Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
Un día como hoy... 6 de junio... pero de 1893... nacía
PILAR ARCOS.
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Semblanza de GUADALUPE ABALLE
publicada en la página webb TODOTANGO
CANCIONISTA 6 de junio de 1893 - 10 de enero de 1989 Nombre real: Pilar Pubillones
Se dijo que tenía linda voz, estampa, simpatía y donaire.
Fue una cupletista que, como otras, incluyó tangos en su repertorio.
Pilar había nacido en La Habana, Cuba, y era hija de uno de
los dueños del entonces popular circo Pubillones, conocido en todo el país.
Proveniente de una familia vinculada con lo artístico, Pilar
tuvo una buena formación, estudió música en el Conservatorio de Madrid,
graduándose en solfeo a los quince años de edad. No mucho después, falleció el
padre y la familia se radicó en Nueva York.
En 1917, contrajo matrimonio con Guillermo Arcos, de quien
Pilar tomó su apellido, un profesor de guitarra y también actor -si se le
presentaba la oportunidad-, que habría participado en la película "Cuesta
Abajo" con Carlos Gardel.
En 1919, debutó como cantante de género español. Inició así
una carrera exitosa dejando muchas grabaciones para los sellos Columbia y
Victor. Realizó giras por Cuba, Puerto Rico y México, cantó a dúo con artistas
como Rodolfo Hoyos, José Moriche, Julita Comín, Carlos Mejía o Juan Mario
Oliver. Su paso por los escenarios y radios es recordado con cariño.
Afortunadamente, esta intérprete dejó una interesante
cantidad de grabaciones con diverso repertorio; dejó registros de cuplés,
fragmentos de zarzuelas, foxtrots, canciones, valses y tangos. Como ejemplos
podemos mencionar el cuplé "La cocaína" (1927), los tangos
"Mama, yo quiero un novio" y "Mamita", que grabó en Estados
Unidos con la orquesta de Fresedo (1930), "Sendero de amor", canción
de "Espinos de los Monteros" (el acople del disco Regal tiene un tema
de Conchita Piquer), el foxtrot "El claxon", de Ricardo García de
Arellano.
Fue tía de la actriz Luana Alcañiz, hija de su hermana
Marina Pubillones. En unas declaraciones que hizo Luana, para la revista
española Cinegramas, al periodista Florentino Hernández Girbal, en 1933, dio
cuenta del mundo artístico que rodeó siempre a la familia: «Como puede ver,
pertenezco a una familia de artistas; ahí tiene a mis padres haciendo cine; mi
tía Pilar Arcos, con gran éxito en América como cantante; su marido Guillermo
que toca la guitarra y también ha querido actuar ante la cámara, pero un
papelito que interpretó para la Fox se lo han cortado en el montaje definitivo.
Y primero, antes que nosotros, estuvo mi abuelo Santiago, que fue con su
hermano el fundador del Circo Pubillones de Cuba, famoso en todos los países de
Hispanoamérica. Por lo dicho, desde muy niña me vi rodeada de un ambiente
artístico, hacia el que me sentí inclinada».
Pilar visitó España en el año 1935, con ánimo de desarrollar
aún más su carrera, pero al iniciarse la Guerra Civil regresó a los Estados
Unidos donde intentó suerte en el cine, aunque sin grandes resultados,
solamente participó en papeles secundarios de películas hispanas. Falleció
nonagenaria en la ciudad de Los Angeles.
Un día como hoy... 26 de abril... pero de 1923... nacía ALBERTO MARINO. ...............................
Semblanza de RICARDO GARCIA BLAYA publicada en la página webb TODOTANGO
CANTOR
26 de abril de 1923 – 21 de junio de 1989 Nombre real: Vicente Marinaro Apodo: La voz de oro del tango Como decía un amigo mío «Alberto Marino es un lujo para el
tango». Esta exageración obedecía, seguramente, a su registro de tenor y a la
influencia de la escuela italiana de canto que si bien la tuvieron varios
vocalistas del tango, en el caso del Tano Marino generaba la sensación que le
sobraba voz para el desafío que le presentaban las letras.
