Mostrando entradas con la etiqueta SENTIMIENTO GAUCHO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SENTIMIENTO GAUCHO. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de junio de 2013

RAFAEL CANARO, SENTIMIENTO GAUCHO

SENTIMIENTO GAUCHO 
Tango 1924)

Música:  Rafael Canaro / Francisco Canaro
Letra: Juan Andrés Caruso


En un viejo almacén del Paseo Colón
donde van los que tienen perdida la fe,
todo sucio, harapiento, una tarde encontré
a un borracho sentado en oscuro rincón.
Al mirarle sentí una profunda emoción
porque en su alma un dolor secreto adiviné
y, sentándome cerca, a su lado, le hablé,
y él, entonces, me hizo esta cruel confesión.
Ponga, amigo, atención.

Sabe que es condición de varón el sufrir...
La mujer que yo quería con todo mi corazón
se me ha ido con un hombre que la supo seducir
y, aunque al irse mi alegría tras de ella se llevó,
no quisiera verla nunca... Que en la vida sea feliz
con el hombre que la tiene pa' su bien... o qué sé yo.
Porque todo aquel amor que por ella yo sentí
lo cortó de un solo tajo con el filo'e su traición...

Pero inútil... No puedo, aunque quiera, olvidar
el recuerdo de la que fue mi único amor.
Para ella ha de ser como el trébol de olor
que perfuma al que la vida le va a arrancar.
Y, si acaso algún día quisiera volver
a mi lado otra vez, yo la he de perdonar.
Si por celos a un hombre se puede matar
se perdona cuando habla muy fuerte el querer
a cualquiera mujer.



              FRANCISCO CANARO CON ALBERTO ARENAS
                FLORINDO SASSONE CON ROBERTO CHANEL                    
                       IGNACIO CORSINI CON GUITARRAS                         
                                                        

Nota:
En este blog, EL BOLICHO, se puede escuchar este tema:

* por CARLOS GARDEL, el día 20 de septiembre de 2013.
* por la querida NELLY OMAR, el 16 de enero de 2012.
* por VIRGINIA LUQUE, el 4 de octubre de 2012.
* por JUAN D'ARIENZO cantando OSVALDO RAMOS, el 14 de diciembre de 2012.

y hoy.... estas tres versiones.
 

miércoles, 16 de enero de 2013

NELLY OMAR, SENTIMIENTO GAUCHO

Es una enorme artista....!!!! nuestra querida NELLY OMAR..!!!!!
.............................

SENTIMIENTO GAUCHO 
Tango 1924)

Música:  Rafael Canaro / Francisco Canaro
Letra: Juan Andrés Caruso


En un viejo almacén del Paseo Colón
donde van los que tienen perdida la fe,
todo sucio, harapiento, una tarde encontré
a un borracho sentado en oscuro rincón.
Al mirarle sentí una profunda emoción
porque en su alma un dolor secreto adiviné
y, sentándome cerca, a su lado, le hablé,
y él, entonces, me hizo esta cruel confesión.
Ponga, amigo, atención.

Sabe que es condición de varón el sufrir...
La mujer que yo quería con todo mi corazón
se me ha ido con un hombre que la supo seducir
y, aunque al irse mi alegría tras de ella se llevó,
no quisiera verla nunca... Que en la vida sea feliz
con el hombre que la tiene pa' su bien... o qué sé yo.
Porque todo aquel amor que por ella yo sentí
lo cortó de un solo tajo con el filo'e su traición...

Pero inútil... No puedo, aunque quiera, olvidar
el recuerdo de la que fue mi único amor.
Para ella ha de ser como el trébol de olor
que perfuma al que la vida le va a arrancar.
Y, si acaso algún día quisiera volver
a mi lado otra vez, yo la he de perdonar.
Si por celos a un hombre se puede matar
se perdona cuando habla muy fuerte el querer
a cualquiera mujer.
 


                                                                                    

                                                                                             

sábado, 12 de enero de 2013

-FLORINDO SASSONE, MÚSICO

Un día como hoy... 12 de enero... pero de 1912... nacía
FLORINDO SASSONE.
........................................

Semblanza de JORGE PALACIO (FARUK)
publicada en la página webb TODOTANGO

VIOLINISTA, DIRECTOR, COMPOSITOR  
12 de enero de 1912 - 31 de enero de 1982
Nombre completo: Pedro Florindo Sassone

Fue Florindo para su vida artística, ya que, para los que fuimos sus amigos, se llamó Pedro, que era su primer nombre de pila.

