Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
Un día como hoy...3 de febrero... pero de 1913...nacía
SABINA OLMOS.
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Semblanza de NESTOR PINSON
publicada en la página webb TODOTANGO
CANCIONISTA, ACTRIZ 3 de febrero de 1913 - 14 de enero de 1999
Nombre completo: Rosa Herminia Gómez
En este blog, EL BOLICHO, hemos publicado esta semblanza de SABINA OLMOS, el día 3 de febrero de 2013, y hay muchos temas para escucharla cantar: SABINA OLMOS
Un día como hoy...1 de agosto... pero de 1907... nacía
ALBERTO SOIFER.
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Semblanza de JULIO NUDLER
publicada en la página webb TODOTANGO
Extraído del
libro "Tango judío. Del ghetto a la milonga", Editorial
Sudamericana, Buenos Aires, 1998
COMPOSITOR, PIANISTA, DIRECTOR
1 de agosto de
1907 - 1 de septiembre de 1977 Nombre completo:
Abraham Moisés Soifer
Nació en Coronel
Suárez, pequeña ciudad bonaerense que no se privó de contar con una compacta
colonia judía, su sinagoga, su biblioteca hebrea y su severo rabino, que
descargaba reglazos sobre sus alumnos.
Su padre, José
Soifer, que había llegado en 1902, casado y con dos hijos, desde Kayanka, cerca
de Odessa, tenía un almacén de ramos generales, donde despachaba grapa o vendía
cosechadoras, además de comerciar en frutos del país. Continuaba así en la
pampa argentina con la misma actividad que había tenido su familia en Ucrania.
Varios de los
siete hijos estudiaban música: Jaime y Luis eran violinistas; Samuel pianista.
Abrabam estudiaba piano en la filial del conservatorio Santa Cecilia y ya
tocaba en los cines del Centro Español y en el Luciano Manara de la Sociedad
Italiana. Al concluir la Gran Guerra en Europa, su padre tuvo que liquidar el
negocio y se mudaron a Buenos Aires.
Quería ser
futbolista pero los padres y sus hermanos mayores lo ataban al piano,
instrumento que hasta los once años odió con todas las fuerzas de su alma.
Cuando llegó a Buenos Aires y continuó sus estudios en la matriz del Santa
Cecilia, sobrevino un cambio absoluto: comenzó a adorar la música; y aunque
estaba concentrado en la clásica, el tango lo atraía poderosamente, casi tanto
como las mujeres. Y muy pronto inició su carrera en él.
Sucedió a
comienzos de los '20 en el Casino Pigall, donde reemplazaba a Humberto Canaro en
la sección vermuth, tocando con una orquesta suplente de Francisco. En aquel
conjunto tocaba el violinista Rafael Tuegols, matarife en Avellaneda y apodado
El Viejo, tan rústico con su instrumento como inspirado al componer. Sirva
"Zorro gris" de ejemplo. Tuegols fue respaldo y guía para Soifer.
Estaban allí los bandoneonistas Américo y Emilio Bianchi. Alberto era alguien
especial en aquel ambiente, porque iba al Colegio Nacional, porque leía y
escribía de corrido y porque además tocaba "por música".
Orquesta Alberto
Soifer
Alberto llegó a
la orquesta de Francisco Canaro para suplir al pianista Luis Riccardi, que
había enfermado. Admiró, por sobre todas, dos cualidades de Pirincho: su
inventiva musical y su capacidad empresaria. Como anotador de muchos tangos
compuestos por Canaro, que ignoraba la escritura musical, Soifer se indignaba
con quienes decían que Francisco compraba tangos de otros, y juraba poder
reconocer por su estilo, cualquier obra del compositor de
"Charamusca".
Después estuvo
con Juan Maglio "Pacho" (cuyo segundo violín era Mauricio Saiovich),
que con sus bigotazos hacía un tango muy ligado, de poca marcación rítmica.
Pacho lo devolvía de noche a la casa de la calle Catamarca en coche de
caballos, lo metía en el zaguán y cerraba la puerta.
