Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
Nacido en el reino
del tango es decir en el mitológico barrio Boedo, Ernesto pertenece a la
estirpe de los letristas que escriben con la simpleza de lo profundo, que es la
hondura del misterio. De allí que sus canciones se adentren en el corazón del
que las oye.
El almacén de
infancia, la mirada melancólica de los perros vagabundos, un amor boyando en el
ayer, su San Lorenzo amado y sufrido a precio de vida, son la argamasa del
poeta.
Quien se atreva a
entreabrir el telón de sus canciones podrá dar por ejemplo, con esta nostálgica
confesión “Y el cordón raído, puerto desolado/ de mis encallados barcos de
papel./ Y los pocos sueños que han quedado ilesos/ sienten mi regreso calle
Butteler. (Calle Butteler, Pierro - Cosentino) o esa hermosura de escribirle
“al Nano”, “Catalán… contame alguna historia de partos o piratas/ o de aquel
cartón piedra que conoció el amor/ o de ese pueblo blanco que cuelga de un
barranco/ o de locos bajitos que nos dirán adiós. (Tango para el Nano Serrat,
Pierro - Cosentino).
Cantado por los
mejores vates de la actualidad tanguera, llámense: Raúl Lavié, Carlos Rossi,
Carlos Varela, Jacqueline Sigaut, entre otros… Ernesto, -de amor incansable-
suelta sus pájaros. Nosotros, los seguimos!
Hasta el próximo poeta, si Pichuco y los astros lo permiten.