Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
Un día como hoy... 5 de septiembre... pero de 1932... nacía EDUARDO BERGARA LEUMANN. .................................................
5 de septiembre de 1932 - 5 de septiembre de 2008 ARTISTA actor, conductor de tv, pintor, escenógrafo, vestuarista
En este blog, EL BOLICHO, hemos publicado dos biografías de este artista tan multifacético, que fue y es, EDUARDO BERGARA LEUMANN, el día 5 de septiembre de 2012, con la cosa curiosa de que hoy lo recordamos aquí, en su natalicio y en el día de su partida, ya que falleció el día de su cumpleaños.
Hay varios videos de su muy famosa BOTICA DE TANGO, donde presentaba a nuestros cantantes y cantores de tango de aquellos momentos por televisión, décadas del 60, 70 que el tango no tenía muchos lugares, les daba presencia en la televisión.
Asimismo, hay una nota sobre su no menos famosa, BOTICA DEL ANGEL, que creó, ideó y por donde pasaron casi todos los artistas argentinos destacados y extrajeros también, a hacer su show.
Doy la información para quienes deseen leer. Gracias.
………………………………… Nota publicada en: revista el abasto. com. ar
La botica del Angel de Eduardo Bergara Leumann es un espacio asombroso que si bien tiene un amplio espectro está especializado en la cultura de los ´60. Templo del ángel
Situado en Luis Sáenz Peña 541 el transeúnte puede observar el frente de una iglesia abarrotado de ángeles. La iglesia en realidad no es más tal, sino que hoy es la Botica del Ángel de Eduardo Bergara Leumann. Y los ángeles vinieron con él, porque la arquitectura anterior “era muy sórdida” me cuenta. “Le agregué, en los años setenta cuando la compré, partes de demoliciones que podían incorporarse. Es un collage de una época de Buenos Aires que se han empecinado en destruir” remarca.
Clasificar ese espacio dentro del marco de una palabra es absolutamente imposible. Tal vez en una frase sería algo así como un museo de arte porteño, centrado en los años ´60, aunque no exclusivamente.
Bergara Leumann es un hombre poseedor de mucho humor y eso se nota en muchos toques. También ha sabido granjease importantes amistades. O al menos, por lo que se ve, amistades con importantes personalidades. No a cualquiera le pinta Berni un retrato de 3 x 2 m.
La primera Botica del Ángel data de 1966: “quise armar una sastrería teatral modelo, porque soñaba con vestir, dar color, amonía, engarzar, mejorar y adornar lo de adentro de cada personaje con un buen traje” dice en un folleto que Bergara Leumann me entregó. Porque “no tengo ganas de repetir las entrevistas”, me aclaró sin pelos en la lengua, cambiándome el modo discursivo que yo tenía preparado. Así que de entrevista pasaremos a una descripción de lo que pude averiguar leyendo, observando y escuchando una tarde de verano porteño. Y también grabando porque, a pesar de todo, su negación no fue rotunda. Sé, por ejemplo, que a los años de su creación comenzó a salir en la televisión con su propuesta que duró su buena década y tuvo sus pequeños retornos en la pantalla de ATC incluso en la pasada década de los ´90.
Para los momentos de actuación que no pudimos disfrutar posiblemente hoy sea difícil encontrar un equivalente. Bergara Leumann fue un precursor. Si todos comenzaron a mezclar el público con los actores en los ochenta ¡él lo hizo veinte años antes! Su idea es de lo más original.
Para tener un pantallazo de lo que pudo ser una noche en la Botica del Ángel transcribo de uno de sus folletos parte de un texto de Emilio Stevanovich (véase recuadro). Según le escribió Ernesto Sábato a Bergara Leumann “con la imaginación armaste uno de los espectáculos más originales que yo haya visto en el mundo; un espectáculo donde el que asistía no era un pasivo espectador sino que, gracias a tu ingenio, entraba pronto a escena: de la manera más disparatada y aguda inauguraste así algo que perdura en la memoria de los porteños”.
Ahora vayamos al recorrido que realizamos guiado por un ayudante de la Botica, Daniel, dibujante y bailarín de tango, acompañado por la esposa de Juan Carlos Copes y un joven bailarín e historiador de tango de origen holandés. Ese origen le costó la nula aceptación por parte del dueño de la Botica, que a pesar de ocho llamados con pedido de visita le fue negando la entrada. Apadrinado por, tal vez, el más grande bailarín pudo entrar, demostrando una perseverancia a toda prueba.
