Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
Un día como hoy... 8 de septiembre... pero de 1893... nacía ADOLFO CARABELLI.
..................................
Semblanza de HECTOR ANGEL BENEDETTI publicada en la página webb TODOTANGO
PIANISTA, COMPOSITOR, DIRECTOR 8 de septiembre de 1893 - 25 de enero de 1947 Nombre completo: Adolfo Leandro Carabelli
En 1947 se apagaba la vida de quien fuera uno de los músicos
de formación más completa que tuvo el tango, a la vez que uno de los menos
valorados y ya por aquellos años disperso en el olvido; y esto último, quizá
por decisión propia. Moría solo, en su casa de la ciudad de San Fernando, el
otrora brillante pianista Adolfo Carabelli.
En esa misma localidad de la provincia había nacido el 8 de
septiembre de 1893; en el mismo San Fernando que ya era cuna del poeta Verminio
Servetto y que poco después lo sería de otro gran músico: Francisco Pracánico.
Desde muy pequeño Carabelli cursó estudios de piano,
composición, armonía y contrapunto, siempre con una orientación exclusivamente
clásica (la única que dictaban los conservatorios de aquellos años) y con la
fortuna de recibir lecciones de los mejores profesores en cada especialidad.
Hacia los quince años, convertido en un virtuoso de primer orden y ya con
varios conciertos en salas de Buenos Aires, sus educadores consideraron que no
tenían más para ofrecerle y le recomendaron que embarcase rumbo a Europa, para
perfeccionar su instrucción bajo la tutela de los grandes maestros italianos de
entonces.
Fue aceptado como alumno en el Liceo de Bologna, lo que
significó un gran beneficio para la vocación del joven. Allí tuvo ocasión de
cultivarse con Alberto D'Erasmo, Luiggi Torti y Ferruccio Busoni, creador de la
ópera Doctor Fausto. Recibido de Maestro Compositor a los veintiún años, le
esperaba un destacado porvenir como autor y concertista en el Viejo Continente;
pero la inminencia de la Gran Guerra lo obligó a retornar a la Argentina y ya
de nuevo en su país complementó su cultura académica con lecciones a cargo de
Gianneo y Schiumma, otros dos reconocidos docentes activos por ese entonces.
En 1917, mientras integraba el "Trío Argentina"
difundiendo música clásica, conoció al pianista Lipoff (que había llegado a
Buenos Aires como acompañamiento de la bailarina Anna Pavlova) y tras este
encuentro su carrera dio un giro substancial. Lipoff traía consigo amplios
conocimientos de jazz; Carabelli quedó deslumbrado con esta expresión y a ella se
volcó definitivamente. Formó un rubro instrumental primero con Lipoff y luego
con el pianista danés Friederickson; de ahí en adelante, Carabelli aplicó todo
su saber clásico en el ritmo norteamericano. La primera orquesta que dirigió
fue bautizada River Jazz Band.
Condujo luego, a instancias de una radio porteña recién
inaugurada, una orquesta que ya llevaba su propio apellido. Con ella llegó a
grabar discos para la marca Electra. Dado lo defectuoso del sonido de este
sello (el concepto de edición que tenían sus propietarios puede parecer
"primitivo" para una época en la que coexistían grabaciones
técnicamente muy avanzadas, como las que publicaba Victor o Nacional Odeón),
hoy resulta difícil apreciar en su justa medida las características de este
primer acceso fonográfico que verificó Carabelli; no obstante, constituyen un
auténtico documento sonoro del jazz en este período, que llega hasta 1925
aproximadamente.
La verdadera amplitud de la capacidad de Carabelli queda
registrada a partir de 1926, cuando Victor lo contrata para que asuma la
dirección artística del sello, encargándole al mismo tiempo la formación de una
orquesta que alterne el jazz con la música típica. Gracias a Carabelli, a
partir de entonces el plantel de Victor se jerarquizó más todavía, logrando la
incorporación de notables músicos y seleccionando un atractivo repertorio. A la
vez, el desarrollo de las grabaciones ortofónicas consiguieron una calidad de
audición insospechada apenas unos meses antes.
