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nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
Un día 3 de marzo... como hoy...pero de 2012... se le rindió homenaje EN VIDA...!!!! al maestro HORACIO SALGAN EN EL TEATRO COLON...!!!!! ...................................................................
Lunes, 5 de marzo de 2012
Por Carlos Bevilacqua
PAGINA 12
MUSICA › HOMENAJE A HORACIO SALGAN EN EL TEATRO COLON
El maestro dijo presente con su música
El autor de “A fuego lento” no pudo asistir al máximo
coliseo argentino por sus problemas de salud, pero su obra deleitó al público.
Al frente de la orquesta estuvo su hijo César y a lo largo de la jornada se
fueron sumando músicos para completar la celebración.
Escuchar música creada o arreglada por Horacio Salgán es
siempre un lujo para el alma. Anteanoche ese privilegio se concretó en el
Teatro Colón, ese que sigue vigente como el máximo reconocimiento posible para
un artista. No era la primera vez que ocurría, pero sí la primera planteada
exclusivamente como homenaje a su figura. Por eso, en el concierto organizado
por el Ministerio de Cultura porteño reinaron la emoción, la atención, el
aplauso reverencial de pie y, sobre todo, la sensación de que se estaba
haciendo justicia.
El concierto fue en realidad una reedición de otro ofrecido
en agosto último como parte del Festival de Tango de Buenos Aires en el Centro
Municipal de Exposiciones. Como en aquel entonces, se reprodujo la orquesta
típica de Salgán con catorce talentosos músicos que ejecutaron sus arreglos
originales bajo la supervisión del propio Horacio. El garante del estilo fue su
hijo, César Salgán, como pianista y encargado de la dirección. César, a su vez,
se valió de sus compañeros en el Quinteto Real para armar la base de la típica:
Carlos Corrales (bandoneón), Julio Peressini (violín), Juan Pablo Navarro
(contrabajo) y Esteban Falabella (guitarra).
Sin amplificación, aprovechando la increíble acústica del
Colón, arrancaron con el vértigo de “Canaro en París” y dos de los primeros
tangos que grabó Salgán, a principios de los ’50: “Gallo ciego” y “Recuerdo”.
La versión que entregaron a continuación de “La Puñalada” fue algo así como una
lección de cómo tomar una pieza, desarmarla y volver a entregarla armada, como
para que nadie note la travesura. Tal como adelantó César al presentar los
primeros temas, “Ojos negros” fue luego una excelente oportunidad para el
lucimiento de las cuerdas, pero también para explotar los contrastes de
energías. Algo similar habilitó de inmediato el tono vivaz que de por sí
ostentan el tango “Tierra querida” y la milonga “Mano brava”. Era la entrada en
calor de un repertorio amplio, que tuvo la virtud de incluir algunos clásicos
insoslayables pero también algunas perlitas, como una lúdica versión de “Hotel
Victoria” a cargo de los solistas del Quinteto Real. O los remedos de gorgeos
en el violín de Peressini durante la interpretación de “El amanecer”.
A pesar de que Salgán tuvo grandes cantantes, anteayer fue
todo meramente instrumental, con lo cual ninguna voz distrajo de los entramados
sonoros meticulosamente urdidos por don Horacio. A tal fin, César resulta ser
una manzana que no cayó demasiado lejos del árbol. Porque así como tiene un
fino sentido del humor cada vez que toma la palabra y desde el teclado es un
eficaz intérprete del estilo de su padre, anteanoche se reveló además como un
inspirado creador, según se desprende de “Entre dos mujeres” y “Milongas y
milongueros”, dos piezas propias que se permitió intercalar en la lista de la
orquesta tributo.
