Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
Un día como hoy... 8 de febrero... pero de 1893... nacía LUIS DIAZ. ........................
Semblanza de HORACIO LORIENTE
publicada en la página webb TODOTANGO
Loriente, Horacio: Ochenta notas de Tango. Perfiles
Biográficos, Ediciones de La Plaza, Montevideo 1998. Auspiciado por la Academia
de Tango del Uruguay.
Un día como hoy.... 7 de marzo.... pero de 1892... nacía RICARDO LUIS
BRIGNOLO. ................................................
Semblanza de NESTOR PINSON
publicada en la página webb TODOTANGO
BANDONEONISTA,COMPOSITOR, LETRISTA 7 de marzo de 1892 – 27 de marzo de 1954 Nombre completo: Ricardo Luis Bignolo Seudónimo: Ricardo Corazón de León Apodo: La Nena
Alrededor de cincuenta temas pertenecen a Brignolo, de los
cuales —según Oscar Zucchi— solamente veintitrés llegaron al disco y de ellos,
solamente tres perduraron a través del tiempo: “Chiqué” y “Por seguidora y por
fiel”, como compositor, e “Íntimas”, como letrista.
El primero, sin dudas, es su más bella creación musical, con
el agregado que la letra también le pertenece. Originalmente la firmó con su
seudónimo y, puede advertirse que no tuvo intención de poeta, simplemente hubo
ganas de escribirla. Quizá, por esa palabra desconocida que tiempo atrás
escuchara decir a una francesa.
Pero quiero destacar el cómodo manejo del tono coloquial,
delicadamente lunfardesco, donde relata una sencilla historia y, sin pensarlo,
dejó una línea que se incorporó al lenguaje cotidiano, por largo tiempo: «más
linda que una guinda». Antecedente necesario del posterior: «es una uva», frase
preferida de Armando Laborde.
La riqueza melódica de “Chiqué” prevaleció sobre su letra y,
con la única excepción de Ignacio Corsini en 1928, las versiones fonográficas
fueron todas instrumentales.
La palabra del título fue utilizada después, en otros tangos
y por otros poetas. Enrique Cadícamo, en “Che papusa oí”; Manuel Romero, en
“Pobre milonga”; César Lenzi, en “Noches de Montmartre”; Juan Fernández, en “No
me hagas chiqué”, quedando incorporada al lunfardo.
Según los investigadores, chiqué pertenece al argot de los
rufianes franceses y tiene varios significados: hacerse el tonto o bien,
mentir, simular, jactarse, ser aparatoso, lujoso u ostentar elegancia.
Con respecto a “Íntimas”, Brignolo escribe la letra sobre la
melodía ya compuesta por Alfonso Lacueva. En ella utiliza un tono netamente
romántico y, nuevamente, consigue que uno de sus versos llegue a nuestro
lenguaje cuando dice: «hay un vacío imposible de llenar», frase con la que
finaliza cada una de las tres partes o estrofas en que divide la historia.
Es interesante su incursión como autor, y por eso agregamos
un tema más, “Tus besos”, también de clásico tono romántico.
Pero su virtud sobresaliente es el haber sido considerado
uno de los más importantes bandoneonistas de su época. La música la llevaba
adentro, y se manifestó ya avanzada su adolescencia. Porque su infancia estuvo
signada por el trabajo, algo absolutamente necesario para mantener a su familia
a causa de la enfermedad del padre.
Pero cuando una noche, allá por el Centenario, pasó por
Suárez y Necochea y en un cafetín escuchó tocar un bandoneón, recibió tal
impacto emocional, que esperó la salida del músico para pedirle que le enseñara
a tocar, pero a tocar como él lo hacía. Fue tanta la insistencia, que “El Tano”
Genaro Espósito, que no tenía alumnos finalmente lo aceptó. Pero sólo a tocar
de oído, pues recién estudió música cuando partió a Francia junto a Manuel
Pizarro.
El pupilo tuvo un progreso notable y al año siguiente, en el
Bar Iglesias, reemplazó a su maestro en la orquesta de Roberto Firpo. Luego,
resulta imposible detallar su incesante actividad. Arrimaremos un listado
aproximado: fue músico en el conjunto de Rafael Iriarte, en un trío con
Pacífico Lambertucci y solista que pasó el platito en Montevideo, en el Café
Yacaré y en el de Cazzolino.
En 1914, formó su primer conjunto, presentándose en el Café
El Caburé, de la calle Entre Ríos 1274. Luego, en el Café-biógrafo El
Capuchino, Carlos Calvo entre Boedo y Colombres, allí debuta a su lado el
violinista Fausto Frontera.
