Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
"Al llegar a México, en
esa gira, se impregna de la melodía de un éxito local, "¿Dónde estás
Corazón?", que con la autorización de su autor, Luis Martínez Serrano,
arregla en tango y la trae a Buenos Aires incluyéndola todos los
intérpretes de la canción popular a sus respectivos repertorios, incluso
Carlos Gardel que la llevó y cantó en Europa." ............................................
DONDE ESTAS CORAZON
Tango 1930
Música: Luis Martínez Serrano / Augusto Berto
Letra: Luis Martínez Serrano
Yo la quería más que a mi vida,
más que a mi madre la amaba yo;
y su cariño era mi dicha,
mi único goce era su amor.
Una mañana de crudo invierno
entre mis brazos se me murió;
y desde entonces voy por el mundo
con el recuerdo de aquel amor.
Dónde estás corazón,
no oigo tu palpitar,
es tan grande el dolor
que no puedo llorar.
Yo quisiera llorar
y no tengo más llanto
la quería yo tanto
y se fue para no retornar.
Yo la quería con toda el alma
como se quiere sólo una vez,
pero el destino cruel y sangriento
quiso dejarme sin su querer.
Sólo la muerte arrancar podía aquel idilio de tierno amor;
y soñándote te amaba y radiante apareciste en el cielo de mi vida. Se encendieron las estrellas de mis grandes ilusiones y, olvidándome de todo, a quererte me entregué.
Parece mentira
que tanta ternura, que tanta dulzura de amor se convierta en dolor.
Parece mentira
que mi felicidad
haya quedado trunca por vos ya que fuiste quien me llenó de amor.
Me pregunto acongojado
qué he de hacer yo con mi vida, qué he de hacer si estoy vencido por el mal que me has dejado.
Ya no puedo creer en nadie,
ya no puedo creer en nada. Mi existencia fracasada ya no tiene una ilusión.