Mostrando entradas con la etiqueta JOSE TEIXIDO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta JOSE TEIXIDO. Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de febrero de 2016

RAIMUNDO ROSALES, PALABRAS PARA ASTOR




PALABRAS PARA ASTOR
Tango
Música: José Teixidó
Letra: Raimundo Rosales

I
Con la piel encendida de tormentas
y un océano oculto en el bolsillo
desanduvo su fuelle y su osamenta,
como un gato, en zaguanes y pasillos.

Fue Piazzolla por garra y por talento,
prepotencia de genio y de trabajo,
y fue el mago del barrio que nos trajo
un milagro de cielo y arrabal.

II (Estribillo)
Tu voz, che Pantaleón,
perfuma Buenos Aires como un ángel
y gime cuando suena un bandoneón.

Tu voz, Ástor, es hoy,
y estalla en los umbrales de otros tangos
que asoman todavía,
con ecos camorreros de tu adiós.

I Bis
Con Ravel y Pichuco en sus entrañas
y un arreglo en gotán del paraíso
va limpiando de olvido y telarañas
los resabios de un cielo sin aviso.

Y al final de conciertos y zapadas
con el último gesto en rebeldía
se le pianta a la muerte y, cada día,
piazzolísimo, vuelve a ser triunfal.

recitado por su propio autor:
RAIMUNDO ROSALES


miércoles, 26 de noviembre de 2014

-HERNAN GENOVESE, LE TIRAN LAS MILONGAS

En el marco del show ESOS HOMBRES
el 8 de noviembre en Los Chisperos
con RAIMUNDO ROSALES en poemas
y ANIBAL CORNIGLIO en guitarra
 
LE TIRAN LAS MILONGAS
Tango
Música: José Teixidó
Letra: Raimundo Rosales

Se empilchaba despacio, casi lerdo,
y enfilaba silbando para afuera,
la milonga se abría en su recuerdo
y la pista era el lugar de su pasión tanguera.

Destacaba imponente su figura
entre pibes de arito y pelo atado,
las mujeres confiaban su cintura
a su abrazo seductor de bailarín trajeado.

Y él llega cada noche
con paso bien sensual,
se marca un dos por cuatro,
mirando de costado
y asoma de un pasado
sonriente y fraternal.

Le tiran las milongas
diqueras y canyengues
él sabe que aunque el mundo
haya cambiado tanto
le queda mucho tango
aún para bailar.

El final le llegó sin previo aviso,
con rutina cobarde y mano lenta,
se murió una mañana sin permiso,
recordando a una mujer y al Troilo del cuarenta.

Sin embargo la vida no hizo caso
a la muerte que todo lo desea,
los muchachos todavía le abren paso
y las pibas hacen pista, cuando él las cabecea.
 
 
video de Alicia Kravietz

viernes, 21 de febrero de 2014

RAIMUNDO ROSALES, PRIMAVERA Y BARCELONA

PRIMAVERA Y BARCELONA
Tango
Música: José Teixidó
Letra: Raimundo Rosales


Porque era primavera y Barcelona
entré a su corazón por la ventana,
residuos de una cena por la alfombra,
retazos de un amor tirados en la cama.

Bastante rock and roll entre las piernas
bebiendo su licor como un conjuro,
amarla era una muerte bajo cuerda,
perderla era vivir a espaldas del futuro.

Fue una guerra en la tregua,
una diosa, una loca, una amante,
una estrella delirante
con dos alas en la lengua.

Fue un zarpazo en la tregua
como un cuento de amor y locura,
una fiera en la basura
convertida en una flor.

Un cambio de ficción en bastidores,
las horas de un abril en Buenos Aires,
mentira de recuerdos volvedores,
verdad de una pasión que ignora lo que sabe.

Bastante tango en esta madrugada
y el eco de su imagen en la espera,
me invento algún rincón desde la nada,
también es en abril y aún es primavera.

RAIMUNDO ROSALES, TANGO Y MUGRE

TANGO Y MUGRE
Tango

Música: José Teixidó
Letra: Raimundo Rosales


Quiero un tango que cuente nuestra historia
sin la máscara idiota del consuelo,
sin miserias debajo de la alfombra
ni esa voz en la sombra de lamento ritual.

Quiero un tango con otra poesía
que se meta en las frágiles derrotas
que me hable de infiernos y de abismos,
poesía sin lirismo, despiadada y fatal.

Un tango que explote metiéndose en la mugre,
que me hable del hambre de un tiempo que se pudre.
De gente sin nada que duerme en la vereda,
de sueños que emigran y sueños que se quedan.
De bronca en las plazas, memoria en las heridas,
de historia que llama y se mete en la vida.
Un tango de palabra entrometida,
tormenta en la sonrisa por venir.

Cómo hacer nuevos tangos en la hora
en que todos perdimos la inocencia
cómo hallar esa justa melodía,
esa indócil poesía que se grabe en la piel.

Quiero un tango procaz y enamorado
con palabras que miren a los ojos,
cien preguntas y ninguna respuesta
y el dolor que nos resta como verso más cruel.

JACQUELINE SIGAUT