Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
FOGON DE HUELLA Tango Música: Arturo Gallucci Letra: Yaraví
Al costado del camino y en larga fila apretada, las carretas se han dormido bajo una luna plateada. Los bueyes muerden despacio un campo verdoso y lacio... Y alrededor de un fogón, mate, guitarra y canción...
Perfume de pastos, olor de tomillo,
y sombras de sauces en tardes de sol, gorjeos y nidos sobre un espinillo, son cosas que tengo teniendo tu amor. Pensando en tus ojos, se acorta el camino, pensando en tus besos, me apuro en llegar. Amor y carreta me han hecho un destino, destino dichoso de amarte y andar...
Cuando la luz de la aurora
viene la pampa aclarando, las carretas seguidoras van por la huella marchando. Y en la senda rezagada, la noche quedó acostada... Y el viento trae del fogón, ecos de aquella canción…
Un día como hoy...5 de octubre... pero de 1993.... fallecía
ROBERTO "CHOCHO" FLORIO
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CANTOR
9 de noviembre de 1929 - 5 de octubre de 1993
Nombre completo: Roberto Ángel Florio
Apodo: Chocho
En este blog, EL BOLICHO, hemos publicado la semblanza del cantor ROBERTO CHOCHO FLORIO, el día 9 de noviembre de 2012, y hay varios temas para escucharlo cantar. Hoy lo recordamos en su partida.
Un día como hoy... 26 de febrero... pero de 1927... nacía
ORLANDO TRÍPODI.
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Semblanza de HORACIO FERRER con aportes de la mesa de redacción
publicada en la página webb TODOTANGO.
PIANISTA, DIRECTOR, COMPOSITOR, ARREGLADOR
26 de febrero de 1927 – 12 de agosto de 1995 Nombre completo: José Orlando Trípodi
Este músico sanjuanino estudió piano con Vicente Scaramuzza
y armonía y composición con Pedro Aguilar.
En 1944, dio a conocer su primer tango “Ninguno de los dos”.
Cuando la trágica desaparición de Osmar Maderna en 1951, tomó su lugar en la
Orquesta Símbolo "Osmar Maderna" bajo la dirección de Aquiles
Roggero, dentro de una modalidad pianística semejante a la del malogrado
músico.
Durante su pasaje por dicho conjunto, colaboró como
arreglador dando a conocer dos tangos de inspiración “maderniana”: “Matizando”
y “Notas para el cielo”.
Posteriormente, forma un rubro artístico con los cantores
Roberto Florio y Jorge Durán, quienes le confiaron la orquesta de
acompañamiento, en la que se desempeñó como ejecutante, director y arreglador,
evidenciando su capacidad no sólo en las versiones cantables sino en los
instrumentales: “Pablo” y “Negro viejo” —página ésta última de su propio
repertorio—, grabados para el sello RCA-Victor.
Al reorganizarse la orquesta de Miguel Caló con sus
elementos de épocas anteriores, con la participación de Raúl Berón, Enrique
Francini, Armando Portier, Domingo Federico y Alberto Podestá, fue llamado para
actuar como pianista, dando a conocer en esa ocasión otro tango orquestal que
tituló “A Osmar Maderna”.
Acompañó a María de la Fuente. Después integró, en 1963 como
solista destacado, el quinteto de Pen Tango del bandoneonista Dino Saluzzi y
también, el cuarteto de Reynaldo Nichele con quien grabó en el sello Microfón.
Formó más tarde, siempre con rango de solista y como
codirector junto a Luis Stazo, Los Siete del Tango. Ha actuado y grabado con su
propia formación y, desde 1977, con Leopoldo Federico y Fernando Cabarcos. Con
el trío hicieron giras por el interior y el cantor era Guillermo Galvé.
