Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
Muere en Buenos Aires Ernesto Ponzio, "El Pibe
Ernesto".
Violinista y compositor, debutó de niño actuando "a la
gorra" en fondas y cantinas para destacarse en los bailes de Concepción
Amaya, Mamita, en lo de Hansen, La Batería, El Tambito, María La Vasca y otros
locales de dudosa reputación y fue autor de "Don Juan",
"Ataniche", "De quién es eso", "18 kilates",
"Culpas ajenas", "Caradura", "Trovador de
arrabal", "Quiero papita", "La milonga de mi barrio",
"Contámela que te escucho" y otros tangos que en su momento gozaron
de merecido renombre.Había nacido el 10 de julio de 1885.
Un día como hoy... 21 de octubre... pero de 1934... fallecía
ERNESTO PONZIO. ............................... Semblanza de JUAN SILBIDO publicada en la página webb TODOTANGO
VIOLINISTA, COMPOSITOR
10 de julio de 1885 - 21
de octubre de 1934 Apodo: El Pibe Ernesto
En este blog, EL BOLICHO, hemos publicado esta semblanza del compositor ERNESTO PONZIO, el día 10 de julio de 2013, para quienes deseen leerla. Asimismo está su relación con CARLOS GARDEL, la letra de su tango DON JUAN, la historia de su tango DON JUAN, y la historia de su tango ATANICHE. Todas estas notas el día 10 de julio de 2012. Y aquí se pueden ver: ERNESTO PONZIO
HISTORIA DEL TANGO "ATANICHE" .......................................................... Nota de ROBERTO SELLES publicada en la página webb TODOTANGO
Acerca del origen del tango “Ataniche”, alguien dijo —y
muchos lo repitieron— que Ernesto Ponzio se había inspirado en cierta dama que
caía al Tambito en un carruaje, del pretal de cuyo caballo pendían campanitas
de plata. Pura leyenda. El propio Pibe Ernesto señalé alguna vez a un reportero
que, en realidad, lo había dedicado a una noviecita de aquella época, y el
título no era otra cosa que el anagrama de “che, Anita".
AtanicheY sí, es probable que el título se deba a Ponzio —se
sabe que lo firmó en 1900—, pero la paternidad de la melodía presenta serias
dudas.
En 1914 Roberto Firpo graba el mismo tango, pero bajo el
título “Los Guevara” y con su propia firma. Un año más tarde, aparecía otra
grabación, esta vez de Celestino Ferrer, en la que también figuraba Firpo como
autor; eso sí, el título exhibía una intencionada diéresis: “Los Güevara”.
Tiempo después, en 1924, la composición sufría otras
mutaciones. Juan Carlos Bazán era ahora su autor, en edición de Ortelli Hnos.,
con el título de “Ataniche” (la partitura dice: “arreglado para piano por Juan
Carlos Bazán Molina”) y, por su parte, Firpo volvía a grabarlo, esta vez para
Odeón, como “Los Guevara”, pero figurando en calidad de arreglador. Todo lo
dicho, según Daniel Cárdenas en su obra “Apuntes de Tango” (1975).
Por último, fue recién en 1935, a un año de la muerte de
Ponzio, cuando la editorial Alfredo Perrotti lo publicó con la rúbrica del Pibe
Ernesto y el título “Ataniche”. Pasados tres años, Firpo volvía a llevarlo al
disco como “Ataniche” de Ponzio.
¿Quién es, en consecuencia, el verdadero compositor del
viejo tango? Evidentemente, no lo era Firpo —que había tomado el título de una
obra teatral: “Los Guevara”, en la que, seguramente, se incluía la
composición—, ya que se declaró, con el tiempo, arreglador y, más tarde, lo
grabó apareciendo Ponzio como autor. Sería, entonces, obra de Ponzio o de
Bazán. En este caso, el interrogante es ¿por qué ambos se titularon autores de
una misma obra, siendo —como lo eran— grandes amigos? Quizás porque se trate de
un tango o milonga anónimo.
Al respecto, Daniel Cárdenas comenta que Rafael Rossi y
Felipe Amadeo Lastra aseguraban que no era sino un tango de autor desconocido.
