Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
Un 12 de Octubre como hoy En 1916 murió:Gabino Ezeiza Efemérides de TODOTANGO. .................................................
En este bolg EL BOLICHO, hemos publicado muchas cosas sobre PAYADAS Y PAYADORES para difundir este ARTE. Hay varios temas para poder escuchar a: GABINO EZEIZA
12 DE OCTUBRE 1916 - Muere en
Buenos Aires, Gabino Ezeiza, el payador de la fama legendaria. Debe su nombre
de pila al santoral. Es autor de “Saludo a Paysandú”, “Vega y Dolores”, “La
sombra de Alem”, “El silencio de las tumbas” y “La guitarra”, entre otras.
Muere en su casita del barrio de Floresta, en la mayor pobreza, un día jueves,
cuando tenía 58 años.
Efemérides Folklóricas Argentinas de Juan Carlos Fiorillo. .......................................
Un día como hoy...3 de febrero..pero de
1858...nacía GABINO EZEIZA. ............................ Gabino Ezeiza Gabino Ezeiza,
fue un afroargentino apodado el Negro Ezeiza,(Buenos Aires, en el barrio San
Telmo, 3 de febrero de 1858, en el
barrio de Flores, 12 de octubre de 1916) músico y payador
argentino.
En este blog, EL BOLICHO, publicamos esta biografía, y más otra semblanza de GABINO EZEIZA, además de honrar a varios PAYADORES a lo largo de todo el blog, por considerar que tenían y tienen un arte especial digno de ser tenido en cuenta, difundido y conocido por quienes no saben aún de ellos.
Hay varios temas para poder escuchar a don GABINO EZEIZA: GABINO EZEIZA
Un día como hoy... 12 de octubre... pero de 1916... fallecía
GABINO EZEIZA.
..................................
Gabino Ezeiza
3 de febrero de 1858 -12 de octubre de 1916 CANTOR, PAYADOR
En este blog, EL BOLICHO, hemos publicado una biografía del Payador GABINO EZEIZA, el día 3 de febrero de 2013, para quienes deseen leerla. Asimismo, en entrada separada, hay varios temas para escucharlo cantar, verdaderos documentos históricos.
Semblanza de ORLANDO DEL GRECO. 3 de febrero de 1858 - 12 de octubre de 1916 Nombre completo: Ezeiza, Gabino Seudónimo: Negro Ezeiza
PAYADOR, CANTOR, COMPOSITOR
El invencible, el más famoso en el arte de payar, tanto en su
tierra argentina como en el Uruguay.
Sus contrapuntos se hicieron famosos y así se recuerda el
que sostuvo en Paysandú (Uruguay) con el mentado cantor oriental Juan de Nava
al que rodeaba una aureola de prestigio, conquistada en muchos entreveros
difíciles de los que supo salir airoso.
Ese encuentro fue presenciado por uno de los auditorios más
numerosos que se recuerdan y ante el estado adverso hacia él del público
oriental, improvisó allí la que sería la célebre canción "Heroico
Paysandú".
Otra de sus payadas memorables fue la que tuvo por escenario
un teatro de Pergamino (Bs. As.) con el no menos célebre Pablo J. Vázquez, en
el año 1894.
Además de recorrer los pueblos del interior con su arte y su
guitarra, lo hizo también con un circo de su propiedad, el llamado
"Pabellón Argentino" que perdió en un incendio en el año 1893. Grabó
discos, algunos con acompañamiento de Manuel Campoamor en piano, célebre
compositor del tango "La Cara de la Luna", y recopiló sus versos en
el folleto "Cantos a la Patria". Afírmase que escribió obras
teatrales; puede ser porque los payadores no fueron tan incultos como dijeron
ciertos literatos.
Tanto Gardel como Razzano lo conocieron en los comités
políticos de principios de siglo, como a casi todos los payadores de aquel
tiempo, y ese conocimiento se hizo trato amigo en la rueda del popular
"Café de los Angelitos".
A su muerte el dúo en su homenaje cantó "Heroico
Paysandú" que años después llevó al disco.
Ezeiza nació en Buenos Aires (San Telmo) el 3 de febrero de
1858 y falleció en el barrio de Flores (C. F.) el 12 de octubre de 1916.
Un día como hoy... 3 de febrero... pero de 1858... nacía
GABINO EZEIZA.
............................
Gabino Ezeiza, el
payador de San Telmo
Semblanza de HECTOR ANGEL BENEDETTI
publicada en la página webb TODOTANGO.