Siendo su orquesta, a partir de mil novecientos treinta y tantos, una agrupación excelentemente ajustada y de rico repertorio, no fue lo que se dice un "boom". Claro; era el tiempo en que se disputaban la supremacía Francisco Canaro, Francisco Lomuto, Roberto Firpo, Julio De Caro, Edgardo Donato, Roberto Zerrillo y Juan D'Arienzo que surgía con su ritmo nervioso.

Sassone estaba en el nivel de las orquestas de barrio como Rafael Santacápita, Mario Azzerboni, Miguel Padula, Alberto Las Heras, José Otero, Oscar Lavalle y tantas más que quedaron en el camino. Pero él persistió sin aflojar hasta que, por mérito propio, se encontró frente a su orquesta en uno de los estudios que Radio Belgrano tenía en la avenida Belgrano y Entre Ríos

Poco a poco fue moldeando un estilo propio, mezcla rara de Osvaldo Fresedo y Carlos Di Sarli, aunque llegó a no tener nada de ninguno de los dos y todo de Florindo Sassone. Es notable como en un artista pueden influir otros artistas y llegar a tener una absoluta personalidad.
 
La orquesta de Florindo Sassone

Hay que escuchar atentamente una grabación instrumental para advertir dónde están escondidos Fresedo y Di Sarli. Como estar, están, pero al estilo Sassone. Dueño, además, de un buen gusto fuera de lo común.

Cultiva una forma auténtica de tango, con firme preponderancia de la pureza y lozanía de la línea melódica, enmarcada en los atractivos de un lúcido juego de recursos sonoros, siempre agradables y de muy cuidadosa factura. Se advierten con frecuencia algunos agregados de matices decorativos, modernamente intercalados, un tanto ajenos a la ortodoxa estructura tradicional de las orquestas típicas.

Era poco afecto al lucimiento de los ejecutantes solistas, poniendo el acento en la nutrida gama de efectos y matices a cargo de los distintos sectores instrumentales del conjunto.

Nació en el barrio de Liniers, extremo oeste de la ciudad de Buenos Aires, donde hizo sus primeros estudios musicales y se recibe de profesor de violín.

En 1930 debutó profesionalmente en un conjunto que dirigía Antonio Polito que actuaba en Radio Belgrano. Al año siguiente pega el gran salto y pasa a ser violinista en la orquesta de Roberto Firpo. Pero es con Osvaldo Fresedo que Sassone abreva su manera de sentir el tango, que lo marcará para siempre.

En 1935, ya desvinculado del "Pibe de la Paternal", Florindo forma su primer orquesta, debuta el 1 de enero de 1936 en Radio Belgrano y actúa en el café Nacional y el cabaret Marabú, con la voz de Alberto Amor. Tiempo más tarde pasa a Radio El Mundo donde hace un programa, todos los mediodías, con una gran orquesta que tenía percusión, arpa y otros exóticos instrumentos.

En 1940 abandona la radio y la música para dedicarse a negocios particulares hasta el año 1946 que regresa y arma una modesta formación, con músicos noveles, para actuar en cafés y escenarios barriales.

En 1947 reformula su orquesta, retorna a la radio con mucho éxito y comienza a competir con los grandes directores. Vuelve a los más importantes escenarios porteños y a los bailes.

Pero en realidad, más allá de sus reconocidas virtudes, la presencia vocal de Jorge Casal fue fundamental para ese fenómeno. Este jovencito cantor irrumpió en el mundo artístico de la mano de Sassone, con una gran repercusión, asombrando a propios y extraños por el brillo de su voz y su potencia bien administrada. Como si fuera poco, con una pinta impresionante.

Lo mismo que otros maestros, tuvo que agregar otro cantor a su orquesta, y otra vez no se equivocó, contrató a Roberto Chanel.

Pasaron los años, la televisión ya estaba consolidada y Florindo fue uno de los primeros directores que se presentó ante las cámaras. En 1960 llegó a tener un programa, donde era la figura estelar.

En 1962, la orquesta contaba con un equipo de músicos excepcional: Osvaldo Requena en el piano; en la línea de bandoneones estaban Pastor Cores, Carlos Pazos, Jesús Méndez y Daniel Lomuto; en los violines, Roberto Guisado, Claudio González, Carlos Arnaiz, Domingo Mancuso, Juan Scafino y José Amatriali; con Enrique Marcheto en el contrabajo.