José Gobello, a su vez, en su libro “Conversando tangos” (1976), sostiene: «es
un tango de Ernesto Ponzio, que circuló como anónimo y que éste reivindicó
después de que las grabaciones de Firpo contribuyeran a difundirlo. Entonces
nadie le discutió la autoría y el mismo Firpo volvió a grabarlo como obra de
Ponzio. Al fin y al cabo, alguien compuso los tangos anónimos. Y ese alguien,
en el caso de “Ataniche”, ¿por qué no pudo ser Ponzio?
Empero, queda aún un interrogante: si el tango era, en
realidad, de Ponzio, ¿por qué se apropió de él su amigo Bazán? Pudo haber
ocurrido que el Pibe lo hubiera obsequiado a Bazán o a Firpo. Enrique González
Tuñón refiere que Ponzio alguna vez lo regaló, pero no aclara a quién.
Por su parte, la esposa de Ponzio, Adela Sabino, le
manifestó al investigador Miguel Ángel Lafuente: «A Firpo le gustaba mucho
“Ataniche” y aprovechando la ausencia de Ernesto, le puso “Los Guevara”, pero
era “Ataniche”. Bazán le sacó “Los Guevara” a Firpo y lo tituló nuevamente
“Ataniche”». Recordemos que el Pibe pasó varios años en prisión y cumplió su
última condena entre 1924 y 1928.
Más allá de los diversos avatares del tango, todo indica que
Ponzio debió haber adaptado una milonga anónima para componerlo. No parece ser
otra cosa su primera parte, debido a su cadencia y el hecho de, que, se agota
en sólo ocho compases, una estructura típicamente primitiva, que se repite a
fin de sumar dieciséis.
Luis Adolfo Sierra nos confirmó la sospecha cuando nos
señaló que el propio Ponzio le confesó alguna vez haber adaptado un aire
popular para componer su tango. Así lo comunicó también a Tomás de Lara, en
carta fechada el 27 de diciembre de 1983 e incluida por éste en “Los veinte
tangos iniciales del tango” (Boletín de la Academia Porteña del Lunfardo, tomo
VIII, Nº 17-20, 1984): «Con referencia al tango “Ataniche” debo expresarle que
alcancé a ser amigo del famoso Pibe Ernesto (...) La primera aclaración,
respecto del tango de marras, referida por el propio Ponzio, es que su tango
fue inicialmente una composición anónima, esto es, auténticamente folklórica,
sin autor conocido y que él la había adaptado a las formas musicales del
tango».
En cuanto a la segunda parte —también existe una tercera,
que no figura en la partitura de Ponzio—, quizás también esté basada en un tema
anónimo, pero muestra ya una mayor elaboración. En ella, se advierte la mano de
un músico que no era un guitarrero de milongas; acaso un violinista... En otras
palabras, el Pibe Ernesto habría puesto su cuota personal en ella.
Algunas grabaciones de "Ataniche!"
Orquesta Juan D'Arienzo, (1936, Buenos Aires)
Cuarteto Roberto Firpo, (1942, Buenos Aires)
Cuarteto Juan Cambareri, (1948, Montevideo)
Orquesta Lorenzo Barbero, (1951, Buenos Aires)
Conjunto Eulogio Viola “Y su ritmo del 900”, (Montevideo)
ERNESTO PONZIO. .............................. 10 de julio de 1885 - 21
de octubre de 1934 Nombre completo: Ponzio,
Ernesto Seudónimo: El Pibe Ernesto
MUSICO VIOLINISTA, COMPOSITOR
De familia de músicos y
recibido en el conservatorio del gran maestro Alberto Williams, empezó de muy
niño a andar con el violín de un lado para otro, anclando en el barrio del
Abasto en su adolescencia.
En los bodegones de
"La Batería", del Retiro, debutó, para desfilar posteriormente por
cafés, casas de bailes, peringundines y en cuantos lugares era solicitado. Locales
famosísimos de aquel lejano ayer lo vieron hacer malabarismos con su violín:
"Hansen", "El Tambito", "Laura", "La
Vasca", "Mamita", que quedaron grabados en la historia porteña,
como su nombre.
