Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
MANUEL PIZARRO. .....................................
23 de noviembre de 1895 - 10 de noviembre de 1982
Nombre completo: Pizarro, Manuel
MUSICO, BANDONEONISTA, DIRECTOR, COMPOSITOR
En este blog hemos publicado una entrevista a MANUEL PIZARRO y su relación con CARLOS GARDEL, el día 23 de noviembre de 2012, también se lo puede escuchar con su orquesta. Muchas gracias.
sin
esperanzas, saciado de la vida, solloza
en su bulín el
pobre payador, sin
hallar un consuelo a su dolor. Colgada
de un clavo, la guitarra... en
un rincón la tiene abandonada... De
sus amigos ya
no le importa nada... Tirado
en la catrera no hace más que llorar.
En
alguna ocasión
sólo
se escucha esta canción: "Mocosita, no
me dejés morir, volvé al cotorro, que
no puedo vivir. ¡Si
supieras las veces que he soñado que
de nuevo te tenía a mi lado! Mocosita, no
seas tan cruel, no me abandones... Quiero
verte otra vez... Mocosita, no
me dejes, que me mata poco a poco tu desdén."
Dormía
tranquilo el conventillo,
nada
turbaba el silencio de la noche cuando
se oyó sonar allá
en la oscuridad el
disparo de una bala fatal. Corrieron
ansiosos los vecinos que
presentían el final de aquel drama y
se encontraron, tirado
en una cama, en
un charco de sangre, al pobre payador. Pero,
antes de morir, alguien
le oyó cantar así: "Mocosita, no
me dejés morir, volvé al cotorro, que
no puedo vivir. ¡Si
supieras las veces que he soñado que
de nuevo te tenía a mi lado! Mocosita, no
seas tan cruel, no me abandones... Quiero
verte otra vez... Mocosita, no
me dejes, que me mata poco a poco tu desdén."
AYMARA GONZALEZ
No la conozco pero me gustó.
ay...!!!! la juventud...!!!!
EMILIO TUERO
LIBERTAD LAMARQUE
orquesta de ALFREDO DE ANGELIS
RUBEN AMENDOLA
ROSITA QUIROGA
En este blog, EL BOLICHO, hemos publicado oportunamente las versiones de este tema, MOCOSITA, de: -CARLOS GARDEL -FLOREAL RUIZ, claramente.... -CARLOS DANTE -HECTOR DE ROSAS
Un día como hoy....12 de marzo... pero de 1906... nacía CARLOS DANTE. ..................................
Semblanza de LUIS ADOLFO SIERRA
publicada en la página webb TODOTANGO.
CANTOR
12 de marzo de 1906 - 28 de abril de 1985 Nombre completo: Carlos Dante Testori
Se ha dado en llamar generación del cuarenta a una brillante
promoción de intérpretes, compositores y poetas que alcanzaban por entonces la
culminación de un itinerario artístico prestigioso, junto a una pléyade de
auténticos valores juveniles que se iban perfilando respaldados por relevantes
aptitudes para proyectarse a la consagración. Unos y otros configuraron aquella
falange tanguera que protagonizó el ciclo más importante del tango canción.
Los cabarets y dancings nocturnos, los bailes
multitudinarios de los clubes deportivos, la radio, los discos, constituyeron
el vehículo de la gran atracción musical de aquellos memorables años cuarenta.
Las orquestas y los cantores imponían éxitos, repertorios íntegros, y
afianzaban títulos y nombres que quedaron para siempre.
Y entre aquellos triunfadores más representativos, de ese
importantísimo momento del auge de nuestro tango para ser bailado, para ser
cantado y para ser escuchado, se cuenta el nombre de Carlos Dante Testori, que
adoptó como seudónimo artístico que lo conduciría a una merecida notoriedad en
una segunda etapa, diríamos, de su labor profesional, simplemente Carlos Dante,
los dos nombres de pila suyos, desechando el itálico apellido.
Carlos Dante, personalísimo cantor intimista de nuestro
tango, dejó de existir el domingo 28 de abril de 1985, luego de una trayectoria
plena de adeptos bien ganados y de ocupar un lugar inamovible entre los más
destacados intérpretes de nuestra música de la ciudad.