El orden, que si bien lo tiene, es a primera vista un tanto caótico y excesivamente cargado. Son unos 1200 metros cuadrados atiborrados de pedacitos de historia porteña en todo lo que incumbe a su creación artística. Sin embargo, y esto es sorprendente teniendo en cuenta la cantidad de objetos por espacio, en cada lugar hay armonía, una gama de colores predominantes, una tendencia, un estilo.
Desde obras de grandes maestros de la plástica como podría ser Antonio Berni, pasando por textos de Alejandra Pizarnik, y las Ocampo, vestidos y objetos de Libertad Lamarque, etcétera, todo protegido por un sinnúmero de ángeles, cuyo inventario llevaría un exhaustivo estudio de semanas dedicadas exclusivamente a eso.
Todos los ambientes, desde la nave principal y sus pasillos, hasta habitaciones, rincones, baños, escaleras, patios y terrazas, todo, absolutamente todo, está intervenido por el criterio barroco de su dueño. Y todo, salvo tal vez símbolos universales como los ángeles, rosas o alguna figura extranjera muy influyente (me refiero a, por ejemplo, Shakespeare que tiene su baño y donde el visitante puede llegar a tener el honor de orinar su estampa en el mingitorio), todo, todo lo demás es netamente argentino. Historia, de arte, fotografía, farándula -pero de aquella de los años ´60- arte, arte y otra vez arte.
Tiene todo lo que habría sido la cocina de doña Petrona, un gran espacio dedicado a Carlos Gardel y una cocina muy kitsch basada en el diseño del paquete de la gomina que utilizaba Gardel en Estados Unidos. Hay parte de la primera cervecería porteña y un pequeño café que contiene pedacitos de cafés inolvidables de Buenos Aires. Una descripción a fondo sería interminable.
También contiene un gran espacio, con doble balcón y escenario, que es ideal para cenas-show, más teniendo en cuenta que en el ambiente anterior hay una barra hoy bien fashion (por su estética setentista).
De hecho muchas grandes obras se han estrenado primero en lo de Bergara Leumann para luego pasar a circuitos más populares. Y si bien fueron muy conocidas sus cenas-show en otra época esto no impide que -para quien pueda reunir un buen número de gente y quiera quedar como un tipo muy original, así sean guías de turismo, empresas o cursos- aún pueda hacerlo.
Para fanáticos del tango, del teatro, del cine, de las letras, de la cultura porteña en general es una obligación peregrinar algún día por esos pasillos, esos sorprendentes ambientes que te trasladan a otra realidad. Es así, insólito, misterioso, maravilloso, sorprendente y atrevido. Tal vez esa sea la razón por la que el templo esté custodiado por tres gatos regordetes, que hacen juego con su amo.
Hay un solo inconveniente: para acceder a una visita hoy es complicado. Hay que mostrar perseverancia, más o menos del mismo modo que un aspirante a monje zen para lograr su ingreso a un templo. Yo tuve la vía facilitada porque nuestro colaborador y amigo artista plástico Pablo Ciliberti ha retratado a Bergara Leumann y le obsequió la obra. Ahora, vos no sé con qué excusa irás, ¡pero tenés que conocer ese lugar. R.S.
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Caracterísitcas del espectáculo 1966 “La Botica era un espectáculo divertido, cultural pero sobre todo libre y sorprendente.
No había estrenos por lo tanto no existía el trac del debut de los debutantes. Al llegar el público se lo saludaba y los mismos artistas lo acomodaban, así se aflojaban mutuamente para lo que sería la «aventura» teatral de la Botica. A los espectadores se les entregaba al entrar una jarra de vino, rosquitas y una palangana para aseo personal.
Bergara abría las carteras como recurso para establecer diálogo o para un gag, ya que en la Botica no había libreto, ni rutina, todo surgía del Ángel creando en el momento del encuentro.
El espectáculo se cambiaba sin aviso. El público volvía varias veces y traía amigos, para disfrutar de la transformación al participar.