Sin embargo, en la orquesta de Carabelli tenían más cabida
el jazz y otros ritmos que la música típica; y fue así hasta que a comienzos de
la década del treinta comenzaron a aparecer más regularmente las grabaciones de
tangos. Para 1931 el suyo era ya un conjunto netamente identificado con lo
porteño, contando con ejecutantes como Federico Scorticati, Ciriaco Ortiz, Luis
Petrucelli y Carlos Marcucci en bandoneones; Elvino Vardaro, Manlio Francia y
Rossi en violines; su hermano Orlando Carabelli en contrabajo; y él mismo en
piano, dirección y arreglos. De vez en cuando se incluían otros instrumentos
para reforzar determinados sonidos o para lograr algunos efectos. También
pasaron por sus atriles Vicente Gorrese, Humberto Constanzo, Renato Zaffignani
y Cachito Presas, por citar sólo unos pocos más. Entre los vocalistas
estuvieron Charlo, Mercedes Simone, Carlos Lafuente, Luis Díaz, Alberto Gómez
(bajo el pseudónimo "Nico") y el dúo Gómez-Vila, entre otros. Algunos
discos se publicaban como "Adolfo Carabelli y su Orquesta", otros
como "Adolfo Carabelli y su Orquesta Típica" y otros como
"Adolfo Carabelli y su Jazz Band"; este rótulo era indistinto para la
agrupación, según se ampliara o no la formación instrumental para dar cabida a
batería, pistón, fagot, serrucho, etcétera, según la exigencia de uno u otro
ritmo grabado.
Entre los tangos más célebres de su orquesta típica figuran
las auténticas creaciones que hizo de "Mi refugio" (1931),
"Cantando", de Simone (1931, con el agregado vocal de Simone y
Alberto Gómez a dúo), "Felicia" (1932), "Por dónde andará"
(1932), "Inspiración" (1932), "Mar adentro" (1933),
etcétera. También son recordadas algunas versiones con estribillo de tangos que
normalmente se ejecutan de modo puramente instrumental, como "Rodríguez
Peña" (1932) y "El trece" (1932). Entre sus interpretaciones de
música internacional, se destacan el fox trot "¿Cuál es su hobby?"
(1931), la rumba "Negra consentida" (1932), el pasodoble
"Soldadito del amor" (1934) y la canción que era éxito por Carlo
Buti, aquí a la usanza local: "Vivir" (1935).
Sin figurar en las etiquetas, condujo también la célebre
Orquesta Típica Victor. El talento de Carabelli otorgó una identidad
reconocible a esta orquesta, ubicándola entre las mejores de su momento, y
muchas veces empleando los mismos intérpretes que Carabelli convocaba para su
formación propia.
Al igual que varias publicadas por Victor, y como la misma
Orquesta Típica Victor que arreglara, la de Carabelli existía sólo para el
disco; sus integrantes eran directores o miembros destacados de otros conjuntos
y se reunían al sólo efecto de dejar grabaciones. Para sus actuaciones en
público Carabelli dirigía otra orquesta, aunque más dedicada al jazz; con ésta
obtuvo renombre durante los años treinta propalándose a través de varias
emisoras, como LR4 Radio Splendid y LR6 Radio Mitre.
En el cine nacional participó en la musicalización de las
películas "De la sierra al valle" (1938, dir.: Ber Ciani);
"Ambición" (1939; dir.: Adelqui Millar); "El ángel de
trapo" (1940, dir.: José Ferreyra) y "Pájaros sin nido" (1940;
dir.: José Ferreyra).
Pero a partir de 1935 su serie de grabaciones comenzó a
espaciarse, hasta que en el año 1940 dejó su último disco: el Victor 38.913,
conteniendo el fox trot "Pero hay una melena" y el "pasodoble
torero" "Manolito Bienvenida". Se decía que un drama sentimental
lo estaba afectando a un nivel tan profundo que todo en él declinaba
irremediablemente. Terminó siendo despedido del sello Victor, y desde entonces
sólo se dedicó a la enseñanza en su domicilio de San Fernando.
Alejado por completo del ambiente artístico, Carabelli murió
el 25 de enero de 1947. Al día siguiente fallecía su vecino Servetto.
Antes de su redescubrimiento a mediados de los años noventa,
en 1980 se reeditaron un par de sus grabaciones de tango en un long play evocativo
titulado "Las orquestas olvidadas"; pero en su caso el olvido ya le
había ganado en vida.
En este blog, EL BOLICHO, hemos publicado una nota sobre la ORQUESTA TIPICA VICTOR, y sus directores, y otras orquestas del sello, el día 6 de noviembre de 2012.