Con Juan Carlos Bazán, su
amigo y compañero de siempre, formó diversos conjuntos orquestales para actuar
en los citados sitios de diversiones, hasta que decidieron hacerlo en Rosario,
donde en la tristemente célebre calle Pichincha en un altercado dio muerte a un
sujeto que le costó cuatro años de cárcel.
Al salir y retornar a
Buenos Aires actuó en el teatro "Nacional", integrando la
"Orquesta de la Guardia Vieja", donde estaban además José Luis
Padula, Enrique Saborido, Luis Teisseire, Bazán y otros veteranos, y
desempeñarse también por radios e intervenir en una película,
"Tango", de Argentino Sono Film en 1933 y el año anterior inaugurar
el nuevo "Luna Park".
Su inmortal "Don
Juan" debe ser el primer tango que compuso, es de 1900 y uno de los más
conocidos mundialmente entre la docena de títulos que publicó: "El
Azulejo", "18 Kilates", "Quiero Papita",
"Argelia", "Cara Dura", "Los Inmortales",
"Ataniche", también famoso, "Culpas Ajenas", aludiendo a su
cautiverio, que le llevó al disco Carlos Gardel, a quien conoció y se hizo
compañero de andanzas (a veces dudosas) por el Abasto, de adolescentes; este
tango tiene letra de Jorge Curi otro de sus primeros camaradas. Reclamó como
suyo el no menos popular tango "El Entrerriano".
La anécdota que recogimos
entre muchas que debió, sin duda, haber vivido con Gardel es ésta: "Estaba
en los «36 Billares» de la calle Corrientes sentado en derredor de una mesa con
sus colegas Bazán, Teisseire, Saborido, Padula y el bandoneonista Miguel Spera
(natural de San Nicolás de los Arroyos y que hizo su carrera en Rosario), cuando
entra Carlitos dirigiéndose a la mesa para sentarse con sus amigos. Antes de
hacerlo le presenta al citado músico. Gardel al oír Spera, con esa forma tan
particular y graciosa, porque era el don de la simpatía, le dijo: —«¿Así que
usted tiene una sala en Retiro.?» —«¿Cómo, una sala?», respondió estupefacto el
bandoneonista. Y Carlitos, socarrón, vuelve a contestarle: —«¿Yno se llama
Spera?»"
Con Gardel precisamente,
actuó frente al público en "De Gabino a Gardel" obra del teatro
Nacional, año 1933.
Ponzio nació en Buenos
Aires (San Telmo) el 10 de julio de 1885 y falleció el 21 de octubre de 1934 en
Bánfield (Bs. As.).
HISTORIA DEL TANGO "DON JUAN". .........................................................
Nota de ROBERTO SELLES publicada en la página webb TODOTANGO
Corrían los días del año
1898. Ernesto Ponzio, al que llamaron "El Pibe", era precisamente un
pibe, no había traspuesto aun la frontera final de sus trece años.
Pero ya
andaba, violín en mano, tocando y pasando el platito donde podía: en los
tranvías -complicidad de los mayorales mediante-, en las cantinas o en
cualquier baile que se le pusiera a tiro.
Fue en uno de estos
últimos sitios donde nació su tango más célebre. No obstante, la tradición oral
ofrece dos diferentes versiones de dicho alumbramiento.
En 1935, Asdrúbal Noble
refería que cierta noche un pianista, llamado "El Negro" Sergio,
estaba improvisando unas notas en el piano, en lo de "Mamita" (apodo
de la dueña del local: Concepción Amaya), cuando Ponzio se le acercó y le
preguntó: «No seguís?». Y ante la negativa del músico, se sentó él mismo al
piano y continuó la melodía. «Había nacido "Don Juan"», señalaba
Noble.
Sin embargo, el tiempo
acostumbra mezclar la realidad con la leyenda. Y ya no sabemos si las cosas
ocurrieron como narraba Noble o como nos lo contaba, hace más de una década, el
veterano violinista Francisco Mastrazzi. Según este intérprete, un hermano suyo
-también músico y bastante mayor que él-, aseguraba haber estado presente
cuando Ponzio tomó aquellas notas, no a un pianista, sino a un guitarrista.
