Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
Un día como hoy... 28 de octubre ... pero de 1907... nacía MIGUEL CALÓ. .......................... BANDONEONISTA, DIRECTOR, COMPOSITOR 28 de octubre de 1907 - 24 de mayo de 1972
Aquí, en el blog EL BOLICHO, hemos publicado la biografía del bandoneonista y
director MIGUEL CALÓ, el día 28 de octubre de 2012, fecha que
corresponde a su natalicio.
Ese día hay muchos temas publicados, en forma separada, con las letras, con los distintos cantores, como Raúl Berón, Raúl Iriarte y Alberto Podestá, los temas más emblemáticos de cada uno:
MIGUEL CALO - La ví llegar Raúl Iriarte 15 de octubre
-Los despojos Raúl Iriarte -Tristezas de la calle Corrientes Raúl Berón -Jamás retornarás Raúl Berón -Qué te importa que que llore Raúl Berón -Dos fracasos Alberto Podestá -Fruta amarga Raúl Iriarte -Tabaco Raúl Iriarte - Al compás del corazón Raúl Berón todos estos temas del día 28 de octubre de 2012
También hay cosas el 24 de mayo, que lo recordamos en el día que corresponde a su partida. -Margarita Gauthier Raúl Berón 27 de abril de 2013 -Amarguras -Milonga porteña Román Prince -Los tangos Héctor Palacios -Ya sale el tren -De barro Jorge Ortiz 24 de mayo de 2013 -Cobrate y dame el vuelto (compositor) Abel Córdoba y la otra versión el Chiqui Pereyra 26 de julio de 2013 -Una tarde cualquiera -Corazón de papel -Cimarrón de ausencia Roberto Arrieta 12 de septiembre 2013
Tal vez haya más temas no etiquetados... pero con éstos nos podemos hacer una "panzada" de Caló...!!!! Muchas gracias.
que el amor que viste ausencia (bis) y sos polvo de querencia, que llevó el camino largo en el pesado letargo de mis soledades muertas, tu savia es aroma incierta de tristes evocaciones, y es sangre que a borbotones pierdo de una herida abierta.
Sos atrancao, por momentos,
como lágrima enredada (bis) flor agreste, tierra arada, tu sabor es pampa y viento. Pero sos también lamento en el sorbo de la agonía y en esta tristeza mía que derramas en la tea cuando a mi pulso flaquea un temblor de lejanía.
Sos vertiente de agua mansa
que va regando el potrero, (bis) tu calor es sol de enero y tu verde es esperanza. Sos puñal, rebenque y lanza, blandiendo en puños de gloria. Gota amarga ‘e la memoria del que perdió su querencia. Y estás ensillado de ausencia como el flete de mi historia.
clavaste en mi muñeca vestida de Pierrot y alzándola en tus brazos, como una madrecita, dijiste: "Pobrecita, no tiene corazón". Tus manos diligentes hurgaron todo el cuarto y con un pedacito muy rojo de papel, un corazón le hiciste, un corazón pequeño, que clavaste en su pecho con un lindo alfiler.
Muñequita de trapo
vestida de Pierrot, nunca tendrá tu pecho, amores ni ilusión, nunca podrás vivir nunca podrás querer, muñequita de trapo, corazón de papel.
Pasaron cuatro meses de sueños y de idilio
y vos, que en ese pecho tenés un corazón, igual que golondrina volaste hacia otro nido sin preocuparte nada por lo que atrás quedó. No importa, pobre cosa de carne pasajera, te apagarás un día lo mismo que un quinqué y en cambio mi muñeca será siempre la misma con su pecho sin alma que hiere un alfiler.
Muñequita de trapo
vestida de Pierrot, aunque no tengas alma te quiero sólo a vos, pues sé que para siempre habrás de serme fiel, muñequita de trapo, corazón de papel.
Música: Roberto Puccio / Miguel Angel Puccio Letra: Rodolfo
Taboada
¡No, no me
digas adiós!
¡No lo digas por Dios, ni lo pienses siquiera! Quiero que nos separemos, como si nada ocurriera, como si fuera esta tarde una tarde de un día cualquiera. Ya que te alejas de mí no te vayas así, corazón malherido, por lo mucho que tu me has querido, mi pájaro herido, te pido perdón.
Qué distinta sería la vida
si pudiera borrarse el pasado, con qué amor lavaría tu herida si pudiera volverte a mi lado. Si pudiera encontrar mi disculpa, si pudiera borrar esta culpa, si pudiera rezar, si pudiera llorar, si tan solo pudiera olvidar.
Bien, el momento llegó
sé que todo acabó, sé que angustia me espera. Sólo te pido que partas, como si nada ocurriera, como si fuera esta tarde una tarde de un día cualquiera. Y si pudieras mentir, si pudieras fingir una frase amistosa, que consuelo sería esa hermosa mentira piadosa de tu corazón.