Un día como hoy... 6 de agosto... pero de 1905... nacía MARIO MAURANO. ....................................
Semblanza de JORGE PALACIO FARUK con apuntes de la Mesa de Redacción publicado en la página webb TODOTANGO
PIANISTA, ARREGLADOR, DIRECTOR, COMPOSITOR 6 de agosto de 1905 - 27 de diciembre de 1974
Fue uno de los buenos arregladores del tango, con una muy
sólida formación, comparable al nivel de Julio Rosemberg, Alejandro Gutiérrez
del Barrio, Sebastián Lombardo y los hermanos Julio y Francisco De Caro.
Además, como director de orquesta, compartió durante varios años, la dirección
del conjunto que acompañaba las presentaciones de Libertad Lamarque cuando no
lo hacía Alfredo Malerba, esposo de la diva.
Fue un músico de singular relieve en la difícil labor de
concretar la escritura instrumental para la orquesta típica; en esa actividad
se destacó durante las décadas del 30 y del 40.
El director cinematográfico Luis Moglia Barth, director del
primer film totalmente sonoro, “Tango”, lo vinculó con el cine nacional, para
componer la música de fondo de otras dos de sus películas: “El último
encuentro” y “Senderos de fe”, ambas con la actriz y cancionista Amanda
Ledesma, y estrenadas en 1938.
Participó en muchísimas películas, entre ellas, dos films
con Libertad Lamarque, “Madreselva”, de Luis César Amadori, del mismo año y al
siguiente, “Puerta cerrada”, de Luis Saslavsky. Esos dos años fueron su destape
laboral, pues también tuvo a su cargo escribir los arreglos de los temas que
interpretó, por Radio El Mundo, la orquesta gigante constituida por la unión de
los músicos de Julio De Caro, Juan Canaro, Edgardo Donato, Ricardo Tanturi y
Francisco Lomuto.
La recordada Orquesta Típica Victor, formada por destacados
músicos que trabajaban en el sello, creada solamente para grabaciones (nunca se
presentó en público), comenzó su trayectoria el 9 de noviembre de 1925, y su
creador fue Adolfo Carabelli. La actividad finalizó luego de 444 registros, el
9 de mayo de 1944. En la última etapa de su existencia estuvo dirigida por
Maurano.
Fue autor de algunos temas interesantes: “Cuatro
campanadas”, “El embrujo de tu violín”, “Riendo”, “Por la señal de la cruz” y
“Amor”, para poner algunos ejemplos.
Maurano dirigió la orquesta acompañante de Libertad Lamarque,
a partir del año 1938, en varias ocasiones. Ese año, tuvo a su cargo el
registro del vals “Frou frou” y de la canción “Pianito de juguete”. En 1939,
solamente en “Caminito”. En 1940, en “Un amor”, “Cita en la frontera”,
“Lonjazos”, “Cosas del amor”, “Riendo”. En 1941, “Mañanera”, “Cuando el amor
muere”, “En esta tarde gris”, “Una vez en la vida”, “Canción de navidad”,
“Canción de cuna”, “Te quiero”, “Casi como jugando”, “Bajo el cielo azul” y
“Negra María”. En 1942, “Caserón de tejas”, “La parrala”, “Pito Juan”, “Milonga
del aguatero”, “Gricel”, “Tristezas de la calle Corrientes”, “Muchacha” y “Nido
gaucho”. En 1943, “Mi pequeña canción”, “Cornetín”, “Cada vez que me
recuerdes”, “Uno”, “Tango y copas”, “Rosario de Santa Fe”, “Tal vez será su
voz”, “Tristeza marina”, “Soñar y nada mas”, “Verdemar”, “Mi taza de café” y
“Los muñequitos”. En 1944, “Donde irás ilusión”, “El borrachito”, “Luna”,
“Después”, “Tabaco” y “Cuatro campanadas”. Finalmente, en 1945, “Maldito
tango”, “Garras” y “Seis días”. En 1950, Libertad vuelve a grabar la tonada
“Pito Juan” y acompañada por Maurano. En total, 47 registros.