Había nacido en la muy porteña barriada de Boedo. Se formó
en un modesto hogar de gente honrada y trabajadora. Como tantos otros
muchachitos de la época, esperaba ansioso el domingo para marcharse a patear
una pelota de fútbol en los terrenos baldíos de Villa Dominico. Y los
atardeceres de barrio, recostado en la vidriera del almacén de la esquina -como
en los versos de Homero Manzi-, silbando y canturreando tangos.
Estudiaba y trabajaba de aprendiz en un taller, cuando un
amigo de su padre, advirtiendo las condiciones vocales del muchachito, lo
vinculó a un grupo de teatro profesional. Y de allí su gran oportunidad, para
debutar profesionalmente como cantor de la orquesta de Francisco Pracánico,
inaugurando el 16 de agosto de 1927 el cine Astral, de Corrientes angosta,
actualmente teatro Astral.
Adquirió experiencia interpretativa con el ya prestigioso
pianista y compositor de "Sombras" y "Madre". Y poco
después de desvincularse de Pracánico, el primer bandoneón de la orquesta,
Miguel Caló, al tentar fortuna como director, llevó a Carlos Dante definitivamente
incorporado ya a la actividad profesional del tango.
En 1928, conocido el nombre de Carlos Dante en el ambiente
musical, integró como estribillista la orquesta de Anselmo Aieta, de la que
formaban parte también, como instrumentistas, Juan D'Arienzo y Luis Visca, de
resonante actuación en el cine Hindú de la calle Lavalle. Al cumplirse el
término del contrato de dicha orquesta con la mencionada sala cinematográfica,
la empresa Coll y Di Fiore retuvo al cantor Carlos Dante para incorporarlo a la
debutante e inolvidable orquesta de Pedro Maffia -aquel sexteto mitológico con
Vardaro, Pugliese, De Franco- y proseguir su exitosa actuación en el palco
escénico del cine Hindú.
Debutó Carlos Dante en la actividad discográfica como
vocalista de la flamante primera orquesta de Juan D'Arienzo -que no había
adoptado todavía la modalidad rítmica distorsiva que lo condujo luego a la
popularidad-, registrando una serie de versiones para el sello
"Electra", cuyas placas sobrevivientes constituyen uno de los grandes
atractivos de los coleccionistas de discos de la actualidad.
Y de allí a Europa. Viajó con Rafael Canaro a Francia.
Cuatro años en París, Madrid, Lisboa, Roma, Atenas. Contaba Carlitos que al
término de su actuación, una noche, en el "Garrón" de Montmartre, con
la orquesta de Manuel Pizarro, se aproximó un distinguido caballero,
expresándole en correcto castellano: «Lo escuché con mucha atención. Es usted
un excelente cantor de tangos. No cambie nunca su manera de cantar. Al tango
hay que decirlo, no gritarlo.»
Aquel distinguido caballero era el famoso barítono de la
lírica italiana de todas las épocas. Se llamaba Tito Ruffo. Y Carlitos Dante
adquirió reconocido prestigio cantando siempre así, casi a media voz, siempre,
en todo el largo recorrido artístico de su prolongada trayectoria.
Regresó a Buenos Aires. Y prosiguió aquí su actividad. Actuó
y grabó discos transitoriamente con Francisco Canaro. Volvió, como en sus
comienzos de 1927, con Miguel Caló. Cabarets, radios, discos. Y de pronto, una
pausa prolongada que pareció definitiva. Ingresó a la empresa Yacimientos
Petrolíferos Fiscales en muy favorables condiciones de contratación, con
excelentes perspectivas de una ventajosa carrera administrativa.
Pero el tango pudo más. Y la vuelta de Carlitos Dante a la actividad
artística tuvo lugar el 1 de octubre de 1944 en el café "Marzotto" de
la calle Corrientes, con el "Colorado" De Angelis. Reemplazaba a
Floreal Ruiz, quien, a su vez, ocuparía la vacante dejada por Fiorentino en la
orquesta de Aníbal Troilo.
Antes de ese afortunado reintegro al tango, había
participado Dante con la orquesta de Elvino Vardaro, en la película nacional
"Muchacho de la ciudad", interpretando íntegramente el tango Ciudad.
Por mediación de Agustín Irusta, formó dúo con Pedro Noda, cuando éste se
desvinculó de Agustín Magaldi. Y con Alfredo De Angelis, como ya se ha dicho,
el salto a la consagración. Y sus grandes éxitos siempre recordados: "La
brisa", "Mocosita", "Lunes", "Melenita de
oro", "Ya estamos iguales", "Soy un arlequín",
"Carnaval".
