre su "Concierto en la luna", y ya menos
"Escalas en azul", pese a la belleza de su tema. El mayor suceso lo
alcanzó con su vals "Pequeña", con letra de Homero Expósito, que
Maderna grabó en 1949 con la voz de Héctor de Rosas. Otras páginas destacables
son los tangos "La noche que te fuiste", con José María Contursi,
"Volvió a llover" y "Rincones de París", ambos con Cátulo
Castillo.
Tras el accidente fatal, el violinista Aquiles Roggero, su
paisano y compañero de toda la vida, dio continuidad a su estilo con la
Orquesta Símbolo Osmar Maderna durante la década del '50. Adolfo Rivas fue la
principal voz de ese notable conjunto. Entre las grabaciones de esta orquesta
figura "Notas para el cielo", un tango que el pianista Orlando
Trípodi escribió en homenaje a Maderna, cuyo lugar había tomado ante el
teclado. Interesa destacar que también Miguel Caló continuó apegado al
madernismo, aun después de haber perdido el concurso de su creador.
tenía escondido su nido un jilguero. No sabía de sueños, ni había volado más lejos del pueblo. Pero un día sus ansias de pampa y de cielo lo hicieron partir. Y el jilguero cantor aquel nido dejó, aquel nido dejó y ya nunca lo vi.
Pajarito viajero,
¿dónde andarás? No se escucha tu canto, está triste el lugar. Yo te he visto una tarde partir muy alegre con rumbo ignorado. Y volando... volando, te fuiste alejando para no retornar. Pajarito viajero ¿dónde andarás?
En la copa del árbol
tu nido de paja quedó abandonado. Pajarito viajero, que un día te fuiste con rumbo ignorado. ¡Cómo extraño tu canto! ¡Que horrible silencio invade el lugar! Jilguerito cantor tu recuerdo quedó, tu recuerdo quedó, no te puedo olvidar.
Un día 25 de Septiembre.... pero de 1923 nacía el cantor ORLANDO VERRI. ........................................................
Nota de GASPAR ASTARITA, con colaboración de NESTOR PINSON publicada en la página webb TODOTANGO. EL CANTOR ORLANDO VERRI NOS CUENTA SU TRAYECTORIA 25 de septiembre de 1923 - 16 de mayo de 1999 Este porteño nacido en Buenos Aires, en el barrio de Villa
Urquiza, fue un tenor melódico, pero no carente de garra, de
delicado decir y agradable fraseo, arquetipo de las orquestas de los
años 40 y 50. Contaba con la ductilidad de dar el cambio de
matiz necesario, cuando el otro vocalista imponía su temperamento
e ideal, además, para integrarse en los posibles dúos.
Estuvo con Maderna, pero
bien pudo servirle a la orquesta de Fresedo,
de Miguel Caló o del
mismo Troilo. Murió
en Posadas, Misiones, su residencia definitiva, en compañía
de su mujer y sus hijos. En sus últimos años fue colaborador
del diario "El Territorio", de esa provincia.
Maderna, Verri, Carlos Cotone (locutor)
y Luis Tolosa
«Cuando ocurrió la revolución de septiembre de
1930 vivíamos cerca del Colegio Militar, en San Martín,
y al ver mis viejos que la cosa venía mal con sus dos hijos
se pegaron el raje, de vuelta al barrio natal. Pero yo fui a parar
como una encomienda un poco más allá, al barrio de Constitución,
a la casa de la hermana de mi papá que estaba casada con ese
estupendo guitarrista que fue Miguel Correa y que junto con Vicente
Spina, el autor del vals "Tu olvido", acompañaban
a las grandes figuras de la época de la canción popular:
Rosita Quiroga, Corsini,
Charlo... a estos y otros
también muy conocidos, los veía desfilar por la casa
diariamente y me fui aprendiendo de memoria sus repertorios. Yo calladito
los escuchaba ensayar.
«Un día de esos, de casualidad, mi tío descubre
que tengo "oreja" y me hace cantar; ¡para qué!
se entusiasmó tanto que ya habló de mi presentación
en un festival. Fue el 6 de agosto de 1931, yo tenía ocho años,
me vistieron de guapo o lo que fuera, con chambergo, lengue, pantalones
largos. Fue en el Teatro París que estaba en Suipacha entre
Bartolomé Mitré y Cangallo (hoy Tte. Gral. Perón).
Canté varios tangos, los primeros dos fueron "Mandria"
y "Noche de reyes".
