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martes, 13 de agosto de 2013

EDUARDO CALVO, AUTOR


EDUARDO CALVO.
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13 de agosto de 1891 - 26 de marzo de 1959
Nombre completo: Calvo Souto, Eduardo
AUTOR, EMPRESARIO TEATRAL.

Se inició como actor aficionado y por más de cuarenta años anduvo en el quehacer teatral, dirigiendo y organizando compañías y realizando giras artísticas por el interior, Uruguay y Brasil.
Llevado por el furor que el tango hacía en el ambiente teatral, escribió varios que con música de notables maestros como Osvaldo Fresedo y José María Rizzuti tuvieron distintos ecos en el pueblo.
Dos de ellos, "Bésame en la boca" y "Arrabalero", tuvieron una resonancia envidiable y son precisamente los que llevó a la cera Carlos Gardel, el gran cantor amigo del ambiente artístico en el que se conocieron y trataron.
Son dignos de recordar sus tangos "Amar a besos", "Rezongos", con músicas de Rizzuti; "Pinturita" con la de Fresedo; "Pirulo" con Albertico Spatola; "Corazón callate un poco" con la de Armando Baliotti; "He visto en tus ojos" y "La piba del Tabarís" con Francisco Canaro, y muchas españolas que creara su esposa Aurora del Río.
Calvo nació en Santiago de Compostela (España) el 13 de agosto de 1891 y falleció en Buenos Aires el 26 de marzo de 1959.
Según comunicación de su nieto, Jorge Traverso, Eduardo Calvo nació en Rois (La Coruña-España).

Del Greco, Orlando: Carlos Gardel y los autores de sus canciones, Akian Ediciones, Buenos Aires 1990.

Fuente: TODOTANGO.
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domingo, 5 de mayo de 2013

CARLOS GARDEL, OSVALDO FRESEDO, ARRABALERO


PRIMERO POR UNANIMIDAD
CARLOS GARDEL.
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ARRABALERO

Tango 1927

Música: Osvaldo Fresedo
Letra: Eduardo Calvo

Es la pebeta más rechiflada
que en el suburbio pasó su vida;
es la percanta que fue querida
de aquel malevo que la amuró.
es el orgullo del barrio entero,
tiene una efe que es su ilusión,
pues es criolla, es milonguera,
quiere a su hombre de corazón.

En un bulín mistongo
del arrabal porteño,
lo conoció en un sueño,
le dio su corazón.
Supo que era malevo,
lo quiso con locura,
sufrió por su ventura
con santa devoción.
Ahora, aunque él la faje,
purrete arrabalero,
él sabe que lo quiere
con toda su ilusión,
y que ella es toda suya,
que suyo es su cariño,
que suyo será el niño
obra del metejón.

Por ser derecha tiene a su hombre
arrabalero de Puente Alsina;
se juega entero por esa mina
porque la sabe de corazón.
Pero si un día llega a engañarla
como hacen otros con sus mujeres,
esa minusa que ríe y canta
llorará siempre por su traición.