Ya hemos aclarado que la parte final de la Orquesta Típica
Víctor —las últimas 18 grabaciones—, contaron también con su dirección. En
1943: “Nene caprichoso”, “Tranquilo viejo tranquilo”, “Fascinación”, “Milonga
del aguatero”, “Senda de abrojos”, “Una vez”, “Y no la puedo olvidar”, “Pena
calé”, “El listón” y “El rancho de Don José”. En 1944, “Pobre mariposa”, “Lo vi
en tus ojos”, “Te amo”, “Mi taza de café”, “Bajo el cono azul”, “Anoche a las
cuatro”, “Uno que ha sido marino” y el vals “Sobre las olas”.
Fue un gran músico que no merece el injusto olvido en el que
ha caído, por tal motivo, nos pareció de toda justicia recordarlo en esta breve
semblanza.
Un día como hoy... 20 de julio... pero de 1911... nacía
LUIS MENDOZA
...........................
Semblanza de ABEL PALERMO
publicada en la página webb TODOTANGO
CANTOR
20 de julio de
1911 – 5 de noviembre de 1997
Nombre real: Luis
Alberto Elías Bottini
Nació en el
barrio La Unión de la ciudad de Montevideo, Uruguay. Siendo un adolescente, se
inició participando en festivales, reuniones musicales, hasta pasar a formar
parte de distintos dúos, expresión vocal muy de moda en esa época en el
Uruguay.
Participó en el
grupo Marotta y luego, en el consagrado “Los Fitipaldi”, hasta integrar la
Troupe Los Trovadores, un tipo de espectáculos que funcionaban en las fiestas
de carnaval montevideanas. De estas troupes, hasta la actualidad, surgieron
importantes actores, cantantes, músicos, de destacada en ambas orillas del Río
de la Plata.
Luego, debutó
como solista en Radio América de Uruguay, en un programa en que actuaba la
cantante Amanda Ledesma, quien después de escucharlo lo invita a actuar en
Buenos Aires.
Así fue, y por
recomendación de ella debutó en Radio Stentor, con el nombre de Luis Botín y el
acompañamiento de un trío dirigido por el pianista José Tinelli.
Al año siguiente,
pasó a integrar el conjunto de Francisco Lauro, cuyo primer bandoneonista era
el joven Juan Sánchez Gorio, quien a partir de la década del 40, tendría mucha
importancia en la carrera artística de Luis.
En 1938, ya más
conocido, fue requerido por Tinelli, quien había sufrido el alejamiento de su
cantor Rodolfo Martínez. Luis compartía los temas cantables con la excelente
cancionista Chola Bosh, esposa del director. Paralelamente, actuaba como
solista en LS10 Radio Callao.
Con esta orquesta
hizo su debut discográfico, registrando a dúo con Chola Bosh el tango “El
embrujo de tu violín” y en el otro lado del disco, la milonga de Tinelli y
letra de Carlos Marín, “Milonga nueva”. Estos temas se incluyeron en la
película “El sobretodo de Céspedes”, donde Tinelli era el responsable de la
música.
En 1940 Sánchez
Gorio, se hizo cargo de la orquesta “Los Mendocinos”, realizó algunos cambios
de músicos y se encargó de los arreglos. Esta fue su primera orquesta. Para la
parte vocal convocó a Mario Landi y a Luis, quien a partir de ese momento pasó
a llamarse Luis Mendoza.
Comenzó de este
modo, una etapa brillante y exitosa con actuaciones en Radio Belgrano y
Splendid, en locales nocturnos y, en especial, en los clubes barriales cuyo
público en su mayoría familias serían sus seguidores.
Lamentablemente,
las compañías discográficas los ignoraban, recién fueron convocados a partir de
mediados de 1944, oportunidad que registraron “Oriente”, de Sánchez Gorio con
versos de Horacio Sanguinetti y, en el acople la exitosa zamba, “Claveles
mendocinos”.
En 1948, se
incorporaron los cantores Jorge Linares, quien antes había estado con Pedro
Laurenz y luego, Osvaldo Bazán. Con este último, Luis inició una etapa de dúos
memorables que comenzó con el registro del vals “Comodoro Rivadavia”, del
propio Mendoza, con versos de Reynaldo Yiso.
En 1952, se
produjo la consagración definitiva de la orquesta y el cantor a raíz de un
tango que lograría el récord de ventas del año, “Gitana rusa”.
El éxito del
disco motivó a la empresa discográfica a realizar una serie importante de
grabaciones, donde se destacan: la milonga del actor cómico Ubaldo Martínez,
“Cosas de borrachos”, el tango “Levantá la frente”, nuevas versiones de
“Oriente” y “Claveles mendocinos” y, a dúo con Bazán, el bonito vals de Hilario
Cuadros “La monjita”.