Fue un éxito, y a partir de allí tuve el apoyo incondicional
de toda la familia.
«Mi tía, la esposa de Correa, habló con mis padres
para que me enviaran a un profesor de canto, debían aprovechar
mi oído. En mi propio barrio lo encontraron en su conservatorio-peluquería,
era Cayetano Tomaselli, con él tuvieron sus lecciones dos muchachos
amigos, compañeros de trabajo. Resultaron ser Roberto
Florio y Jorge Casal. «Terminé el primario en la escuela de Cullen y Triunvirato.
Todos los años se hizo costumbre que los días de fiesta en los actos
escolares cantara Orlando Verri "Lamento borincano", era la preferida de
todos. No seguí la secundaria, eran tiempos difíciles y había que
arrimar algún peso a la casa y salí a trabajar.
«Seguí con el canto. En 1937 tuve unas presentaciones
en LS6 Radio del Pueblo, acompañado por tres guitarristas.
Luego me prendía en todas, festivales barriales y esas cosas.
Por fines de 1940 la orquesta del barrio dirigida por José
Nozzi (que también hacía jazz y característica)
me toma como su cantor, para entonces fue un orgullo. "El
malevo" de Julio De
Caro fue allí mi tema predilecto.
«Pasaron tres años. Me llegaba el servicio militar y
actuaba en los bajos del Teatro Smart (hoy, Blanca Podestá)
donde existía un boliche memorable. Allí me escuchó
Alberto Mastra,
quien me bautizó "Pajarito" y me incorporó
a un nuevo trío , de los tantos que formó, para actuar
en radio. En realidad fue un cuarteto, pues estaban él en guitarra,
a veces cantaba, Eduardo Márquez (que había cantado
con Adolfo Pérez "Pocholo"
y con sus cuñados los hermanos Sureda), en canto y guitarra,
Beatriz Loana y yo. Actuamos en el Teatro Apolo. Fue entonces cuando
Marsilio Robles,
gran guitarrista le pasa el "santo" a Troilo
que con Mastra hay
un pibe que canta fenómeno, él estaba buscando reemplazar
a Fiorentino, lo tenía
sólo a Marino.
«Fue todo rápido y yo estaba como loco, sólo
tenía 20 años. Ensayé en la casa de la mamá
de Robles y así, hicimos mi repertorio. Cuando todo estaba
listo, Marino impuso a Floreal
Ruiz que estaba con De
Angelis. Con los años, cada vez que me encontraba con Marino
se disculpaba de haberme "serruchado" el piso. Pero todo
pasó.
Orlando Verri, Osmar Maderna y Luis Tolosa
«A fines del 44 se disuelve la orquesta de Miguél
Caló. Francini-Pontier
por un lado, Domingo Federico
por el otro, Ariel Pedernera con su quinteto y Osmar
Maderna por el suyo, quien forma su conjunto y realiza en el café
Marzotto un concurso de cantores. Yo lo gané. Llegué
a la final con Hugo Soler, el último día canté
"Pregonera". «Radio El Mundo, grabaciones, espectáculos, giras. Tuve
como compañeros, primero a Luis Tolosa y luego, a Pedro Dátila.
Pasé cinco años con Osmar. En esa etapa paralelamente
descubro una faceta nueva, soy un buen vendedor, entro a trabajar
en la firma de máquinas de escribir Olivetti. Por tal motivo
ya no pude seguir el ritmo del trabajo nocturno. Pero no quería
dejar a un lado el artista, fue así que un amigo, el cantor
Roberto Medina,
autor de "Pucherito
de gallina", me propone como reemplazo suyo en la orquesta
de Julio De Caro, con quien
también grabé y trabajé dos años. Y cambié
de empresa comercial, ya vendía para Siam-Di Tella.
Orlando Verri con Pedro Dátila
«Fallece Osmar, se forma la Orquesta Símbolo y largo con
ellos hasta que la empresa me envía por 30 días a Posadas, provincia de
Misiones, como asesor de ventas. Me quedé 30 años. Seguí cantando
profesionalmente, también en el Paraguay, radio, televisión, en diversos
locales, hice programas radiales difundiendo tangos, también colaboro
con instituciones que necesitan de mis servicios sin fines de lucro,
trató de hacer algo por las asociaciones de jubilados, de no videntes y
otras más. Todo, para despuntar el vicio. Y punto, ya está cumplida mi
trayectoria.»