Mostrando entradas con la etiqueta AMELITA BALTAR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta AMELITA BALTAR. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de septiembre de 2015

AMELITA BALTAR, CANCIONISTA

Un 24 de Septiembre como hoy
¡Feliz cumpleaños! Amelita Baltar
Efemérides de TODOTANGO.
......................................................

martes, 24 de septiembre de 2013

AMELITA BALTAR, CANCIONISTA

Un 24 de Septiembre como hoy


¡Feliz cumpleaños! Amelita Baltar

Efemérides de TODOTANGO.
............................................... 

domingo, 2 de junio de 2013

-HORACIO FERRER, CHIQUILIN DE BACHIN, ASTOR PIAZZOLLA

CHIQUILIN DE BACHIN
Tango
Música: Astor Piazzolla
Letra: Horacio Ferrer

Por las noches, cara sucia
de angelito con bluyín,
vende rosas por las mesas
del boliche de Bachín.

Si la luna brillasobre la parrilla,
come luna y pan de hollín.

Cada día en su tristeza
que no quiere amanecer,
lo madruga un seis de enero
con la estrella del revés,
y tres reyes gatos
roban sus zapatos,
uno izquierdo y el otro ¡también!

Chiquilín,
dame un ramo de voz,
así salgo a vender
mis vergüenzas en flor.
Baleáme con tres rosas
que duelan a cuenta
del hambre que no te entendí,
Chiquilín.

Cuando el sol pone a los pibes
delantales de aprender,
él aprende cuánto cero
le quedaba por saber.
Y a su madre mira,
yira que te yira,
pero no la quiere ver.

Cada aurora, en la basura,
con un pan y un tallarín,
se fabrica un barrilete
para irse ¡y sigue aquí!
Es un hombre extraño,
niño de mil años,
que por dentro le enreda el piolín.

Chiquilín,
dame un ramo de voz,
así salgo a vender
mis vergüenzas en flor.
Baleáme con tres rosas
que duelan a cuenta
del hambre que no te entendí,
Chiquilín.


HORACIO FERRER Y GUILLERMO FERNANDEZ

AMELITA BALTAR

JULIA ZENKO

MARÍA GRAÑA

ROBERTO GOYENECHE
ASTOR PIAZZOLLA



lunes, 24 de septiembre de 2012

-AMELITA BALTAR, BALADA PARA UN LOCO

BALADA PARA UN LOCO
TANGO 1969

Música: Astor Piazzolla
Letra: Horacio Ferrer

 


recitado 
Las tardecitas de Buenos Aires  
tienen ese qué sé yo, ¿viste?  
Salís de tu casa, por Arenales.  
Lo de siempre: en la calle y en vos. . .   
Cuando, de repente, de atrás de un árbol,  
me aparezco yo.  
Mezcla rara de penúltimo linyera  
y de primer polizón en el viaje a Venus:  
medio melón en la cabeza,  
las rayas de la camisa pintadas en la piel,  
dos medias suelas clavadas en los pies,  
y una banderita de taxi libre  
levantada en cada mano.  
¡Te reís!... Pero sólo vos me ves:  
porque los maniquíes me guiñan;  
los semáforos me dan tres luces celestes,  
y las naranjas del frutero de la esquina  
me tiran azahares...!!! 
¡Vení!, que así, medio bailando y medio volando,  
me saco el melón para saludarte,  
te regalo una banderita,  
y te digo...
(Cantado)
Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao...
No ves que va la luna rodando por Callao;
que un corso de astronautas y niños, con un vals,
me baila alrededor... ¡Bailá! ¡Vení! ¡Volá!
Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao...
Yo miro a Buenos Aires del nido de un gorrión;
y a vos te vi tan triste... ¡Vení! ¡Volá! ¡Sentí!...
el loco berretín que tengo para vos
¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Cuando anochezca en tu porteña soledad,
por la ribera de tu sábana vendré
con un poema y un trombón
a desvelarte el corazón.
¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Como un acróbata demente saltaré,
sobre el abismo de tu escote hasta sentir
que enloquecí tu corazón de libertad...
¡Ya vas a ver!
(Recitado)
Salgamos a volar, querida mía;
subite a mi ilusión super-sport,
y vamos a correr por las cornisas  
¡con una golondrina en el motor!
De Vieytes nos aplauden: "¡Viva! ¡Viva!",
los locos que inventaron el Amor;
y un ángel y un soldado y una niña
nos dan un valsecito bailador.
Nos sale a saludar la gente linda...
Y loco, pero tuyo, ¡qué sé yo!:
provoco campanarios con la risa,
y al fin, te miro, y canto a media voz:
(Cantado)
Quereme así, piantao, piantao, piantao...
Trepate a esta ternura de locos que hay en mí,
ponete esta peluca de alondras, ¡y volá!
¡Volá conmigo ya! ¡Vení, volá, vení!
Quereme así, piantao, piantao, piantao...
Abrite los amores que vamos a intentar
la mágica locura total de revivir...
¡Vení, volá, vení! ¡Trai-lai-la-larará!