Como en 2011, durante la segunda mitad del concierto se
fueron sumando bandoneonistas históricos de la típica de Salgán. Así, Corrales
fue reemplazado primero por Juan José Mosalini para una regeneradora versión de
“El choclo”, luego por Julio Pane para un hermoso juego de contrapuntos en “El
entrerriano”, más tarde por Ernesto Baffa para la gravedad lírica de “Responso”
y, sobre el final, por Néstor Marconi para una rareza: la versión nunca grabada
del vals “La pulpera de Santa Lucía”. En estos dos últimos temas, con el
agregado de Martín Pantyrer en clarón, ese clarinete bajo que Salgán quiso
sumar cada tanto al canon tanguero para reforzar los graves. No fue la única
licencia tímbrica que se tomó: también supo agregar un cello (anteanoche en
manos de Paula Pomeraniec), y una viola (esta vez a cargo de Rubén Jurado). La
línea de cuerdas se completó con los violinistas Humberto Ridolfi, Lucas Furno
y César Rago, mientras que la fila de fueyes terminó de cobrar cuerpo gracias a
los aportes de Lautaro Greco, Nicolás Perrone y Federico Santiesteban.
Como falsa despedida, todos juntos conmovieron con una
voluminosa versión de “A fuego lento”, la más famosa creación de don Horacio.
Respondiendo a dos ovaciones, deleitaron luego con “La llamo silbando” (también
del homenajeado) y con “La cumparsita” en una versión antológica, poblada de
solos cuasi jazzeros.
El evento, inaugural de un ciclo de tango en el máximo
coliseo porteño, despertó una gran expectativa. Como las entradas se agotaron a
poco de ponerse a la venta, el Ministerio de Cultura de la ciudad decidió abrir
al público un ensayo previo, ofrecido también en el Colón, y a sala llena,
durante la mañana del mismo sábado. Por la noche, el concierto fue transmitido
en directo por radio y televisión. De hecho, fue a través de la pantalla chica
que Horacio recibió el afecto del público. Si bien hasta último momento se
especuló con la posibilidad de que apareciera con sus 95 a cuestas en el palco
presidencial, prefirió preservar su salud de los “achaques” que sufre cada vez
con mayor frecuencia. Sí estuvo presente, en espléndida forma, su maravillosa
música.
Un día como hoy...30 de noviembre... pero de 1947... nacía
JULIO PANE.
....................
Semblanza de RICARDO GARCIA BLAYA
publicada en la página webb TODOTANGO
BANDONEONISTA, ARREGLADOR, COMPOSITOR
30 de noviembre de 1947
Nombre completo: Julio Oscar Pane
En este blog, EL BOLICHO, hemos ublicado esta semblanza del bandoneonista JULIO PANE, el día 30 de noviembre de 2012, y hay varios temas para escucharlo tocar su bandoneón, y compartiendo con JUANJO DOMINGUEZ en guitarra. JULIO PANE
Un día como hoy...30 de noviembre... pero de 1947... nacía
JULIO PANE.
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Semblanza de RICARDO GARCIA BLAYA
publicada en la página webb TODOTANGO
BANDONEONISTA, ARREGLADOR, COMPOSITOR
30 de noviembre de 1947
Nombre completo: Julio Oscar Pane
Representante genuino del expresionismo en el bandoneón que
hiciera escuela Pedro Laurenz, es un alarde de sobria virtuosidad
interpretativa, sin estridencias ni malabares, donde confluyen el buen gusto y
la excelencia conceptual del mejor tango.
Pero el fraseo de su bandoneón recorre variados caminos, que
al transitarlos, nos ofrecen una infinidad de climas donde el sentimiento del
artista combina las delicadas formas de Pedro Maffia con la pereza rezongona de
Aníbal Troilo y el vigor contemporáneo de Astor Piazzolla.
Su dominio absoluto del instrumento y la elección del
repertorio, manifiestan las exigencias que impone su propuesta, que se traducen
también en el talento sugerente de sus arreglos y orquestaciones.
Abreva en nuestros compositores clásicos, Villoldo, Arolas,
Bardi, Firpo, Cobián, De Caro y avanza en las nuevas corrientes renovadoras que
convocan Pugliese, Salgán, Plaza, Piazzolla, apuntando a un tango de futuro que
no desvirtúa en nada su esencia pero que nos sugiere nuevos tiempos y nuevas
cosas.
