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martes, 7 de julio de 2015

MATIAS MAURICIO, MEMORIA DE UN POETA



MEMORIA DE UN POETA
Milonga
Música: Roberto Selles
Letra: Matías Mauricio

Voy a llorar por milonga
porque un poeta se ha muerto,
voy a contarles señores
como era el loco Roberto.

Era una mezcla bien rara
como de pájaro y trueno,
era una barba muy blanca
y un corazón compañero.

Ay, milonga…
¿Adónde te lo llevaste?
Decime que nada es cierto,
que la muerte es una burla
con una rosa en el pecho.
Ay, milonga…
contale a Roberto Díaz
que lo espero.

Alguna vez él me dijo:
que la poesía es lo nuevo
y nos bebimos la noche
discepoleando silencios.

Voy a llorar por milonga,
voy a cantar llanto adentro
tal vez la muerte se apiade
y me devuelva a Roberto.

Ay, milonga…
¿Adónde te lo llevaste?
Decime que nada es cierto,
que la muerte es una burla
con una rosa en el pecho.
Ay, milonga…
contale que lo espero.

(Coda)
Ay, milonga…
Decile a Roberto Díaz
que lo quiero.

(In memoriam del poeta Roberto Díaz)

hermosa letra para homenajear a un gran poeta
ROBERTO DIAZ que falleció en agosto del 2011

 


 
 

sábado, 21 de marzo de 2015

SAUL COSENTINO, CARTA EN TANGO A ROBERTO DIAZ



CARTA EN TANGO A ROBERTO DIAZ

Tango 2010

Música: Saúl Cosentino

Letra: José Arenas



Estoy parado al borde del olvido,

mirándome las alas embarradas.

He peleado, como puedo, con el brillo

del jazmín que busca el fuego en la mañana.



Pregunto a usted, poeta y compañero,

por qué hay quien nos prohíbe repecharla

si aún tenemos tangos en la tinta

y no se ha marchitado la esperanza.



Por qué, con el rencor entre los dientes,

hay quienes nos prohíben los poemas

diciendo que son viejos estos sueños

que nadan como un grito en las arterias.



No saben que nosotros como tantos,

crecemos con la fe de rabia y cielo,

no ven que nos morimos sin el barrio

que aplastan con palabras de cemento.



Nosotros que peleamos con cien fuegos

prendidos en la sangre de los labios,

tenemos quien nos tira a perdedores

arriándonos al lado del fracaso.



Pregunto de ignorante, gran poeta,

a usted que tiene años en las alas,

por qué nos cuesta tanto el tango nuevo

que hacemos con el sol de nuestras ganas.



Espero prontamente una esperanza

a modo de respuesta y me despido,

pero antes aseguro sin dudarlo

que nunca habitaremos el olvido,



Que somos por tangueros peleadores

eternos caminante de la espera,

si el tiempo desafía nuestros pasos

seremos doctorados en quimeras.


sábado, 16 de agosto de 2014

ROBERTO DIAZ, HOMERO AL SUR

HOMERO AL SUR

Tango

Música: Domingo Moles

Letra: Roberto Díaz



Por el sur

se oye el eco de tu grillo azul

por el sur andás de tango con el sueño

subís a verso en un malvón

viajás a dedo en bandoneón

y sos malena en el recuerdo.

Por el sur, como un profeta de la luz

en cada esquina desangrás

esa ternura que da el tiempo.

Y no morís, porque poetas como vos

son la garganta del país,

el viento puro de su pueblo.



Ayer nomás

te saludó Discepolín

ayer nomás, Carriego andaba entre tus huesos.

Como las cuerdas de un violín

tu barba sale a descubrir

la magia antigua del silencio.

Ya no hay alfalfa y terraplén

ya no hay codillo y corralón,

no está la casa del herrero.

Pero en el aire está tu voz

y entre la gente va tu amor

iluminando tu ciudad

¡Homero!


ROBERTO DIAZ, LO QUE ME GUSTA

LO QUE ME GUSTA

Tango 1991

Música: Saúl Cosentino

Letra: Roberto Díaz



Me gusta la ciudad cuando amanece

y andan los gatos, y el vino crece.

Me gusta imaginarme por el mundo

llevando cartas de amor, sin rumbo.

Me gusta la ternura de unos ojos,

la calle en siesta, los sueños locos.

Me gusta que la vida no me lleve

a contar sus liendres y a pedir perdón.



Un día yo me iré

sin preocuparme del después

y se pondrá a jugar conmigo

la sombra que me espera y el olvido.

Si fui llamado como cada quien

a este milagro de subir al tren,

si tengo venas, labios y emoción,

me gusta que ande suelto el corazón.



Me gustan las ventanas que amanecen

sin los fantasmas que el tiempo mece.

Me gustan los caminos y el retorno,

la cama en yunta y el sol de otoño.

Me gusta la sonrisa en la penumbra,

el libro abierto, la luz que alumbra.

Me gusta que la vida no me lleve

a matar los duendes y a decir que no.



