En 1893 nació:
Ángel Domingo Riverol
efemérides de TODOTANGO.
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Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones, nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO. Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes. ...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas... Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
| FALSAS PROMESAS |
| Tango |
| Música: Ángel Domingo Riverol |
| Letra: Eugenio Cárdenas |
| Con un mundo de esperanzas e ilusiones un día hasta el pie de tu ventana fui, para darte, enamorado, las canciones que en las brisas matinales aprendí. Yo soñaba que eras una mensajera, la divina mensajera de mi amor y corría siempre en pos de esa quimera que a mi pecho lo ha llenado de dolor. Con tus risas y promesas engañado me tuviste hasta que después me hundiste en un tremendo sufrir. Y de ingrata te reías, sabiendo que en mis amores, a pesar de tus dolores sólo soñaban en ti. Voy andando entre la zarzas del camino nada espero de la vida en mi ambular no me alegran de los pájaros los trinos ni me encantan las bellezas del final. Es que llevo las congojas de tu engaño es que siento derrumbada mi ilusión y el recuerdo del pasado me hace un daño que destroza mi sensible corazón. |
| TROVAS | ||||||||||
| Tango 1931 | ||||||||||
| Música: Guillermo Barbieri | ||||||||||
| Letra: Ángel Domingo Riverol | ||||||||||
| Con tus ojos de arreboles y tu corte de sultana, pasás todas las mañanas taconeando sin cesar y al final que no comprendo que en tus labios tentadores, ha volcado sus amores el alma del arrabal. Cuando tu cuerpo se mueve al compás de un tango lento, suelta su melena al viento con un aire encantador, y tu cuerpo palpitante marque el acorde pausado mientras que cae desmayado en los brazos de su amor. Vos sos así, luz y vida, del barrio donde te criaste y en cualquier parte dejaste un pedazo de tu ser, si hasta cuando hablas parece que lo hicieras con el fuego, de la musa de Carriego y el alma de Yacaré. Yo te quiero así rebelde como un torrente bravío y porque tu amor y el mío no se pueden separar, pues cuando un dolor te invade o te agobia algún quebranto con las notas de mi canto yo te quiero consolar. |