Podemos optar por la
versión que más nos convenza. Lo cierto es que Ponzio utilizó un aire anónimo
para su popularísima composición. Ese mismo tema melódico ya figuraba en
"¡Qué polvo con tanto viento!", un tango muy antiguo del guitarrista
Pedro Quijano y que venía tocándose desde 1890, aproximadamente. Luego
reaparecería también en el compás inicial de "Soy tremendo", de Ángel
Villoldo, en la tercera de "Felicia" de Enrique Saborido, en la
segunda de "El periodista" de Augusto Berto, en la primera de
"El curioso" de Prudencio Aragón y en la misma de "El
rana", de Arturo Mathon.
¿Y por qué "Don
Juan"? En primer lugar, aclaremos que Ponzio -según se dice- lo tituló
inicialmente "El panzudo", en homenaje al obeso dueño de un boliche
que frecuentaba. El nombre definitivo surgió cuando el autor conoció a un tal
Juan Cabello, un hombre de la noche de Buenos Aires, el mismo de la letra que
escribió Ricardo Podestá:
Yo vivo por San Cristóbal
Me llaman Don Juan
Cabello...
Algunos creen que "El
Pibe" habría trabado amistad con Cabello en "El Tambito", otros
prefieren que el encuentro fue en lo de "Hansen". Lo cierto es que la
popularidad del tango fue, precisamente, en este último lugar, allá por 1900.
En 1912, Alfredo Eusebio
Gobbi le escribió una nueva letra, que grabó para el sello Columbia con el
título trocado en "Mozos guapos". Y aún se ha dicho que existe un
tercer texto -lo desconocemos- de Francisco Bianco.
Es el primer tango grabado
en un disco por una orquesta, la de Vicente Greco. También, se lo escucha en la
película sonora inaugural del cine argentino: "Tango", bajo la
codirección musical de su autor y de Juan Carlos Bazán.
Charlo, Alberto Gómez,
Sofía Bozán son tres de los intérpretes de la letra inicial de Podestá. Pero,
aunque cantado, "Don Juan" ha perdurado instrumentalmente como uno de
los grandes clásicos del género.
Trio Odeon, 1928 Orquesta Francisco Canaro,
1929 Orquesta Típica Victor,
canta Alberto Gómez, 1932 Orquesta Juan D'Arienzo,
1936 Orquesta Roberto Zerrillo,
1937
Orquesta Carlos Di Sarli, 1941
Orquesta Osmar Maderna, 1946 Cuarteto Juan Cambareri,
1948 Orquesta Juan D'Arienzo,
1948 Orquesta Carlos Demaria,
1950 Orquesta Juan D'Arienzo,
1950 Cuarteto Roberto Firpo,
1951 Orquesta Carlos Di Sarli,
1951 Cuarteto Enrique Mora,
1952 Orquesta Aníbal Troilo,
1954 Orquesta Charlo, canta
Charlo, 1954 Orquesta Héctor Varela, 1954 Orquesta Carlos Di Sarli, 1955 Orquesta José Basso, 1955 Orquesta Florindo Sassone, 1957 Quinteto Pirincho Dir: Francisco Canaro, 1959 Quinteto Astor Piazzolla, 1961 Trio Fernando Tell, 1963 Cuarteto Federico-Grela-"San Telmo", 1965 Orquesta Alfredo De Angelis, 1965 Orquesta Florindo Sassone, 1965 Orquesta Aníbal Troilo, 1967 Orquesta Domingo Federico, 1968 Orquesta José Basso, 1970 Conjunto Felipe Antonio,
1971 Conjunto Panchito Cao y
sus Muchachos de Antes, 1975 Cuarteto Del Centenario,
canta Walter Yonsky, 1975 Cuarteto Rovira-Nichele,
1975 Orquesta Carlos García,
1980 Quinteto Añoranzas, 1981 Cuarteto De La Ochava,
1983 New York Tango Trío, 1995 Orquesta Alberto Di Paulo, 1997 Duo Vat-Macri, 1998 Quinteto "Francisco Canaro"-Dir: Antonio D'Alessandro, 1999 Trío Hombres De Tango,
2001 Trío Tangueros De Ley,
2003 Solo Guitarra De Fernando
Javier González, 2004 Cuarteto "Los
Solistas de D'Arienzo", Instrumental Cuarteto Guardia Vieja,
Instrumental Cuarteto José Basso
"Pepe y su Cuarteto Loco", Instrumental Cuarteto Oscar Bozzarelli,
Instrumental Cuarteto Palais de Glace,
Instrumental Las Guitarras de Oro,
Instrumental Orquesta Argentina Víctor,
Instrumental Orquesta Del Tango De
Buenos Aires Dir: Carlos García Orquesta Donato Racciatti Orquesta Lorenzo Barbero Orquesta Lucio Milena Orquesta Mario Canaro Orquesta Miguel Villasboas - "Orquesta Típica Montevideo" Orquesta Reynaldo Nichele Quinteto Juan Polito-"Quinteto Buenos Aires" Sexteto Norberto Ramos Solo de Piano De Juancito
Diaz Solo de Piano De Osvaldo
Tarantino
Semblanza de JUAN SILBIDO publicada en la página webb TODOTANGO VIOLINISTA, COMPOSITOR
10 de julio de 1885 - 21
de octubre de 1934 Apodo: El Pibe Ernesto
Porteño, nacido en aquel
barrio denominado Tierra del Fuego (ubicado entre la demolida Penitenciaría y
la Recoleta). Su padre, Antonio Ponzio, como buen napolitano, era músico.