En 1966 viajó al Japón donde se presentó en las más importantes ciudades por espacio de varios meses. Para esa ocasión llevó como cantor a Mario Bustos. Seis años más tarde vuelve a ese país, esta vez con otra voz: Luciano Bianco.

Colombia y Venezuela lo reciben en 1975 y en Caracas, actuó junto a una delegación artística argentina. En esa oportunidad eran sus cantores: Oscar Macri y Rodolfo Lemos. Después una gira a Porto Alegre, en Brasil y a Asunción, capital del Paraguay.

Fueron voces de su orquesta, además de los ya nombrados -Amor, Casal, Chanel, Bustos, Luciano Bianco, Macri y Lemos- los cantores Carlos Malbrán, Raúl Lavalle, Rodolfo Galé, Andrés Peyró, Fontán Luna, Ángel Díaz, Osvaldo Di Santi, Zulema Robles y Gloria Díaz.

Florindo Sassone no tiene una importante obra como compositor, pero podemos destacar entre sus temas más exitosos: la milonga "Baldosa floja" con la colaboración de Julio Bocazzi y el tango "El último escalón", con Javier Mazzea, ambos con la pluma de Dante Gilardoni. También le pertenecen: los tangos instrumentales: "El relámpago", "Cancha" y junto a Mazzea, "Rivera Sud", "Bolívar y Chile", "Tango caprichoso", "Esquina gardeliana", entre otros.

fuente: TODOTANGO.
......................................


LA CUMPARSITA
EL AMANECER                      
ORGANITO DE LA TARDE
 
TANGO DE LAS ROSAS
 
SENTIMIENTO GAUCHO  
UNA NOCHE DE GARUFA 
       

viernes, 14 de diciembre de 2012

JUAN D'ARIENZO, DIRECTOR DE ORQUESTA 14-12

Un día como hoy... 14 de diciembre... pero de 1900... nacía 
JUAN D’ARIENZO.
.................................. 

Semblanza escrita por JOSE GOBELLO
publicada en TODOTANGO. 

Originalmente publicado en "Tango y Lunfardo" Nº 132, Año XIV, Chivilcoy, 16 de setiembre de 1997. Director: Gaspar J. Astarita.

Juan D'Arienzo
DIRECTOR Y VIOLINISTA.
14 de diciembre de 1900 – 14 de enero de 1976

En 1936 irrumpe victorioso Juan D’Arienzo en el disputado territorio de la popularidad. Acababa de cumplir 35 años, uno menos que Julio De Caro -estilísticamente ubicado en el otro extremo del espectro musical del tango- era estrella desde 1924 y D’Arienzo comenzó a serlo cuando Pablo Osvaldo Valle lo llevó a la flamante radio El Mundo. 
Lo cual no quiere decir, de ninguna manera, que D’Arienzo fuera un tanguista tardío. Como casi todos los musicantes de aquellos tiempos se inició en el tango de chiquilín. Con Ángel D’Agostino al piano, el bandoneonista Ernesto Bianchi -por apodo, Lechuguita- y Ennio Bolognini -hermano de Remo y de Astor- tocó, de muy chico, en teatritos de tres al cuatro. Su primera actuación memorable, que el mismo no memora bien, data de 1919. El 25 de junio de aquel año, la compañía Arata-Simari-Franco estrenó, en el teatro Nacional, la pieza cómica de Alberto Novión "El cabaret Montmartre". 

D’Arienzo Había nacido el 14 de diciembre de 1900 en el barrio porteño de Balvanera. Moriría el 14 de enero de 1976, en un reportaje del año 1949 El tango es para las orquestas, reportaje a Juan D'Arienzo, por Andrés Muñoz, en Aquí Está, Buenos Aires, 5 de mayo de 1949. Donde Muñoz puso El Morocho, debe leerse El Mocho., dijo que el tocó en aquel estreno: "Con D’Agostino y yo en el violín tomamos parte en el estreno del sainete de Alberto Novión "El cabaret Montmartre"/.../. En la obra aparecía una pequeña orquesta típica, dirigida por nosotros, y que acompañaba a Los Undar’s, famosa pareja de baile integrada por la Portuguesa y El Morocho, dos ases del tango canyengue". 
El doctor Luis Adolfo Sierra ha establecido, empero, que en el estreno de aquella pieza tocó la orquesta de Roberto Firpo. Cuando ésta (Firpo, al piano; Cayetano Puglisi, al violín; Pedro Maffia y Juan Bautista Deambroggio, a los bandoneones, y Alejandro Michetti, a la bateria) se alejó el 1º de setiembre de aquel año, fue reemplazada por la de D’Arienzo-D’Agostino Carta del doctor Luis Adolfo Sierra al autor..
 
