Mostrando entradas con la etiqueta NADA MAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta NADA MAS. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de abril de 2013

LIDIA BORDA, NADA MAS



NADA MAS

Tango 1938


Música: Juan D'Arienzo / Luis Rubistein

Letra: Juan D'Arienzo / Luis Rubistein


No quiero nada, nada más

que no me dejes, frente a frente, con la vida.

Me moriré si me dejás

por que sin vos no he de saber vivir.



Y no te pido más que eso,

que no me dejes sucumbir,

te lo suplico por Dios

no me quites el calor

de tu cariño y tus besos,

que, si me falta la luz

de tu mirar, que es mi sol,

será mi vida una cruz.



Cuánta nieve habrá en mi vida

sin el fuego de tus ojos!

Y mi alma, ya perdida,

sangrando por la herida,

se dejará morir,

y en la cruz de mis anhelos

llenaré de brumas mi alma,

morirá el azul del cielo,

sobre mi desvelo

viéndote partir.



No quiero nada, nada más

que la mentira de tu amor, como limosna.

¿Qué voy a hacer si me dejás

con el vacío de mi decepción?

No te vayas te lo ruego,

no destroces mi corazón,

si no lo hacés por amor

hacelo por compasión

pero por Dios no me dejés

jamás te molestaré,

seré una sombra a tus pies,

tirada en algún rincón.



                                                                                     
                                                                                           

viernes, 8 de marzo de 2013

ALBERTO ECHAGÜE, CANTOR

Un día como hoy... 8 de marzo...pero de 1909... nacía 
ALBERTO ECHAGÜE.
.................................

Semblanza de RICARDO GARCIA BLAYA
publicada en la página webb TODOTANGO


Alberto Echagüe
CANTOR, AUTOR
8 de marzo de 1909 – 22 de febrero 1987 
Nombre real: Juan de Dios Osvaldo Rodríguez Bonfanti

Mi relación con Alberto Echagüe es muy especial porque fui entrañable amigo de su hijo Osvaldo, lamentablemente fallecido muy joven.

No puedo ser imparcial, porque tuve la suerte de escucharlo con el mejor de los testigos, quien me relataba historias que eran verdaderas imágenes de un chico hacia su padre artista.

Se mezclaban los resentimientos de las largas ausencias, la incomprensión de un ambiente tanguero que se iba degradando con el paso del tiempo y que nada tenía que ver con su circunstancia y su educación. Hasta tal punto que Osvaldo hizo su vida alejado del padre y con una visión crítica, hasta vergonzosa de él.

Pero ocurrió algo muy curioso a partir de la muerte del cantor. La actitud distante se convirtió en una profunda reivindicación que lo llevó a comprender y revalorizar con orgullo el valor humano y artístico de su padre.

Juntos, aprendí a conocer sobre la popularidad que tuvo este artista en los años cuarenta, pero lo más importante fue valorar las "perlas" de su repertorio, haciendo míos los dos tangos preferidos de Osvaldo: "Indiferencia" y "Este carnaval".

Es verdad, Echagüe no fue técnicamente un gran cantor y más si lo comparamos con la excelencia vocal que abundaba en la década del cuarenta. Pero reconozcamos que cuando se lo permitía el vértigo de D'Arienzo, afloraba una voz sensible, por momentos dramática, que sabía contar eficazmente el relato de la letra.

Fue el cantor más importante de la orquesta, el más taquillero, pero además, un caballero, un hombre de bien al que nunca la fama lo mareó y que, pese a los avatares de su carrera artística, supo formar una familia y ganarse el cariño de todos los que lo conocieron.

No puedo evitar encontrarle algo familiar con Ángel Vargas. No se si el estilo canyengue, o el fraseo reo, o el registro, pero algo tienen, más allá del hecho de que ambos cantaran para Ángel D'Agostino. Pero lo cierto es, que la carrera de uno y otro estuvo signada por la calidad y repertorio de dos orquestas muy diferentes, donde evidentemente, Echagüe no resultó beneficiado.

Comienza cantando desde muy chico en la ciudad de Rosario (la ciudad más importante de la provincia de Santa Fe, distante 300 km de Buenos Aires).