Pasaba de un potente agudo a un profundo bajo con la
facilidad de los elegidos, poseía un vibrato inconfundible pero del cual no
abusaba.
Sus detractores, no obstante reconocer su capacidad, le
enrostran que era frío y carente de media voz.
Lo cierto es que el gran director Alfredo Gobbi lo bautizó
como "La voz de oro del tango".
Debutó como cantor de orquesta en 1939 cantando en la de
Emilio Balcarce utilizando el seudónimo Alberto Demari. Cuando Emilio Orlando
toma la dirección de esa orquesta el cantor cambió su nombre artístico y toma
el que finalmente quedará para toda su carrera: Alberto Marino.
El bandoneonista Aníbal Troilo lo escucha cantar y le hace
una oferta para ingresar en su agrupación. Marino ya tenía un arreglo para ir a
la orquesta de Rodolfo Biagi, pero acepta el ofrecimiento de Troilo junto a
quien se desempeñó desde 1943 hasta 1947.
Para muchos fue la mejor época del cantor, sus versiones de
los tangos "Tres amigos", "Fuimos" y "Tal vez será su
voz" son verdaderas joyas, entre muchas otras, de su aporte a la historia
del tango.
Luego de esa etapa exitosa decidió comenzar su carrera como
solista. Su primera orquesta la dirigió el violinista Emilio Balcarce, el mismo
con quien había empezado en 1939. Más adelante pasa a hacerse cargo de su
orquesta el bandoneonista Enrique Alessio y un tiempo después el músico
uruguayo Héctor María Artola.
En este período se destacan sus grabaciones de los tangos
"El motivo", "Farolito de papel" (con la letra original, en
lunfardo) y "Venganza" un samba brasileño de Lupicínio Rodrigues
arreglado en tiempo de tango.
Hacia fines de 1949 cambia el acompañamiento por el conjunto
de guitarras de Roberto Grela, grabando para el sello Odeon. El cantor y el
guitarrista volverán a encontrarse hacia 1959, dejando registros de esta nueva
unión.
En la década del cincuenta continuará su intensa actividad
junto a numerosas orquestas como las de: Hugo Baralis, Osvaldo Manzi, Alfredo
De Franco.
También en esa década realiza numerosas giras por toda
Latinoamérica y Estados Unidos con las agrupaciones de Edelmiro D'Amario y
César Zagnoli, entre otras.
En los años sesenta es acompañado por el conjunto de
guitarras de José Canet y graba 12 registros. Como curiosidad podemos mencionar
la versión de la zamba "La López Pereyra" en tiempo de tango.
A fines de la década del sesenta y durante la década del
setenta siguió actuando ininterrumpidamente junto a orquestas de gran nivel
como las de Miguel Caló, Armando Pontier, Carlos García, Osvaldo Requena,
Alberto Di Paulo, dejando en la mayoría de los casos registros grabados.
Ya no tenía el registro de tenor, pero igual siguió
brillando como un eximio barítono.
Fue admirador de Gardel y de Charlo, pero cuando uno le
preguntaba sobre quien influyó en su decir y su fraseo, indefectiblemente
contestaba: Antonio Rodríguez Lesende. Cantor poco conocido, cuyas grabaciones
son muy difíciles de encontrar y que suman al rededor de dieciséis registros.
Llegó al disco con los acompañamientos de orquestas de la importancia de
Antonio Bonavena, Ricardo Luis Brignolo, Típica Brunswick, Carlos Di Sarli y
Edgardo Donato.
Alberto Marino se fue de repente, todavía con la garganta
entera, dejando un recuerdo imborrable en todos los que admiramos el brillo y
la sonoridad de su voz de oro.
Música: Cátulo Castillo Letra: José González Castillo
Al paso tardo de un pobre viejo puebla de notas el arrabal, con un concierto de vidrios rotos, el organito crepuscular. Dándole vueltas a la manija un hombre rengo marcha detrás mientras la dura pata de palo marca del tango el compás.