Diez años en aquel inolvidable programa cotidiano Glostora
Tango Club, transmitido por Radio El Mundo. Trece años con De Angelis. Los
mejores de Dante. En 1957, la desvinculación del cantor, formando dúo con Oscar
Larroca. Duró poco la nueva orientación artística. Tal vez cansado ya de tantos
años cantando tangos como se deben cantar los tangos.
Un día como hoy... 2 de octubre... pero de 1931 nacía el cantor, HECTOR DE ROSAS .......................................................... Biografía de NESTOR PINSON, publicada en la página webb TODOTANGO CANTOR 2 de octubre de 1931 Nombre completo: Héctor Angel Gonzalez Padilla Vocalista
de la hornada del cuarenta, que reúne todas las características del típico
cantor de orquesta, integrándose a la misma como un instrumento más. Su estilo
romántico, su voz dulce y su afinación lograron que el éxito le llegara siendo
muy joven. Pero también fue un estudioso que nunca abandonó el cuidado de su
voz y que, además, se formó musicalmente, a tal punto que fundó su propio
conservatorio, por donde pasaron importantes figuras de la canción nacional.
Nació en la ciudad de Buenos Aires, su madre era una
tucumana llamada Rosa y su padre Manuel, español, trabajador ferroviario,
quien, a raíz de su empleo, es trasladado a Tucumán donde conoce a la que sería
su esposa. Muchos años después, ya jubilado, trabaja de casero en la escuela-museo
Pedro de Mendoza, que fuera hogar del pintor Quinquela Martín, frente al
Riachuelo, en el barrio de la Boca.
Por un consejo de la cancionista tucumana Martha de los
Ríos, estudia canto con el profesor Ricardo Domínguez, con quien estuvo desde los
diez a los veintitrés años.
Tenía quince años cuando se inscribió en un concurso
multitudinario, con 12 mil participantes, en Radio Belgrano y auspiciado por la
revista "Radiolandia" y gana en el rubro "cantantes
varones". El premio consistió en seis meses de actuación en esa radio.
Alberto Cosentino y Oscar Rubens lo vinculan al pianista y
director Osmar Maderna, con quien llega al disco el 21 de julio de 1949, con el
vals "Pequeña" (de Maderna y Homero Expósito). La placa tuvo un éxito
extraordinario, a tal punto que, en los primeros meses, se registran en el
mundo ciento veinte versiones de ese tema.
Ya en ese momento Héctor cambia su nombre verdadero por su
actual nombre artístico. Sobre esto hay una anécdota: el cantor y su familia
vivían en un inquilinato y ocupaban la sala que daba a la calle. Un vecino
italiano, que se ganaba la vida vendiendo pescado en la calle, lo escuchaba
siempre cantar. Y un día le comenta a su esposa: «¡Qué bien canta el hijo de la
Rosa!» Al enterarse el cantor, le propone a Maderna el seudónimo Héctor de la
Rosa, que al director le parece pomposo y lo cambia por el definitivo, Héctor
de Rosas.
El 14 de diciembre del '49, registra "Divina" (de
Joaquín Mora y Juan De La Calle) y comienza a ganar mucho dinero y puede comprar
una casa para sus padres.
Abandona la orquesta tentado por el director Pedro Laurenz,
quien le ofrece el doble de lo que ganaba hasta entonces. Esta relación duró
poco y, a principios de 1951, se incorpora a la orquesta de Florindo Sassone,
en ella actúa unos meses, para luego pasar a la orquesta de Eduardo del Piano.
Con ella graba nuevamente en diez oportunidades, la primera el tango "No
me pregunten por qué", el 17 de septiembre de 1951, y la última
"Remembranza", el 26 de mayo de 1955, haciendo, en tres
oportunidades, dúo con Mario Bustos.
En 1958 ingresa en la orquesta de Osvaldo Fresedo y canta en
los bailes de Carnaval y en un espacio radial, "Los lunes de
Cleveland".
El director Roberto Caló, como si se tratara de un jugador
de fútbol, no sólo le ofrece un sueldo mejor sino que le paga una
"prima" por la transferencia y Héctor de Rosas decide aceptar. Con
Roberto Caló graba en nueve oportunidades, haciendo dúo en cuatro temas con el
mendocino Rodolfo Galé.