(Gritado)
¡Viva! ¡Viva! ¡Viva!
Loca ella y loco yo...
¡Locos! ¡Locos! ¡Locos!
¡Loca ella y loco yo!


                             

AMELITA BALTAR, CANCIONISTA

Un día como hoy... 24 de Septiembre.... pero de 1940
nacía AMELITA BALTAR.
.....................................
Biografía escrita por JOSE PEDRO ARESI, publicada en TODOTANGO.




CANCIONISTA
24 de Septiembre de 1940
Nombre completo: María Amelia Baltar


No es fácil introducirse en el mundo artístico de Amelita Baltar, una figura del canto que se entronca en el tango por caminos no tradicionales. Ella no es la "piba de barrio" que alcanza notoriedad, después de haber pasado el examen de cantar ante familiares y amigos, de haber actuado en concursos que buscan "la nueva voz" o transitado boliches tangueros. 

Amelita llega al gran público luego de su paso por la canción folklórica, interpretando baladas que apenas rozan el tango y se involucra, quizás sin proponérselo, en la eterna polémica que todos conocemos. Muchos la consideran un "invento" de Piazzolla, otros dicen apreciar en ella una nueva voz alucinada y sensual, enraizada en la canción rioplatense.

Irrumpe en escena integrada al binomio Piazzolla-Ferrer en un momento muy especial, que el comentarista Néstor Dante González describe así: "La ciudad está pariendo trillizos, dos locos y una loca que revolucionan el tango, la música ciudadana o como le quieran llamar, me da lo mismo, pero que llevarían el perfume de Buenos Aires absolutamente a todos los rincones del mundo. El músico (Piazzolla), el poeta (Ferrer) y la cantante (Baltar) hicieron algo absolutamente nuevo y que como todo lo nuevo tuvo naturalmente sus detractores y sus admiradores."

Amelita se sitúa así en el epicentro de nuevas formas musicales y poéticas que pretenden mostrarse diferentes y que algunos se empeñan en bautizar como tango de vanguardia.

Amelita y su perro Pantaleón

Nace en lo que erróneamente se denomina Barrio Norte, designación que, si bien no existe catastralmente, define una parte bacana de la ciudad, hoy el hábitat del "porteño bien", pero que tiempo atrás coexistió con los conventillos.


Cursa sus estudios, hasta recibirse de maestra en el colegio "la Annunziata". Toma clases de guitarra con el maestro Vicente Di Giovanni y de canto con María Contreras. 

A los veintidos años comienza su actividad como cancionista integrando el "Quinteto Sombras", con quien graba sus primeros discos. A principios del año 1968, ya como solista, registra su primer disco larga duración, con el cual obtiene el premio mayor 
en el Festival del Disco de Mar del Plata.



 Quiso el destino que Astor Piazzolla la escuchara cantar y atraído por su ronca voz de "mezzosoprano", le ofreció participar junto a Héctor de Rosas en la operita "María de Buenos Aires", que inicialmente había comenzado a ensayar Egle Martin. Sobre este episodio cuenta de Rosas, que cuando Piazzolla se vio en la necesidad de buscar una reemplazante, él lo acompañó a una peña folklórica para escuchar a "la Baltar" y lo primero que elogió Astor al conocerla, no fue precisamente su voz, sino sus piernas. 

Sin saberlo, había llegado para Amelita el "punto bisagra" de su vida artística, pues de ahí en adelante se convirtió en la voz más representativa del rubro Piazzolla-Ferrer. Estrena todas sus obras y en especial, el 16 de noviembre de 1969, aquella de la cual jamás podría separarse: "Balada para un loco".

Acompañando a Astor actúa en diversos escenarios nacionales y extranjeros, haciéndolo además en las televisiones francesa, italiana, suiza y alemana; estrenando en esta última el oratorio de "El Pueblo Joven". En el año 1972 estrena "La Primera Palabra" en el Festival Onda Nueva de Caracas y unos meses más tarde "Las Ciudades" en el Maracanãzinho de Río de Janeiro.