En las notas de esa musiquita
hay no sé qué de vaga sensación que el barrio parece impregnarse todo de emoción. Y es porque son tantos los recuerdos que a su paso despertando va que llena las almas con un gran deseo de llorar.
Y al triste son
de esa su canción sigue el organito lerdo como sembrando a su paso más pesar en el recuerdo, más calor en el ocaso. Y allá se va de su tango al son como buscando la noche que apagará su canción.
Cuentan las viejas que todo saben
y que el pianito junta a charlar que aquel viejito tuvo una hija que era la gloria del arrabal. Cuentan que el rengo era su novio y que en el corte no tavo igual... Supo con ella, y en las milongas, con aquel tango reinar.
Pero vino un día un forastero,
bailarín, buen mozo y peleador que en una milonga compañera y pierna le quitó. Desde entonces es que padre y novio van buscando por el arrabal la ingrata muchacha al compás de aquel tango fatal.
Un día como hoy... 12 de enero... pero de 1912... nacía FLORINDO SASSONE. ........................................
Semblanza de JORGE PALACIO (FARUK)
publicada en la página webb TODOTANGO
VIOLINISTA, DIRECTOR, COMPOSITOR 12 de enero de 1912 - 31 de enero de 1982 Nombre completo: Pedro Florindo Sassone
Fue Florindo para su vida artística, ya que, para los que
fuimos sus amigos, se llamó Pedro, que era su primer nombre de pila.
Siendo su orquesta, a partir de mil novecientos treinta y
tantos, una agrupación excelentemente ajustada y de rico repertorio, no fue lo
que se dice un "boom". Claro; era el tiempo en que se disputaban la
supremacía Francisco Canaro, Francisco Lomuto, Roberto Firpo, Julio De Caro,
Edgardo Donato, Roberto Zerrillo y Juan D'Arienzo que surgía con su ritmo
nervioso.
Sassone estaba en el nivel de las orquestas de barrio como
Rafael Santacápita, Mario Azzerboni, Miguel Padula, Alberto Las Heras, José
Otero, Oscar Lavalle y tantas más que quedaron en el camino. Pero él persistió
sin aflojar hasta que, por mérito propio, se encontró frente a su orquesta en
uno de los estudios que Radio Belgrano tenía en la avenida Belgrano y Entre
Ríos
Poco a poco fue moldeando un estilo propio, mezcla rara de
Osvaldo Fresedo y Carlos Di Sarli, aunque llegó a no tener nada de ninguno de
los dos y todo de Florindo Sassone. Es notable como en un artista pueden
influir otros artistas y llegar a tener una absoluta personalidad.
La orquesta de Florindo Sassone
Hay que escuchar atentamente una grabación instrumental para
advertir dónde están escondidos Fresedo y Di Sarli. Como estar, están, pero al
estilo Sassone. Dueño, además, de un buen gusto fuera de lo común.
Cultiva una forma auténtica de tango, con firme
preponderancia de la pureza y lozanía de la línea melódica, enmarcada en los
atractivos de un lúcido juego de recursos sonoros, siempre agradables y de muy
cuidadosa factura. Se advierten con frecuencia algunos agregados de matices
decorativos, modernamente intercalados, un tanto ajenos a la ortodoxa
estructura tradicional de las orquestas típicas.
Era poco afecto al lucimiento de los ejecutantes solistas,
poniendo el acento en la nutrida gama de efectos y matices a cargo de los
distintos sectores instrumentales del conjunto.
Nació en el barrio de Liniers, extremo oeste de la ciudad de
Buenos Aires, donde hizo sus primeros estudios musicales y se recibe de
profesor de violín.
En 1930 debutó profesionalmente en un conjunto que dirigía
Antonio Polito que actuaba en Radio Belgrano. Al año siguiente pega el gran
salto y pasa a ser violinista en la orquesta de Roberto Firpo. Pero es con
Osvaldo Fresedo que Sassone abreva su manera de sentir el tango, que lo marcará
para siempre.
