EL ULTIMO SAPUCAY - ISIDRO VELAZQUEZ
1 DE DICIEMBRE
En este blog, hemos publicado la historia de ISIDRO VELAZQUEZ, para quienes deseen leerla, el 1 de diciembre de 2012.
Quien fue Isidro Veláquez??? qué fue lo que hizo??? cómo vivía??
Por qué hay un chamamé que lo recuerda?
ISIDRO VELAZQUEZ
Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones, nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO. Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes. ...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas... Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
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domingo, 1 de diciembre de 2013
sábado, 1 de diciembre de 2012
ISIDRO VELAZQUEZ, BANDIDO O SANTÓN
Nota de RAICES DEL FOLKLORE
- ¿En qué momento y por qué sintió la necesidad de relatar la historia de Isidro Velázquez?
del día 12 de agosto de 2012.
Pedro Jorge Solans: "En la muerte de Isidro Velázquez
desaparece el bandido y despierta el santón"
Isidro Velázquez fue uno de los bandidos rurales más
conocidos en el país. Su fama se extendió por todo el Chaco y en 1967 fue
asesinado en una emboscada de la policía del Chaco en el Paraje de Pampa
Bandera, luego de una traición. Su leyenda se acrecentó y éste bandido rural ha
pasado a ser un santón popular. Pedro Jorge Solans se ha encargado de
investigar, reconstruir la historia y a través de su libro Isidro Velázquez,
retrato de un rebelde acercarnos a la vida y al contexto en el cual se manejo
Isidro. Aquí su autor nos cuenta acerca de su trabajo de investigación, del
libro y de otros detalles de la vida de Isidro Velázquez.

Foto: Pedro J. Solans
La rebeldía rural de los años '60 se vió encarnada en la
figura de “los hermanos Velázquez”, principalmente en la de Isidro Velázquez. Asesinado
por la policía chaqueña en una emboscada junto con Vicente Gauna. Su figura fue
convirtiéndose en leyenda, así como Bairoletto, Mate Cosido o El Chueco Maciel
en Uruguay, Isidro Velázquez es como un “Robin Hood” del Chaco: un bandido
rural que robaba a los ricos para pagar a los pobres, hoy es un santo popular y
sobre el Paraje Pampa Bandera, donde fue asesinado, hay cruces, imágenes, y la
gente se junta a pedirle favores.
Isidro Velázquez fue inmortalizado en un chamamé “El último
sapucay” de Oscar Valles, que Jorge Cafrune interpretó, que fue el único chamamé
prohibido de la historia en épocas dictatoriales, también Luis Buschtein en su
libro “El fugitivo de Pampa Bandera" se preocupó por esta historia, y
recientemente una película llamada “Isidro Velázquez, la leyenda del último
sapucay” (en la que participa Pedro J. Solans), dirigida y guionada por Camilo
Gómez Montero, llevó al cine a este personaje.
Un aporte significativo es el de Pedro Jorge Solans en su
libro Retrato de un rebelde anecdótas, curiosidades, fotografías y escritos de
Isidro, y además desde una contextualización histórica aborda cuestiones
sociales de aquella época (la historia transcurre durante la dictadura de Juan
C. Onganía), y a través de una narración apasionante vuelca los datos obtenidos
de su investigación periodística.

- ¿En qué momento y por qué sintió la necesidad de relatar la historia de Isidro Velázquez?
Surgió tras investigar la masacre de Napalpí, ocurrida en 1924,
en la misma zona, donde fueron asesinados y humillados los pueblos originarios,
tobas y mocovíes y también criollos que se dedicaban a la cosecha de algodón.
Ese hecho histórico, pero vergonzoso, involucró a las sociedades de Quitilipi y Machagai, dos pueblos del centro de la Provincia del Chaco. Ese, luego sería el sector más emparentado con la vida de “Los Velázquez” que fueron los últimos bandidos rurales que existieron en el país.
Ese hecho histórico, pero vergonzoso, involucró a las sociedades de Quitilipi y Machagai, dos pueblos del centro de la Provincia del Chaco. Ese, luego sería el sector más emparentado con la vida de “Los Velázquez” que fueron los últimos bandidos rurales que existieron en el país.