Muchas noches no se sabía si pedir autógrafos en el escenario o en la platea. No había un gran final.
A medida que los espectadores, casi todos participantes en el espectáculo, salían, el elenco en doble fila, los despedía personalmente.
Los espectadores más rígidos y estructurados que habían participado bailando o actuando, eran los más agradecidos al salir, se habían sentido libres y protagonistas durante la noche.” Emilio Stevanovich
Un día como hoy... 5 de septiembre... pero de 1932 nacía EDUARDO BERGARA LEUMANN ............................................................................................
Eduardo Gustavo Bergara Leumann (Buenos Aires, 5 de septiembre de 1932 - Buenos Aires, 5 de septiembre de 2008), fue un conductor de televisión, vestuarista, actor, artista plástico y una de las figuras pioneras del café concert argentino, con la La Botica del Ángel
Comienzos Iniciado en los años cincuenta en teatro como director y actor de la obra Pregón federal, comenzó a ser vestuarista de varias películas como La cueva de Alí Babá y Ensayo final. En 1958 integró la compañía de Mecha Ortiz en la obra La hechicera de Corinto, en el Teatro Sarmiento, también actuó en Don Juan Tenorio (con María Vaner y José María Vilches) y Buenas noches, Carina (con Ana María Campoy y José Cibrián), donde fue vestuarista y actor.
En cine trabajó asiduamente durante los años sesenta y setenta. En Europa participó en El animal (con Jean Paul Belmondo y Raquel Welch), y en ese continente trabajó con figuras como Louis de Funès, Shelley Winters, Monica Vitti y Fernando Rey. Integró los elencos de los films Casanova, de Federico Fellini, Calígula, de Tinto Brass y Contrastes, de Andy Warhol.
La botica del ángel
Bergara Leumann 1973.
Uno de los personajes más destacados de los años sesenta y setenta, Bergara Leumann fue uno de los impulsores en la revalorización del barrio con la creación de la mítica La Botica del Ángel, en la calle Lima 670, un reducto artístico que dio cabida a las más variadas expresiones artísticas.
En su recinto teatral comenzaron grandes figuras del espectáculo argentino (Susana Rinaldi, Nacha Guevara, Horacio Molina, Andrés Percivale, Valeria Lynch, El Cuarteto Zupay, Marilina Ross y otros), aparecieron figuras del tango y folclore como Tania y Libertad Lamarque así como leyendas del cine de la época de oro como Mecha Ortiz dándose cita intelectuales y humoristas como Ernesto Sabato, Emilio Stevanovich, Geno Díaz, Gila, Niní Marshall y el grupo del Instituto Di Tella.
Posteriormente, La Botica se mudó al más amplio Templo del Ángel, un edificio situado en la calle Luis Sáenz Peña 541 en la Ciudad de Buenos Aires.
En este edificio, hizo colocar un cartel que dice «Botica del Ángel», y allí había escenarios teatrales, patios de tango, galerías de arte, cafés concert y terrazas celestiales, donde debutaron artistas como Leonardo Favio, Susana Rinaldi y Haydée Padilla y donde,
en esos pasillos, se hallaban un cheque firmado por Carlos Gardel, una carta de Alfonsina Storni, cuadros de Marta Peluffo, Guillermo Roux, Mariette Lydis, Quinquela Martín, Vicente Forte y Edgardo Giménez, vestidos de grandes figuras como Zully Moreno, Tania, Tita Merello y recuerdos de Victoria Ocampo, Eva Perón, Petrona C. de Gandulfo, Tato Bores, entre otros En 2007 fue distinguido por su trayectoria en una fiesta que premiaba a los mejores magos del año y realizó su último trabajo con Marikena Monti como escenógrafo en Viejitos chotos.
Televisión Incursionó en la televisión desde principios de los años sesenta en ciclos como ¿Es usted el asesino?, Arsenio Lupin, Gran Hotel Carrousell, con Violeta Rivas, y realizó sus últimas actuaciones en los años noventa en el programa de Tato Bores Tato en la vereda del sol, con Jorge Sassi y Roberto Carnaghi.
