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domingo, 20 de octubre de 2013

OSCAR UGARTE, CANTOR

Un día como hoy.... 20 de octubre... pero de 1990... fallecía
OSCAR UGARTE.
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Semblanza de NESTOR PINSON
publicada en la página webb TODOTANGO 


CANTOR  
3 de abril de 1912 – 20 de octubre de 1990
Nombre verdadero: Oscar Juan Ugarteche

En este blog, EL BOLICHO, hemos publicado esta semblanza del cantor OSCAR UGARTE, el día 6 de abril de 2013, para quienes deseen leerla.
Allí mismo se lo puede escuchar cantar dos temas:
-UNIDOS EN LA MUERTE
-LA BORDADORA



martes, 2 de julio de 2013

FRANCISCO BRANCATTI, CHISPAZOS DE TRADICION



CHISPAZOS DE TRADICION
Tango

Música: Antonio Ciaccio
Letra: Francisco Brancatti

 
¡Criollo de mis pampas!
¡Lejos se van tus pasos!
¡Sólo unos chispazos
quedan de tradición!
Junto con la china
de largas trenzas,
te vas, dando el adiós;
y en la triste soledad
de mi fogón
cunde el dolor de tu ausencia!

(estilo)
¡Gaucho de estirpe bizarra!
¡Llora por vos mi guitarra!

¡Ya no anda el Carretón
sobre los llanos,
ni corre el Cimarrón
de mano en mano!
No cruza el pastizal,
la regia estampa
del arisco bagual
de nuestro suelo!
¡Está la pampa de duelo;
la tradición ya se va!...

¡Zambas, chacareras,
gatos y pericones,
gloria de los fogones,
todo ya se perdió!...
Y al igual que un triste
"Ave María".
¡Solloza el diapasón,
con mi bendición oral,
que es la canción
a la inmortal pampa mía!


                           AGUSTIN MAGALDI - PEDRO NODA
                           DUO MAGALDI-NODA

sábado, 6 de abril de 2013

-OSCAR UGARTE, CANTOR

Un día 3 de abril... pero de 1912... nacía
OSCAR UGARTE.
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Semblanza de NESTOR PINSON
publicada en la página webb TODOTANGO 


CANTOR  
3 de abril de 1912 – 20 de octubre de 1990
Nombre verdadero: Oscar Juan Ugarteche

Ya cumplidos sus 78 años partió de la vida quien fuera un muchacho de excelente figura, recia estampa, morocho, de ojos indios, nacido a pocos metros de la esquina de Garay y Solís, al sur del mapa capitalino.

Al poco tiempo, su familia se instaló en Banfield, entonces una localidad lindera con el campo, muy diferente a la ciudad populosa de la actualidad.

En oportunidad de ser reporteado en su casa de la infancia, por un importante medio, la revista “Antena”, el 26 de enero de 1935, relató lo siguiente: «Hice la escuela primaria solamente, debía aportar algún dinero a la familia, cosa común por aquellos días, así durante cinco años fui mandadero de una imprenta. En cuanto al canto, siempre me gustó y alguna condición tendría pues, años más tarde, ya muchacho, no había reunión familiar o festival artístico donde no me llamaran, o me metía igual, por si acaso».

Alguien que lo escuchó lo llevó, nada menos, a visitar a Rosita Quiroga, ya muy reconocida cancionista, que estaba actuando en LR2 Radio Argentina. Después de escucharlo le gustó tanto, que ese mismo día salió al aire interpretando “Anclao en París”.

No conforme, habló con Pablo Osvaldo Valle, ya renombrado director artístico, que sin dudarlo lo contrató para Radio Nacional, poco tiempo antes de convertirse esta, en Radio Belgrano. Su debut oficial fue el 1 de mayo de 1932.

Ese mismo año, ocurrió un hito importante en su carrera. El radioteatro más famoso de la década, “Chispazos de tradición”, que ofrecía una obra distinta cada mes, pero con muchos de sus personajes inamovibles —el bueno, el malo, el cómico, el galán—, lo invitó a participar del elenco. Entonces, devino en galán-cantor con Juan Manuel como nombre en la ficción. Luego de un tiempo exitoso lo atacó una larga disfonía.

