Mostrando entradas con la etiqueta CARMELO SANTIAGO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CARMELO SANTIAGO. Mostrar todas las entradas

martes, 26 de enero de 2016

CARMELO SANTIAGO, LETRISTA

Un 26 de Enero como hoy



En 1915 nació: Carmelo Santiago
Efemérides de TODOTANGO.
................................................... 




Carmelo Santiago
Nombre real: Santiago, Carmelo
Letrista
(26 enero 1915 - 12 agosto 1993)
Lugar de nacimiento:
Buenos Aires Argentina

    Letras
    Obras
Amarras Tango (1944)
Cuando el corazón Tango
La melodía de nuestro adiós Tango
La melodía de nuestro adiós [en francés] Tango

fuente: TODOTANGO.
....................................

CARMELO SANTIAGO, AMARRAS

AMARRAS
Tango 1944

Música: Carlos Marchisio
Letra: Carmelo Santiago

Vago como sombra atormentada
bajo el gris de la recova,
me contemplo y no soy nada...
Soy como mi lancha carbonera
que ha quedado recalada,
bien atada a la ribera.
Yo también atado a mi pasado
soy un barco que está anclado
y siento en mi carne sus amarras
como garfios, como garras.
Lloro aquellos días
que jamás han de volver;
sueño aquellos besos
que ya nunca he de tener,
soy como mi lancha carbonera
que ha quedado en la ribera,
¡sin partir más!

Aquellos besos que perdí
al presentir que no me amaba,
fueron tormentas de dolor
llenas de horror.
¡Hoy no soy nada!
Yo sólo sé que pené,
que caí y que rodé
al abismo del fracaso...
Yo sólo sé que tu adiós,
en la burla del dolor,
me acompaña paso a paso.
Ahora que sé que no vendrás,
vago sin fin por la recova,
busco valor para partir;
para alejarme... y así
matando mi obsesión,
lejos de ti, poder morir.

Pero vivo atado a mi pasado,
tu recuerdo me encadena,
soy un barco que está anclado.
Sé que únicamente con la muerte
cesarán mis amarguras;
cambiará mi mala suerte.
Vago con la atroz melancolía
de una noche gris y fría;
y siento en mi carne sus amarras
como garfios, como garras.
Nada me consuela en esta cruel desolación.
Solo voy marchando con mi pobre corazón.
Soy como mi lancha carbonera,
que ha quedado en la ribera, 
sin partir más.

ORQUESTA JUAN D'ARIENZO
canta: HECTOR MAURE

CARMELO SANTIAGO, CUANDO EL CORAZON



CUANDO EL CORAZON
Tango
Música: Francisco Canaro
Letra: Carmelo Santiago

Una estrella que cayó del firmamento,
hecha carne por milagro de la vida.
¡En momentos en que mi alma estaba herida!
Con sus luces mi destino iluminó.
Hoy no siento ya el dolor de mis heridas,
todo es alegría, un canto al amor.

Cuando el corazón...
Cuando el corazón nos habla de un amor,
revive la fe, florece la ilusión.
Cuando el corazón recuerda a una mujer
la vida es gozar y el vivir querer.
Cuando el corazón palpita con ardor,
todo es risa y luz, en todo hay emoción;
canto a la esperanza, fe en el porvenir;
amar a una mujer eso es vivir.

Cascabeles de cristal hay en tu risa
y caricia en el calor de tu mirada,
en tu boca de coral está engarzada
de un beso de ternura angelical.
Una estrella que cayó del firmamento,
inspiró mi verso, con su titilar.

orquesta FRANCISCO CANARO
canta: ADA FALCÓN

CARMELO SANTIAGO, LA MELODIA DE NUESTRO ADIOS


LA MELODIA DE NUESTRO ADIOS
Tango
Música: Fioravanti Di Cicco
Letra: Carmelo Santiago

Canto de amor y de ensueño fue aquel
que nuestro adiós para siempre envolvió,
ansias de andar y andar me alejaron de ti
para no retornar.
En cien viajes, mil bocas besé
quise tu imagen para siempre borrar,
pero no pude, mi vida, mi reina querida
el pasado olvidar.