Ejecutando el arpa falleció víctima de aneurisma, repentinamente se desplomó en
el mismo escenario durante un recital. Su esposa era uruguaya, Casilda Casafú
de Ponzio.
Al desaparecer su padre,
Ernesto, que cursaba estudios de violín en el conservatorio Williams, debió
suspenderlos. El hogar urgido de recursos aceleró el comienzo de su actuación.
Fondas y cantinas constituyeron su primer escenario; cumplida su labor
desfilaba jovial y decidido platillo en mano, cuyo producto se destinaba a
engrosar la estrecha economía familiar.
Según averiguamos, el
famoso tango “Don Juan” fue, al parecer, escrito en 1898. Agreguemos que la 2ª
edición posee letra de Ricardo J. Podestá. Según diferentes autores ha sido
estrenado en la casa de bailes de Concepción Amaya “Mamita” (Lavalle 2177)
aproximadamente en 1900. Entusiasta difusión logró tanto en el restaurante de
J. Hansen (Av. Sarmiento) cuanto como en el quiosco “Casares”.
Ernesto Ponzio se hallaba
vinculado por amistad con los jóvenes Savino. En cierta ocasión que visitara el
domicilio de éstos contempló a una niña que dormía dulcemente. Le causó tal
impresión que dirigiéndose a la madre dijo así: «¡Señora!... ¿me la guarda?...»
Cumplió su palabra, pasó a retirarla el 9 de junio de 1906, día en que desposó
a la bella durmiente: señorita Adela Savino.
Cumplió su labor de
violinista en los más variados escenarios: “La Batería”, sita en Retiro, la
citada casa de bailes “Mamita”; “El Tambito", ubicado entre la arboleda
palermitana. Le acompañaban: Eusebio Aspiazú (guitarra), moreno ciego y muy
hábil con su instrumento, a quien Ponzio dispensó siempre afecto entrañable; el
trío se completaba con el “Tano” Vicente Pecci (flauta).
Merece comentarse el
origen del título del tango “Ataniche”, obra cuyos compases fueron de los
primeros que se oyeron en “El Tambito”. Allí llegaba por las noches, conducida
en una victoria adornada con pequeñas campanillas de plata que se agitaban
sonoras, una bella concurrente ataviada con llamativa elegancia. Su presencia
despertaba general admiración; ello inspiró al “Pibe Ernesto” que con fértil
inventiva musical brindó el magnífico “Ataniche”.
Calle Europa hasta 1908,
con dicha denominación se conocía la actual Carlos Calvo. Casi al llegar a
Jujuy aún puede contemplarse la fachada tal como era antaño de la casa de
bailes de María “La Vasca”. Ponzio actuó allí frecuentemente; por ella pasaron
asimismo Manuel Campoamor y Vicente Greco.
