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martes, 12 de marzo de 2013

AQUILES ROGGERO, MÚSICO

Un día como hoy... 12 de marzo... pero de 1915... nacía 
AQUILES ROGGERO.
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Semblanza de ABEL PALERMO
publicada en la página webb TODOTANGO 
Aquiles Roggero
VIOLINISTA, DIRECTOR, COMPOSITOR, ARREGLADOR
12 de marzo de 1915 - 29 de diciembre de 1977
Nombre completo: Aquiles Domingo Roggero

Nació en Pehuajó, Provincia de Buenos Aires. Sus padres se llamaban José María y Luisa Giullini.

Se inició en 1935, en la orquesta característica Vitaphone, de su ciudad natal. Osmar Maderna era el pianista y Roggero tocaba el saxofón.

Al año siguiente, el recordado pianista formó la orquesta Los Rítmicos, que integraban Aquiles y Arturo Cipolla (violines), José Figueras y Francisco Lugiuco (bandoneones), Alberto Luna (trompeta) y Diego Rodríguez (batería).

En 1938, Maderna decidió radicarse en Buenos Aires, su lugar lo ocupó Carlos Rivoira y Roggero asumió la dirección orquestal hasta 1944, año en que él también se fue a la Capital.
 Aquiles Roggero
Aquiles Roggero

A principios de 1945, Maderna se desligó de la orquesta de Miguel Caló y formó su propia agrupación convocando a su amigo a encabezar la línea de violines. Debutaron en el Café Marzotto, de la calle Corrientes. Permanecerá junto al notable pianista hasta su trágica muerte, el 28 de abril de 1951.

La figura de Roggero ya había trascendido por su virtuosismo interpretativo. Sus solos de violín en “Concierto en la luna”, “Lluvia de estrellas”, “Escalas en azul” y, en especial, en el arreglo de Maderna en “Fantasía en tiempo de tango”, sobre un motivo de Monti.

A mediados de 1952, armó una orquesta en homenaje al maestro desaparecido que resultó un verdadero suceso: la Orquesta Símbolo "Osmar Maderna". Para su conformación convocó a varios músicos que fueron sus compañeros en la orquesta del pianista. Se ocupó de los arreglos y debutaron el 1 de octubre ante los micrófonos de LR1 Radio El Mundo.

La orquesta estaba integrada por el director, Carlos Taverna, Edmundo Baya y Esteban Cañete (violines), Felipe Ricciardi, Toto Panti, Héctor Lettera y Jorge Ricciardi (bandoneones), Víctor Monteleone (contrabajo) y Orlando Tripodi (piano), con las voces de Adolfo Rivas y Orlando Verri.

Registraron para el sello Pampa, el instrumental “Lluvia de estrellas” y en el reverso con la voz de Adolfo Rivas, el vals “Pequeña”. En 1954, Rivas y Verri, fueron remplazados por Jorge Durán, quien luego de grabar el tango “Pordioseros”, se alejó, y lo sustituyó Tito Dávila, quien grabó “Soledad”. Luego se incorporó Horacio Casares.

A mediados de 1956, se alejó Dávila, y en su lugar ingresó Jorge Hidalgo. Durante esta etapa con la discográfica Pampa (1952-1957), la orquesta grabo un total de 32 temas.

Luego, fue contratado por RCA-Victor y llevó al disco “Fantasía en tango”, instrumental sobre un motivo de Johannes Brahms y, en el acople, con las voces de Carlos Aldao y Adolfo Rivas —de nuevo en la orquesta—, “Merceditas”, de Ramón Sixto Ríos, en tiempo de tango.

En 1959, se fue Aldao y en su lugar ingresó una voz femenina, Ruth Durante, quien inmediatamente registró “No, no llores más”, entre otras. Las últimas grabaciones de la orquesta en el sello fueron en octubre de 1960, “Brindis para navidad”, con la voz de Adolfo Rivas y la milonga “Papá Baltasar”, con la voz de Carlos Aguirre. Durante su existencia la Orquesta Símbolo "Osmar Maderna" dejó 53 grabaciones.

Después de un tiempo, participó como músico, una temporada, en la orquesta de Leopoldo Federico, para luego pasar por la de Miguel Caló. En 1968 fue contratado por el sello Forever para grabar, con la voz de Héctor de Rosas, los temas “Rosa de Tokio” y “Pero por qué”, los instrumentales “Selecciones de Osmar Maderna” y “Selecciones de Agustín Bardi”.

