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martes, 25 de febrero de 2014

BARRO QUE TE QUIERO BARRO...CARLOS PAEZ VILARO

CARLOS PAEZ VILARO también hizo obra cerámica



 
 
 
Obra cerámica de CARLOS PAEZ VILARO
tomado de su página oficial
como homenaje al artista fallecido
 

CARLOS PAEZ VILARO, ULTIMO ADIOS



TELAM 25-2-14
último adiós

Con honores, despidieron a Páez Vilaró por las calles de Montevideo
Con la presencia del presidente uruguayo José Mujica y tres de los últimos cuatro mandatarios de ese país, una multitud despidió al artista plástico Carlos Páez Vilaró luego de un velatorio "con honores" en el palacio Legislativo de Montevideo.

Con una bandera de la comparsa C1080 sobre el ataúd, en la que solía tocar su tambor durante el carnaval, los restos del artista fallecido ayer a los 90 años tuvieron su último adiós de parte de diversas personalidades de la cultura y la política de Uruguay.   El sonido de la característica música uruguaya lo acompañó luego hasta el Panteón de la asociación gremial de artistas del Uruguay, Agadu, en el Cementerio Norte de Montevideo, donde el creador de Casapueblo había pedido ser enterrado y tuvo su último adiós sobre el mediodía.
  Fue el propio Mujica, que llegó al Palacio Legislativo sobre las 10 de la mañana, quien propuso a la familia hacer el velatorio en la casa de las leyes de Uruguay, donde también se hicieron presentes los ex presidentes José María Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle y Jorge Battle.
  "Va a sobrevivir en nosotros, en el recuerdo, en la nostalgia, y en cada vez que un gurí se plante a mirar el sol. Gracias maestro", afirmó el mandatario uruguayo frente al ataúd, sobre el que la familia depositó un pincel, como símbolo de los murales y paisajes que el artista había pintado en Uruguay y el resto de América.

    "Va a sobrevivir en nosotros, en el recuerdo, en la nostalgia, y en cada vez que un gurí se plante a mirar el sol. Gracias maestro"
    José Mujica, presidente de Uruguay

Durante la ceremonia realizada en el salón de los Pasos Perdidos, también estuvieron presentes los precandidatos presidenciales Jorge Larrañaga (Partido Nacional) y Pedro Bordaberry (Partido Colorado), además de representantes de la cultura.
  Antes de la ceremonia en el palacio Legislativo, el cortejo había sido acompañado por una cuerda de tambores por el Barrio Sur de Montevideo, donde en febrero Páez Vilaró había tocado el instrumento por última vez junto a los colores verde, rojo y blanco de la comparsa C1080, que integraba.
  La comparsa llevaba su nombre en homenaje al ex conventillo "Mediomundo", en la calle Cuareim (hoy Zelmar Michelini) 1080, donde se detuvo por minutos el cortejo para que lo despidiera la cuerda de tambores frente al complejo que había inmortalizado en sus obras.
  Junto a ellos, vestidos de blanco y con velas encendidas, sus familiares acompañaron el cortejo hasta el Palacio Legislativo, donde el artista fue velado en el imponente Salón de los Pasos Perdidos.
  En el Palacio Legislativo, su hijo Carlos se reconfortó ante Télam que la despedida "con tambores era lo que él quería, estar con la gente, rodeado" y por eso la presencia de la comparsa durante el recorrido y el entierro.
  "El siempre estuvo laburando, fue un monstruo", lo recordó su hijo, quien explicó que fue el propio artista quien pidió que sus restos fueran despedidos en la sede gremial, donde este lunes los familiares del artista recibieron unas palabras del nuevo arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla.
  Para la ceremonia en el Salón de los Pasos Perdidos también se hizo presente el ex intendente de Tigre, Sergio Massa, quien describió en diálogo con Télam y medios uruguayos su "relación de mucho tiempo y de mucho cariño" con Páez Vilaró, de quien dijo "tiene un legado muy grande".
  "Carlos estaba muy presente cada vez que aparecía un cambio en mi vida, siempre me pintaba un cuadro ante cada vez que arrancaba algo nuevo", agregó el ex jefe comunal de la localidad norteña, donde el artista uruguayo tenía su atelier llamado "Bengala".
  Por su parte, la Cancillería uruguaya expresó sus condolencias en un comunicado. En el texto se resalta que "a pesar de su desaparición física, Páez Vilaró continuará presente a través del legado de su obra, de excepcional valor artístico y alcance universal, junto al recuerdo de un ser humano de enorme voluntad, calidez y humildad".
  Anoche, el ex presidente y precandidato frenteamplista Tabaré Vázquez había señalado que "todos los uruguayos le debemos un homenaje a Páez Vilaró".

fuente: TELAM



FOTOS DE "A LA URUGUAYA" 
página de facebook.
 