En los primeros años de la década del treinta se muda a Buenos Aires y debuta en Radio Stentor con su nombre artístico Alberto Echagüe.

En el año 1932 es cantor de la orquesta de Ángel D'Agostino, actuando en el cabaret Casanova y en el teatro París. Es el propio D'Agostino quien le presenta a Juan D'Arienzo, que lo invita a Radio El Mundo a escuchar su orquesta. Allí se produce la chispa que enciende uno de los binomios más populares del cuarenta: D'Arienzo-Echagüe.

Cuenta Gutiérrez Miglio, en su libro “El tango y sus intérpretes” volumen 1, que en esa ocasión cuando «llega el momento y la orquesta irrumpe con el tango "Madre", Alberto Echagüe le hace una seña a D'Arienzo ofreciéndose para cantar el estribillo. El maestro, con la cabeza, contesta afirmativamente y Echagüe canta. Al rato llega el director artístico de la radio y pregunta quién cantó. D'Arienzo le contesta y el director le dice: “Ese es el cantor de tu orquesta”.»

Actúan en el cabaret Chantecler, en Radio El Mundo y en un sinnúmero de bailes y clubes. El suceso es impresionante, dejando en el disco 27 temas, comenzando por "Indiferencia", el 4 de enero de 1938, hermoso tango de Juan Carlos Thorry y Rodolfo Biagi, finalizando esta etapa el 22 de diciembre de 1939 con "Trago amargo" (de Rafael Iriarte y Julio Navarrine).

Tentado por el pianista Juan Polito, Echagüe se aleja de la orquesta y continua su labor con este, actuando en la clásica confitería Richmond, además de bailes y actuaciones en clubs y teatros de barrio.

La relación del cantor con “El Rey del compás” tuvo varias etapas, que se prolongan hasta el año 1975. La segunda de ellas comienza en 1944 y va hasta 1957, es la más prolongada, y también la más exitosa. La orquesta es una tromba y el cantor no le va en zaga. La calidad de los temas es muy dispar y el repertorio apuntaba al éxito comercial y no al logro artístico.

No obstante lo expresado algunos temas son antológicos: "Este carnaval" (de Luis y Miguel Caruso), "Paciencia" (de D'Arienzo y Francisco Gorrindo) y la singular versión de "Esta noche me emborracho" (de Enrique Santos Discepolo) son pruebas de esta aseveración.

El otro cantor de la orquesta era Armando Laborde que, por su estilo y características vocales era un ideal complemento al trabajo de Echagüe. Tanto es así que en el año 1957 ambos se separan de la orquesta y forman la propia con la dirección del bandoneonista Alberto Di Paulo. Graban para el sello Odeón "Soy varón" y "Nosotros", y para el sello Philips "La refinada" (milonga) y "Carloncho".

Tres años más tarde, en 1960, ingresa a la orquesta de Juan Sánchez Gorio y actúa en Radio El Mundo, grabando dos temas.

Ya nuestro cantor era un solista consagrado, dedicado a amenizar bailes y a actuar en radio y televisión.

En 1968 comienza la tercera y última etapa con el maestro D'Arienzo, viaja a Japón y obtiene un extraordinario éxito. Lo curioso de la anécdota es que la orquesta viaja sola, sin su director que era fóbico a los aviones.

Los tiempos habían cambiado, el deterioro artístico era evidente, pero los fanáticos seguían fieles al ritmo y a la voz del famoso rubro. De esta época rescato el tango "Mala suerte" (de Francisco Lomuto y Francisco Gorrindo) grabado el 11 de diciembre de 1974, y "Vamos Topo todavía", dedicado al jockey uruguayo Vilmar Sanguinetti, del 31 de enero de 1975, es decir un año antes del fallecimiento de D'Arienzo y la última del binomio.

Alberto Echagüe fue un viajero incansable, recorrió toda América y Estados Unidos, donde estuvo en cinco oportunidades.

Es autor de los tangos "Gladiolo", "Tus cartas cómo tardan" y "La tango", todos ellos con música de Carlos Lázzari; "Alias Orquídea", con el productor televisivo Alfredo Gago y "Porque tú me lo pides", con Enrique Alessio.

