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lunes, 21 de julio de 2014

OSIRIS RODRIGUEZ CASTILLOS, FOLKLORISTA

21 de julio de 1925: Nace Osiris Rodríguez Castillos, en Montevideo (R. O. Del Uruguay). Músico, autor y compositor. Creador de temas del folklore Rioplatense, famosas son sus milongas: "Como Yo Lo Siento", "De Corrales a Tranqueras" entre otros.

Efemérides Folklóricas Argentinas
de Juan Carlos Fiorillo.
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OSIRIS RODRIGUEZ CASTILLOS

jueves, 10 de octubre de 2013

OSIRIS RODRIGUEZ CASTILLOS, ROMANCE DEL MALEVO



ROMANCE DEL MALEVO
OSIRIS RODRIGUEZ CASTILLOS



Yo no atrancaba la puerta

de mi rancho, ni durmiendo;

¿pa qué! si del lado de ajuera,

por malo que juese'l tiempo,

la enrejaba de colmillos

el coraje de mi perro! ...

Cimarrón; medio atigrao.

Lo hallé perdido en las sierras,

boquiando de agusanao.

Malo, como manga'e piedras!

Tuve que trairlo enlazao

pa curarle las bicheras.

Y... a'i se quedó: aquerenciao.

Compañero de horas lerdas...

Trotiando abajo'el estribo

ni carculaba las leguas!

y ande afluejaba la cincha,

se echaba a cuidar las priendas.

Eso sí ¿eh! Muy delicao!...

¿Manosiarlo? Ni le cuento!

Se ponía de ojo estraviao

y se l'erizaba'l pelo.

Conque... tenía bién ganao

su apelativo:"el Malevo".

¡Que animal capacitao

pal trabajo en campo abierto!

Había que verlo al mentao

trajinando en un rodeo...

De ser cristiano, clavao

qu'era dotor aquel perro!

¿Yo echar tropilla'l corral?

Le chiflaba entre dos dedos,

y embretaos en el chiflido

me los traiba clin al viento;

y era un abrojo, prendido

de los garrones de un trueno!

Una vez, bandiando tropa

con much'agua en el Río Negro,

cai quebrao di un apretón

entre un remolino e'cuernos

y me ganó la mollera

l'escuridá y el silencio...

Cuando golví'abrir los ojos,

cruzaba una nube'l cielo...

Gemidos y lambetazos

llegaban como de lejos...

Redepente compriendí!

Medio me senté en el suelo,

pa darle gracias:

"Hermano! "

d'esta, te quedo debiendo.

"No me halla ni el pan bendito "

si no me sacás, Malevo!

Y una inmensa gratitú

se me atracó en el garguero!!



Güeno; la cosa pasó.

Yo dentré pal casamiento.

Hice l'horno, la cocina...

Mi rancho estiró un alero

y en su chúcara clinera

charquió el arroró, y el rezo.

A los dos años, gatiaba

mi gurí sobre un pelego!

O andaba pol guardapatio,

prendido a la cruz del perro;

ah! porqu'el me le sacó

las cosquillas al Malevo!



...Lo habrá tomao por cachorro

de su cría, el pendenciero...

Le soportaba imprudencias,

se priestaba pa sus juegos,

y ande amenazaba cáirse

se l'echaba abajo'el cuerpo!



La cosa jué tan de golpe

que hasta me parece cuento...

Jué dispués de un mediodía,

como pa fines d'enero:

Yo me había echao en el catre

pa descabezar un sueño;

La patrona, trajinaba...

prosiando con el borrego;

y un redepente, aquel grito

como de terror:- "Rosendooo!"

y ya me pelé pal patio

manotiando el caronero.



Ella, estaba contra l'horno

tartamudiando en silencio;

tenía al gurisito, alzao,

tembloroso contra'l pecho;

y avanzando, agazapao

como una fiera, mi perro!



Enseñaba unos colmillos

como puñales! Los pelos

se le habían parao di un modo,

que costaba conocerlo;

y en las brasas de sus ojos

se habían quemao los recuerdos!



De un salto me puse enfrente:

le pegué el grito: "Malevo!"

lo ví soltar una baba;

-"Está rabioso, Rosendo!!"

- "No te me acerqués hermano!

¡echá p'atrás!¡¡ Juera perro!!"



Redepente me saltó:

ladié pa un costao el cuerpo,

sentí como que la mano

lo topaba contra el pecho,

y cayó; cuasi sin ruido;

como una jerga en el suelo...



...Cuando lo miré, los ojos

se le habían puesto muy güenos,

como dándome las gracias!

Se le acortaba el resuello!



Se arrastró, lambió mis pieses,

y... me brotó un lagriméo: ...

"No tenía pa elegir "hermano!

'tabas enfermo... "Jué pol cachorro ¿sabés?

"de nó no lo hubiera hecho!!"

Menió la cola una vez,

dos veces, y quedó muerto!



Por eso es que desde entonces

no me gusta tener perro;

y cuando voy de a caballo,

me parece que lo siento

seguir abajo'el estribo

trote y trote por el tiempo!