De allí en más, D’Arienzo continuó vinculado al teatro. Acompañó, siempre con D’Agostino al piano, a Evita Franco, que tenía su edad y cantaba bellamente tangos como Loca, Entra no más o Pobre milonga; tañó su violín en la jazz de Frederickson y formó luego una orquesta con D’Agostino, en la que este, naturalmente, tocaba el piano; el otro violín lo hacía Mazzeo; en los bandoneones estaban Anselmo Aieta y Ernesto Bianchi, y Juan Puglisi en el contrabajo.

Cuando D’Agostino hizo rancho aparte, lo reemplazó Luis Visca, que por aquellos años componía "Compadrón". Aquel era un sexteto.

Y llegamos a 1935, que es un año clave en la performance de D’Arienzo; que es el año en que realmente aparece el D’Arienzo que todos recordarnos. Eso ocurre cuando se incorpora a su orquesta Rodolfo Biagi, un pianista que había tocado con Pacho, que había acompañado a Gardel en algunas grabaciones, que había tocado también con Juan Guido y con Juan Canaro. 
D’Arienzo actuaba por entonces en el Chantecler. La incorporación de Biagi significó el cambio de compás de la orquesta de D’Arienzo, que pasó del cuatro por ocho al dos por cuatro; mejor dicho, retornó al dos por cuatro, al compás rápido y juguetón de los tangos primitivos.

Cuando Biagi lo abandonó en 1938 para formar su propia orquesta, D’Arienzo ya se había identificado para siempre con el dos por cuatro. Frente al ritmo marcial de Canaro, a la trivialidad un tanto murguística de Francisco Lomuto, a los arrestos sinfonistas de De Caro, D’Arienzo aportaba al tango un aire fresco, juvenil y vivificador. El tango, que había sido un baile alardoso, provocativo, casi gimnástico, se vio un día convertido, al decir de Discépolo, en un pensamiento triste que se puede bailar... Se puede... El baile había pasado a ser subsidiario hoy; sólo que entonces había sido desplazado por la letra y por los cantores y ahora lo es por el arreglo. Y bien: D’Arienzo devolvió el tango a los pies de los bailarines y con ello hizo que el tango volviera a interesar a los jóvenes. El "rey del compás" Este apodo se lo aplicó Príncipe cubano (Angel Sanchez Carreño), animador del cabaret Chantecler. se convirtió en el rey de los bailes, y haciendo bailar a la gente ganó mucho dinero, que es una linda forma de ganarlo.

Los tangófilos menosprecian a D’Arienzo. Lo consideran una suerte de demagogo del tango. Pero D’Arienzo -como ha señalado muy bien José Luis Macaggi- hizo posible ese renacimiento del tango que ha dado en llamarse “la década del cuarenta” una década que es para el tango algo así, mutatis mutandis, lo que el siglo de oro para la literatura española.

Es claro que el tango no comienza en 1940. Tampoco los tanguistas de 1940 son más importantes que los de 1910 o 1920 (como Cervantes no fue más importante que Berceo o que el rey Alfonso). A veces se niega, con criterio entre esteticista y estetizante, a Canaro, a Contursi, a Azucena Maizani, a Luis Roldán, a los pioneros, a los que pusieron, bien o mal, los cimientos sobre los que se ha edificado el complicado edificio del tango. Piazzolla se ha quejado alguna vez de que siempre se toca la música de los muertos... ¡Por Dios! Es como quejarse porque los chicos de las escuelas leen a Miguel Cané y a José Hernández.

Una vez que tuvo éxito con el nuevo compás, que encandiló a los bailarines del Chantecler y que la radio El Mundo difundió en todo el país, D’Arienzo comenzó a teorizar sobre si mismo.

Ignoro si el merito de D’Arienzo consistió inicialmente en sugerir, en proyectar o meramente en dejar hacer. Tampoco vale la pena demorarse en denigrar las concesiones lamentables que el maestro hizo a la chabacanería, en composiciones tan ordinarias como "El tarta" o "El hipo". Mejor olvidar todo eso. En todo caso, esa chabacanería algún paralelismo guardaba con el tono original del tango, con la impronta plebeya que los compadritos pusieron al tango en las academias, en los cafés de camareras, en los bailes del Politeama y del Skating Ring, vale la pena, en cambio, detenerse en las teorizaciones d’arienzanas.