En 1959, después
de 18 años de actuación conjunta, Juan Sánchez Gorio y Luis Mendoza se
separaron amigablemente. El cantor continuó su labor como solista, realizando
extensas giras por el interior del país, en Uruguay, Centroamérica, hasta que
sus actuaciones fueron disminuyendo.
Fue un importante
ejemplo del estilo “magaldiano”, tanto en su repertorio, como en su estilo.
También se destacó como compositor, además del vals antes citado, “El santo de
la espada”, “Gran cantor”, “Otro disco en la fonola”, “Déjame que te bese”, que
fueron grabados por otros interpretes.
Un día como hoy.... 20 de noviembre... pero de 1885... nacía.... RICARDO GONZALEZ. ...................................... Semblanza de OSCAR ZUCCHI, publicada en la página webb TODOTANGO
Extraído de su libro "El tango, el bandoneón y sus intérpretes"
Tomo I.
BANDONEONISTA Y COMPOSITOR
20 de noviembre de 1885 - 30 de septiembre de 1962
Nombre completo: Ricardo González Alfiletegaray
Apodo: Muchila o Mochila
Este músico, nacido en el porteño barrio de San Cristóbal,
comenzó como guitarrista. Fue quien le enseñó a Eduardo Arolas a tocar ese
instrumento. Vecino y amigo de los Canaro y los Greco, justamente fue Vicente
Greco quien lo inclinó hacia el aprendizaje del fueye.
Se lo registra, en los dos años anteriores al Centenario, en
un café de esquina, la de Pasco y Constitución, haciendo dúo con el guitarrista
Félix Camerano, “El Tuerto”.
En 1910, se destaca su paso por el pueblo de San Martín en
el local llamado “La milonga de Don Juan y Doña Virginia”, lugar donde en sus
comienzos actuara Augusto Berto. En aquel sitio fue reemplazo de Vicente Greco.
También ese año anduvo por el “Argentino” de La Boca, acompañado del pianista
negro Harold Phillips y el violinista
Eduardo Monelos.
En 1911, completa un trío junto a Prudencio Aragón, al piano
y su hermano Pedro en el violín, para presentarse en otro café de La Boca, es
entonces cuando compone “El fulero”, su primer tango.
Al año siguiente, recorre algunas ciudades cercanas a Buenos
Aires. Cabe destacar su presencia en Ayacucho, donde compone su tango de mayor
repercusión: “La rosarina”.
Según el periodista “Julián Porteño”, la inspiradora se
llamaba Zulema Díaz y era hermana de una de las bailarinas del espectáculo, que
se carteaba muy seguido con aquella, residente en Rosario. Un día, la vino a
visitar, creída que era ama de llaves de una estancia llamada “La alegría”,
pero el cochero la llevó al local bailable con esa denominación. Cuando “Mochila”
la vio quedó admirado por su belleza y de allí el título del tango. Como además
bailaba bien fue contratada y rápidamente integrada al conjunto de coristas.
Tiempo después, en 1925, junto a Carlos Espósito, hermano
del “Tano” Genaro Espósito, se embarcaron en el “Cap Polonio” rumbo a Europa. Primero
Montmartre, para actuar en el cabaret “Perroquet” donde poco antes había
actuado Arolas, ya fallecido. Y allí conoció al último amor del gran
compositor, una bailarina de nombre Bernardette. Tras unos meses de actuación
retornó a la Argentina, pero casi de inmediato lo requirió Francisco Canaro
para volver a París.
Como músico de línea estuvo en la ciudad de Deauville y en
los cabarets “Les Ambassadeurs” y “Florida”. La agrupación de Canaro en ese año
1926, estaba integrada por Miguel Orlando, Pedro Polito y “Mochila” (bandoneones);
el mismo Canaro, Domingo Demare –padre de Lucio y de Lucas—, más dos músicos
franceses en violines y Lucio Demare (piano).
Unos años más tarde se produjo el regreso definitivo de
Ricardo González a su país y por razones que desconocemos resolvió abandonar la
profesión activa. Fue un retiro voluntario.
Como compositor podemos citar varios títulos. El primero de
su cosecha y uno de los más populares: “El fulero”, dedicado a Francisco Canaro.