Premio Carlos Gardel del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires


ROBERTO DIAZ, BUENOS AIRES SIGLO MÍO

BUENOS AIRES SIGLO MIO

Tango

Música: Reynaldo Martín

Letra: Roberto Díaz



Parece mentira que hayamos vivido

sin tele, sin ciber y sin Internet.

Con sólo un muñeco, un tren rantinfuso,

un trompo cachuzo y un mono sin pies.



Parece mentira que hayamos tomado

la sopa aguachenta, la borra del té;

el gofio en bolsitas, el ricino en lata,

la leche con nata y el mate de ayer.



Que hayamos enfriado el vino en el hielo,

y charlado de autos con Fangio en un bar;

jugado a las cartas con el buen abuelo

y esperado al viejo que vuelve en tramway.



Que hayamos sufrido los golpes de estado

cuando los milicos ladraban en red

consignas absurdas y la patria toda

los tomaba en joda... pero así nos fue.



Parece mentira ¡qué pronto ha pasado!

Tarzán por la radio y el Glostora Club;

y aquella muchacha que nos dio su mano

y se fue temprano con su juventud.



Parece mentira que hayamos mirado

la luna cuando Armstrong le puso su pie;

que hayamos cantado con Lennon, con Ringo,

y apostado a un pingo como hizo Gardel.


ROBERTO DIAZ, CARTON Y MADRUGADA



CARTON Y MADRUGADA

Tango

Música: Reynaldo Martín

Letra: Roberto Díaz



Hay un bohemio que camina

por el gris

en un país

de cartoneros gatos.

Y las veredas

son carteros fieles

de esos papeles

que se pegan al zapato.

En las esquinas, sólo la luna,

se sienta y juna

desde el cordón

como ese pibe

que el mundo olvida

busca comida

entre el montón.



El sol nunca se entera de estas cosas

y la noche es la que tiene que cuidar

que algún poeta no se pase con las copas,

que algún travesti no se quede sin la ropa

y que la vida siga en su lugar.

En esa niebla de la madrugada,

el alma siente que, desvelada,

está más sola que la propia soledad.



A un loco lindo se le canta

por cantar

y va a estrenar

su voz desafinada.

Al tranco, un curda,

que escabió con ganas

chamuya solo

por la lenta madrugada.

Manos ansiosas juntan las sombras

y el hambre silba

sin compasión

mientras un pibe

que el mundo olvida

busca una estrella

que se durmió.

ROBERTO DIAZ, Y SOLO LLUVIA ME QUEDÓ



Y SOLO LLUVIA ME QUEDÓ

Tango

Música: Reynaldo Martín

Letra: Roberto Díaz



Llueve y es como el agua tu recuerdo.

Eco que se ha perdido en el silencio.

Pasos de la ciudad que vaga sola

mientras la calle que te llora

deja su luto en el cordón.

Llueve y es como un charco mi nostalgia,

dardos de un cielo gris que me lastima.

Tanto como tu amor que se hizo sombra,

como esta pena que te nombra

entre mis manos sin sol.



Y te llevaste tantas cosas.

Tantas sonrisas, tantas rosas.

Tantas mañanas donde tu alegría

andaba por el cuarto

y eras la vida.

Y te llevaste tantas cosas

junto a la muerte rencorosa.

Que sólo lluvia me quedó,

lágrima y lágrima goteando

de este empapado corazón.



Llueve toda la noche sobre el alma.

Flecos de tu fantasma en la distancia.

Grito de mi dolor que busca a solas

entre las cosas que te lloran

hasta encontrarte en el adiós.

Llueve y es mi esperanza que imagina

verte junto a la cruz de aquella esquina

pero, como este amor que se hizo sombra

sólo es mi tango el que te nombra

con estos versos sin sol.


ROBERTO DIAZ, POETA

Un 16 de Agosto como hoy
En 2011 murió: Roberto Díaz 
Efemérides de TODOTANGO.
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En el blog EL BOLICHO, hemos publicado la biografía de ROBERTO DIAZ, y muchas de sus letras:
Me gusta este poeta.
ROBERTO DIAZ

miércoles, 23 de julio de 2014

ROBERTO DIAZ, ESE ROBOT

ESE ROBOT
Tango
Música: Reynaldo Martín / Daniel Lomuto
Letra: Roberto Díaz

No quiero ser ese robot
sin alma que inventaron.
Capaz de andar sin corazón
por este mundo desolado.
Con la tristeza de un reloj
que marca el tiempo sin color,
las horas mustias de la nada.
No quiero ser ese robot
que va a la muerte sin pelear
contra esta vida siempre igual.

La vida
esa aventura de crecer
sumando el debe y el haber,
la maravilla de ser hombre.
Con su ternura y su dolor,
con su muchacha y su canción,
con sus amigos en la esquina.

La vida
esa que Dios nos regaló
para que fuéramos amor,
la mano abierta y extendida.
La vida
esa que habrá que rescatar
de tanto luto y soledad...
La Vida...

No quiero ser ese robot
sin niño y sin poesía,
el que aceptó la sinrazón
de una prisión, por cobardía.
Indiferente ante una flor
esclavo ciego que cambió
sus sueños locos por rutina.
No quiero ser ese robot
que va al olvido sin saber
que hay una luz a recorrer.