Domingo 04 de agosto de 2013 |
Publicado en edición impresa LA NACION
Sala VIP /
Algo para declarar
Cecilia
Roth: "Volar me da absoluto placer"
En la piel de Norma Boss, protagonista de Los amantes
pasajeros.
Aunque ya pasó los cincuenta, ella siempre será una chica.
Una chica Almodóvar. El romance entre Cecilia Roth y el director manchego nació
hace más de tres décadas con Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón , donde
Cecilia obtuvo un papel chiquito, pero inolvidable. En Todo sobre mi madre
(1999), la argentina ganó el Goya a la actriz principal y acompañó a Almodóvar
a los Oscar (cuando Penélope Cruz gritó ¡Peeedro! al anunciar el ganador a
Mejor Película Extranjera, allí estaba Roth al lado del galardonado, mientras
la plana mayor de Hollywood aplaudía a rabiar). Ahora, en Los amantes pasajeros
, la actriz vuelve a mostrar que sigue firme en su puesto de chica Almodóvar,
aunque diga que el papel que interpreta en esta comedia disparatada está muy
lejos de ella. También habla sobre los aviones, los viajes, Madrid y el
maravilloso oficio de la actuación.
-Tenés una relación muy especial con España, sobre todo
Madrid. ¿Qué sentís cada vez que vas a esta ciudad?
-Que vuelvo a casa. Pero ojo que también me pasa cuando
llego a Ezeiza. Ya lo asumí: tengo dos casas, es una continuidad. En España
vive mi familia, yo también estuve allí 10 años sin volver a la Argentina, en
una época muy particular de mi vida, de aprendizaje y crecimiento, y también en
pleno florecimiento español. La verdad es que me pegó muy fuerte. Y ahora estoy
mucho tiempo en España; viajo allí por lo menos dos veces al año.
- ¿Sentís predilección por algún barrio de Madrid en
particular?
-Uf, qué difícil. ¡Todo me gusta! La zona de la Ópera me
fascina. Tuve mi departamento allí durante el rodaje de la película, es una
zona hermosísima, que la han convertido en peatonal. Y está viva a cualquier
hora de cualquier día del año, sobre todo en estos tiempos de crisis en que
Madrid se está haciendo más similar a otras ciudades de Europa. Y el paseo del
Pintor Rosales me encanta. También la zona antigua y el barrio de los Austrias,
tengo muchas zonas favoritas. Y sentarme a tomar una caña en la calle, por
ejemplo en Chueca, es extraordinario.
-¿Te reconocen mucho en las calles de Madrid?
-Mucho más que acá. Pero allí es más relajado también, pasan
y te dicen hola hola, chau chau , y nada más.
-¿Te gusta volar?
-Me encanta volar. Es un momento de absoluto placer, donde
estoy en absoluto estado de gracia. Cuando vuelo tengo la sensación de estar en
tierra de nadie, donde todo me pertenece, donde no hay teléfonos ni contacto
con nadie más allá de pasajeros y tripulantes, un mundo sin responsabilidades y
un estado de desconexión total. Cuando viajo a Madrid son 12 horas de
desaparecer del mundo.
- ¿Adónde te gusta ir de vacaciones?
-Te cuento que hace dos años que no tengo vacaciones. Quiero
irme ya a algún lugar con sol, mar y calor... Pero por ahora no puedo, estoy
haciendo teatro en Buenos Aires ( Una relación pornográfica , con Darío
Grandinetti) por varios meses más. Pero hay que reconocer que nuestro oficio
tiene esa bondad de poder viajar por trabajo, y eso es maravilloso. Yo necesito
movimiento, soy nómada, y con un poco de movimiento estoy bien. Por ejemplo
estuve en Madrid en marzo durante 4 días para el estreno de la película, y
ahora voy a México porque también se estrena allí.
¿Recordás algún viaje o país que te hayan impactado
particularmente?
-Todos. Pero si tuviera que elegir un país sería Marruecos,
que es extraordinario. Y uno de los viajes más inolvidables de mi vida fue
aquel que hice hace bastante tiempo ya en auto, de norte a sur de Marruecos. Mi
viaje coincidió con uno que hacía el rey Hussein, también por el mismo camino.
Entonces los tuaregs se habían acercado a la ruta para saludar al rey, y
estaban todos con sus camellos y mujeres y terciopelos y tiendas, bailando y
celebrando. Era un espectáculo. No nos movimos del lugar hasta el amanecer,
cuando se fueron todos. Recuerdo la sensación de mirar todo eso bajo un árbol,
comiendo naranjas, con el ruidito de las campanitas de los tuaregs de fondo. Y
volví muchas veces a Marruecos. Incluso fui jurado en el festival de Marrakech.
Es un lugar increíble.
- De Los amantes pasajeros dijiste hace poco que es una
respuesta inconsciente a lo que está sucediendo en España, que España es
precisamente ese avión, en proceso de sufrir un accidente...
-Puede ser. Pero también es un homenaje a los 80, es una
película muy ochentera, desde la música hasta la ropa a lo colorinche. Son los
80 como los vivió Pedro. Y es básicamente una película fuera de la historia,
del mundo que estamos viviendo.
-Cómo te llevás con Almodóvar?
-Con Pedro me siento muy hermanada. Son muchos recuerdos que
compartimos, muchas historias. Lo amo.
- ¿Te gustó hacer tu personaje o preferís los dramas?
-Me gusta todo. Es un regalo poder meterte en la piel que no
sos, aunque cuando uno actúa también aparecen partes de uno que uno desconoce.
Me divertí muchísimo haciendo el personaje de Norma Boss (una suerte de
estrella del espectáculo venida a menos), que está muy alejado de mí. Es una
trupera, una mina de la noche marbellí, es un asco. Y siempre que te divierta
hacerlo, éste es el mejor oficio del mundo.
fuente: LA NACION.COM
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