En 1935, ya desvinculado del "Pibe de la
Paternal", Florindo forma su primer orquesta, debuta el 1 de enero de 1936
en Radio Belgrano y actúa en el café Nacional y el cabaret Marabú, con la voz
de Alberto Amor. Tiempo más tarde pasa a Radio El Mundo donde hace un programa,
todos los mediodías, con una gran orquesta que tenía percusión, arpa y otros
exóticos instrumentos.
En 1940 abandona la radio y la música para dedicarse a
negocios particulares hasta el año 1946 que regresa y arma una modesta
formación, con músicos noveles, para actuar en cafés y escenarios barriales.
En 1947 reformula su orquesta, retorna a la radio con mucho
éxito y comienza a competir con los grandes directores. Vuelve a los más importantes
escenarios porteños y a los bailes.
Pero en realidad, más allá de sus reconocidas virtudes, la
presencia vocal de Jorge Casal fue fundamental para ese fenómeno. Este
jovencito cantor irrumpió en el mundo artístico de la mano de Sassone, con una
gran repercusión, asombrando a propios y extraños por el brillo de su voz y su
potencia bien administrada. Como si fuera poco, con una pinta impresionante.
Lo mismo que otros maestros, tuvo que agregar otro cantor a
su orquesta, y otra vez no se equivocó, contrató a Roberto Chanel.
Pasaron los años, la televisión ya estaba consolidada y
Florindo fue uno de los primeros directores que se presentó ante las cámaras.
En 1960 llegó a tener un programa, donde era la figura estelar.
En 1962, la orquesta contaba con un equipo de músicos
excepcional: Osvaldo Requena en el piano; en la línea de bandoneones estaban
Pastor Cores, Carlos Pazos, Jesús Méndez y Daniel Lomuto; en los violines,
Roberto Guisado, Claudio González, Carlos Arnaiz, Domingo Mancuso, Juan Scafino
y José Amatriali; con Enrique Marcheto en el contrabajo.
En 1966 viajó al Japón donde se presentó en las más
importantes ciudades por espacio de varios meses. Para esa ocasión llevó como
cantor a Mario Bustos. Seis años más tarde vuelve a ese país, esta vez con otra
voz: Luciano Bianco.
Colombia y Venezuela lo reciben en 1975 y en Caracas, actuó
junto a una delegación artística argentina. En esa oportunidad eran sus
cantores: Oscar Macri y Rodolfo Lemos. Después una gira a Porto Alegre, en
Brasil y a Asunción, capital del Paraguay.
Fueron voces de su orquesta, además de los ya nombrados
-Amor, Casal, Chanel, Bustos, Luciano Bianco, Macri y Lemos- los cantores
Carlos Malbrán, Raúl Lavalle, Rodolfo Galé, Andrés Peyró, Fontán Luna, Ángel
Díaz, Osvaldo Di Santi, Zulema Robles y Gloria Díaz.
Florindo Sassone no tiene una importante obra como
compositor, pero podemos destacar entre sus temas más exitosos: la milonga
"Baldosa floja" con la colaboración de Julio Bocazzi y el tango
"El último escalón", con Javier Mazzea, ambos con la pluma de Dante
Gilardoni. También le pertenecen: los tangos instrumentales: "El
relámpago", "Cancha" y junto a Mazzea, "Rivera Sud",
"Bolívar y Chile", "Tango caprichoso", "Esquina
gardeliana", entre otros.
Un día como hoy... 7 de enero... pero de 1903... nacía
CARLOS DI SARLI.
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Semblanza de RICARDO GARCIA BLAYA publicada en la página webb TODOTANGO PIANISTA, DIRECTOR, COMPOSITOR 7 de enero de 1903 – 12 de enero de 1960 Apodo: El Señor del Tango
Nadie como él supo combinar la cadencia rítmica del tango con
una estructura armónica, en apariencia sencilla, pero llena de matices y
sutilezas.