En esta etapa tiene otro éxito perdurable, que, por pedido
del público, debe cantar permanentemente hasta la actualidad: el tango
"Rosa de fuego" (de Manuel Jovés y Antonio Viergol). Lo curioso es
que el tema fue propuesto por Caló y al cantor no le gustaba nada, porque no
correspondía a la línea romántica a la cual estaba acostumbrado.
Este tango lo grabó en tres oportunidades: el 19 de junio de
1957, con Caló, lo vuelve a grabar en 1964, con José Basso y como solista, en
1978, acompañado por guitarras y bandoneón.
Más tarde graba con José Basso (1964, 11 grabaciones), con
la Orquesta Símbolo Osmar Maderna, dirigida por Aquiles Roggero (1968, 2
grabaciones), y, como solista, con las guitarras de Carlos Peralta, Juan Carlos
Gorrías, Ferreyra y el bandoneón de Juan Carlos Bera (1978, 12 grabaciones),
con la orquesta típica de Raúl Luzzi (1978, 2 temas) y, finalmente, con el
conjunto del violinista Roberto Gallardo (1986, dos grabaciones).
En 1959 formó una orquesta propia compartiendo el rubro con
el bandoneonista Celso Amato con la que actúa en Radio Splendid. En la misma
cantaron: Alberto Fontán Luna, Jorge Sobral, Carlos Yanel, Tito Reyes y su ex
compañero Rodolfo Galé.
Dejamos para lo último su relación con Astor Piazzolla, por
la importancia que tuvo en esta etapa de su carrera. El propio Astor dijo que,
cuando formó el quinteto, buscó los mejores músicos, pero le faltaba el cantor.
Según Astor, «fue De Rosas un cantante pulcro y cuidadoso. No era una voz
calenturienta, nunca le molestó la música que yo escribía. Estuvo por encima de
Lavié y Trelles, porque De Rosas era otra cosa, un instrumento más, una flauta,
ponía la voz justo donde debía ir.»
Julio Nudler, investigador minucioso de la obra de
Piazzolla, declaró: «En el tango de vanguardia, la suprema conjunción han sido
Piazzolla-De Rosas.»
En 1960 graba para el sello Telefunken, con el Quinteto de
Astor, "Nostalgias" y "Por la vuelta", y después, hasta
1963, nueve temas más. También participó en "la operita" "María
de Buenos Aires", actuando en el desaparecido teatro "Planeta".
Pero en Buenos Aires no tuvo la trascendencia que tuvo en otros países.
Héctor de Rosas fue toda su vida un hombre que comprendió
que la voz debía trabajarse y educarla permanentemente. Estudió guitarra y
música. Fue profesor de canto, una de sus primeras alumnas se convirtió en su
esposa y madre de sus hijas. Fue profesor de Marty Cosens, Rubén Juárez y María
Garay, entre otros.
Compuso el vals peruano "Un amor que no siento",
el vals "Iremos al lago" y el tango "Salgo a buscar la
calle".
Vencido, con el alma amargada,
sin esperanzas, saciado de la vida,
solloza en su bulín
el pobre payador,
sin hallar un consuelo a su dolor.
Colgada de un clavo, la guitarra...
en un rincón la tiene abandonada...
De sus amigos
ya no le importa nada...
Tirado en la catrera no hace más que llorar.
En alguna ocasión
sólo se escucha esta canción:
"Mocosita,
no me dejés morir, volvé al cotorro,
que no puedo vivir.
¡Si supieras las veces que he soñado
que de nuevo te tenía a mi lado!
Mocosita,
no seas tan cruel, no me abandones...
Quiero verte otra vez...
Mocosita,
no me dejes, que me mata poco a poco tu desdén."
Dormía tranquilo el conventillo,
nada turbaba el silencio de la noche
cuando se oyó sonar
allá en la oscuridad
el disparo de una bala fatal.
Corrieron ansiosos los vecinos
que presentían el final de aquel drama
y se encontraron,
tirado en una cama,
en un charco de sangre, al pobre payador.
Pero, antes de morir,
alguien le oyó cantar así:
"Mocosita,
no me dejés morir, volvé al cotorro,
que no puedo vivir.
¡Si supieras las veces que he soñado
que de nuevo te tenía a mi lado!
Mocosita,
no seas tan cruel, no me abandones...
Quiero verte otra vez...
Mocosita,
no me dejes, que me mata poco a poco tu desdén.