Orquesta Juan D'Arienzo






















Orquesta Juan D'Arienzo

En 1949 decía D’Arienzo: "A mi modo de ver, el tango es, ante todo, ritmo, nervio, fuerza y carácter. El tango antiguo, el de la guardia vieja, tenía todo eso, y debemos procurar que no lo pierda nunca. Por haberlo olvidado, el tango argentino entró en crisis hace algunos años. Modestia aparte, yo hice todo lo posible para hacerlo resurgir. En mi opinión, una buena parte de culpa de la decadencia del tango correspondió a los cantores. Hubo un momento en que una orquesta típica no era más que un simple pretexto para que se luciera un cantor. Los músicos, incluyendo al director, no eran mas que acompañantes de un divo más o menos popular. Para mi, eso no debe ser. El tango también es música, como ya se ha dicho. Yo agregaría que es esencialmente música. En consecuencia, no puede relegarse a la orquesta que lo interpreta a un lugar secundario para colocar en primer plano al cantor. Al contrario, es para las orquestas y no para los cantores. La voz humana no es, no debe ser otra cosa que un instrumento más dentro de la orquesta. Sacrificárselo todo al cantor, al divo, es un error. Yo reaccioné contra ese error que generó la crisis del tango y puse a la orquesta en primer plano y al cantor en su lugar. Además, traté de restituir al tango su acento varonil, que había ido perdiendo a través de los sucesivos avatares. Le imprimí así en mis interpretaciones el ritmo, el nervio, la fuerza y el carácter que le dieron carta de ciudadanía en el mundo musical y que había ido perdiendo por las razones apuntadas. Por suerte, esa crisis fue transitoria, y hoy ha resurgido el tango, nuestro tango, con la vitalidad de sus mejores tiempos.

Mi mayor orgullo es haber contribuido a ese renacimiento de nuestra música popular." Nota citada de la revista Aquí Está.

Esto es lo que decía D’Arienzo, a través de aquel gran periodista, de aquel maestro del reportaje que fue Andrés Muñoz. Y bien: el mismo día que D’Arienzo decía esas cosas, o casi el mismo día, Aníbal Troilo, con Edmundo Rivero, grababa "El último organito". Allí el cantor estaba en primer plano y, sin embargo, eso era tango puro, y en la más exigente antología sonora aquella bellísima versión no debería estar ausente.

Por lo demás, también D’Arienzo puso, a veces, al cantor en primer plano, y aunque lo hizo correr a la velocidad de la orquesta, buscó un éxito adicional y menospreciable en letras tan penosas como las nombradas o como "Chichipía" o "El nene del Abasto".

En 1975, un mes antes de su muerte, D’Arienzo volvió a teorizar: "La base de mi orquesta es el piano. Lo creo irremplazable. Cuando mi pianista, Polito. se enferma, yo lo suplanto con Jorge Dragone. Si llega a pasarle algo a éste no tengo solución. Luego el violín de cuarta cuerda aparece como un elemento vital. Debe sonar a la manera de una viola o de un cello. Yo integro mi conjunto con el piano, el contrabajo, cinco violines, cinco bandoneones y tres cantores. Menos elementos, jamás. He llegado a utilizar en algunas grabaciones hasta diez violines"Reportaje difundido por la agencia Telam y tomado de La Voz del Pueblo, Tres Arroyos, 23 de diciembre de 1975. Puesto que tanta importancia atribuía el maestro al piano, no es superfluo dar aquí la nómina de sus sucesivos pianistas: Alfonso Lacueva, René Cóspito, Vicente Gorrese, Nicolás Vaccaro, Juan Polito, Luis Visca, Carlos Di Sarli, Lidia Fassoli, Cesar Zagnolli, Rodolfo Biaggi, Juan Polito, Fulvio Salamanca, Juan Polito, Normando Lazara (Di Sarli sólo actuó un mes, en el Chantecler, en 1934, en reemplazo de Visca)..