No estuvo enrolado en ninguna de las dos vertientes de su
época. No fue una orquesta tradicional, al estilo Firpo o Canaro. Tampoco un
seguidor de la renovación decareana.
Di Sarli impuso un sello propio, un perfil musical diferente
que se mantiene inalterable en toda su prolongada trayectoria.
En los comienzos, su sexteto nos revela la influencia de
Osvaldo Fresedo. Y es cierto, opino que no hubiera habido un Di Sarli si no
hubiese existido un Fresedo. Pero, sólo como antecedente necesario de un estilo
que, con el tiempo, se convertiría en un modelo puro, de naturaleza propia y
diferenciada.
Fue un pianista talentoso, quizás uno de los más
importantes, que dirigió su orquesta desde el instrumento, con el que dominaba
la sincronía y la ejecución del conjunto.
En su esquema orquestal no existían los solos de
instrumentos, la fila de bandoneones cantaba por momentos la melodía, pero
tenía un papel esencialmente rítmico y milonguero. Únicamente el violín se
destacaba de un modo extremadamente delicado, en algún solo breve o en un
contracanto.
El piano mandaba de una forma sugerente, con un bordoneo que
se hizo marca registrada del maestro, encadenando los compases de la obra y
acentuando un ritmo delicado y elegante, especial para la danza.
"Milonguero viejo", el tango que dedicara a
Fresedo, su referente y admirado amigo, es curiosamente el lapsus paradójico
que retrata su propio modelo musical.
Siendo un niño comenzó a estudiar el piano, orientado a la
música clásica. Pero a la edad de 13 años y, para disgusto de su profesor y su
padre, emprendió una gira con una compañía de zarzuelas que recorrió varias
provincias argentinas, tocando música popular y tangos.
Poco tiempo después debutó como solista en un biógrafo
(cine) y en una confitería de la ciudad de Santa Rosa, provincia de La Pampa,
ambos de propiedad de un amigo de la familia, Mario Manara un italiano como su
padre.
En 1919 arma su primer orquesta para tocar en una confitería
de su ciudad natal, Bahía Blanca, principio de su dilatada carrera artística.
En 1923 llega con su hermano Roque a la ciudad de Buenos
Aires, allí se vincula con el músico Alberico Spatola, director de la banda de
la policía de Buenos Aires y pariente de los Di Sarli, quien lo contacta con el
bandoneonista Anselmo Aieta para integrar su conjunto.
Luego pasa a las filas de una formación muy popular que
comandaba el violinista Juan Pedro Castillo, "el rey del pizzicato".
Integró también el trío de Alejandro Scarpino, el consagrado
autor del tango "Canaro en París", y acompañó en las grabaciones para
el sello Electra a la actriz y cantante Olinda Bozán, prima hermana de Sofía.
Después debuta con un sexteto en el cabaret
"Chantecler", pero duró poco tiempo a raíz de una pelea con el
propietario. Eran épocas duras, había mucha competencia y era muy difícil
conseguir trabajo.
A través del violinista José Pécora se vincula con Osvaldo
Fresedo y actúa en su orquesta inaugurando el teatro Fénix del barrio de
Flores.
A fines de 1927 forma su primer sexteto con José Pécora y
David Abramsky, en los violines; César Ginzo y Tito Landó, en bandoneones y el
contrabajo de Adolfo Kraus. Actuó en diferentes confiterías y al año siguiente
firma su primer contrato con RCA-Victor, donde inicia su labor el 26 de
noviembre de 1928.
En algunas de sus grabaciones contó con las voces de
Santiago Devin, Ernesto Famá y Fernando Díaz, tres excelentes intérpretes a los
cuales también acompañó en sus actuaciones radiales.
En esta etapa Di Sarli registró 48 temas, partiendo con los
tangos "T.B.C." (de Edgardo Donato) y "La guitarrita" (de
Eduardo Arolas), para finalizar el 14 de agosto de 1931 con "Una noche de
garufa" (de Arolas) y "Maldita" (de Antonio Rodio y Celedonio
Flores) con la voz de Ernesto Famá.