Además, yo nací y viví mi infancia en Quitilipi, y tengo
presente lo que se vivía con la psicosis colectiva que generaba la presencia de
Isidro Velázquez y Vicente Gauna.
Tenía 8 años y participaba con mi padre de un asado en el
club Vendaval de Quitilipi para recaudar fondos y crear la Asociación de “Amigos
de Quitilipi”. Esa noche, del 1ª de diciembre de 1967, ingresó al asado una comitiva
policial y avisó que habían matado a “Los Velázquez”e invitaba a que viéramos
los cadáveres. De allí fuimos todos a ver los cuerpos que los exhibían como
trofeos en la Comisaría. Esas imágenes nunca se borraron de mi memoria y con el
tiempo explotaron.
- ¿Cuál es el punto exacto en el qué Isidro comienza a
definir su destino?
Isidro define su destino a partir de la persecución que
sufre injustamente tras un complot entre un colono, vecino de él, y la policía.
Esta persecución tiene como antecedente la vida de su hermano Claudio que murió
en un tiroteo mientras asaltaba un almacén.
- ¿Qué condiciones o cualidades tenía Isidro para qué hoy
sea considerado casi como un "héroe"?
No. Isidro no es considerado un héroe. Más bien, un
vengador, un rebelde, un santón popular que los peones, los cosecheros, los
hacheros, vieron cómo él se vengaba de las injusticias que soportaban de la
policía, de los patrones, de las autoridades, y sus dotes naturales de moverse
en el monte, y su buena puntería con las armas, fueron valoradas como un bien
preciado y generaron leyendas, mitos y creencias.
- ¿Hay cómo una cuestión de fé que rodea a Isidro hoy en el
Chaco?
Sí. Muy incipiente. Generalmente, los rebeldes populares que
mueren de una forma que los redime el pueblo termina dándole un lugar en los
altares. Velázquez murió traicionado, emboscado y fusilado. Esa muerte lo
redimió de cualquier falta que haya tenido.
- En el libro comienza relatando cómo fue la emboscada,
luego cuenta su vida y vuelve al punto de la muerte ¿esa forma temporal del
relato la eligió por algo en particular?
Sí. Porque me parece que en la muerte de Velázquez,
desaparece el bandido y despierta el santón. Termina el hombre común y surge el
intermediario con la divinidad, el poder sobrenatural.
- En el texto se transcriben los diálogos con la misma
manera de hablar de los personajes (sin las eses, con los acentos marcando la
tonada, etc.). ¿Hay una intencionalidad desde la narración de acercar al lector
a esas costumbres chaqueñas?
Sí. Por supuesto, creo que había que rescatar esa manera de
comunicación, ese lenguaje, esa forma de hablar porque, en definitiva, muestra
una interpretación del mundo diferente al nuestro, pese a estar compartiendo el
mundo, la región, la tierra. Esa especie de cultura subyacente es muy rica, es
parte de la cultura guaranga.
- ¿Con qué curiosidades se topó mientras investigaba y
escribía el libro?
Precisamente, con ese lenguaje, casi mezcla entre el
castellano y el guaraní, con esa interpretación gestual, y relatos increíbles. Allí
hay un paso de posta entre la realidad y la ficción. Un choque o un abrazo
entre lo urbano y el monte, -que ya queda poco-, o el campesinado. Me impactó la
relación de esa gente con la tierra y su cosmogonía; y sobre todo, con el
paisaje.
En la cuenca lechera paraguaya, la zona de Pilar, donde se
exiló Isidro con su amante Ninón de 15 años, y donde Isidro se burló de la
policía stroessnerista. Allí aún hoy se vive trazos de la república guaranítica, y el realismo mágico está a flor de piel.
- ¿Fue complicado obtener datos y documentos para hacer el
libro?
Tuve los obstáculos propios de una investigación periodística
de un hecho reciente, donde todavía están vivos varios protagonistas directos,
y donde se debe desentrañar mitos, se revela hechos contradictorios o se rompe
ciertos moldes. A menudo, en estas historias se cruzan virtudes y defectos
humanos. Están presentes, las pasiones, los amores, las traiciones, los hechos
heróicos, los miedos, las cobardías-
- En buena medida, en el libro quedan expuestas las luchas,
las injusticias y la forma de vida de los campesinos del Chaco de aquel tiempo ¿se
propuso esto al escribirlo, es inherente a la historia misma, o ambas cosas?