PAYADOR, CANTOR
3 de febrero de
1858 – 12 de octubre de 1916
Algunos
mencionarán a Betinotti, otros quizá señalen a Vázquez, a Cazón o a Trejo, y
aún quedará quien se incline por Acosta García o por Cepeda; pero de esa camada
tan particular de payadores que se vio y se escuchó, entre finales del siglo
XIX y comienzos del XX, sólo uno conservaría, mucho después de su deceso, la
condición de haber sido “el más extraordinario improvisador” de su época:
Gabino Ezeiza, representante del porteño barrio de San Telmo.
Nació en 1858,
por lo que puede decirse que creció a la par de la conformación de la
república; y lo hizo en una ciudad que definitivamente dejaba de ser la “Gran
Aldea” para convertirse en una verdadera metrópoli. En su obra ulterior
quedaría un reflejo de este período tan particular de la sociedad bonaerense,
que políticamente vio el crecimiento de los partidos políticos y los caudillos
de atrio, y en lo cultural también se vio transformada con la presencia del
inmigrante a la par del criollo.
No es éste el
lugar para desarrollar ni el origen ni los pormenores del arte del payador,
pero vale la pena recordar que hacia las últimas tres décadas del siglo XIX
este género cobró una inusitada importancia y logró integrarse con solidez y
permanencia en el ambiente urbano. En esta generación de payadores se incluye a
Ezeiza.
Muchos datos de
su biografía adolecen de vaguedad. Son inseguras las referencias sobre sus
antepasados; se los ha imaginado como orgullosos libertos que vivieron su época
de esplendor antes de Caseros.
También son pocas
y pobres son las noticias que se tienen de su iniciación y de sus maestros,
aunque se recuerda un nombre más bien borroso: el de un tal Francisco Luna,
identificado o quizá confundido con un moreno Pancho que payó y perdió contra
Santos Vega. Activo desde los tiempos de Rivadavia, este Luna ofició de pulpero
y obtuvo alguna nombradía en el “Barrio del Mondongo”, ubicado dentro de los
límites de la parroquia de San Telmo; aparentemente, fue quien invistió de
payador a Ezeiza cuando, al retirarse, le regaló su guitarra.
Antes de 1880 ya
estuvo midiéndose y cosechando victorias. Fueron de su gusto los contrapuntos
de preguntas y respuestas, de los que han quedado graciosos testimonios. Uno de
ellos apunta a cierto encuentro en Lomas de Zamora, durante el cual alguien del
público pidió como tema la metempsícosis (una doctrina religiosa según la cual
las almas transmigran de un cuerpo a otro). Ezeiza lo resolvió de un modo
genial: Al que me mete metempsícosis / le contesto en estilo vario, / le
contesto en estilo vario: / ¿por qué al mandarme la pregunta / no me mandó
también el diccionario?
Picardías como
ésta serán su gran triunfo. Como todo payador, era consciente que su habilidad
no consistía en lo florido del lenguaje o en una observación rigurosa de las
reglas poéticas, sino que todo su éxito dependía de una respuesta rápida e
ingeniosa.
Otro ejemplo, de
cuando el caricaturista José María Cao le exigió que payase sobre el logaritmo:
Ezeiza pidió permiso, fue hasta la casa de un profesor amigo para asesorarse y
volvió al rato dispuesto a improvisar con el nuevo conocimiento: Señores, voy a
explicar / la ciencia del logaritmo, / si acierto a cantar al ritmo / de mi
modesto payar. / Pongamos, para empezar, / dos progresiones enfrente; / por
diferencia y cociente / correspondiendo entre sí, / y ¡ahijuna! saldrá de aquí
/ un sistema sorprendente...
En 1884 hizo una
payada de contrapunto con Nemesio Trejo, a beneficio de las víctimas de una
inundación en Barracas. La forma elegida fue la milonga; Ezeiza coronó la
función haciendo una descripción en verso de la ciudad de Montevideo, pero su
momento más brillante fue cuando por accidente saltó una de las cuerdas de su
guitarra. En un alarde de repentización, Ezeiza comparó aquella cuerda rota con
sus propios sentimientos.
Presentándose en
teatros y en circos criollos (y también en sociedades y en comités), Ezeiza fue
forjando una destreza envidiada y temida. Entre sus contrincantes más célebres
se recuerdan a Félix Vega, del Tuyú; Ramón Barrera, de Dolores; y su rival más
temido: Pablo J. Vázquez, de Flores. Con éste mantuvo una peligrosa payada en
Pergamino, que comenzó el 13 de octubre de 1894 y duró dos noches. Ha
sobrevivido versión taquigráfica de esta topada, en la que Ezeiza llegó a
provocar a Vázquez diciéndole: Hay algunos que pensaban / que del todo yo había
muerto; / calcular ahora usted puede / lo que puede haber de cierto.