Orquesta Carlos Di Sarli
En 1932 se incorpora a la orquesta Antonio Rodríguez Lesende
quien fuera su primer cantor estable.
Pocos años después y por motivos no fehacientemente
conocidos, se aleja de su orquesta y parte rumbo a Rosario, provincia de Santa
Fe donde participa de un pequeño conjunto con el bandoneonista Juan Cambareri.
Mientras tanto el sexteto continuó actuando sin Di Sarli pero manteniendo su
nombre. Luego a raíz de las actuaciones en la confitería "Novelty" pasaría
a llamarse Orquesta Novel. En 1935 es solicitado por sus ex compañeros para
integrarse a esta formación, pero solamente para reemplazar al pianista Ricardo
Canataro que estaba enfermo.
Recién a fines de 1938 comienza a organizar nuevamente su
orquesta que debutará en Radio El Mundo en enero de 1939, conformada de la
siguiente manera: piano y dirección Carlos Di Sarli; los violines de Roberto
Guisado, Ángel Goicoechea y Adolfo Pérez; en bandoneones Roberto Gyanitelli,
Domingo Sánchez y Roberto Mititieri; y Domingo Capurro en el contrabajo; el
cantor era Ignacio Murillo, luego reemplazado por Roberto Rufino.
E1 11 de diciembre de 1939 vuelve a los estudios de
grabación en el sello Victor, con los tangos "Corazón" (de su
autoría, con letra de Héctor Marcó), cantado por Roberto Rufino y
"Retirao" (de Carlos Posadas).
Es su etapa de gloria, el rubro Di Sarli-Rufino constituye
una página de oro de nuestro tango. Su registro de "Tristeza marina"
(de José Dames y Horacio Sanguinetti) es formidable. Luego se incorporarán
sucesivamente los cantores Carlos Acuña, por muy breve tiempo, Alberto Podestá,
Jorge Durán y Oscar Serpa.
El éxito de Di Sarli es apoteótico y genera una adhesión
popular que no lo abandonara hasta su muerte. Pese a ser un músico fogueado en
la década anterior, los años cuarenta lo encuentran en la plenitud de su arte
como director y compositor.
A partir de 1949 Di Sarli se retira nuevamente por razones
comerciales, para volver recién en 1951.
Graba para el sello Music Hall desde noviembre de 1951 hasta
abril de 1953 dejando registrados 84 temas y contando con las voces de Oscar
Serpa y Mario Pomar.
En junio de 1954 retorna al sello Victor, hasta 1958 siendo
sus vocalistas Mario Pomar, Oscar Serpa, Argentino Ledesma, Rodolfo Galé,
Roberto Florio y el regreso de Jorge Durán.
Sus últimos registros discográficos, 14 en total, fueron
para el sello Philips en el año 1958 y sus cantores fueron Horacio Casares y
Jorge Durán.
El primer tango que compuso fue "Meditación" allá
por 1919, pero nunca lo grabó. Del resto de su obra se destacan sin duda,
"Milonguero viejo", "Bahía Blanca", "Nido gaucho"
(con letra de Héctor Marcó), "Verdemar" (con letra de José María
Contursi) y "Otra vez carnaval" (con letra de Francisco García
Jiménez), verdaderas joyas del género.
El Señor del Tango fue absolutamente respetuoso de la
melodía y el espíritu de los compositores de su repertorio, adornando de
matices y sutiles detalles la instrumentación orquestal, apartándose de la
falsa contradicción que existía entre el tango evocativo tradicional y la
corriente vanguardista.
Carlos Di Sarli fue la pieza final del rompecabezas del
tango del '40, que no hizo concesiones a las estridencias, ni a las extravagancias
rítmicas y que, sin embargo representó con extrema delicadeza, el paradigma
interpretativo del tango milonguero.