Esta semblanza hecha con la ternura y emoción de los recuerdos más lindos, intenta ser el homenaje póstumo al padre de mi querido amigo Osvaldo Rodríguez, a quien nunca le voy a perdonar que se haya ido.

fuente: TODOTANGO.
..................................

                              MANDRIA - EL NENE DEL ABASTO
                              BIEN PULENTA                      
                              LA BRUJA - NADA MAS                        
                              TRAGO AMARGO                      
                              BARAJANDO                                 
                              DOS DEDOS                          
                              ANSIEDAD                         
                              LEGUISAMO SOLO                     
                              SUAVEMENTE                       
                              SUMA Y SIGUE - NO MIENTAS                          
                              MI JAPON                               
                              EL TIGRE MILLAN                           
                              VIEJA VOLANTA                         
                                                       

domingo, 3 de marzo de 2013

ROBERTO MAIDA, CANTOR

Un día como hoy... 3 de marzo... pero de 1908... nacía

ROBERTO MAIDA.
..............................

Semblanza de SALVADOR ARANCIO
publicada en la página webb TODOTANGO.

Extraído de "Cuadernos de difusión del Tango", Nº 9, dirigido y editado por Salvador Arancio.
CANTOR, AUTOR
3 de marzo de 1908 - 30 de marzo de 1993
Nombre verdadero: Domingo Maida

Llegó al país desde su Italia natal en 1909 y recaló con su familia en Buenos Aires, en el barrio de Balvanera, vecino del famoso "Mercado Spinetto". Con otros chicos cuidaban la famosa tropa de Cairolo, que se distinguía por sus tobianos y percherones todos con muy buenos arreos que tiraban de los carros y chatas, mientras los carreros comían en las fondas cercanas al mercado.

Roberto Maida, se inició artísticamente muy joven, en los fondos del restaurante "Damato", de Matheu y Victoria. Allí se reunía con los hijos del dueño y los muchachos de la barra, donde se armaban sesiones de tango y él era el cantor. Un día se presentó a comer un maestro de canto de apellido Ralbis, preguntó quién era ese cantor y quiso conocerlo. Le propuso si quería cantar en un cine, en los entreactos, acompañado de piano, violín y batería. El cantor incipiente dudaba, sus amigos lo animaron. Se puso los largos y debutó en el cine "2º Coliseo" de Bernardo de Irigoyen y Venezuela. Los dueños del cine, José y Antonio Galvano se entusiasmaron y colocaron una foto muy ampliada del pibe Maida en el hall.

El secretario de Clemente Lococo -importante empresario dueño de una cadena de salas de cine-, convenció a los dueños y se lo llevó al cine "Astral", donde debutó con un conjunto en el que figuraban Armando Baliotti, Miguel Caló y Raúl Kaplún. Compartían el espectáculo con un joven pianista de quince años: René Cóspito.

En 1925 debuta como cantor profesional en la orquesta de Miguel Caló. Tiempo después vendrá su aventura española con Cátulo Castillo junto a Miguel Caló, Alberto Cima, Ricardo, Carlos y Alfredo Malerba donde permanecen durante un largo período, actuando en numerosas ciudades. También graban varios discos para el sello Odeón. La gira terminó en 1930 y, ya en Buenos Aires, Bayón Herrera y Manuel Romero invitaron al cantor a formar parte en un cuadro de una obra, que iban a presentar en el teatro Sarmiento y le pidieron un tango para estrenar en esa producción.

Eligió el tango "Te odio" de Celedonio Flores y Francisco Pracánico y lo grabó con las guitarras de Iglesias, Besada y Arrieta. En ese año 1930, ya había grabado algunos temas con guitarras, y otros con Alberto Castellanos para el sello Columbia.

Al término de de la obra en el Sarmiento, les avisaron por pizarra que la compañía viajaba a España. El director musical era Cátulo y su padre José González Castillo, el presentador. Maida se mostraba remiso para ir pero al final aceptó. La empresa no tuvo buena fortuna y se disolvió.