No. No me lo propuse, pero era inherente a la historia misma.
No se puede escribir sobre los Velázquez, sin hablar del campesinado, de los
obrajes, del monte, sin hablar de la dictadura de Juan Carlos Onganía reflejada
en la policía del Chaco, sin hablar de La Forestal, de los algodonales, de la
explotación forestal, de la clase media.
- ¿Isidro era simplemente un bandido rural o también
considera que era un insurgente que no estaba de acuerdo con el sistema?
No. Velázquez fue un simple bandido rural y no tenía ningún
encuadre político ni social. El sociólogo Roberto Carri, lo definió como formas
prerrevolucionarias de la violencia.
- A partir de su
investigación, ¿crée que la justicia de Chaco le atribuyó a Isidro culpas de
otros casos no resueltos para ocultar su incompetencia o realmente Isidro era
un gran problema para la policía chaqueña?
Las dos cosas.
Sobre el autor
Pedro Jorge Solans es Periodista y escritor nacido en
Quitilipi, Chaco. Publicó los poemarios Bostezo crepuscular, Solferino y La
Carga; el libro de cuentos breves En manos de Él y el ensayo periodístico A
cielo abierto. Es autor de Crímenes en sangre, investigación sobre la matanza
indígena en Napalpí, Chaco y otros títulos publicados por Ed. Punto de
Encuentro. Dirigió el semanario Diario del Valle, las revistas Entorno y
Nicandro, en la Provincia de Córdoba. Fundó y dirige actualmente El Diario de
Carlos Paz, en Córdoba.
fuente: RAICES DEL FOLKLORE.COM
entrevista a Pedro Jorge Solans
Pablito Piris.
....................
LOS VELAZQUEZ, RAUL JUNCO
Raúl Junco, folklorista y escritor chaqueño, cuenta cómo compuso el tema "Los Velázquez" por Isidro y Claudio, y lo canta.
Hay varias escenas de la película "EL ULTIMO SAPUCAY"
Una historia muy interesante la de este famoso "bandolero" ISIDRO VELAZQUEZ, que para otros es un gran héroe que se levantó contra los atropellos de la policía, y las injusticias que se cometían con los trabajadores en la zona, La Forestal, etc,
LOS VELZAQUEZ
chamamé
Música: Raúl Junco
Letra: Manuel Vicente Loverde
Hay varias escenas de la película "EL ULTIMO SAPUCAY"
Una historia muy interesante la de este famoso "bandolero" ISIDRO VELAZQUEZ, que para otros es un gran héroe que se levantó contra los atropellos de la policía, y las injusticias que se cometían con los trabajadores en la zona, La Forestal, etc,
LOS VELZAQUEZ
chamamé
Música: Raúl Junco
Letra: Manuel Vicente Loverde
Isidro y Claudio
fueron bandidos
que el Chaco entero recordará
para escaparse de la partida
tenían más tretas que el aguará.
Fue por la costa del Guaicurú
donde peleando Claudio cayó
y desde entonces
por los senderos
triste y herido
Isidro huyó.
Y perseguido
dormía en el monte
o entre los nidos de los chajás.
Quizás un día caiga vencido
pero su nombre no morirá.
Por mucho tiempo
nada se supo de sus andanzas
o si murió.
Hasta que un día, para sorpresa
de todo Chaco, reapareció.
Junto con Gauna, Isidro va
roba a los ricos
paga a los pobres
así la gente lo ocultará.
Y perseguido dormía en el monte
o entre los nidos de los chajás.
Lo traicionaron.
Ya lo mataron
pero su nombre no morirá
.................................
Por Pedro Solans
Por Pedro Solans
En 1964, y tras la muerte de los bandoleros rurales Claudio
Velázquez y Tolentino Vega, los chamameceros Loverde y Junco compusieron un
chamamé Los Velázquez que fue prohibido por la dictadura de Juan Carlos
Onganía.
1.Con las muertes
de Claudio Velázquez y Tolentino Vega se
pretendió tranquilizar a la población en 1964. Sin embargo, los hermanos
Velázquez habían logrado para ese
entonces un incipiente pero arraigado
consenso popular.