Fue grabado por el Quinteto Criollo Augusto, de Augusto Berto, en 1913 y en la
misma época, por el Quinteto Criollo El Alemán, de Arturo Bernstein, ambos para
el sello Atlanta.
Otras páginas: “Acuérdese usted de mí”, “Don Benjamín”, “Dora”
(grabado por Canaro en 1924), “El selecto” (por la Orquesta típica Select” en 1920),
“Juanita”, “La cascada” (por Juan Maglio en 1916), “La mimosa” (por la Orquesta
Select, 1920), “Punto alto”, “Salazar”, “Se acabó la yeta”, registrado por
Osvaldo Fresedo (1928) y por Pedro Maffia (1929/30), el vals “Hasta después de
muerta”, grabado por Canaro para el sello ERA, entre 1916 y 1917.
Por último, su tango “La Rosarina” merece un párrafo aparte
porque fue el que más trascendió. Lo llevaron al disco la orquesta de Félix
Camerano (1915), la Orquesta Típica Víctor (1930); Alberto Diana Lavalle en
solo de guitarra (disco Odeón 1050); Roberto Firpo en tres oportunidades con su
cuarteto (1936, 1944 y 1949); la orquesta de Juan D’Arienzo (1937) y el “Quinteto
Pirincho” de Francisco Canaro (1944).
Extraído de su libro "El tango, el bandoneón y sus intérpretes"
Tomo I
ORQUESTA TIPICA VICTOR ............................................
Nota de NESTOR PINSON publicada en la página webb TODOTANGO.
Cuando a los directivos del sello discográfico se les
ocurrió la formación de una orquesta que representara a la empresa, recurrieron
a un pianista de formación clásica, que aún no había incursionado en el tango:
Adolfo Carabelli.
Este gran artista estudió con los mejores maestros de su
época y a los quince años ya daba conciertos en salas de la ciudad de Buenos
Aires. Siendo muy joven viaja a Bologna, donde permanece hasta 1914. Allí cursó
el liceo y continuó sus estudios musicales. El comienzo de la guerra lo
devuelve a su país donde forma un pequeño conjunto de música clásica:
"Trío Argentina".
En esos años conoce al pianista Lipoff, que acompañaba a la
célebre bailarina Anna Pavlova, y a través suyo lo atrapa el jazz, género que
recién comenzaba a difundirse.
Su primer orquesta se llamó "River Jazz Band",
después, al pasar a la radio, el conjunto llevó su nombre, y la orquesta obtuvo
un éxito descomunal y era demandada por todos los clubs nocturnos de la época.
Por ella pasaron Eduardo Armani y Antonio Pugliese, entre otros.
Graba sus primeros discos en el sello Electra y luego es
contratado por la Victor como asesor musical y responsable de la formación de
una orquesta típica.
Orquesta mítica del tango, que nunca actuó en público, pero
que dejó, en su larga trayectoria, el recuerdo indeleble de su perfección y
calidad.
Adolfo Carabelli
La primera formación elegida por Carabelli, y que debutara
con la grabación de dos, tangos el 9 de noviembre de 1925: "Olvido",
de Ángel D'Agostino y "Sarandí" de Juan Baüer, era la siguiente:
Bandoneones: Luis Petrucelli, Nicolás Primiani y Ciriaco
Ortiz; violines: Manlio Francia, Agesilao Ferrazzano y Eugenio Romano; piano:
Vicente Gorrese; y contrabajo: Humberto Constanzo.
La conformación de la orquesta era muy variable, los músicos
eran reemplazados de continuo, pero todos ellos de excelente nivel. Es así que
algunos expertos reconocen, en determinadas grabaciones, el violín de Elvino
Vardaro, por ejemplo.
Otros nombres importantes que pasaron por la orquesta
fueron: los bandoneones de Federico Scorticati, Carlos Marcucci y Pedro
Laurenz; Orlando Carabelli, hermano del director y Nerón Ferrazzano en
contrabajo; en violines, Antonio Buglione, Eduardo Armani y Eugenio Nobile.
También desfilaron por la orquesta: Cayetano Puglisi, Alfredo De Franco y
Aníbal Troilo, en algunas oportunidades.