En los años ochenta protagonizó un programa televisivo llamado Botica de Tango con un gran éxito y muy alta audiencia, por ese programa emitido por Canal 11 (hoy Telefé), pasaron figuras de la cultura nacional tales como Jorge Luis Borges, Ernesto Sábato, Libertad Lamarque, Sebastián Piana, Enrique Cadícamo, formaron parte del elenco estable los cantantes Raúl Lavié, Roberto Goyeneche, Amelita Baltar, Alberto Castillo, María Graña, Beba Bidart, Alba Solís, Ricardo Chiqui Pereyra, Guillermo Fernández, Rosanna Falasca y Jorge Sobral, entre otros.
La orquesta estable estaba dirigida por Mario Marzán y entre sus músicos contaba con maestros como Roberto Grela, Raúl Luzzi, Carlos Marzán, Ferruccio Marzán y Osvaldo Rizzo. El programa estuvo en el aire hasta fines de los años ochenta.
Fallecimiento
En marzo de 2008, Eduardo Bergara Leumann fue internado en un centro de la Fundación Favaloro en la Ciudad de Buenos Aires, debido a un derrame estomacal que había sufrido. Fue dado de alta pero su salud era débil; sufría de diabetes, problemas cardíacos, artrosis y debiá trasladarse en silla de ruedas. Falleció seis meses más tarde en su casona de Monserrat "La botica del Angél" el mismo día de su cumpleaños número 76, el 5 de septiembre. La noche del día anterior, sus amigos más cercanos aguardaron que el reloj marcara la medianoche y lo sorprendieron con una torta y el canto del Happy Birthday. “El Gordo” apagó la simbólica velita, agradeció feliz a sus seres queridos, y se fue a dormir. A las 6 de la mañana, su asistente personal José Luis Larrauri, le llevó un medicamento, y comprobó que Eduardo Bergara Leumann, había partido.
Filmografía
1955: Ensayo final.
1955: La simuladora.
1959: El negoción.
1962: Delito.
1964: Primero yo.
1966: Las locas del conventillo.
1967: Cómo seducir a una mujer.
1968: Che, ovni.
1970: El extraño del pelo largo.
1971: Juguemos en el mundo.
1972: Olga, la hija de aquella princesa rusa.
1976: L'aile ou la cuisse.
1979: Calígula.
1987: El hombre de la deuda externa.
En vestuario
1954: La cueva de Alí Babá.
1957: La sombra de Safo.
1961: Libertad bajo palabra.
1962: Hombre de la esquina rosada.
1965: Viaje de una noche de verano.
1966: Las locas del conventillo (María y la otra).
fuente: Wikipedia …………………………………………………..
Biografía publicada en la página webb: Fundación Konex
Eduardo Bergara Leumann
Premio Konex 1991: Conductor
Nació el 05/09/1932. Actor, director, vestuarista y conductor. Se inicio como actor y vestuarista de teatro y cine durante la década del ‘50. Integró la compañía de Mecha Ortiz en La hechicera de Corinto y realizó el vestuario de La cueva de Alí Babá (1954) y La sombra de Safo (1957). Participó como escenógrafo y actor en El negoción (1959). Durante la década del ‘60 prosiguió su carrera como vestuarista y actor en numerosos films. En 1966 creó La botica del ángel, un reconocido café concert de San Telmo en el que iniciaron su carrera figuras como Susana Rinaldi (PK), Nacha Guevara (PK), Horacio Molina, Leonardo Favio (PK) y Marilina Ross (PK). En 1973 viajó a Europa, allí se dedicó a la actuación: participó de El animal (protagonizada por Jean-Paul Belmondo) e integró los elencos de Casanova de Fellini y Contrastes de Andy Warhol. De regreso al país, condujo el exitoso ciclo televisivo Botica de tango desde 1981 hasta 1990. Falleció el 05/09/2008.
Fuente: fundación Konex ............................................................. BOTICA DE TANGO
Con Libertad Lamarque.
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Actuación de HORACIO MOLINA en televisión
en el programa BOTICA DE TANGO.
Horacio Molina, canta Volvió una nocheen LA BOTICA DEL ANGEL
Roberto Goyeneche, en Botica de tango, cantando MARIA.
Sandro, María Graña, Chiqui Pereyra....
Rosanna Falasca en botica de tango, canta Soledad
Mercedes sosa, Chiqui Pereyra, María Graña, Guillermo Fernández