Sin duda, los resultados logrados por la orquesta de D'Arienzo no justificaban tanto derroche instrumental, ni justificaban tener el primer violín a un artista como Cayetano Puglisi. Con igual numero de instrumentos la orquesta de Troilo obtuvo, en 1946, ese prodigio de sonoridad que es la versión de Recuerdos de bohemia. Pero esa es otra cuestión. Lo cierto es que, en 1975, en plena vanguardia, D’Arienzo seguía sosteniendo que "sí los músicos retornaran a la pureza del dos por cuatro, otra vez reverdecería el fervor por nuestra música y, gracias a los modernos medios de difusión, alcanzaríamos prevalencia mundial"Reportaje difundido por la agencia Telam y tomado de La Voz del Pueblo, Tres Arroyos, 23 de diciembre de 1975. Puesto que tanta importancia atribuía el maestro al piano, no es superfluo dar aquí la nómina de sus sucesivos pianistas: Alfonso Lacueva, René Cóspito, Vicente Gorrese, Nicolás Vaccaro, Juan Polito, Luis Visca, Carlos Di Sarli, Lidia Fassoli, Cesar Zagnolli, Rodolfo Biaggi, Juan Polito, Fulvio Salamanca, Juan Polito, Normando Lazara (Di Sarli sólo actuó un mes, en el Chantecler, en 1934, en reemplazo de Visca)..

Volver al dos por cuatro primitivo significa, sin embargo, borrar a Canaro, borrar a Cobián, borrar a De Caro, borrar a todos los tanguistas del Cuarenta. ¿Vale la pena?

D’Arienzo, al fin de su carrera, cultivó el estilo camp; por supuesto, sin saberlo y sin proponérselo. La gente lo veía gesticular frente a los músicos y los cantores; lo veía con simpatía, había algo de nostalgia y algo de burla. Por supuesto, el compás de la orquesta se llevaba tras de si los pies de los bailarines. Y los pies de los bailarines siguen yéndose con el compás cuando suenan los discos de D’Arienzo, y su figura continua suscitando una gran simpatía. Se la merece por lo que hizo por el tango al promediar la década de 1930.


Originalmente publicado en "Tango y Lunfardo" Nº 132, Año XIV, Chivilcoy, 16 de setiembre de 1997. Director: Gaspar J. Astarita.

fuente: TODOTANGO.
........................................

                         LA CUMPARSITA
                                                    
                        LOCA
                                                    
              LA PUÑALADA                       
                                                    
        OSVALDO RAMOS - SENTIMIENTO GAUCHO                              
                                                      
            ARMANDO LABORDE - YUYO BRUJO
              
                   HECTOR MAURE - CLAUDINETTE                         
                                                                                 

jueves, 4 de octubre de 2012

-VIRGINIA LUQUE, VARIOS TEMAS


Seguimos escuchando y homenajeando a VIRGINIA LUQUE,  
en su cumpleaños 85...!!!

GRAN ARTISTA...!!!!!


SENTIMIENTO GAUCHO
REBELDIA
MARTIRIO
LA CUMPARSITA
NOSTALGIAS
CHE BANDONEON


jueves, 20 de septiembre de 2012

-CARLOS CARDEL, SENTIMIENTO GAUCHO

PRIMERO POR UNANIMIDAD:
CARLOS GARDEL..!!!
....................................


SENTIMIENTO GAUCHO 
Tango 1924)

Música:  Rafael Canaro / Francisco Canaro
Letra: Juan Andrés Caruso


En un viejo almacén del Paseo Colón
donde van los que tienen perdida la fe,
todo sucio, harapiento, una tarde encontré
a un borracho sentado en oscuro rincón.
Al mirarle sentí una profunda emoción
porque en su alma un dolor secreto adiviné
y, sentándome cerca, a su lado, le hablé,
y él, entonces, me hizo esta cruel confesión.
Ponga, amigo, atención.

Sabe que es condición de varón el sufrir...
La mujer que yo quería con todo mi corazón
se me ha ido con un hombre que la supo seducir
y, aunque al irse mi alegría tras de ella se llevó,
no quisiera verla nunca... Que en la vida sea feliz
con el hombre que la tiene pa' su bien... o qué sé yo.
Porque todo aquel amor que por ella yo sentí
lo cortó de un solo tajo con el filo'e su traición...

Pero inútil... No puedo, aunque quiera, olvidar
el recuerdo de la que fue mi único amor.
Para ella ha de ser como el trébol de olor
que perfuma al que la vida le va a arrancar.
Y, si acaso algún día quisiera volver
a mi lado otra vez, yo la he de perdonar.
Si por celos a un hombre se puede matar
se perdona cuando habla muy fuerte el querer
a cualquiera mujer.