Nos describe la señora
Adela Savino de Ponzio con estas palabras a su marido:
«Ernesto era de estatura
mediana, gallardo y apuesto. Fácilmente se dibujaba en su rostro amplia
sonrisa. Le caracterizaba un sentimiento de generosidad extremada. Recuerdo que
frecuentemente llegaban hasta él músicos que se hallaban con el bolsillo
exhausto; si su situación no le permitía ayudarles con dinero, les cedía alguna
partitura que había compuesto, o en su defecto la escribía delante del
atribulado que balbuceaba conmovido palabras de agradecimiento.»
Manifiesta la señora de
Ponzio que luego se trasladaron a Lanús oeste; allí, en la esquina de José
María Moreno y Lavalleja, instalaron un negocio de almacén: “El Pibe”. Optaron
algún tiempo después por otra de las esquinas y allí se ubicó el almacén “Los
Paraísos”. El citado comercio parecía más bien una entidad benéfica, ya que su
dueño entregaba mercadería al fiado con tanta frecuencia que la caja concluyó
por oxidarse. Felizmente los favorecidos procuraban amortizar sus deudas, pues
los esposos Ponzio gozaban de general estimación en la barriada.
La sala del teatro El
Nacional constituyó el último escenario de actuación del “Pibe Ernesto”,
acompañado por músicos veteranos, asimismo dilectos y antiguos amigos suyos.
Citémosles: Ernesto Ponzio y el “Pardo” Alcorta (violines), Juan Carlos Bazán
(clarinete), “El Tano” Vicente Pecci (flauta), “Yepi” (bandoneón) y el siempre
fiel Eusebio Aspiazú (guitarra de once cuerdas).
El domingo 21 de octubre
de 1934, al mediodía, sufrió Ernesto Ponzio cierto malestar opresivo, de resultas
del cual falleció instantes más tarde. Se diagnosticó aneurisma del corazón.
Recuérdese que similar dolencia arrebató la vida al padre del mismo. Su figura dotada de
relieves propios y su obra de compositor han conquistado bien merecida fama
entre los máximos creadores del tango. Hemos citado “Don Juan” y “Ataniche”; a
ellos debemos agregar los títulos siguientes: Tangos: “De quién es eso”, “Don
Natalio” (dedicado al director del vespertino Crítica), “18 kilates”, “Culpas
ajenas”, “Cara dura”, “Trovador de arrabal”, “Avellaneda” (dedicado a Don
Alberto Barceló), “Quiero papita” y “La milonga de mi barrio”. El estilo:
“Tardes pampeanas”. Los tangos siguientes son los últimos que compusiera:
“Contámela que te escucho” y “No te lo puedo decir”.
HISTORIA DEL TANGO "ATANICHE" .......................................................... Nota de ROBERTO SELLES publicada en la página webb TODOTANGO
Acerca del origen del tango “Ataniche”, alguien dijo —y
muchos lo repitieron— que Ernesto Ponzio se había inspirado en cierta dama que
caía al Tambito en un carruaje, del pretal de cuyo caballo pendían campanitas
de plata. Pura leyenda. El propio Pibe Ernesto señaló alguna vez a un reportero
que, en realidad, lo había dedicado a una noviecita de aquella época, y el
título no era otra cosa que el anagrama de “che, Anita".
AtanicheY sí, es probable que el título se deba a Ponzio —se
sabe que lo firmó en 1900—, pero la paternidad de la melodía presenta serias
dudas.
En 1914 Roberto Firpo graba el mismo tango, pero bajo el
título “Los Guevara” y con su propia firma. Un año más tarde, aparecía otra
grabación, esta vez de Celestino Ferrer, en la que también figuraba Firpo como
autor; eso sí, el título exhibía una intencionada diéresis: “Los Güevara”.
Tiempo después, en 1924, la composición sufría otras
mutaciones. Juan Carlos Bazán era ahora su autor, en edición de Ortelli Hnos.,
con el título de “Ataniche” (la partitura dice: “arreglado para piano por Juan
Carlos Bazán Molina”) y, por su parte, Firpo volvía a grabarlo, esta vez para
Odeón, como “Los Guevara”, pero figurando en calidad de arreglador. Todo lo
dicho, según Daniel Cárdenas en su obra “Apuntes de Tango” (1975).