El conjunto ya había comenzado a presentarse, los fines de semana, en los cines y teatros de distintos barrios. Los oyentes, en especial las mujeres, querían conocer personalmente a los dueños de esas voces admiradas y llenaban las salas. Como afección no curaba y no podía cantar, al director se le ocurrió que junto a otros actores bailara un pericón, pero el problema vocal continuó y el guionista decidió que su personaje muera. Tal cual. Fue en una emisión radial que el relator anunció que Juan Manuel había muerto en una rencilla o algo parecido. Y Ugarte fue en busca de otros caminos.

En el reportaje recordaba: «En el “Palace Medrano”, terminada la función, pasé mas de una hora para retornar a la ropa de civil y, cuando salí de los camarines, junto al actor que interpretaba al famoso “Churrinche”, nos sorprendimos al ver el vestíbulo copado por mujeres». Parece ser que cuando intentaron pasar, fueron atacados por la jauría femenina, que rompió sacos y camisas. Con esfuerzo pudieron salir y subir a un taxi que estaba en la puerta

Ugarte fue el clásico cantor nacional, denominación que se daba a aquellos que formaban su repertorio con tangos, pero también con diversos géneros folclóricos: canciones, valsecitos, cifras, estilos, milongas, alguna zambita y otros. La radio fue el medio donde se desenvolvió mejor, a tal punto que Radio El Mundo lo acogió durante veinte años. Siempre acompañado por los guitarreros estables de la emisora, siendo los más habituales, Jaime Vila, Antonio Ciaccio y Cortese.

En 1938, fue vocalista de un conjunto de corta vida, la Orquesta Típica Los Ases, donde entre otros estaban Ferruccio Marzán, Antonio Rodio, Miguel Nijensohn y Ernesto Franco. Como tantos otros artistas de su época, cubría los espacios libres de su actividad, con numerosas giras por ciudades del interior.

Con tantos años de presencia en el medio, con tantos años de radio, nos cuesta entender el porqué de su tan breve paso por los estudios de grabación.

En julio de 1932, registró dos temas para la Orquesta Típica Víctor: “Sin amparo”, vals de Miguel Padula y Nicolás Trimani y la ranchera “No arrebaten que hay pa´todos”, de Sócrates Chiericatti y Felipe Gavazzo.

En 1935, a pocos días de la muerte de Carlos Gardel, llevó al disco el tema más recordado, “Unidos en la muerte”, un homenaje al Zorzal Criollo.

fuente: TODOTANGO.
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                              UNIDOS EN LA MUERTE
                              LA BORDADORA                         
                                                              

jueves, 10 de enero de 2013

RADIOTEATRO, UN POCO DE HISTORIA



HISTORIA DEL RADIO TEATRO.

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fuente:
gabitogrupos.com  RADIO HORNERO
De: elho  (Mensaje original)    30/08/2009


La especialista ELSIE YANKELEVICH nos brinda un breve resumen

de su exhaustiva investigación sobre el tema;

comienza con la década de 1930, que incluyó desde Chispazos de tradición hasta Los Pérez García.


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A fines de la década del 20, la inclusión en el radioteatro de los rasgos gauchescos y populares no sólo le dio una fisonomía vernácula sino que, además, destacó su aspecto temático.

José Andrés González Pulido, creador del conjunto criollo Chispazos de tradición, debutó en Radio Prieto pero recién al pasar a Nacional, a comienzos del 30, logró establecerse y destacarse en la comunicación radial acompañado por Mario Amaya y Rafael Díaz Gallardo.


González Pulido conquistó a la audiencia con un tema consabido. ¿Por qué consabido? Porque la acción no ocurría, por lo general, en una zona determinada, sino, vagamente en el campo con cierto predominio pampeano en su descripción topográfica. 
La temática desarrollada habitualmente eran situaciones enigmáticas. Estas gravitaban decisivamente en la captación de audiencia porque a nivel de contenido no podían considerarse significativas. Tampoco se definía cronológicamente en referencia a hechos verídicos nacionales. 