Dos años más tarde, dirigió un trío en el que estaba el
violinista Antonio Buglione. En 1917, armó otro pequeño conjunto en el Café
T.V.O. de Montes de Oca 1786, con el violinista Bernardo Germino.
En 1918, integró la orquesta de Carlos Vicente Geroni Flores
y, a continuación con la Orquesta Goubián, de Juan Carlos Cobián, quien
desfiguró su apellido para evitar ser reconocido como infractor al servicio
militar obligatorio. Igual fue descubierto y sobrevino “A pan y agua”.
Entre los años 1919 y 1921, estuvo en la orquesta de Samuel
Castriota, para actuar en los carnavales. Después, una orquesta gigante
(alrededor de 50 músicos), dirigida por Julio De Caro. En 1923, formó un nuevo
conjunto para presentarse en los carnavales del Pabellón de la Rosas. A su lado
Pedro Maffia y Luis Petrucelli, Lorenzo Olivari, los hermanos Remo, Ástor
Bolognini y Eduardo Armani (violinistas) y José María Rizzutti (piano). Ese
mismo año es convocado por la orquesta de Francisco Lomuto pero como pianista
en reemplazo de Enrique Lomuto.
Al año siguiente, de nuevo para carnaval, De Caro armó otra
orquesta gigante. Allí, Brignolo fue uno de los ocho bandoneonistas. El reto de
ese año 1924, entre otras actuaciones, fue participar en la última etapa del
cuarteto que dirigía el pianista Roberto Goyheneche, que falleció al poco
tiempo. Volvió con Lomuto y con esa orquesta estuvo en la inauguración de las
transmisiones de LOQ Radio París.
A mediados de 1929 y con su propia orquesta, fue contratado
por el nuevo sello Brunswick que lo incluyó en su elenco, donde permaneció
hasta su desaparición en 1932.
Este excelente músico dejó para el recuerdo, 37 discos en 78
rpm, con 74 temas, la mayoría cantados.
El paso de los años, la evolución del tango, lo fue alejando
y, a comienzos de los años cuarenta, su figura ya había sido superada por los
mas jóvenes. Pero quedó su impronta en aquellas dos perlas: “Chiqué” e “Íntimas”,
que por sí solas bastan para ganarse un lugar en la galería de los grandes del
tango.
Un día como hoy... 8 de febrero... pero de 1893... nacía LUIS DIAZ. ........................
Semblanza de HORACIO LORIENTE
publicada en la página webb TODOTANGO
Loriente, Horacio: Ochenta notas de Tango. Perfiles
Biográficos, Ediciones de La Plaza, Montevideo 1998. Auspiciado por la Academia
de Tango del Uruguay.
CANTOR
8 de febrero de 1893 - 19 de abril de 1978
Una vida artística rica en matices y un distinguido aporte
al tango. No le fue ajeno el terreno de la lírica al amparo de su estudio, el
color de su voz y su perfecta afinación.
Nació en Paysandú, Uruguay, de padres españoles y casi
enseguida su familia se radica en Buenos Aires, donde siempre vivió.
La publicación argentina "Correo Musical
Sud-Americano", en su edición del 18 de julio de 1917, destaca que su
profesor de solfeo fue el maestro Juan Gutiérrez. Cuando Ildefonso De Goya lo
escuchó cantar, lo catalogó como "tenor dramático" y lo convirtió en
su alumno.
Luego integra una compañía lírica, contratada para estrenar
el teatro "Progreso" de su ciudad natal, con la ópera
"Carmen" de Bizet.
En los albores de la radiotelefonía argentina se desempeña
con gran prestancia como "speaker", como llamaban entonces a los
locutores, comenzando por Radio Cultura. Luego pasa por las emisoras más
importantes matizando su labor con el canto. También llegó a cantar en los
coros del teatro Colón.
El tango "Angustia", de Horacio Pettorossi señala
el primer testimonio sonoro que lo vincula con el género, cuando el 10 de enero
de 1927 canta en un disco algunas estrofas con la orquesta de Francisco Canaro.
Actuó con la orquesta Donato-Zerrillo en su debut en el cine
"Select Lavalle" y con Julio De Caro en las agrupaciones gigantes
para los bailes de carnaval de 1929 y 1930.
En 1929 es primera figura en la empresa discográfica
Brunswick, recientemente inaugurada, entre una selecta nómina de artistas
contratados. Su labor en ella fue múltiple, formó dúos, cantó estribillos con
todas las orquestas típicas del sello y con la jazz de Sam Liberman. Siguió
vinculado a Brunswick hasta su cierre.