 
 
Buena gira maestro."A LA URUGUAYA"

CARLOS PAEZ VILARO, SU FALLECIMIENTO

LA NACION.COM
Lunes 24 de febrero de 2014 | 12:00


Murió Carlos Páez Vilaró

El artista uruguayo falleció esta mañana en Casapueblo a los 90 años, según confirmaron sus familiares; también dejó su huella en Buenos AIres, donde vivía hace tres décadas

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Exposición en el Museo de Arte de Tigre 2011.  Foto:  Archivo

El distinguido artista plástico uruguayo Carlos Páez Vilaró, murió esta mañana a los 90 años en Casapueblo, su obra más emblemática, confirmaron sus familiares.

"Murió hablando con su médico en Buenos Aires", contó hoy su hijo Carlos en diálogo con Arriba Argentinos, de El Trece, sin precisar los motivos de su muerte. "Estuvo hasta los 90 años lúcido, trabajando", agregó.

En Punta Ballena, esta mañana ya izaron una bandera negra en señal de luto en el frente de Casapueblo, esa "escultura habitable" que Páez Vilaró modeló con sus propias manos sobre los acantilados que miran al mar.

El pintor, escultor, muralista, escritor, compositor y director nació en Montevideo el 1°de noviembre de 1923 y pasó gran parte de su juventud en Buenos Aires, adonde volvió a instalarse hace unas tres décadas.

Casapueblo.  Foto:  Archivo 
Casapueblo.  Foto:  Archivo

Páez Vilaró dejó su marca registrada en Punta Ballena con su Casapueblo y también en Tigre, donde tenía desde hace 30 años su casa-taller argentina, Bengala.

En la década del 40, tras su estadía en Buenos Aires, volvió a instalarse en Uruguay para centrar su obra en temas del carnaval y el candombe, orientación que lo vinculó a la comunidad afrouruguaya -y, en especial, al conventillo "Mediomundo"- y que lo convirtió en una de las figuras más representativas del carnaval uruguayo, donde participaba en desfiles de las tradicionales "Llamadas".

En 1956 dirigió el Museo de Arte Moderno de Montevideo y fue secretario del Centro de artes populares del Uruguay en 1958.

Entre sus murales figuran además los que decoran la sede de la OEA en Washington, el hotel Contad de Punta del Este, hospitales chilenos y argentinos, y los aeropuertos de Panamá y Haití.

La búsqueda de su hijo
Páez Vilaró estaba casado con Annette Deussen y era padre de seis hijos, tres argentinos y tres uruguayos. Uno de ellos, Carlos, fue uno de los rugbiers uruguayos que tuvo un accidente de avión en la cordillera de los Andes en el año 1972, cuando el avión que los trasladaba a Chile se estrelló en plena montaña.

El artista viajó a Chile y encabezó una emotiva operación de rescate hasta finalmente encontrarlo vivo. Páez Vilaró relató esta situación en su libro Entre mi hijo y yo, la Luna.

"Me instalé en Chile los tres meses y veía a Carlitos vivo en todos lados. Le gritaba, corría a abrazarlo y no era él. Pero esa certeza y la cadena de solidaridad espiritual hicieron que lo encontrara. Los chilenos me dieron todo sin pedirme nada", recordó en una entrevista el año pasado.

Sin maestros
"Mi vida ha sido siempre un intento. Intenté la pintura sin maestros, intenté la cerámica sin ser alfarero, intenté la arquitectura sin ser arquitecto, intenté la música y la cinematografía sin saber filmar. De golpe, en África me vi con una cámara en la mano tratando de capturar imágenes de sus revoluciones. He sido una aspiradora", dijo en una entrevista con LA NACION con motivo de una muestra en Tigre con motivo de su 90° cumpleaños.