Era necesario la habilidad del autor para crear sobre el final del capítulo diario el clima de suspenso necesario como para que el oyente quedara indefinidamente comprometido con la continuidad de la historia y siguiera episodio tras episodio, a lo largo de un mes, un éxito que llegó a ser legendario y que sentó las bases de una fórmula repetida por González Pulido y numerosos seguidores. 
El libreto radiofónico era el proyecto completo de la emisión sonora, el esquema detallado y preciso que comprende el texto hablado, la música, los efectos especiales, los ruidos, los silencios. 

La figura del narrador fue el recuerdo milagroso por el que se simplificaba la adaptación radiofónica de las obras literarias, nexo de las distintas secuencias y pieza clave en la articulación del relato basado en la discontinuidad temporal. Los radioyentes frente al receptor, escuchaban las escenas e imaginativamente veían cuanto se describía por el micrófono.


Los sonidos especiales, explica Ernesto Catalán, son como la escenografía. Porque el relator puede describir el lugar, el oyente termina de completarlo en su imaginación recién cuando escucha cómo silba el viento o cómo golpea la puerta. Nos servimos de los elementos más simples o los más insospechados. Hay veces que un sonido real, por la distorsión del micrófono, no sale, no da. Entonces hay que hacer un trabajo de investigación para obtener otro que, aparentemente al oído, no suena como el que uno precisa pero que, pasado por el micrófono y gracias a esa distorsión, se reconoce con el toque justo.


Las emisiones radiales de las obras de González Pulido se caracterizaban por anteponer a la acción teatral un prólogo donde anticipaba las situaciones, acompañado por la música de un dúo de guitarras, Vila y Ciaccio.





En La culpa la tuvo el zaino (1929) recita:



La tarde va declinando

bajo un cielo gris-nublado;

las huellas están desiertas,

los pájaros se han callado,

la tierra húmeda toda,

tiene ese color grisáceo,

que pone frío en las casas,

en los árboles y pastos.
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En la Estancia de don Segundo

ya todos se han reunido,

desde temprano cayeron

arreados por el frío.

Churrasquearon y ahora el mate

como siempre, buen amigo,

galopa de mano en mano

ofreciendo su brebaje calentito.



Un introito con las mismas particularidades lo encontramos en El fogón de los gauchos (1930):



Ya el sol en lo alto derrama

del meridiano la hora,

y toda la pampa dora

su ardiente rayo fecundo,

que como un tajo profundo

en dos mitades divide

los días que tiene en el mundo.
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Don Segundo ya está listo

sentado a la cabecera,

doña Pancha a su derecha.

Y Jacinta está a la izquierda...





Las obras radiales tuvieron tanta trascendencia que la revista Antena, en su edición N° 10, año 1930, abrió una sección de Carta de Lectores únicamente referida a Chispazos de tradición. El mismo semanario, en el número 9 del año siguiente, refiere que grandes tiendas como Harrod's tuvieron que colocar altoparlantes para que la clientela no dejara de ir. 
Los empresarios cinematográficos de todo el país exigieron a la radio que cambiara el horario porque la pasión por Chispazos estropeaba la asistencia a la función de la tarde.


Gran cantidad de autores escribieron radioteatros para un público ansioso de escuchar los diálogos de sus personajes. Las obras de corte telúrico lograron su momento de esplendor y decadencia. Junto al creador de Chispazos de tradición, Alfredo Bigeschi para Radio Argentina compuso la novela gaucha Las Nazarenas del Amor. 

Cuando la ambientación campera cumplió su ciclo, se corrió el camino hacia la zona urbana y sin llegar estrictamente a ella se asentó en los arrabales convertidos en escenarios de numerosas representaciones microfónicas con la compañía "Estampas Porteñas" dirigida por Arsenio Mármol quien exponía una evocación fiel del Buenos Aires de 1850.