Su canto nunca pretendió ser popular. Ella era una "pieza" que adornaba a un bandoneón y "decía" las letras escritas por Ferrer, quien al referirse a Amelita comenta: «Con su voz misteriosa, tabacosa, sugestiva y distinta, con su temperamento y autenticidad de mujer del Buenos Aires moderno, creó una nueva manera de interpretar el tango. En su talento, nuestros temas encontraban el eco exacto que nosotros pedíamos.»

Después de separarse sentimental y artísticamente de Piazzolla, se presenta como solista alternando el folklore con el tango, interviniendo en varios espectáculos teatrales y de "music hall". Participa junto a Susana Rinaldi y Marikena Monti, en el espectáculo "Tres mujeres para el show" y con el cómico Jorge Luz en "Cocktail para tres".

Vuelve a Europa para actuar en el "Olympia" de París y también lo hace en las televisiones italiana, francesa y holandesa. En el Festival de Palma de Mallorca es premiada por su interpretación de "Los pájaros perdidos". Después se presenta en Chile y en la ciudad de Los Angeles en Estados Unidos, para luego regresar a Europa, donde reitera sus anteriores éxitos.

Durante esta etapa, sin dejar de cantar los temas musicales de Piazzolla, incorpora a su repertorio tangos de corte tradicional, intentando recrearlos con su particular manera de expresarse.
El suyo fue siempre un estilo de "decir" entrecortado, sensual, bien modulado, pero a mi gusto, lento y falto de matices tangueros. Sus interpretaciones carecen de ritos arrabaleros y exhibe un modo sofisticado, extraño dentro del género.

Sin embargo, a mi juicio, existe una excepción a esta particular manera de cantar. La interpretación que hace en francés, de "Che, tango che" (Piazzolla y Carrier), muestra una disposición no común en ella donde se deja arrastrar por el frenesí tanguero.

Amelita transmite la idea de ser, ante todo, una artista que se vale de la música y las letras, recrea personajes que maneja mediante pausas y con el auxilio de sus manos y brazos, logrando en cada interpretación el clima sensual, poético y misterioso que se propone. Por momentos se muestra en el escenario como una alondra que vuela sobre la escena y en otras como un felino disfrazado de dulzura que busca atrapar a su presa, el público.

Sin posturas y cadencias arrabaleras, se le anima al tango convencional y en este quehacer pone de manifiesto su encanto de mujer seductora. Con sus brazos en alto y su particular tono de voz, cautiva al auditorio y, en mi opinión, hace lo suyo con calidad y calidez.

En la actualidad, Amelita Baltar continúa recorriendo países donde su presencia es esperada y celebrada. Nunca sus presentaciones quedaron libradas a la improvisación. Por el contrario, siempre sus espectáculos fueron previamente estudiados y programados. Ella es una artista y como tal, se ciñe a un libreto que interpreta a la perfección. Por ejemplo, "Balada para un loco" la canta al principio de su actuación y Amelita explica el porqué: «La doy de entrada para no crear el suspenso y así, ya relajada, ofrecer lo que me gusta hacer.»

Filmó dos películas. La primera, en el año 1976, dirigida por Fernando Ayala y Héctor Olivera con el titulo "El canto cuenta su historia", en el cual participaron también destacados músicos e intérpretes del tango y el folklore. Mucho después, en 1990, dirigida por Alejandro Agresti, interviene en "Luba", junto a Elio Marchi, Bozena Lasota y Viveca Lindfors.

Sus testimonios discográficos arrancan de su época de folklorista, ya con Piazzolla estrena y graba muchas obras, entre ellas, "Chiquilín de Bachín", "La bicicleta blanca", "Balada para mi muerte", "Fábula para Gardel", "Los paraguas de Buenos Aires", "Las ciudades", "La última grela" y la ya clásica "Balada para un loco", que grabó en reiteradas oportunidades, en distintas épocas y con diversos acompañamientos musicales. En el terreno del tango tradicional se destacan, "Nostalgias", "Sur", "Che bandoneón", "Los mareados", "Yuyo verde", "Gricel", "De mi barrio" y "Cambalache".

Por último, nada mejor que sus palabras para expresar su íntimo sentimiento: «Estoy cada día más enamorada de mi profesión. Pero nadie es profeta en su tierra. Ahora estoy recibiendo algo que di durante treinta y ocho años, coherencia, seriedad, responsabilidad y las ganas enormes de darme, de subir a un escenario y dejar todo. Hice unos cuantos años folklore y en el año 68, me llamó Piazzolla para que protagonizara "María de Buenos Aires". Yo entré al tango de un modo diferente, empecé por Piazzolla y ahora estoy en el tango tradicional.»

fuente: TODOTANGO.
................................