Nació en el barrio del Abasto, en la ciudad de Buenos Aires.
Su padre Francisco y su tío Vicente, ambos bandoneonistas, le inculcaron su
amor al fueye. Debutó con su papá a los 13 años en los bailes de carnaval.
Estudió con el maestro Julio Ahumada, quien fuera uno de los más grandes
exponentes de la técnica de Pedro Maffia y que, junto a Pedro Laurenz, sentó
las bases de la interpretación moderna.
Maestro y alumno confluyeron en un mismo lenguaje musical
que los llevó a tocar juntos durante cuatro años hasta que, en 1969, es
convocado por Edmundo Rivero a su local, "El Viejo Almacén", para
reemplazar a Ciriaco Ortiz, que estaba con problemas de salud y falleció al año
siguiente. Forma un trío y al poco tiempo lo encontramos mezclado en alguna de
las tantas formaciones que actuaban en el escenario de "Caño 14", ese
recordado templo tanguero y, desde entonces, su nombre estuvo asociado a las
principales orquestas de esa época: Horacio Salgán, Enrique Mario Francini,
Osvaldo Manzi, Armando Pontier, Atilio Stampone, Héctor Stamponi, Miguel Caló,
José Basso, Leopoldo Federico, Osvaldo Tarantino, el Sexteto de Astor Piazzolla
y otros grandes del tango.
En los primeros años del '80, ingresa como primer bandoneón
a la Orquesta del Tango de la Ciudad de Buenos Aires, codirigida por Carlos
García y Raúl Garello. En 1989 es requerido por Astor Piazzolla que había
decidido integrar un segundo bandoneón a su sexteto y viajan a Canadá y Norteamérica.
Ya fallecido Piazzolla, en 1992 viajó a Francia y tocó como
solista de la Orquesta Sinfónica de Toulouse y después con la Sinfónica de
Dresden, en Alemania, ambas bajo la dirección de Raúl Garello.
En 1995 graba un disco con Daniel, el hijo de Astor, que
titularon: "Piazzolla x Piazzolla". Con esa misma formación
estuvieron en 1997, en el concierto homenaje "Astortango", junto a
Gary Burton y Chick Corea, especialmente convocados al efecto.
En esos años forma un nuevo trío con el pianista Nicolás
Ledesma y el contrabajista Enrique Guerra, graban un disco propio y participan
como invitados en otro, en homenaje a Enrique Cadícamo, fallecido hacía poco
tiempo y en el cual aparecen obras inéditas del autor. Alterna sus
presentaciones con el trío con su labor solista. Así se suceden sus actuaciones
con la Orquesta Estable del Teatro Colón, la Orquesta Sinfónica Nacional, la
Orquesta Sinfónica de Córdoba y la Sinfónica de Mendoza. Con esta última y, con
la dirección del maestro Horacio Salgán, interpretó el "Oratorio Carlos
Gardel", obra para orquesta, coro mixto, solistas y narrador, del propio
Salgán con versos del poeta Horacio Ferrer.
A partir del nuevo siglo resulta imposible mencionar las
innumerables actuaciones del trío, pero sí podemos destacar sus presentaciones
en diversos festivales europeos, en España, Portugal, Holanda, Francia, Bélgica
e Italia.
Otra faceta de Pane es su labor como maestro del
instrumento. Muchos de los jóvenes y talentosos bandoneonistas de la actualidad
estudiaron con él: Marcelo Nisinman, Gustavo Toker, Pablo Mainetti y Mariano
Signa, entre otros. Es autor del tango "Interludio", que grabara Marcelo
Nisinman en Italia y de una obra de cámara para dos bandoneones, que en París
llevó al disco el ex bandoneonista de Osvaldo Pugliese, Juan José Mosalini,
desde hace muchos año radicado en la "Ciudad Luz". Su tango "A
las orquestas" es otra de sus obras destacadas.
En el 2003 grabó un disco compacto que lleva de título
"Un placer", a dúo con el virtuoso guitarrista Juan José Domínguez,
"Juanjo", que obtuvo muy buena crítica.