Con el título "Bajo la Santa Federación" las plumas de Héctor Pedro Blomberg y Carlos Viale Paz desarrollaron la novela histórica; el argumento se trasladaba a los tiempos de Juan Manuel de Rosas, con cierta perspectiva revisionista. 
Bajo la Santa Federación fue el título inicial de un ciclo inaugurado en 1933, donde desfilaron "La Mazorca", "La pulpera de Santa Lucía", "El payador" entre otros personajes que ahondaron en la emoción del pueblo. Su lenguaje adecuado y la forma de tratar los temas dan la pauta de que Blomberg estaba más avanzado que sus colegas de la época, porque trabajó con arquetipos y fórmulas recurrentes en el imaginario popular


Dentro del estilo familiar se inscribe "La familia de Pancha Rolón" de la que desde 1934 Ricardo Bustamante fue autor, actor y director. 
En la revista Sintonía n° 185, del 5 de noviembre de 1936 puede leerse al respecto: 
No es tarea fácil concebir y redactar una novela radiofónica plena de honestidad en su factura, de diálogo correcto sin prevaricatos gramaticales ni situaciones o chistes de mal gusto, y por el contrario de efectiva y limpia comicidad.


En 1934 hace su debut en LS4 Radio Porteña el género policial que alcanza notable éxito con un programa titulado "Ronda Policial", con libreto del comisario Ramón Cortés Conde. Dentro de ese mismo género y mismo año, hechos de la historia policial y adaptaciones o creaciones de novelas detectivescas, como "Las aventuras de Arsenio Lupin² (1934) y ³Las aventuras de Carlos Norton" (1935) folletín policial de Jacinto Amenábar, continuadas luego por radioteatros como "Sherlock Holmes" y "Peter Fox lo sabía", de 1939. Este ciclo, escrito por Miguel de Calasanz e interpretado por José Trescenza, estaba protagonizado por un detective que debía resolver un misterio cada semana.


En el mismo año se destacan las audiciones infantiles como "La pandilla Marylin" y "El Tío Toddy".


El radioteatro familiar y costumbrista de comedias centradas en la familia porteña de clase media se inició con "La familia de Pancha Rolón" (1935), de Ricardo Bustamante, y tuvo su expresión de mayor éxito en "Los Pérez García", creado por el actor Oscar Luis Massa y continuado durante años por Luis Grau. El propio autor definió: "Los Pérez García son el compendio de todos nosotros; en los Pérez García están representados nuestros vecinos, nuestros amigos, porque los Pérez García, mi querido amigo o amiga, somos usted y yo".


Simultáneamente se perfiló un estilo argumental, el de corte sentimental, a lo largo de los años 30 encontramos audiciones de corte femenino en su totalidad, como "Caza del Tesoro Dubarry", "La dama de Pique", entre otras.


Zelmar Gueñol en "Evocación del radioteatro" (1972) comienza diciendo que "hacia 1940, el distinguido profesor Angel Battistessa, desde su cátedra de la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires, se lamentaba, irónica y aristocráticamente, de que fuera éste un país «donde el Radioteatro había pasado a ser considerado un género literario».


Cuando las compañías radioteatrales se incorporaron a los programas radiofónicos, adaptaron a los recursos de la radio las condiciones de la obra teatral, alcanzando la creación de un género de literatura radial, que sería la definitiva forma del drama a través del micrófono.


En 1933 había cuatro compañías radioteatrales: Mastandrea, González Pulido, Casares Pearson-Walk y Arsenio Mármol.


Blomberg escribió para la compañía de Mastandrea, "Los caminos de la historia" (1937) y la serie de radioteatros unitarios "Amores célebres de América latina" (1936), basada en las vidas de Mariquita Thompson, Camila O'Gorman, Cecilia Tupac Amarú y Anita Garibaldi. Para la compañía de Eva Duarte, "Los jazmines de 180" y "Las rosas de Caseros"; para la de Pedro Tocci, en 1940, los títulos fueron "Facundo", "El Chacho" y "Juan Cuello".