Por último, fue recién en 1935, a un año de la muerte de
Ponzio, cuando la editorial Alfredo Perrotti lo publicó con la rúbrica del Pibe
Ernesto y el título “Ataniche”. Pasados tres años, Firpo volvía a llevarlo al
disco como “Ataniche” de Ponzio.
¿Quién es, en consecuencia, el verdadero compositor del
viejo tango? Evidentemente, no lo era Firpo —que había tomado el título de una
obra teatral: “Los Guevara”, en la que, seguramente, se incluía la
composición—, ya que se declaró, con el tiempo, arreglador y, más tarde, lo
grabó apareciendo Ponzio como autor. Sería, entonces, obra de Ponzio o de
Bazán. En este caso, el interrogante es ¿por qué ambos se titularon autores de
una misma obra, siendo —como lo eran— grandes amigos? Quizás porque se trate de
un tango o milonga anónimo.
Al respecto, Daniel Cárdenas comenta que Rafael Rossi y
Felipe Amadeo Lastra aseguraban que no era sino un tango de autor desconocido.
José Gobello, a su vez, en su libro “Conversando tangos” (1976), sostiene: «es
un tango de Ernesto Ponzio, que circuló como anónimo y que éste reivindicó
después de que las grabaciones de Firpo contribuyeran a difundirlo. Entonces
nadie le discutió la autoría y el mismo Firpo volvió a grabarlo como obra de
Ponzio. Al fin y al cabo, alguien compuso los tangos anónimos. Y ese alguien,
en el caso de “Ataniche”, ¿por qué no pudo ser Ponzio?
Empero, queda aún un interrogante: si el tango era, en
realidad, de Ponzio, ¿por qué se apropió de él su amigo Bazán? Pudo haber
ocurrido que el Pibe lo hubiera obsequiado a Bazán o a Firpo. Enrique González
Tuñón refiere que Ponzio alguna vez lo regaló, pero no aclara a quién.
Por su parte, la esposa de Ponzio, Adela Sabino, le
manifestó al investigador Miguel Ángel Lafuente: «A Firpo le gustaba mucho
“Ataniche” y aprovechando la ausencia de Ernesto, le puso “Los Guevara”, pero
era “Ataniche”. Bazán le sacó “Los Guevara” a Firpo y lo tituló nuevamente
“Ataniche”». Recordemos que el Pibe pasó varios años en prisión y cumplió su
última condena entre 1924 y 1928.
Más allá de los diversos avatares del tango, todo indica que
Ponzio debió haber adaptado una milonga anónima para componerlo. No parece ser
otra cosa su primera parte, debido a su cadencia y el hecho de, que, se agota
en sólo ocho compases, una estructura típicamente primitiva, que se repite a
fin de sumar dieciséis.
Luis Adolfo Sierra nos confirmó la sospecha cuando nos
señaló que el propio Ponzio le confesó alguna vez haber adaptado un aire
popular para componer su tango. Así lo comunicó también a Tomás de Lara, en
carta fechada el 27 de diciembre de 1983 e incluida por éste en “Los veinte
tangos iniciales del tango” (Boletín de la Academia Porteña del Lunfardo, tomo
VIII, Nº 17-20, 1984): «Con referencia al tango “Ataniche” debo expresarle que
alcancé a ser amigo del famoso Pibe Ernesto (...) La primera aclaración,
respecto del tango de marras, referida por el propio Ponzio, es que su tango
fue inicialmente una composición anónima, esto es, auténticamente folklórica,
sin autor conocido y que él la había adaptado a las formas musicales del
tango».
En cuanto a la segunda parte —también existe una tercera,
que no figura en la partitura de Ponzio—, quizás también esté basada en un tema
anónimo, pero muestra ya una mayor elaboración. En ella, se advierte la mano de
un músico que no era un guitarrero de milongas; acaso un violinista... En otras
palabras, el Pibe Ernesto habría puesto su cuota personal en ella.
Algunas grabaciones de "Ataniche!"
Orquesta Juan D'Arienzo, (1936, Buenos Aires)
Cuarteto Roberto Firpo, (1942, Buenos Aires)
Cuarteto Juan Cambareri, (1948, Montevideo)
Orquesta Lorenzo Barbero, (1951, Buenos Aires)
Conjunto Eulogio Viola “Y su ritmo del 900”, (Montevideo)