Pasó por gran
cantidad de orquestas hasta que llegó a la del bandoneonista Carlos Marcucci,
con quien se vinculó en 1928 y a quien Soifer siempre recordaría como una
"rara avis" en el ambiente, silencioso como una monja, absolutamente
introvertido, con grandes ojos miopes que cubría con gafas aun más grandes.
Marcucci no tocaba el bandoneón: se acoplaba a él tras extender, como
cumpliendo un rito, el falderín de terciopelo sobre las rodillas. Alberto fue
su hombre de negocios, porque de haber quedado esos asuntos a cargo del
desprendido de Marcucci, en pocos meses todos los músicos -entre los que se
contaba el estibador y bandoneonista Salvador Grupillo y el violinista Luis
Gutiérrez del Barrio- hubieran quedado reducidos a la mendicidad.
Estuvieron a
punto de acompañar a Gardel en una gira, pero no lo dejaron viajar porque era
menor de edad y Marcucci tampoco viajó. De aquellos años quedó, entre tantos
recuerdos, el de la extraña manera en que grabaron "Mi dolor". La
RCA-Victor tenía entonces sus estudios en Suipacha al 100, pero al llegar allí,
el técnico de grabación, un norteamericano, los instaló en el patio de la
casona. «Al aire libre suena mejor», les dijo, y nadie le creyó. Pero se
convencieron al oír luego la placa. Aquel Buenos Aires apacible permitía esos
experimentos.
Actuaron en el
American Dancing, en el cine Paramount, compitiendo en la misma cuadra de la
calle Lavalle con los sextetos de Carlos Di Sarli y de Juan D'Arienzo. Cuando
hacia 1930 se generalizó el cine sonoro, disolviéndose muchas orquestas típicas
que ya no tenían dónde actuar, Alberto se fue a Mendoza para hacer de todo,
desde vender anuncios de radio en comarcas de la precordillera hasta instalar
con dos amigos una estación de servicio. Pero aquel paréntesis no duró
demasiado.
El éxito también
podía ser una maldición, según supo Soifer cuando tras su regreso compuso
"Suavemente", un foxtrot que todo el mundo cantaba y él hallaba
horripilante y cursi. Otro suceso suyo fue la milonga "Negrito".
Fernando Ochoa le presentó entonces a Luis Bayón Herrera y Manuel Romero en el
Porteño, importante teatro de revistas luego desaparecido. De esa manera
comenzaron los veintidós años en que Alberto musicalizó las películas
-generalmente olvidables- de esos dos directores para los estudios Efa y
Lumiton. La primera fue "Noches de Buenos Aires", con el tango
homónimo de Soifer, que grabaron Alberto Gómez, Charlo y Alberto Vila, entre
otros. Empezó además a escribir para el teatro de revistas, género superficial
en el que acumuló treinta y dos estrenos entre el Maipo y El Nacional.
En 1933, Soifer
cumplió en Radio Belgrano todas las funciones imaginables: director artístico,
probador, pianista, integrante del cuarteto clásico de la estación y conductor
de la orquesta sinfónica. «No te hago barrer porque no manejás bien la escoba»,
le decía Jaime Yankelevich. Como asesor de Molinos Río de la Plata, Soifer creó
en 1942, junto a Pedro Barbé, "Ronda de Ases", que se emitía por
Radio El Mundo desde un siempre desbordado Teatro Casino. En los cafés, cuando
irradiaban el programa el pocillo costaba cinco centavos más. Por aquella
audición pasaron las orquestas más celebradas, y Soifer aprovechó para incluir
la suya. Ese mismo año, creó en Radio Belgrano una nutrida agrupación de tango
sinfónico, con arreglos de Bernardo Stalman.
De 1941 a 1945
dirigió su propia orquesta, en la que contaba con los bandoneonistas Julio
Ahumada y Héctor Presas, Bernardo Stalman como primer violín (Luis Stalman hizo
sólo cambios). En el piano estuvo primero Soifer, pero pronto lo reemplazó José
Basso, que permaneció buen tiempo. Su cantor fue el luego muy popular Roberto
Quiroga, a quien Soifer descubrió de manera increíble. Había llevado a arreglar
una pluma fuente a Tailhade & Cía., en Cangallo 445. El muchacho que se
encargaba de la tarea cantaba tango tras tango mientras cumplía su menester.