Sin embargo,
Ezeiza solía recordar como un gran adversario en el contrapunto al tenor
Florencio Constantino, de reconocida trayectoria en el Teatro Colón a partir de
1909. Si bien se lo ha identificado como intérprete lírico al punto de borrarse
casi todo registro de su actividad como payador, Constantino practicó la
improvisación al mejor estilo de Ezeiza; y éste no dudaría en afirmar que en
dicho campo el tenor, otrora, “se hacía temer”.
Ezeiza payó en el
Uruguay con Juan de Nava; fue entonces cuando nació su canción “Saludo a
Paysandú” —también llamada “Heroico Paysandú”, por su verso inicial—, compuesta
sólo para congraciarse con un público insólitamente hostil. (Como Ezeiza payó
también con Arturo de Nava, hijo de Juan, es frecuente que al relatar este
episodio se equivoquen sus nombres). Pero esta obra perduró ante su propio
asombro, pues reconocía no poseer aptitudes literarias: aún hacia 1911, cuando
ya desde hacía mucho era uno de los artistas favoritos de los porteños,
confesaba en un reportaje de la revista P.B.T. que no tenía condiciones de
escritor.
Entrada la década
del veinte, a más de un lustro de la muerte de Ezeiza, esta canción todavía
estaba en el repertorio de muchos cantores. El dúo Gardel-Razzano la grabó para
discos Nacional en 1922; sus versos aún eran populares: Heroico Paysandú, yo te
saludo / la Troya americana porque lo es; /saludo a este pueblo de valientes /
y cuna de los bravos Treinta y Tres.
Pero lo cierto es
que no sólo subsistió el “Saludo a Paysandú”. También quedaron “El silencio de
las tumbas”, “Él sabía”, “Mi caudal”, “Ella”, y algunos episodios históricos
como “El combate de San Lorenzo” y “Naufragio de la “Rosales” que, al igual que
los poemas citados, serían ampliamente reproducidos en folletos. También
escribió por lo menos dos piezas dramáticas: “Lucía Miranda” y “El cacique
Mangoré”.
La Revolución del
Parque (1890) lo encuentra militando en las filas de Alem, adhesión que le
llevará a sufrir la cárcel y posteriormente el incendio del “Pabellón
Argentino”, un circo que había adquirido gracias a un golpe de suerte en la
lotería. Fue partícipe también de los alzamientos de 1893, y muchos años
después seguiría luciendo con orgullo las medallas con que lo distinguieron por
su lealtad el doctor Mariano Candioti y el general Frías.
En 1895 Ezeiza
contrajo nupcias con Petrona Peñaloza, de la familia del lanceado caudillo de
La Rioja. De los seis hijos de este matrimonio, Fortuna, la mayor, demostró
desde niña tener excelentes dotes de soprano. En su primer domicilio de la
calle Cuenca, y más tarde no muy lejos, en Azul 92, los Ezeiza solían recibir
permanentes visitas de las personalidades de aquellos años, que a menudo iban
acompañadas de periodistas, deseosas de escuchar ese talento tan particular de
Gabino y de retratarse junto a él.
A partir de 1905
el fonógrafo lo recogió y lo prolongó en el tiempo. Por eso es inexacta la
letra del tango compuesto en su homenaje, “Gabino”, de Antonio de Bassi y
Manuel Romero, cuando dice “no cantó para el disco Gabino...” Por el contrario,
Ezeiza grabó y lo hizo en cantidad, en placas de los sellos Zonofono (discos
que traían registros en una sola faz), Columbia Record y Era. De estos últimos
se han visto publicados algunos temas bajo otras etiquetas, como Artigas.
Es probable que
la voz de Ezeiza provoque hoy una especie de desilusión si se espera encontrar
en ella un estilo virtuoso o algún recurso fuera de lo común. Pero encarar
estos discos con oídos de melómano sería un error.
Su valía es otra: es la del
documento sonoro de una clase de intérprete que pocos años después
desaparecería. No puede pasar inadvertido un dato: a la par de sus canciones en
tiempo de milonga, cifra u otros ritmos adecuados para la payada, Ezeiza
también componía, cantaba y grababa tangos, alrededor de 1905.