Mario Maurano
Con el tiempo, y por razones comerciales, el sello consideró
que no bastaba con una única orquesta. Por tal motivo fueron apareciendo la
"Orquesta Victor Popular", la "Orquesta Típica Los Provincianos"
dirigida por Ciriaco Ortiz, la "Orquesta Radio Victor Argentina"
dirigida por Mario Maurano, la "Orquesta Argentina Victor", la
"Orquesta Victor Internacional", el "Cuarteto Victor"
(integrado por Cayetano Puglisi, Antonio Rossi, Ciriaco Ortiz y Francisco
Pracánico) y el excelente "Trío Victor", conformado por el violinista
Elvino Vardaro y los guitarrista Oscar Alemán y Gastón Bueno Lobo.
La ya mencionada calidad de los músicos, convirtió a la
Orquesta Típica Victor en una de las manifestaciones musicales más ricas de su
tiempo, que perdurará en el mismo nivel hasta bien entrados los años treinta. Y
esto es importante destacarlo, porque otras importantes orquestas, como el caso
de Julio De Caro, habían perdido el rumbo.
Luego sí, a causa de un repertorio que trató de adecuarse a
las necesidades comerciales del momento, bajó la calidad del mismo, pero no de
su sonido ni de los artistas que la integraban. Tampoco la de sus vocalistas,
que seguían siendo de primerísimo nivel.
Federico Scorticati
En 1936 la dirección de la orquesta pasa a manos del
bandoneonista Federico Scorticati, y sus primeros registros fueron los tangos
"Cansancio" (de Federico Scorticatti y Manuel Meaños) y
"Amargura" (de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera), cantados por Héctor Palacios.
En 1943 la orquesta pasa a ser dirigida por el pianista
Mario Maurano, grabando los tangos "Nene caprichoso" y
"Tranquilo viejo, tranquilo" (ambos de Francisco Canaro e Ivo Pelay),
con la voz de Ortega del Cerro, el 2 de septiembre.
Las últimas grabaciones con la denominación "Orquesta
Típica Victor" fueron realizadas el 9 de mayo de 1944, y fueron, los
valses "Uno que ha sido marino" (de Ulloa Díaz) y el popular
"Sobre las olas" (de Juventino Rosas), ambos cantados por el dúo
Jaime Moreno y Lito Bayardo.
Según la discografía de Nicolás Lefcovich, las grabaciones
fueron 444, pero a esta cifra habría que agregar muchos registros que eran
acoplados de discos que en su otra cara tenían versiones de variados
intérpretes.
Si bien se trató de una orquesta fundamentalmente tanguera,
también grabó otros ritmos, más de cuarenta rancheras y otros tantos valses,
alrededor de quince foxtrots y muy pocas milongas. Además polcas, corridos,
pasodobles, etc.
En cuanto a los vocalistas, aparecen recién tres años
después de su fundación, después de más de cien temas instrumentales. Y el
primero fue un violinista, Antonio Buglione (que totalizó cuatro grabaciones),
con el tango "Piba", el 8 de octubre de 1928.
A éste los siguió Roberto Díaz (27 grabaciones), Carlos
Lafuente (37, siendo el que más grabó), Alberto Gómez (25), Ernesto Famá (17),
Luis Díaz (14), Teófilo Ibáñez (9), Ortega del Cerro (7), Juan Carlos Delson
(7), Mario Corrales -luego Mario Pomar- (6) y Charlo (4).
También desfilaron por la orquesta los vocalistas: Alberto
Carol, Jaime Moreno, Lito Bayardo, Lita Morales, Eugenio Viñas, Ángel Vargas,
José Bohr, Osvaldo Moreno, Vicente Crisera, Dorita Davis, Oscar Ugarte,
Fernando Díaz, Héctor Palacios, Mariano Balcarce, El Príncipe Azul, Francisco
Fiorentino, Armando Barbé (también con el nombre de Armando Sentous), Samuel
Aguayo, Hugo Gutiérrez, Jimmy People, Deo Costa, Alberto Barros, Raúl Lavalle,
Augusto "Tito" Vila y Gino Forsini.
Cuando en 1944 el sello decide poner fin a su trayectoria,
el tango tenía tal éxito que podríamos decir que se formaba una orquesta todos
los días. De alguna manera, con las grandes orquestas del cuarenta: Troilo,
D'Arienzo, Di Sarli, D'Agostino, Tanturi, Fresedo, Laurenz, entre otras, la
necesidad de la orquesta propia había cumplido su ciclo.