El músico Manuel
Vicente Loverde no podía creer lo que
generaban los Velázquez en los sectores humildes. Y con un poema bajo el brazo
llegó a la casa de su amigo guitarrero Raúl Fernando Junco:
-Compadre, tengo una letra para los Velázquez. Anunció como
se anuncian las grandes obras.
-¡Ah, qué lindo! Le contestó Junco qué también compartía el
asombro.
-Hay que ponerle música. Agregó Loverde.
Y Junco le puso música.
El tema generó un revuelo entre los chamameceros. Se cantó
por primera vez en 1965 en el rancho de
Pity Cantero, que era una peña folclórica que funcionaba desde julio de 1964 y tenía como escenario un
cachapé con un cuero de vaca.
La letra se popularizó inmediatamente y los músicos fueron
identificados por el chamamé. Los saludaban. ¡Chaú Velázquez!
Eran dos guitarreros que vivían de la música pero se
dedicaban a otra cosa para pagar sus cuentas. Junco siempre advirtió que vivían
de la música, de la poesía, de sus libros y con lo otro, -el laburo-, pagaban
sus gastos.
En 1967 aún no había televisión en el Chaco. Apenas se asomaba
tímidamente por un circuito cerrado en
vías a transformarse en un canal abierto.
En Corrientes la situación era distinta. Canal 13 estaba en
el aire con un éxito arrollador y dentro de su programación tenía espacios
dedicados al Chaco que conducía el periodista Raúl Berneri. Uno se llamaba “el
patio de don Tunque” que duraba entre 15 y 20 minutos, y otro, “Chaco en el 13” donde informaba las novedades que había en la semana sobre
Isidro Velázquez y Vicente Gaúna. Indicaba en un mapa con un puntero los
lugares donde habían sido los últimos atracos.
A Berneri se le ocurrió que Junco y Loverde cantasen en vivo
por la pantalla chica el chamamé “Los Velázquez.”
Junco aún para contarlo se agarraba la cabeza:”Imagínate.
Fuimos los primeros en cantar por televisión en la provincia del Chaco. Nunca
habíamos visto un televisor, ni en figurita. Yo tenía 19 años y Manuel 30.
Nos fuimos a canal 13 ché, bue, ¡Había qué ir a Canal 13
carajo. Y nos fuimos para Canal 13 che! Cruzamos en la balsa a Corrientes
y llegamos. Con asombro vimos una cámara
de televisión, grandota como una caja de zapatos, luces, qué se yo. Era un
galpón donde hacía un calor inaguantable. La chapa del techo estaba cerquita y
los reflectores quemaban, y nosotros de traje, transpirábamos y transpirábamos.
Bue, cantamos el chamamé. Al finalizar, salimos
a tomar algo y no podíamos creer lo que nos estaba pasando, lo que
significaba para nosotros cantar en televisión.
Cuando volvíamos para el Chaco en vaporcito, le digo a
Manuel. Che, Manuel, ahora preparate que el pueblo estará esperándonos en el
puerto ¿Y sabés qué? Nos van a subir al camión de los bomberos; y nos reíamos a
carcajadas. Dejá de embromar, me decía Manuel. Nos reíamos también de lo que
soñábamos. Yo era jovencito.
Llegamos a la pesquera y no había nadie. Sólo un patrullero
donde dos policías nos llamaban. Y mientras
nos acercábamos, le decía a Manuel, ahí tenés, el patrullero. ¡Nos están
esperando carajo!¡Vamos a tener..! ¿Sabés qué? ¡Idolos!
Y uno de los policías preguntó: ¿Manuel Vicente Loverde? Sí,
sí, soy yo. Respondió Manuel. ¿Usted es Junco? Sí, le dije. ¡Grandes ya nos
pusimos. Inflamos el pecho. Ibamos a la fama!
Suban, vamos a Resistencia, dijo el policía. ¡Qué puta ya no teníamos que
pagar colectivo! Y le pregunto ¿Y dónde nos llevan? Y a la Segunda que es la
Seccional más cerca. Me contestó como si fuese obvio. ¿Por qué? Porque están
detenidos. ¿Qué? Están detenidos. No podíamos creer. Le digo, pero escúcheme
¿Detenidos por qué? No sé señor, el
oficial va a hablar con ustedes, me respondió.