El invencible
payador falleció el mismo día en que Yrigoyen asumía la presidencia de la
Nación. Sus restos descansan en el Cementerio de San José de Flores. Héctor
Blomberg lo recordó en su milonga “El adiós de Gabino Ezeiza”, musicalizada por
Enrique Maciel y felizmente llevada al disco por Ignacio Corsini en 1933. En
una de sus estrofas pedía a Buenos Aires que no lo olvidase, pero a la memoria
suele gustarle de vez en cuando el olvido.
Gabino Ezeiza,
fue un afroargentino apodado el Negro Ezeiza, (Buenos Aires, en el barrio San
Telmo, 3 de febrero de 1858 - ídem, en el barrio de Flores, 12 de octubre de
1916) músico y payador argentino.
Ezeiza fue el
invencible, el más famoso en el arte de payar, tanto en su tierra como en el
Uruguay. Sus contrapuntos se hicieron famosos y se recuerda el sostenido el 23
de julio de 1884 en el Teatro Artigas de Montevideo con el mentado cantor
oriental Juan de Nava, al que rodeaba una aureola de prestigio conquistada en
muchos entreveros de los que supo salir airoso. Ese encuentro fue presenciado
por uno de los auditorios más numerosos que se recuerdan y, ante el estado
adverso del público oriental, Ezeiza improvisó allí la que sería la célebre
canción Heroico Paysandú, con la cual venció al payador oriental,
convirtiéndose en uno de los dos payadores más importante de la historia (junto
con Santos Vega). El día 23 de julio ha sido declarado "Día del
Payador" en todo el territorio de la República Argentina en honor a ese
histórico contrapunto.
Otra de sus
payadas memorables fue la que tuvo por escenario un teatro de Pergamino,
Provincia de Buenos Aires con el célebre Pablo J. Vázquez, en 1894.
Se afirma que
dejó obras teatrales, hecho posible porque el payador no fue tan inculto como
decían ciertos "intelectuales". Gardel y Razzano lo conocieron en los
comités políticos, como a casi todos los payadores de aquel tiempo, y ese
conocimiento se hizo trato amigo en la rueda del popular Café de los Angelitos.
A su muerte, el dúo cantó en su homenaje Heroico Paysandú, que años después
llevó al disco Gardel.
Sus aportes en el
folklore argentino
El considerado
mejor payador de todos los tiempos, Gabino Ezeiza, fue quien introdujo el ritmo
de milonga en la payada.El mismo Gabino, afirmó que la milonga (campera)
proviene del candombe (afroargentino), el cual se formó a partir de viejos
ritmos africanos.Hay que saber que Gabino Ezeiza era afroporteño nacido en San
Telmo (un antiguo barrio de esclavos), y que vivió en una época en la que había
un número considerable de afrodescendientes negros en la zona del actual Gran
Buenos Aires; y que además, su maestro en la iniciación de la payada, Pancho
Luna, también era afroporteño.
En un reportaje
al argentino Nemesio Trejo, hecho por Jaime Olombrada, y que fuera publicado en
el periódico "La Opinión" de Avellaneda (Pcia de Buenos Aires,
Argentina) el 15 de abril de 1916, Trejo cuenta:
"En 1884 era mi primera topada con
Gabino Ezeiza, el más célebre de los bardos argentinos, y esa payada sirvió
para hacer escuela. Por aquella época se cantaba por cifra, pero Gabino
introdujo la milonga en esa oportunidad en el tono Do Mayor" y agregaba:
"es pueblera (del ambiente ciudadano) ya que es hija del Candombe
africano, y golpeando con los índices en el borde de la mesa empezó a
tararear" tunga...tatunga...tunga..." para demostrar, fonéticamente,
la vinculación de este ritmo con el Candombe.".
(Nemesio Trejo, tomado en un reportaje
hecho por Jaime Olombrada)
Sabiendo todo
esto, y teniéndolo en cuenta, se puede afirmar que Gabino Ezeiza toma de sus
raíces negras afroargentinas el ritmo de milonga, y lo introduce el el mundo la
payada. Es decir, el ritmo de milonga habría sido una evolución, en guitarra
criolla, del candombe afroargentino llevada a cabo por afroargentinos en la
Pampa argentina (tal y como lo afirmó el propio Gabino). Luego, Gabino tomaría
este ritmo tan común para la gente de su raza y lo introduciría en la payada.
De ahí en más, y debido a al gran reputación de Gabino Ezeiza, los payadores
fueron payando en milonga cada vez más (dejando progesivamente de lado) al
payar en cifra y en estilo. Con el tiempo, este ritmo se extendería tanto a
otras zonas de Argentina, como a todo Uruguay y Brasil (sobre todo por el sur de
este país)