Le pertenecen además, los tangos instrumentales, “A paso
firme”, “Argentino Galván” con Stazo, “Nadine”, “Entre dos” y “Tema
concertante”, “Trampolín”, con letra de Leopoldo Díaz Vélez, “Barriada de mi
ciudad” y “Brillan las luces de mi ciudad”, ambos en colaboración con Alberto
Podestá y Salvador Monte y versos de Roberto Lambertucci. Compuso también,
“Sonatinas de música nacional”.
En los años ochenta, formó parte de la orquesta estable de
Café Homero junto a Néstor Marconi, Osvaldo Tarantino, el contrabajista Ángel
Ridolfi, acompañando a Roberto Goyeneche, a Ángel Díaz y a Rubén Juárez.
En 1982 acompañó a Rosanna Falasca en sus dos últimos discos
para el sello Polydor.
Fue profesor de piano de la Escuela de Música Popular de
Avellaneda y fue director de la orquesta de tango de la institución.
En 1988, forma parte del octeto de Néstor Marconi que viajó
a Japón. Entre sus compañeros estaban: Reynaldo Nichele, Daniel Binelli,
Mauricio Marcelli y los cantantes, Nelly Vázquez y Roberto Goyeneche. Por el
gran éxito obtenido, volvieron en 1991.
Falleció joven a los sesenta y ocho años y, en su homenaje,
el sello Melopea editó, en 1999, un compacto con registros inéditos del
maestro, que evocamos con este sencillo recuerdo.
Un día como hoy... 9 de noviembre... pero de 1929.... nacía
ROBERTO "CHOCHO" FLORIO
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Biografía de NESTOR PINSON
publicada en la página webb TODOTANGO
CANTOR
9 de noviembre de 1929 - 5 de octubre de 1993
Nombre completo: Roberto Ángel Florio
Apodo: Chocho
Resulta que "Don Chicho", obrero textil, había
armado en su casa un telar y buscaba la ayuda de algún joven que supiera el
oficio, lo necesario para que además le enseñara a su sobrino, un pibe de 14 años.
Cuando lo encontró hubo días que los muchachos quedaban solos por unas horas,
entonces, pese al ruido de las máquinas, el mayor de ellos se ponía a cantar
tangos y tuvo la sorpresa que de inmediato, el chico, mientras aprendía el trabajo,
comenzó a seguirlo en su actitud tanguera. Desde entonces, amigos para toda la
vida. El mayor pasó a ser conocido como Jorge Casal y el otro, Roberto Florio. El
tiempo los vio crecer artísticamente, pero cada uno siguió su propio camino.
Cuando Roberto cumplió veinte años su familia lo alentó a
que se presentara a un concurso de cantantes, organizado por Raúl Outeda y
Roberto Casinelli en el club Federal Argentino del barrio de Saavedra y lo ganó.
Entre los concursantes estaba Roberto Goyeneche, vaya el dato solamente como anécdota.
El "Chocho" Florio fue un cantor emotivo,
apasionado, que dramatizaba con justeza los temas de su repertorio.
Después del premio, tuvo varias propuestas menores pero que
indicaban que había llamado la atención. Fue entonces, que aceptó hacerle
cambios a Alberto Marino en el Café Los Andes, del barrio de Chacarita.
Cantaba como pibe de barrio, sin mayores conocimientos
musicales, pero siguió consejos y estudió con unos muchachos guitarristas, más
tarde con una profesora de música.
Pasó a actuar en La Armonía de Corrientes al 1400 y Lorenzo
Barbero que formaba parte del elenco lo incorporó a su orquesta de la "Argentinidad".
Pasaron juntos tres años, y llegó al disco en 1951, para el sello Pampa. Grabó "Tomá
mate, tomá mate", a dúo con Carlos Del Monte. Y a comienzos de 1952 dos
temas como solista: "Serranita" y "La virgen del perdón".
Tiempo después, cambia de rumbo para colaborar con el
conjunto de Oscar Castagnaro. Tiene varias presentaciones y una grabación para
el sello TK: "Madre hay una sola" y retorna a Barbero para registrar
un chamamé: "El recluta".