«¿Qué quiere, que lo contrate?», le preguntó Soifer en chiste, sabiendo que
aquel empleado lo había reconocido. Al día siguiente lo probaba en radio El
Mundo, y pocos días más tarde lo hacía debutar con la orquesta. Soifer terminó
echándolo en 1944 para que pudiera levantar vuelo como solista, con sus
veleidades gardelianas.
La orquesta
ensayaba en la sala de la casa donde vivían los hermanos Soifer en Liniers, en
Ventura Bosch y El Rastreador. Abrían las persianas y en la acera se reunían a
escucharlos todos los repartidores del barrio y unos cuantos vecinos.
De Soifer
director quedaron los escasos discos que para la Victor grabó su orquesta,
delicadamente rítmica, de arreglos muy diáfanos y cuidada sonoridad. El
instrumental "Alondras", compuesto por el propio Soifer, registrado
en 1942, y dos tangos cantados por Quiroga, "Solo y triste como
ayer", de Alberto San Miguel y Homero Expósito, y "Sin
salvación", de José Basso, Héctor Presas y Francisco Manfredi, ambos de
1943, son lo más logrado.
En 1941 ya casado
y con dos hijas pequeñas, Soifer viajó a Europa por unos meses, pero se quedó
en España veintitrés años, absorbido por el cine. Su primer empleo fue en la
productora del legendario y muy franquista noticiero No-Do. Durante su larga
ausencia viajó treinta y seis veces a la Argentina.
En sus últimos
años, ya definitivamente de regreso, compuso con Cátulo Castillo los diez temas
de "Los inquilinos de la noche", y, con Horacio Ferrer, los tangos de
la serie "La ciudad de los reos". Cuando murió, en 1977, quedó en su
departamento un baúl lleno de música, fotos y recortes que fueron a la basura.
La mujer llamó al portero, y éste se encargó de que todo desapareciera.
Extraído del
libro "Tango judío. Del ghetto a la milonga", Editorial Sudamericana,
Buenos Aires, 1998.
Un día como hoy...3 de febrero... pero de 1913...nacía
SABINA OLMOS.
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Semblanza de NESTOR PINSON
publicada en la página webb TODOTANGO
CANCIONISTA, ACTRIZ 3 de febrero de 1913 - 14 de enero de 1999
Nombre completo: Rosa Herminia Gómez
El diario del día 15 de enero de 1999, daba la noticia en la
sección espectáculos: «Murió ayer a los 85 años Sabina Olmos, actriz
inolvidable. Tenía una depresión aguda. Se arrojó por una ventana de su
departamento. Había trabajado en cerca de treinta películas. Supo ponerle su
fibra a los más variados papeles.Empezó cantando folklore y tango». El hecho
ocurrió apenas pasadas las seis de la mañana, cuando llevaba casi 20 años peregrinando
por un trabajo. Se había ilusionado cuando, en 1992, un director de cine la
eligió para un papel en una película que resultó un preanunciado fracaso. Entre
corridas y desatinos, pretendidamente humorísticos, aparecía su figura de mujer
avejentada, entristecida, paralítica y muda en un sillón de ruedas.
Nació en el barrio de Balvanera frente a la estación
ferroviaria "11 de Septiembre" y ya, en el colegio, la destacaban
para cantar en las reuniones festivas.
A los 21 años trabajaba en una tienda del centro y alguien
conocedor de sus virtudes, la presenta a Amanda Ledesma, por cuya gestión llega
a Radio Buenos Aires. Le proponen cantar folklore porque había muchas
cancionistas de tango. Sabía solamente un tema, pero la buena predisposición de
los hermanos Acosta Villafañe, excelente dúo de reconocido éxito por entonces,
solucionan la carencia.