Llegamos a la comisaría y nos atendió el oficial. Muy bien.
Todo perfecto. Y nos informó que el Ministerio de Gobierno de la provincia del
Chaco inició una causa penal por apología del delito. Era la primera vez que
escuchaba eso. No tenés idea lo que dije, pero le dije de todo. Lo putee de
arriba abajo. El tipo se me enojó, inclusive, me dijo: ¡Por favor! No se ponga
así. Manuel se agarraba la cabeza porque trabajaba y tenía tres hijas en ese momento. En un momento me dijo,
Mirá Pelusa, si vos salís, por favor, hacete cargo de las nenas y mi esposa,
porque yo acá seguro que pierdo el laburo. Sí, Pero vamos a ver quién zafa acá.
Le dije.
Apología del delito, y nos explicaron. Ustedes han
cometido una apología del crimen, y no
decían por qué, qué se yo, qué se le ocurrió al estúpido ese. Y nos hizo la
causa. Gracias a Dios, nosotros teníamos un juez, de apellido Costilla, que su
mujer trabajaba con mi mamá en la Dirección de Rentas; entonces la señora le
dijo a su marido; mirá, sacalo a Junquito por lo menos, que Junquito zafe. Él
me sacó a mí al otro día. Y al cuarto día, dictaminó que estábamos libres de
culpa y cargo. Sobreseídos totalmente porque no podía haber apología del delito
en la letra. No existía. No había. Pero para eso, el Gobierno de facto del
coronel Miguel Ángel Basail, a través de un decreto, prohibió que se cante, que
se difunda, que se tararee o que se silbe el chamamé en todo el territorio de
la provincia. O sea fue el primer chamamé prohibido de la República Argentina.
Este estúpido no sabía que iba a pasar a
la historia como un estúpido más de los tantos estúpidos que tuvimos en el
país.
La comisaría era una fiesta, teníamos cayos de tanto copiar
la letra a mano para los policías. Copiábamos y firmábamos autógrafos y nuestro
barrio se había convulsionado. A los
pocos meses ese chamamé fue la gota que colmó el vaso para que ordenen el
fusilamiento de Isidro Velázquez. El gobierno militar no aguantó el festejo
popular.
Con la censura a cuestas empezó la creatividad popular a
tejer algo muy grande alrededor del chamamé que estaba prohibido pero se
silbaba. A nosotros, nos saludaban por la calle, ¡Chau Velázquez! ¡Ey
Velázquez! ¡Chau Velázquez! y nosotros saludábamos. Era impresionante lo que
sucedió.
A los pocos días del fusilamiento de Isidro, la revista Así,
publicó dos páginas enormes, con el título “El Chaco canta un chamamé
prohibido.”
En enero de 1968 apareció Jorge Cafrune, y nos dijo: miren
muchachos, yo le quiero grabar el chamamé. Pero nosotros habíamos quedado que
no se grabara, que no íbamos a darle a nadie
porque ya no era nuestro sino del pueblo, de la gente…. Sin embargo, los
folcloristas lo cantaban y nos nombraban como autores. Le explicamos a Cafrune
y entendió, aceptó, agradeció y se fue.
Después nos visitó Cacho Valles de los Quilla Huasi, con la
intención de comprarlo. ¿Muchachos, cuánto vale. Tengo tanto..? Y también le
dijimos que no. A raíz de eso Valles compone el último sapucay que grabó
Cafrune.
El chamamé de “Los Velázquez” quedó en el recuerdo de mucha
gente, pero no quedó grabado.”
2. Un chamamecero santafesino que integraba un conjunto de
Villa Ocampo lo cantó en un baile sin saber que estaban Isidro y Vicente. Se
rieron con ternura. Isidro había recuperado la inocencia. Se tomaron un cognac
y se fueron.
Varios meses después Loverdi recibió una hoja de cuaderno
Rivadavia que decía: “Escuché el chamamé. Muchas gracias por el chamamé”, y
firmaba Isidro Velázquez.