Fue...
la melodía del adiós,
amor y rezo que entoné
en tu romántico balcón.
Para contarte, ¡bien!
las penas de mi corazón,
brindando en mi rezo, así
tesoros de emoción.

Es...
la melodía del adiós,
que me persigue por doquier
enardeciendo mi pasión.
Mujer divina y cruel
que no podré olvidar jamás,
que pesa en mi existencia
como una maldición.

Hoy como ayer y mañana tal vez
querrá el destino mi ruta cambiar,
pero tu imagen cruzando, cruzando distancias
junto a mí vendrá.
Comprendo al fin que el destino fatal
quiso mi vida a tu vida juntar,
porque han pasado veinte años, muñeca querida
y no puedo olvidar.


ORQUESTA FRANCISCO CANARO
canta: ALBERTO ARENAS


miércoles, 5 de febrero de 2014

ROMEO GAVIOLI, LA MELODIA DEL CORAZON



LA MELODIA DEL CORAZON

Mil amores tuve yo

Y en ninguno yo encontraba

La dulzura que soñé,

Ya que en cambio sólo hallé

La falsía despreciable

Que mi alma endureció.

A la vida retorné

Cuando tu carita de ángel,

En mi vida se cruzó

Y encauzaste mi existencia,

Por la senda que jamás

Ya dejaré.

Fue

Que tu amor,

¡Dulzura y fe!

Retrajo a mí, las ansias de vivir

¡En paz con Dios!...

Paz que tanto ambicionaba

Sol de afectos que anhelaba,

Y que fue canción triunfal de amor,

Que en su esplendor, toma formas de

Melodía que, mi corazón

Con frenesí, canta feliz.

Ese amor que floreció

Trajo a mi alma la fragancia

De un romántico vergel,

Con su aroma renació

Mi pasión por la belleza

Y los encantos del amor.

Melodía pasional

Que cual fuego deslumbrante

Brotas hoy del corazón,

Dile a la novia querida

¡Que es la dueña de mi vida

y mi cantar...!



Letra : Carmelo Santiago

Música : Fioravante Di Cicco y Héctor María Artola



(partitura editada el 17 de enero de 1940)



EDGARDO DONATO - ROMEO GAVIOLI

miércoles, 13 de marzo de 2013

HECTOR MAURE, AMARRAS


AMARRAS
Tango 1944

Música: Carlos Marchisio
Letra: Carmelo Santiago

Vago como sombra atormentada
bajo el gris de la recova,
me contemplo y no soy nada...
Soy como mi lancha carbonera
que ha quedado recalada,
bien atada a la ribera.
Yo también atado a mi pasado
soy un barco que está anclado
y siento en mi carne sus amarras
como garfios, como garras.
Lloro aquellos días
que jamás han de volver;
sueño aquellos besos
que ya nunca he de tener,
soy como mi lancha carbonera
que ha quedado en la ribera,
¡sin partir más!

Aquellos besos que perdí
al presentir que no me amaba,
fueron tormentas de dolor
llenas de horror.
¡Hoy no soy nada!
Yo sólo sé que pené,
que caí y que rodé
al abismo del fracaso...
Yo sólo sé que tu adiós,
en la burla del dolor,
me acompaña paso a paso.
Ahora que sé que no vendrás,
vago sin fin por la recova,
busco valor para partir;
para alejarme... y así
matando mi obsesión,
lejos de ti, poder morir.

Pero vivo atado a mi pasado,
tu recuerdo me encadena,
soy un barco que está anclado.
Sé que únicamente con la muerte
cesarán mis amarguras;
cambiará mi mala suerte.
Vago con la atroz melancolía
de una noche gris y fría;
y siento en mi carne sus amarras
como garfios, como garras.
Nada me consuela en esta cruel desolación.
Solo voy marchando con mi pobre corazón.
Soy como mi lancha carbonera,
que ha quedado en la ribera, 
sin partir más.