Entre los principales autores de la mitad de la década del treinta, figuran Roberto Gil, Gloria Ferrandiz, Salvador Riesse, Yaya Suárez Corvo, Roberto Valenti y Manuel Meaños. 

Las compañías más importantes de esos años fueron las de Mecha Caus-Antuco Telesca, Raquel Notar-Máximo Orsi, Eva Franco-Enrique de Rosas, Elsa O'Connor-Mario Danesi, Nora Cullen, Blanca del Prado, Eva Duarte, Luisa Vehil, Silvio Spaventa, Milagros de la Vega, Juan Carlos Chiappe.


Los principales intérpretes de esos años eran Lita Guzmán, Carmen Flores, Olga Montes, Herminia Velich, Marta Peña, Mary Lewis, Ricardo Passano, Maruja Gil Quesada, Sebastián Chiola, Pepe Arias, Orestes Caviglia, Homero Cárpena, Antonio Ruiz, Irma Córdoba, Consuelo Abad, Arturo García Buhr, Sebastián Chiola, Ricardo Bustamante, Blanca Ferrer, Mecha Caus, Raquel Notar, Máximo Orsi y Juan M. Velich, entre otros.



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fuente Grupo Megahertz

fuente:
gabitogrupos.com  RADIO HORNERO
De: elho  (Mensaje original)    30/08/2009

La especialista ELSIE YANKELEVICH 
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CHISPAZOS DE TRADICIÓN, MAGALDI-NODA

 
 CHISPAZOS DE TRADICIÓN
 
 
Recitado:
Criollo de mis pampas
Lejos se van tus pasos,
Sólo unos chispazos
Quedan de tradición.
 
Junto con la china de largas trenzas
Te vas dando el adiós,
Y en la triste soledad de mi fogón
Cunde el dolor de tu ausencia.
 
Gaucho de estirpe bizarra
Llora por vos mi guitarra.
 
Ya no anda el carretón sobre los llanos
Ni corre el cimarrón de mano en mano,
No cruza el pastizal la regia estampa
Del arisco bagual de nuestro suelo.
 
Está la pampa de duelo
La tradición ya se va.
Zambas, chacareras,
Gatos y pericones,
Gloria de los fogones
Todo ya se perdió.
 
Y al igual que un triste Ave María
Solloza el diapasón,
Con mi bendición oral,
Que es la canción
A la inmortal pampa mía.



Letra : Francisco Brancatti

Música : Antonio Ciaccio



Grabado por Agustín Magaldi con guitarras. 
(sello RCA entre 1932 – 1935)



www.hermanotango.com.ar


                                                  
                                                                                                 
                                                                                        

CHISPAZOS DE TRADICIÓN, RADIOTEATRO



 CHISPAZOS DE TRADICIÓN.
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Nota de CARLOS FONTAN (EL DUENDE)
publicada en la página webb TODOTANGO.
Sección CRONICAS.


Corría el año 1931 y el escritor y actor español José Andrés González Pulido, forma la compañía "Chispazos de tradición", con la que dará un extraordinario empuje al radioteatro.


González Pulido

Nos cuenta Carlos Ulanovsky, en su libro "Días de radio. Historia de la radio Argentina" (Espasa Calpe, Buenos Aires, 1995), que a partir de 1914, mucho antes de la aparición de la radio: «González Pulido fue un cultor y defensor del llamado género chico teatral y puso en escena las piezas más populares de Florencio Sánchez. Inspirada en un poema de Evaristo Carriego, su versión teatral de "La costurerita que dio el mal paso" superó con éxito las dos mil funciones. González Pulido bebió de estas fuentes, se inspiró en la payada, en el primitivo folletín, en el dramón circense, en el melodrama mazorquero y a todas esas formas las cruzó con el sainete. El resultado fue explosivo y exitoso. González Pulido debutó en Radio Prieto, pero recién al pasar a Nacional, a fines del 20, logra establecerse y destacarse en la elaboración de una receta muy particular. Historias de la vida sentimental, sencillas, candorosas y sobre todo desmesuradas, cortadas en capítulos para darles continuidad e intriga. Muy pocos días después de su presentación la compañía de González Pulido obtuvo el favor de quienes se dejaban cautivar por sus personajes -"gritones, oscuros, increíbles"- y recibió el rechazo de quienes sentían que "el gauchismo sangrante y cursi" ofendía sus oídos y gustos estéticos como antes sólo lo había hecho el sainete.»
 