3. Junco explicó que “el aguará es un zorro que tiene las
patas delanteras grandes y las patas traseras chiquitas es muy hábil, muy mentiroso y muy escurridizo.
El aguará es muy difícil de atraparlo salvo por casualidad.
El chajá es un ave que habita en los esteros y más hábil que
el tero en descubrir a mucha distancia algo que lo pueda asustar y canta cuando
hay alguien cerca de su nido.
Isidro Velázquez tenía la particularidad, según cuenta la
leyenda, de dormir en los nidos de los chajás porque éstos cuando veían o
percibían la presencia de extraños, cantaban y lo alertaban. Es por eso que era
muy difícil encontrarlo porque hasta los animales lo cuidaban.”
Para el poeta cantor, Velázquez quedó en la historia. “Ahora
depende del pueblo el cuidado de nuestra historia, esa que no está impresa, esa
que no nos pueden mentir, como dice el Martín Fierro, esto no es para mal de
nadie y sino para el bien de todos. O sea,
tenemos que ser consecuente con nuestra idiosincrasia, con nuestras
creencias, con nuestra fe, con nuestra cultura. La otra que nos queda es el
olvido y ahí sí, la muerte, ahí sí, la derrota. Pero está la poesía, están los
cantores, están los escritores, están los actores, están los pintores, está el
arte.
fuente: LA TRIBUNA 69.com
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EL ULTIMO SAPUCAY, CHAMAME
EL ULTIMO SAPUKAY
- Chamamé
Letra y Musica:
Oscar Valles
La muerte apago la risa
del sol que duerme ardiendo en el Chaco
porque Machagai se ha vuelto
un llanto triste de sangre y barro.
Ya no esta Isidoro Velazquez
la brigada lo ha alcanzado
y junto a Vicente Gauna
ay, dos sueños sepultados.
del sol que duerme ardiendo en el Chaco
porque Machagai se ha vuelto
un llanto triste de sangre y barro.
Ya no esta Isidoro Velazquez
la brigada lo ha alcanzado
y junto a Vicente Gauna
ay, dos sueños sepultados.
Estribillo
Camino de Pampa Bandera
lo esperan en una emboscada
y en una descarga certera
ruge en la noche la metrallada.
Isidro Velazquez ha muerto
enancao en un sapucay
pidiendole rescate al viento
que lo vino a delatar,
pidiendole rescate al viento
que lo vino a delatar.
Camino de Pampa Bandera
lo esperan en una emboscada
y en una descarga certera
ruge en la noche la metrallada.
Isidro Velazquez ha muerto
enancao en un sapucay
pidiendole rescate al viento
que lo vino a delatar,
pidiendole rescate al viento
que lo vino a delatar.
La muerte apagó la risa
de los machetes en los quebrachos
la pólvora entre los huesos
se hizo ceniza en dos pechos bravos.
Sin una vela encendida
sin una flor a su lado,
sin una cruz en la tierra
ay, dos sueños sepultados.
de los machetes en los quebrachos
la pólvora entre los huesos
se hizo ceniza en dos pechos bravos.
Sin una vela encendida
sin una flor a su lado,
sin una cruz en la tierra
ay, dos sueños sepultados.
fuente: Folklore del norte.com
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JORGE CAFRUNE
BOCHA SHERIDAN
ALAN GUILLÉN
EUSTAQUIO MIÑO
LOS CANTORES DE QUILLA HUASI
EL ULTIMO SAPUCAY..... ESCRITOS ... 27
Un día como hoy.... 1 de diciembre... pero de 1967....
asesinaban a ISIDRO VELAZQUEZ.
.......................................................
EL ULTIMO SAPUCAY - Rolando Moro
Publicado en la página webb TODOTANGO.
La Mesa del Café - FOLKLORE
"Camino a Pampa Bandera
lo esperan en una emboscada
y en una descarga certera
ruge en la noche la metrallada
Isidro Velásquez ha muerto
enancao a un Sapucai
pidiéndole rescate al viento
que lo vino a delatar…"
Expresa el chamamé de Oscar Valles. El último Sapucay hablaba de emboscada, cuando el primero de diciembre de 1967, Velásquez moría alcanzado por las balas policiales en el monte chaqueño y se abrían aun más las puertas de su leyenda.