Al año siguiente acompañó, con arreglos y dirección de la orquesta, a Carlos Dante, en un disco larga duración. En 1970, hizo lo mismo para el sello Odeon, con Miguel Montero.

En 1976, integró la Orquesta Típica Porteña, dirigida por Raúl Garello. Más tarde, armó una formación propia para realizar una temporada en el Teatro Argentino de La Plata. Sus última actuaciones fueron en los bailes organizados por el Club Villa Pueyrredón de Buenos Aires.

En diciembre de 1977, mientras realizaba una serie de grabaciones en el estudio de José Netto, sufrió un infarto fulminante y murió.

En cuanto a su labor autoral podemos citar, en primer lugar, su tango “Mimí Pinsón”, su obra más conocida, además, “Adiós maestro”, “Canción de lluvia”, “Y te necesito tanto”, “Brindis para navidad”, “La luz de la pensión”, “1915” y, a mi entender, su mejor obra, “Cromáticas”. No sólo nos dejó el recuerdo de su música y de sus brillantes interpretaciones, también dos notables músicos: sus hijos Aquiles y Luis, pianista y violinista respectivamente.

fuente: TODOTANGO.
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                   FANTASIA EN TANGO- ORQUESTA SÍMBOLO
                LLUVIA DE ESTRELLAS  con OSMAR MADERNA                   
CONCIERTO EN LA LUNA con OSMAR MADERNA 
                             
  LLOREMOS - HORACIO CASARES -ORQUESTA SIMBOLO                
                                                       

martes, 26 de febrero de 2013

OSMAR MADERNA, MÚSICO

Un día como hoy... 26 de febrero... pero de 1918.... nacía 
OSMAR MADERNA.
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Semblanza de JULIO NUDLER
publicada en la página webb TODOTANGO.



MUSICO, PIANISTA, DIRECTOR, COMPOSITOR, ARREGLADOR
26 de febrero de 1918 - 28 de abril 1951
Nombre completo: Osmar Héctor Maderna

Pianista de marcada inclinación romántica, es considerado el Chopin del tango. De toque sutil y casi etéreo, ligero y sugerente, opuesto a cualquier énfasis, ampulosidad o marcación enérgica, creó todo un estilo orquestal basado en las mismas líneas. Con esquemas armónicos simples y transparentes, sus arreglos concebían fantasiosos solos alternados de piano, bandoneón y violín. Su modalidad, surgida hacia 1940, impregnó toda aquella década, contrastando tanto con la variante populista (ejemplo saliente de la cual fue Juan D'Arienzo) como con la académica (Aníbal Troilo). Su tango huye de la reciedumbre y del trazo grueso, pero también de cualquier pretensión sinfónica. Prefiere la emoción austera y la expresión precisa, en un ejercicio de permanente autocontención.

Maderna nació en Pehuajó, pequeña ciudad provinciana, situada 300 kilómetros al sudoeste de Buenos Aires, en una fértil zona rural. Era el octavo hijo de don Juan Maderna, músico lugareño que tocaba el acordeón a piano y el armonio a fuelle. Con apenas 13 años, Osmar formó con músicos de la comarca una orquesta, llamada Vitaphone. En 1938 llegó a Buenos Aires, donde logró pequeños espacios radiales como solista para ejecutar piezas clásicas, ligeras y tangos, además de integrarse a una orquesta típica de segundo orden. Pero su suerte cambió al ser convocado en octubre de 1939 por el bandoneonista Miguel Caló para cubrir la deserción del pianista Héctor Stamponi.

Maderna cambió la historia de esa orquesta, aunque interactuando con otros jóvenes músicos de talento que la integraban o fueron incorporándose a ella, como el violinista Enrique Mario Francini y los bandoneonistas Eduardo Rovira, Armando Pontier y Domingo Federico, todos los cuales alcanzarían vuelo propio tiempo después. De aquella experiencia quedaron ochenta grabaciones antológicas, como las de los instrumentales "Sans Souci", de Enrique Delfino, o "Inspiración", de Peregrino Paulos, entre otras, que permiten apreciar tanto el concepto orquestal de Maderna como sus inefables solos. No puede omitirse tampoco la gravitación de cantores de gran mérito, como Raúl Berón, Alberto Podestá, Jorge Ortiz y Raúl Iriarte, este último no el mejor pero sí el más identificado con esa orquesta.