En esta etapa grabó con las orquestas de: Donato-Zerrillo,
Edgardo Donato, Julio De Caro, Pedro Maffia, Ricardo Luis Brignolo, Orquesta
Típica Brunswick y Osvaldo Fresedo. También lo hizo con Roberto Firpo (para
Odeon), la de Adolfo Carabelli, la Típica Víctor y la Típica Los Provincianos
(para Victor).
En marzo de 1931 viaja a Europa contratado por el maestro
Julio De Caro. Participa en una gira por distintos países, primordialmente
Francia e Italia, retornando a Buenos Aires al promediar el año.
En 1932 cumple una etapa como cantante lírico en la obra
"Madame Lynch", de Enrique Sussini, con argumento de Enrique García
Velloso y el crítico Agustín Remón. Esta obra fue representada en el Teatro
Odeón de Buenos Aires.
Al año siguiente participa en la película "Los tres
berretines" y canta el tango "Araca la cana", acompañado por
José María Rizzuti, Aníbal Troilo y Vicente Tagliacozzo.
Entusiasmado por el cine, en 1934 propicia la película
"Galería de esperanzas", encomendándole su texto a Enrique Cadícamo.
Interviene en ese aspecto posteriormente Carlos De la Púa, provocando el
disgusto de Cadícamo que vio parcialmente desvirtuada su idea original,
intentando retirarse, de lo cual fue disuadido.
En la obra canta el vals "Ríe" y los tangos
"Pebeta goalkeaper" y "Luces de París", todas con música de
Cátulo Castillo y versos de Enrique Cadícamo.
Luego actúa en "Poncho blanco" (1936) junto a
Luisa Vehil, Benita Puertolas y dirigda por Cadícamo. Enseguida produce
"Virgencita de Pompeya", con Nelly Quell, Enrique Maroni y Silvio
Spaventa. Película estrenada en Montevideo el 13 de octubre de 1936.
Matizaba el cine cantando por radio como solista. En 1935 en
LR5 Radio Excelsior, en 1936 en una radio de efímera vida: LS3 Radio Ultra, con
la orquesta típica de Eugenio Nóbile. En diciembre de 1936 lo contrata Radio
Splendid.
En mayo de 1937, en oportunidad de representarse en el
Teatro Argentino la obra "Se acabó lo que se daba", de Allende
Iragorri, con dirección de Atilio Supparo, participa del elenco, acompañado por
Margarita Sola y Roberto Páez. Finalizado este compromiso se desempeña como
actor y cantor en Radio Porteña, en la obra de Héctor Pedro Blomberg y Carlos
Viale Paz, "Los caminos de la historia".
En noviembre de 1937 canta en Radio Belgrano y enseguida
viaja a Montevideo debutando en Radio Carve, con acompañamiento de guitarras.
Al regresar a Buenos Aires se incorpora a la gran orquesta
de Julio De Caro, registrando lucidísimas actuaciones en Radio El Mundo. En
junio de 1938 viajan a Montevideo ofreciendo una única función en el
"Parque Hotel", junto a la "Alabama Jazz" de Eddie Kay.
La orquesta de Julio De Caro, con Luis Díaz, repetirá su
visita a en febrero de 1939, presentándose en el Club Atlético Defensor
Sporting.
El 17 de marzo de 1939 grabalos últimos temas con maestro:
el vals "Era mi vida" y el tango "Coraje", para luego
abandonar para siempre el canto y toda actividad artística, en la plenitud de
sus condiciones.
Fue un buen letrista, los tangos "Tierra querida"
y "Cote d'Azur", el vals "Ilusión de pierrot" y la ranchera
"Quedan tuitos invitaos", todos con música de Julio De Caro; el tango
"Yo quiero casarme" y la ranchera "Ya se ha marcao la
hacienda", con Edgardo Donato; los tangos "Narciso negro", con
Pascual Martínez y "El barrio murmura", con Álvaro Sanjurjo Varela.
Como queda en evidencia, Luis Díaz fue un artista completo
que el público tanguero debe ubicar entre las voces importantes y trascendentes
al haber alternado además con figuras antológicas, que no le impidieron brillar
con luz propia.
Extractado de:
Loriente, Horacio: Ochenta notas de Tango. Perfiles
Biográficos,
Ediciones de La Plaza, Montevideo 1998. Auspiciado por la Academia
de Tango del Uruguay.