"Ha quedado obra en mi camino, he dejado un mural en cada lugar que caminé, como un testimonio de mi pasaje. [...] Toda mi vida fue un trueque. Necesitaba un pasaje de avión, un cuadro. Tenía que ir al dentista, un cuadro. He ayudado a muchos amigos que lo necesitaban con cuadros. Y he intercambiado. He sido un dador de obra. Le he puesto el precio de mis necesidades de cada momento. Y eso me ayudó durante treinta, cuarenta años a vivir", agregaba en julio del año pasado.

Su juventud en la Argentina
"Yo soy del medio del río", se definió en aquel momento, sobre sus viajes por el mundo pero, principalmente, entre la Argentina -donde pasó gran parte de su juventud- y Uruguay, su país natal.

"Mi primer intento de trabajo fue en la Argentina, en la Fabril Financiera, de Barracas, y en una fábrica de fósforos en Avellaneda. Yo era un muchacho lleno de ganas de viajar y de vivir, de sostener a mi familia, y como buen valiente me tiré a cruzar el río. Porque para los uruguayos el río es una tentación: queremos saber si lo que dice Gardel en sus tangos es verdad. Así que crucé a Buenos Aires, en una noche llena de tristeza por haber dejado a mis padres. En Avellaneda toqué el timbre de una fábrica. Y la puerta se abrió mágicamente. A los uruguayos nos quieren mucho. Tuve mi primer empleo, ganando 30 centavos la hora. Después partí a Córdoba, recorrí la provincia vendiendo velas con mi valijita. Y luego, en la Fabril Financiera, se me abrió el universo del arte. En esa imprenta conocí a grandes dibujantes: Lino Palacio, Dante Quinterno, Divito... Yo los admiraba. Quería ser como ellos", recordó.

Sin embargo, más tarde, en un viaje a Uruguay que iba a ser de apenas unos días decidió volver a instalarse en su país natal. Fue cuando vio pasar a "una comparsa de negros, tocando con pasión". "Me emocionó tanto que decidí quedarme e internarme en ese mundo de afrodescendientes, en sus conventillos, como el Mediomundo, donde tanto trabajé. Viajé a todos los países latinos donde los negros tenían presencia, hasta que inevitablemente terminé en África. Visité país por país, hasta el Congo. Pinté el palacio del presidente zulú y pasé grandes momentos. Y otros difíciles, como cuando fui víctima de una persecución: pensaban que lo de oriental del Uruguay era por comunista y me querían fusilar", relató.

Gato de puerto.  Foto:  http://carlospaezvilaro.com.uy/
Gato de puerto.  Foto:  http://carlospaezvilaro.com.uy/

fuente: LA NACION.COM
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En este blog EL BOLICHO, hemos publicado una pequeña biografía del artista uruguayo CARLOS PAEZ VILARO, el día 1 de noviembre de 2013, fecha que corresponde a su natalicio.

Para quienes deseen más información de este polifacético artista, pueden entrar a su página oficial, de donde son las fotos que la nota de LA NACION también ha puesto.
Está su biografía, y hay muchas fotos de toda su obra pictórica y cerámica. Además vistas maravillosas de Casa Pueblo:

viernes, 1 de noviembre de 2013

CARLOS PAEZ VILARÓ, ARTISTA

Un día como hoy...1 de noviembre...pero de 1923...nacía
CARLOS PAEZ VILARO.
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Carlos Páez Vilaró.jpg

Carlos Páez Vilaró en 2009.

Nombre Carlos Páez Vilaró

Nacimiento 1 de noviembre de 1923

Montevideo, Uruguay

Nacionalidad: Uruguayo

Ocupación Pintor, ceramista, escultor, muralista, escritor, compositor, constructor, director.

Cónyuge Madelón Rodríguez Gómez (1955-1961)

Annette Deussen (desde 1989)

Hijos Carlos Miguel, Mercedes, Agó, Sebastián, Florencio y Alejandro.



Carlos Páez Vilaró (Montevideo, 1 de noviembre de 1923

es un pintor, ceramista, escultor, muralista, escritor, compositor y constructor uruguayo.


Biografía

Con 18 años viajó a Buenos Aires en 1941, para trabajar en una fábrica de fósforos y luego, en el sector de las artes gráficas. A los 20 años regresó a Montevideo donde, impactado por las comparsas de los barrios Sur y Palermo, y por el conventillo Mediomundo donde se estableció, se vinculó a la comunidad afrouruguaya y comenzó a colaborar en la preparación del desfile de llamadas, interiorizándose en el folclore afrodescendiente. A partir de este acercamiento realizó varias obras pictóricas mostrando distintos aspectos de la cultura y de la vida cotidiana del afrouruguayo: llamadas, bailes, religiosidad, casamientos, nacimientos, velorios, etc.