Orquesta Osmar Maderna
Orquesta Osmar Maderna

Aquella etapa deslumbrante culminó en 1945, cuando Maderna e Iriarte acordaron independizarse para integrar un binomio. Pero éste tuvo corta vida. El vocalista volvió con Caló -que era mejor empresario que músico-, y Osmar siguió adelante con su propia orquesta. Debutó con ésta en el mítico Marzotto, uno de los legendarios cafés tangueros de la avenida Corrientes, eje del downtown porteño, que sucumbirían en la década siguiente. Fue estrella también de otro de ellos, el Tango Bar, y de las dos principales emisoras de radio de la época, El Mundo y Belgrano.

Maderna grabó en 1946 para el sello uruguayo Sondor sus dos primeros discos de pasta. Sobresale allí el instrumental "Chiqué", un clásico de Ricardo Luis Brignolo que el pianista tamiza con su estilo. 
Pero se destaca también, en dos temas, el cantor Orlando Verri, que sería el de mayor gravitación en la historia de esta orquesta. 
En mayo de ese mismo año inicia sus registros en la Argentina para el sello Víctor, hasta totalizar 52 temas con su último disco, el 29 de marzo de 1951. Un mes después, el 28 de abril, pereció pilotando su propio avión.

En esa discografía sobresalen varios instrumentales, como una nueva versión de "Chiqué" (o "El elegante", como obligó a rebautizarlo la censura impuesta desde 1943); "Ojos negros", de Vicente Greco; "Loca bohemia", de Francisco De Caro; "El bajel", hermoso tango virtualmente ignorado de Julio y Francisco De Caro; "El Marne", de Eduardo Arolas; "El baqueano", "Qué noche" y "El rodeo", de Agustín Bardi; "El pillete", de Graciano de Leone; "Charamusca", de Francisco Canaro; "Inspiración", de Peregrino Paulos; "La cautiva", de Carlos Vicente Geroni Flores, y "Aromas", de Osvaldo Fresedo, entre otros. Este repertorio expone el elaborado gusto con que Maderna elegía los tangos.

Además del mencionado Verri, Maderna contó con otras voces importantes, como las de Mario Corrales (quien luego triunfaría con la orquesta de Carlos Di Sarli, rebautizado Mario Pomar), Héctor de Rosas (posteriormente vocalista del primer quinteto de Astor Piazzolla) y Adolfo Rivas. Pedro Dátila fue, a su vez, el vocalista de numerosas grabaciones de la orquesta. De los tangos instrumentales que compuso Maderna el más difundido es "Lluvia de estrellas", que como otros traducen su doble carácter de pianista romántico (muy influido por el Chopin de los valses y los nocturnos) y aviador. También es célebre su "Concierto en la luna", y ya menos "Escalas en azul", pese a la belleza de su tema. El mayor suceso lo alcanzó con su vals "Pequeña", con letra de Homero Expósito, que Maderna grabó en 1949 con la voz de Héctor de Rosas. Otras páginas destacables son los tangos "La noche que te fuiste", con José María Contursi, "Volvió a llover" y "Rincones de París", ambos con Cátulo Castillo.

Tras el accidente fatal, el violinista Aquiles Roggero, su paisano y compañero de toda la vida, dio continuidad a su estilo con la Orquesta Símbolo Osmar Maderna durante la década del '50. Adolfo Rivas fue la principal voz de ese notable conjunto. Entre las grabaciones de esta orquesta figura "Notas para el cielo", un tango que el pianista Orlando Trípodi escribió en homenaje a Maderna, cuyo lugar había tomado ante el teclado. Interesa destacar que también Miguel Caló continuó apegado al madernismo, aun después de haber perdido el concurso de su creador.


fuente: TODOTANGO.
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                                        LLUVIA DE ESTRELLAS
                        CHIQUÉ                        
            LA PASTORA - PEDRO DÁTILA                               
               PEQUEÑA - HÉCTOR DE ROSAS                  
            TOMA RADIAL - LA CASITA DE MIS VIEJOS                        
CONCIERTO EN LA LUNA                                             
                          ESCALAS EN AZUL                                     
                        ORLANDO VERRI - VOLVIO A LLOVER