OSIRIS RODRIGUEZ CASTILLOS, CANCION SECRETA

CANCION SECRETA
OSIRIS RODRIGUEZ CASTILLOS

Le vi desnudar su cobre
para jugar en el agua,
por los súbitos rumores
pajareros de una rama.

Yo estaba solito y solo
sentado en una barranca
mirando el chisporroteo
de un cardumen de mojarras,

y era una tarde estío;
por el Huerto de los Talas,
el aire rodaba dulce
como miel de lechiguanas...

Su fina piel de guayabo,
silo de soles, andaba
de las caricias del río
al abrazo de la playa;

y era redondo el arrullo
caliente de las torcazas,
y el churrinche prisionero
de mis sienes, palpitaba
palpitaba... y ella, abría
su risa como jaula.

II
Se lo dije sin los ojos.
Se lo dije... con palabras
que iban muriendo en el río
como frases deshojadas,
como pétalos mordidos,
como migas de esperanzas.

Nos quisimos en la ardiente
medialuna de la playa;
me obsequió una flor de ceibo,
pero la dejé olvidada...
Recorrimos el cariño
desde el cobre hasta la plata,
y hasta el pago de los grillos
por un trillo de chicharras.

Se me marchó con la luna
(La luna vino a buscarla
por los senderos del monte,
con mucho miedo en la cara).

III
Nos vimos de tarde en tarde:
mientras campeaba sus vacas,
visitábamos el trébol,
los maizales y las parvas,
y una tarde, nos cubrieron
los hinojos, que levantan
sus sombrillas amarillas
como niñas estiradas.

Y después...
fue en el invierno;
una tarde fría y clara,
como las gotas de lluvia
que es escurren por los talas.

Me dijo sílabas tristes,
parecidas a las lágrimas,
y yo... cosas parecidas
a pañuelos contestaba.

Pero todo fue de balde;
la suerte ya estaba echada
y hubo que romper las horas
como se rompen las cartas...

Cuando me dijo el adiós
me desgajé sin palabras;
gritó el lucero, angustiado
de verme solo en la playa

y... creo que fue esa tarde
que yo encontré mi guitarra.



JOSE LARRALDE

OSIRIS RODRIGUEZ CASTILLOS , LA HUELLA DEL RASTREADOR

LA HUELLA DEL RASTREADOR
OSIRIS RODRIGUEZ CASTILLOS

Rastreador de tu huella
vengo de lejos;
no le digas a naide
cuánto te quiero...

Yo he perdido en la huella
mi corazón;
si llegás a encontrarlo
vidita, traemeló.

Dende lejos me vine
pa'que me quieras,
huella, huella, huellita
de mi tristeza...

Dende lejos me vine,
solo me voy;
talariando una huella,
vidita, te digo adiós.

(Tarareo)
.........................
Talariando una huella
vidita, te digo, adiós...

Yo tengo dos maneras
de andar penando,
tranco y tranco, por las lomas,
sierras y llanos;
pa'seguir tu cariño
soy rastriador;
pa'cantarle a tu ausencia,
vidita, trovero soy.

No hay camino más duro
que el del trovero,
ni habrá huellas más firmes
por eso mesmo...

Dende lejos me vine,
solo me voy;
talariando una huella
vidita, te digo adiós.

(Tarareo)
.....................
Talariando una huella
vidita, te digo adiós.



OSIRIS RODRIGUEZ CASTILLOS, CANCION PARA MI GUITARRA

CANCION PARA MI GUITARRA
OSIRIS RODRIGUEZ CASTILLOS



No es ésta una canción

para el atormentado madero

que me acompaña,

sino para la secreta guitarra

que origina mi canto.

Esa que, como el cardo,

abre una flor azul y deja que el viento

se la lleve en semillas.



I

La hallé en el monte enredada

por el cipó y las enviras

pozo de tiempo, su boca

conservaba todavía

plumas que fueron de un nido,

de alguna cabeza indígena,

o de las alas de un canto

que amaneció en agonía.



Fue casi al llegar al fondo

de alguna senda perdida

donde hasta la luz se agacha

para cruzar fugitiva,

y en lento desovillado

la yarará se desliza.


2

Hoy más que nunca comprendo

la tristeza que sentía.

Mi raza siempre la tuvo

sobre el pecho adormecida,

la untó con barro de estrellas,

la vistió de lunas finas,

le dio púrpuras heroicas,

y con seda en las clavijas

le imaginaba cabellos

para brindarle caricias.



Cuando la encontré esa tarde,

como olvidada o perdida,

la poblaba un gran silencio

de pájaros con llovizna.

(Es que el monte reposaba

tras la última crecida,

memorioso de naufragios,

y sus vapores prendían,

de las ramas muertas, formas

deshilachadas y efímeras.

No quedaba un solo nido,

ni un solo piar se oía).

Me corrió un frío de muerte

por la sangre más antigua.



Con varios filos de lunas

le fui cortando las fibras

que apretaban entre sombras

su largo cuello de niña,

y le hallé un clavel del aire

florecido en las clavijas.


Me la traje sol afuera.