La presencia de bandidos alzados contra la ley como Zamacola, Bailoretto y Mate Cocido fue común y popular en los ´30 y ´40 en el Chaco.
Velázquez les daba continuidad a estas figuras míticas en un país distinto que creía imaginar haber encontrado al regazo protector de la tecnología y el modernismo.
Sus aventuras , contadas en Buenos Aires por La Razón, Crónica, Así o Gente, colisionaban con una sociedad que se deslumbraba con los happening del Instituto Di Tella.
Dos países paralelos en vísperas del golpe de Estado de Juan Carlos Onganía y el Cordobazo.
Hombres y mujeres peregrinaron hasta el árbol junto al cual había caído y también marcharon hasta su tumba en Machagai donde depositaron ofrendas. Las autoridades decidieron entonces quemar el árbol y borrar las señas de la tumba.
El Chamamé lo registra….”Sin una vela encendida, sin una flor a su lado, sin una cruz en la tierra, hay dos sueños sepultados”
Aún así son muchos que todavía hoy conservan como reliquias astillas del árbol de Pampa Bandera y las tumbas de Machagai son hasta hoy objeto de culto popular.
Fue en ese tiempo que el gobierno de Onganía prohibió el chamamé.
En la revista Crisis, de 1987 se puede leer “El Sapucai, un grito que puede ser de guerra, de vida o muerte, de tristeza o alegría, o de todo eso al mismo tiempo”
por ROLANDO MORO.
publicado en la página webb TODOTANGO.
.......................................................
PELICULA SOBRE LA VIDA DE ISIDRO VELAZQUEZ.
Testimonios de los hijos de Isidro Velázquez, de periodistas,
del poeta Juan Carlos Jensen, de investigadores, policías, vecinos
y amigos.
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asesinaban a ISIDRO VELAZQUEZ.
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EL ULTIMO SAPUCAY - Rolando Moro
Publicado en la página webb TODOTANGO.
La Mesa del Café - FOLKLORE
Por: rolandomoro 01/12/2012
"Camino a Pampa Bandera
lo esperan en una emboscada
y en una descarga certera
ruge en la noche la metrallada
Isidro Velásquez ha muerto
enancao a un Sapucai
pidiéndole rescate al viento
que lo vino a delatar…"
Expresa el chamamé de Oscar Valles. El último Sapucay hablaba de emboscada, cuando el primero de diciembre de 1967, Velásquez moría alcanzado por las balas policiales en el monte chaqueño y se abrían aun más las puertas de su leyenda.
La presencia de bandidos alzados contra la ley como Zamacola, Bailoretto y Mate Cocido fue común y popular en los ´30 y ´40 en el Chaco.
Velázquez les daba continuidad a estas figuras míticas en un país distinto que creía imaginar haber encontrado al regazo protector de la tecnología y el modernismo.
Sus aventuras , contadas en Buenos Aires por La Razón, Crónica, Así o Gente, colisionaban con una sociedad que se deslumbraba con los happening del Instituto Di Tella.
Dos países paralelos en vísperas del golpe de Estado de Juan Carlos Onganía y el Cordobazo.
Hombres y mujeres peregrinaron hasta el árbol junto al cual había caído y también marcharon hasta su tumba en Machagai donde depositaron ofrendas. Las autoridades decidieron entonces quemar el árbol y borrar las señas de la tumba.
El Chamamé lo registra….”Sin una vela encendida, sin una flor a su lado, sin una cruz en la tierra, hay dos sueños sepultados”
Aún así son muchos que todavía hoy conservan como reliquias astillas del árbol de Pampa Bandera y las tumbas de Machagai son hasta hoy objeto de culto popular.
Fue en ese tiempo que el gobierno de Onganía prohibió el chamamé.
En la revista Crisis, de 1987 se puede leer “El Sapucai, un grito que puede ser de guerra, de vida o muerte, de tristeza o alegría, o de todo eso al mismo tiempo”
por ROLANDO MORO.
publicado en la página webb TODOTANGO.
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PELICULA SOBRE LA VIDA DE ISIDRO VELAZQUEZ.
Testimonios de los hijos de Isidro Velázquez, de periodistas,
del poeta Juan Carlos Jensen, de investigadores, policías, vecinos
y amigos.
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