Jorge Casal lo recomienda a Francini-Pontier, es aceptado y
entre tantas presentaciones lleva al disco para RCA en 1954: "Los cosos de
al lao" y, en 1955, "Por una muñeca", "Cuartito azul",
"Por unos ojos negros". Cuando los directores se separan sigue con
Armando Pontier, con el que graba "Lágrimas de sangre" y "Quemá esas
cartas". Su compañero de rubro era, el todavía no consagrado, Julio Sosa.
Y llega su mejor época, cuando se interesa por él el maestro
Carlos Di Sarli. Su repertorio comprendió temas que hoy siguen vigentes y que
fueron éxitos entre 1956 y comienzos de 1958: "Fogón de huella", "Por
qué regresas tú", "Buenos Aires", "Derrotado", "Y
todavía te quiero", "Cantemos corazón", "Pobre buzón",
"Quién sino tú" (a dúo con Jorge Durán), "Calla", "Soñemos",
"Nuestra noche", "Destino de flor", "Cuanta angustia",
"Por un te quiero", "Serenata mía" (a dúo con Jorge Durán) y
"Adiós corazón".
Su trayectoria continuó con Alfredo De Angelis haciendo
pareja con el cantor Juan Carlos Godoy. Durante 1958, registró seis temas,
todos para el sello Odeón.
Con Jorge Durán forman una orquesta propia que dirigió desde
el piano Orlando Trípodi, tienen la posibilidad de grabar para el sello RCA,
era el año 1959 cuando llega aquella despiadada orden desde la casa central en
Estados Unidos de "terminar" virtualmente con el tango. Ellos estaban
por la mitad de un larga duración que finalmente no se editó, pero con el
tiempo se rescató lo hecho y fue llegando a manos de muchos interesados, fueron:
"Dame mi libertad", "Yo no quise hacerte mal", "Un
amor imposible", "Estrella" y, a dúo con Jorge Durán, "Regresa
a mí", "Amor de resero" y "Ojos de canela".
Casado con una hermana del bailarín Eber Lobato y por su
mediación, llegó a cantar en Norteamérica. Allí habría dejado un disco con dos
temas, acompañado por una formación dirigida por Héctor Garrido. Regresó, esta
vez llamado por un bailarín tanguero, Juan Carlos Copes.
Por un breve lapso, se incorporó a José Basso donde ya
estaban Jorge Durán y Floreal Ruiz. Era 1962 y para el sello Music Hall dejó "Mano
cruel", "Un amor imposible" y un éxito impensable con la versión
de "Por qué la quise tanto".
A partir de entonces continúa como solista presentándose en
todos los locales de Buenos Aires, en la televisión, en el interior del país. Graba
con José Libertella en 1967, acompañado por Carlos García en 1969 y, en ese
mismo año también, con Roberto Pansera.
En 1974 sale un cassette para el sello Magenta con el
respaldo del Trío Yumba. Hay dos temas más acompañado por la formación dirigida
por Dante Smurra: "Estrella" y "Tu angustia y mi dolor". Finalmente
lo acompaña Armando Lacava, en 1980, en "El último escalón".
Poco a poco se fue retirando por problemas de salud. Hubo
una intervención quirúrgica y pocos años más tarde, los mismos reaparecieron
hasta poner fin a su vida.
Junto a su esposa Gladys Lobato, atendían un local de venta
de zapatos a metros de la estación Primera Junta, "El buscapié", en
la calle Centenera 108: "Donde compran los tangueros", según los
avisos de propaganda.
Fue autor de varios temas, uno de ellos llevado al disco por
Roberto Rufino, "Tabaco rubio", justamente un gran enemigo suyo
porque afirmaba que lo imitaba.
Fue un cantante intimista, cálido y delicado, con muy buena
afinación y distintiva personalidad, no obstante recordarnos, por momentos, al "Pibe"
Rufino, quien por otra parte, tuvo un gran ascendiente no sólo en Florio sino
en otros muchos cantores que luego se consagrarían.