Sobre un rezo de cuchilla

donde crecen las auroras

de mi pago, donde inicia

su portada el arco iris

cuando escampan las lloviznas,

le escuché medroso el pecho,

la abrigué con mis caricias,

y el buen sol de aquél ocaso

con su roja frase tibia

la bañaba en el concepto

luminoso de la vida.



II

En la rueca de la luna

hilé seis angustias mías;

con ellas hice una escala

luminosa de agua limpia

para entrar a mi guitarra

como una gruta perdida,

y allí estaba el olvidado

cielo de la gauchería;

telaraña con rocío

de estrellas adormecidas

cerca de Dios en la noche

donde la copla suspira;

pago azul recuperado

para el tropel de la cifra;

para que el alma de España

le cante a la raza india

por las rejas de la lluvia

con pena de vidalita;

para que el gaucho no muera;

para que nadie me diga

que ha muerto hace mucho tiempo

crucificado en la risa

con un alambre de púas

como corona de espinas.


OSIRIS RODRIGUEZ CASTILLOS, EL FORASTERO



EL FORASTERO
OSIRIS RODRIGUEZ CASTILLOS

No es fácil que me pregunten

p'ande voy... ni de ande vengo...



Me ven afluejar la cincha,

maniar... prender el cabresto,

y ya me quedan bombiando

cabilosos... y en silencio...



Carculan, por la mirada,

que debo venir de lejos...

Por el estao del caballo

nó... porque, no galopeo.

Más bien, me gusta ir al tranco;

lo más... al trote chasquero.



... Galopié mucho una vez

y... llegué tarde lo mesmo.



¿Mis señas? Son las de tantos.



Sólo que, visto de negro,

y llevo el luto crecido

en el facón, y en el pelo...



Dicen, que tengo unos ojos

toldaos.. que nunca llovieron,

y que agatitas se ven

relampaguiar, cuando quiebro

la noche oscura y redonda

del ala de mi chambergo...



De a'i que, sólo en la mirada,

sepan que vengo de lejos...



El paisanaje, me mira

desconfiao mientras maneo...



Como yapa de una prosa

con el overo-azulejo,

le acomodo unas palmadas

por la tabla del  pescuezo...

Dispués..Me arreglo el capincho...

tanteo el facón... y dentro.



Veinte voces se agazapan

en la sombra...En mis pigüelos,

brincan roncas, y se arrastran

las dos rodajas de fierro...

Saludo... y se alzan las voces:

"Güenas tardes... forastero..."



Me hacen contra el mostrador

un corralito 'e silencio...

me dejo encerrar en él...

pido la copa...Y a'i quedo...



Difícil que me pregunten

p'ande voy... ni de ande vengo...

D'esta laya, en tuitos laos;

de norte a sur; ande llego,

en mostradores o riñas

o cuadreras, es lo mesmo...

Ocasiones se me ocurre

que he nacido forastero!



Pero nó: Yo tuve un pago,

y un nombre...

Hace mucho tiempo.

Tanto, que ni de mi pago,

ni de mi nombre me acuerdo!...



Una vez, formé una tropa;

grande; vacaje franquero.

Como el aparte jué bravo,

dentró un refugo... de sueños...



(Suelen ganarse en el lote

cuando es muy  mozo el tropero...)



No hay tropa que marche bien ansí.

Ganao despajero:

Las vacas, van más dispacio...

los sueños... van más ligero.

Tuve que extremarme mucho

pa'emparejar ese arreo...

Con todo se dispararon

dos veces... perdieron peso...

pero, como estaba 'e Dios,

caí a Tablada con ellos...



Cuando amorralé la plata,

ni sé que sentí po'adentro...



Me corrió hasta las espuelas

un temblor... como de besos!

Con el alma en las rodajas,

le saqué flecos al viento!

Las leguas se me alargaban,

y las clavé en el sendero

desnudando un grito largo

mellao de rabia en el pecho!



Quise ganarle a las horas

pero... el Tiempo es parejero;

galopié mucho esa vez;

y llegué tarde lo mesmo...



A'ura, al pasar por los ranchos

a boca'e noche, compiendo

que algo debe andar conmigo

parecido al "mal agüero"...



Las mozas quedan tristonas,

y se santiguan los viejos...



Creerán que soy gaucho malo...

Me llaman, "El Forastero",

y he de parecer tapera

por algo que traigo muerto...





Yo soy hombre pa'uno solo

no más...Lo busco hace tiempo...

No me muero... pa'encontrarlo

y... amalhaya no haiga muerto!!



Cuando lo haye, habré gastao

mis leguas de "Forastero"

y... pa'no andar sin "porqué"

v'ia enderezar noche adentro.



Lo imagino a Tata Dios

mirarme dende'l alero

mientras desmuento dispacio,

desensillo... saco el freno...

y, palmiándolo en el anca,

suelto mi overo-azulejo...



No sé si El, me irá a decir,

como tuitos: ... "Forastero"...

Conocerá en mi mirada

que vengo... dende muy lejos...



Por el estao del caballo,

no... porque, no galopeo:

galopié mucho una vez

y llegué tarde lo mesmo!!