Gracias al contacto con escritores, músicos e investigadores como Ildefonso Pereda Valdés, Paulo de Carvalho Neto, Jorge Amado y Vinicius de Moraes publicó libros como La casa del negro, Bahía, Mediomundo y Candango. Profundizó sus investigaciones sobre la cultura afrodescendiente desde Salvador de Bahía y cada uno de los países americanos donde está presente (Colombia, Venezuela, Panamá, República Dominicana, Haití, etc.) a los países del África negra. Colaboró con Albert Schweitzer en el leprosario de Lambaréné, Gabón.



Se casó en 1955 con Madelón Rodríguez Gómez y se divorció en 1961. Con ella tuvo tres hijos: Carlos Miguel, Mercedes y Agó. En 1989 se casó con Annette Deussen, y tuvieron tres hijos: Sebastián, Florencio y Alejandro.

Casapueblo, su «escultura habitable», convertida en su más famosa creación, la cercana Punta del Este, Uruguay, ha sido una de las principales atracciones turísticas en el país desde finales de 1960.



En 1958 empezó a construir Casapueblo la denominada por él mismo como una «escultura habitable» ubicada en Punta Ballena a 13 Km de Punta del Este. Con el tiempo además de su hogar, el lugar se convirtió en taller y posteriormente también en museo y hotel, siendo uno de los atractivos turísticos del departamento de Maldonado en Uruguay. Según el propio Páez Vilaró "La construí como si se tratara de una escultura habitable, sin planos, sobre todo a instancias de mi entusiasmo. Cuando la Municipalidad me pidió hace poco los planos que no tenía, un arquitecto amigo tuvo que pasarse un mes estudiando la forma de descifrarla."



Una de sus obras más destacadas es un mural de 162 m que une la sede antigua de la Unión Panamericana con la moderna. Pueden encontrarse obras suyas en varios países: Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos, Haití, Panamá, en varios lugares de África y de Polinesia, entre otros.



Además de la pintura incursionó en el cine en 1967, como coguionista de la película Batouk, dirigida por Jean-Jacques Manigot, largometraje de 35 mm en color de 65 minutos de duración. Los coguionistas fueron Aimé Césaire y Leopold Sedar Senghor que aportaron poemas. La película participó del Festival de Cannes de 1967.



También existen referencias a una película experimental titulada Une Pulsation, basada en una secuencia de imágenes tomadas por Carlos Páez Vilaró durante un viaje alrededor del mundo con su amigo Gérard Leclery, la película realizada en París incluía música de Astor Piazzolla. Según los autores del libro Le Grand Tango: The life and Music of Astor Piazzolla luego de la realización de dicha película, Piazzolla le hizo llegar a Páez Vilaró un casete con una nota adjunta "Gracias por la libertad que me has dado, me siento como un nuevo Piazzolla".



El 13 de octubre de 1972, el avión Fairchild Hiller FH-227 de la Fuerza Aérea Uruguaya, se estrelló en la Cordillera de los Andes, con 45 personas a bordo, una de ellas era su hijo, de esta manera se vio involucrado en la denominada Tragedia de los Andes, a través de su hijo Carlitos Páez, que integraba el equipo de Rugby Old Christians, durante los 72 días que duró su desaparición fue uno de los líderes en la búsqueda de sobrevivientes. De dicha experiencia surge su libro Entre mi hijo y yo, la Luna.



                    «Entre Carlitos y yo estaba la luna que me miraba desde el cielo. Y yo le había chiflado detrás de la Cordillera, como para que supiera que estaba ahí».

                    Carlos Páez Vilaró

Galería

 

    Mural en el Mercado Agrícola de Montevideo.

 

    Obras del artista uruguayo.



Libros



-1982  Entre mi hijo y yo, la luna. Editorial Planeta      
 La odisea de un padre en la tragedia de los Andes.

-1981  Mis cuentos de siete vidas Editorial Casapueblo        

-1996  Albert Schweitzer en el reino de los Galoas. Editorial Casapueblo       
-1998  Arca bichos. Editorial Casapueblo        
-2000  Entre colores y tambores: viaje desde la punta de la cerbatana, hasta la lonja del tamboril. Editorial Casapueblo        

-2012  Posdata - Editorial Santillana Uruguay 

fuente: WIKIPEDIA.
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