Al poco tiempo, escala un peldaño cuando pasa a Radio
Splendid, donde Rosa Gómez se convierte en Sabina Olmos. Actúa en muchas
emisoras e incorpora más tangos a su repertorio.
Finalmente, en 1938, inicia su etapa más importante: el
cine. Participa en cuatro películas: "El casamiento de Chichilo", con
la presencia del cantor Héctor Palacios, donde canata sólo un tema, pero no
actúa. Tenía un carácter caprichoso y ya se vislumbraba su personalidad de
diva.
Tuvo un rápido ascenso que le permitió conquistar al
cantor-galán más cotizado en aquel momento: Fernando Borel.
Su segundo film fue "La rubia del camino", de
Manuel Romero. La protagonista era Paulina Singerman. Actúa y canta
"Muchachita del campo" (de Francisco Lomuto y Manuel Romero). Unos
meses más tarde, otra película de Romero: "Mujeres que trabajan" y, a
fines de ese año 1938, "Los apuros de Claudina", donde canta un tema.
Su consagración es al año siguiente, cuando Romero presenta
otro de sus productos: "La vida es un tango", es la protagonista
junto a Hugo del Carril. Canta "Mi noche triste",
"Milonguita", "La morocha", "Pero hay una melena"
y a dúo: "La payanca", "No me vengas con paradas" y, en la
escena final, "Aquel tapado de armiño".
Pocos meses más tarde llega la versión para el cine de la
exitosa y siempre recordada comedia teatral de Malfatti y De Las Llanderas,
"Así es la vida", dirigida por Francisco Mujica, con las actuaciones
de Enrique Muiño y Elías Alippi.
La Municipalidad de Buenos Aires le entrega el premio a la
mejor actriz dramática de reparto. La actriz supera largamente a la
cancionista. Actuó en cerca de 25 películas y, en una de ellas, "Carnaval
de antaño", también de Manuel Romero, estrenada en 1940, forma dúo con Charlo.
Es el comienzo de su relación amorosa con el famoso cantor, que recién se
legaliza en 1952, cuando se casan.
Dos intervenciones mas para destacar: en 1941 "Yo
quiero ser bataclana", una excelente comedia musical, al estilo
norteamericano, con pegadizas melodías cantadas por sus protagonistas, buenas
coreografías y un obvio argumento romántico. La acompañaban Juan Carlos Thorry,
Alicia Barrie, la orquesta de Juan D'Arienzo y la inclusión, forzada, de Nini
Marshall, cuya carrera de actriz comenzaba y era necesario promover, su
presencia entorpece los aires plácidos de la comedia. Los temas musicales
centrales son "Dime mi amor" y el vals "Tres recuerdos",
ambos llevados al disco por Sabina (son sus primeras grabaciones). Finalmente,
actúa en la primera experiencia como director de cine de Hugo del Carril:
"Historia del 900", donde canta el vals "Rosa de abril".
Como cancionista unas pocas grabaciones en el país, escasas
presentaciones radiales y algunas presentaciones teatrales. Hizo largas giras
por el exterior, a partir del año 1947 junto a Charlo. Y, desde 1955,
intensificó las mismas después de la caída del gobierno del General Perón.
Residió dos años en España (donde graba), pasó por Portugal y recorrió toda
América, realizando algunas placas en Colombia y Brasil.
En Argentina grabó 12 títulos, acompañada por una orquesta
dirigida por Charlo, quien también ejecutaba acordeón. Juntos grabaron cinco
dúos vocales. También han quedado tomas radiales con temas que no figuran en su
discografía: "Amor de mis amores", "Cuando cuentes la historia
de tu vida", "Lluvia sobre el mar", "Pobre negra",
"Patio mío", "La barranca", "Sin ella" y
"Poema de la despedida", entre otros.
Fue una cantante interesante, pero que no llegó a la altura
de las grandes voces femeninas de su época. Sólo despierta curiosidad entre los
coleccionistas.
El final de su vida fue azaroso, lleno de viscicitudes,
termina su relación con Charlo en 1969, y su ocaso transcurre en la pobreza y
el olvido, hasta su trágica determinación.