 
 Elenco de Chispazos de Tradición



Algunos de los capítulos más destacados salidos de su fecundísima pluma, son "La estancia de Don Segundo", "Por la señal de la cruz", "El puñal de los centauros", "El maestro de la luz", "Las nazarenas del desengaño", entre otros.



Como se advierte en los títulos, se trata de obras de ambiente gauchesco, cuyo origen argumental se remonta a los folletines que Eduardo Gutiérrez publicaba a fines del siglo en el periódico "La patria argentina", en el que escribía sobre Juan Cuello, Hormiga Negra, Pastor Luna, Juan Moreira, etcétera, todos personajes heroicos en la lucha constante contra la injusticia de los poderosos, lo que hacía que el público se identificara con esos héroes gauchescos que representaban las ansias de la reivindicación social de la gente



La popularidad del conjunto "Chispazos de tradición" no tiene casi parangón en toda la historia de la radiofonía argentina. Algunas de las figuras que surgieron de esa compañía fueron: los cantantes Tita Galatro, Domingo Conte, Ricardo Ruiz y el cómico Mario Amaya.


 
Partitura



A "Chispazos de tradición" le cupo ser la primera compañía radioteatral que realizó giras por los barrios y ciudades del interior del país. Este ejemplo luego cundió y representó uno de los rasgos distintivos de estos conjuntos, que, irradiados los primeros episodios de cada novela, comenzaban a recorrer los teatros brindando una adaptación de la obra radiofónica, de esta manera llegaban a públicos que jamás habían accedido a una espectáculo teatral, no sólo porque estas compañías se aventuraban hasta los más apartados pueblitos del interior, sino también, porque el arte que ellos cultivaban era el que realmente provocaba el interés y la más franca adhesión del público masivo.



Nos cuenta Ulanovsky, en el libro ya citado, que: «El radioteatro llego velozmente al corazón de los oyentes y modificó horarios, ritmos y costumbres. La compañía de teléfonos observaba que a la hora del radioteatro disminuía la cantidad de llamados. Grandes tiendas como Harrod's tuvieron que colocar altoparlantes para que la clientela no dejara de ir. Los empresarios cinematográficos de todo el país exigieron a la radio que cambiara el horario porque la pasión por "Chispazos" estropeaba la asistencia a la función de la tarde. Los anunciantes del ciclo, los cigarrillos Condal, se opusieron firmemente y apenas si consintieron a autorizar la instalación de parlantes en algunos pocos cines».



Era tal la identificación de la gente con los personajes, que el malo, Caín, interpretado por el actor Rafael Díaz Gallardo, recibía cientos de llamadas telefónicas a su casa para aborrecerlo. Tuvo que borrarse de la guía.



Sigue relatando Ulanovsky, que «la contracara de Caín era Churrinche (el nombre de un pájaro), protagonizado por el actor salteño Mario Amaya, un inocente a ultranza, un muchachote puro corazón que en todas las fotografías públicas aparece vestido de gaucho y con una flor en la oreja.» Cada tanto, Churrinche, cansado de las injusticias de su hermano Caín le propinaba un sopapo que lo tiraba al piso, lo que entusiasmaba a los radioescuchas.



A sus giras acudían abigarradas multitudes que buscaban ponerse en contacto con los ídolos de la radio. Era inmenso el cariño que este conjunto despertaba, y hubo un momento en que llegó a ser lo más popular de todo el país.


fuente: página webb TODOTANGO.
tomado de Días de radio, historia de la radio argentina
Carlos Ulanovsky