Como Maida ya era conocido en España, lo contrataron para trabajar con la cancionista Celia Gámez, pero simultáneamente recibió una carta de los hermanos Malerba anticipándole que iban a trabajar a Portugal, junto a Bachicha Deambroggio, y contaban con él.

Instalados en Lisboa trabajaron exitosamente durante un mes y medio en el Maxim's, actuaciones que incluyeron los Carnavales de 1931.

Desdichadamente, enfermó gravemente Carlos Malerba y sus hermanos, junto a Maida, lo trasladaron a Bilbao donde falleció. En el entierro ocurrió un hecho curioso, los hermanos Malerba le pidieron a Maida que, como responso, cantara su tango "Aquellas locuras", el preferido del fallecido. Después de ese episodio se fue a París para actuar con la orquesta de Manuel Pizarro.

Roberto Maida se reencontró ahí con Carlos Gardel, a quien había conocido durante su actuación con Cátulo Castillo en Barcelona. Gardel ya estaba planeando viajar a Estados Unidos, donde iba a filmar y grabar. El Zorzal ocupaba un departamento vecino al de Maida, en la Rue Levi 27.

Gardel de tertulia con otros amigos solía reunirse en el Pigalle, una de las casas de Manuel Pizarro, y un día oyó cantar a Maida su tango "Aquellas cartas" -con música de Juan Ghirlanda. El Zorzal elogió la obra, preguntó de quién era y se la pidió para estrenarla y grabarla en Barcelona. Así ocurrió, lo grabó con piano y violín y después lo hizo con guitarras en Buenos Aires.

Mientras Maida trabajaba con Pizarro en París, ciudad en la que residió varios años, llegó Eduardo Bianco, de paso para Alemania y le pidió a Pizarro si podía contar con Maida y algunos músicos, para acompañarlo en sus actuaciones en Hamburgo. Concedido el permiso partieron con Bianco los bandoneonistas Héctor María Artola y Juan Pecci, el violinista francés Simón y en el contrabajo Mario Melfi.

En Hamburgo inauguraron el "UFO Palace" y también actuaron en el café-concert "Bocaccio" y lo anecdótico de ese lugar era que, entre los habitués y bailarines se destacaba un capitán argentino, adscripto a nuestra embajada en Berlín. Con los años ese capitán fue tres veces presidente de la Argentina, era el General Juan Perón.

También en esa ciudad, Maida se encontró con Francisco Fiorentino que llegaba de Suecia de paso para la Argentina. "Fiore" se quedó junto a Maida una veintena de días. De Hamburgo pasaron a actuar a las ciudades de Colonia, Munich y Berlín, siempre con gran suceso. Finalmente Maida volvió a París con Pizarro.

Por ese tiempo consiguen un contrato por siete meses para trabajar en Londres en el Savoy Hotel. Allí Maida volvió a encontrarse con el Príncipe de Gales, a quien había conocido en Biarritz y que era un fanático del tango. Nos refiere Maida que el inglés a veces tomaba un bandoneón de la orquesta y hacía unos acordes de "Buen amigo", que le gustaba mucho.

El Príncipe de Gales iba todos los jueves a bailar tangos y todos los presentes salían en masa a imitarlo, pero el resto de la semana apenas los dejaban tocar un solo tango y nadie lo bailaba. Maida y Pizarro no soportaron más y al poco tiempo volvieron a París. El resto se quedó en Londres pues la paga era muy buena. Maida y la orquesta de Pizarro hicieron giras por Bélgica, Holanda y España.

La actuación europea de Maida, terminó a mediados de 1933. Al regresar fue convocado por Samuel Yankelevich, quien lo contrató por un año para trabajar en Radio Belgrano, acompañado por las guitarras de Iglesias, Besada y Arrieta.

Cuando terminó el contrato, Yankelevich le sugirió a Maida que se uniera a Canaro, con quien ya había realizado, en 1930, una grabación de prueba del tango "Titiriteros" y el vals "A lo lejos", que fuera editada con mucho éxito.

La unión con Canaro se realizó en noviembre de 1934 y recién el 20 de marzo de 1935 volvieron a grabar: "Alma de bandoneón", "No hay que hacerse mala sangre", "Cambalache" y la ranchera "Viva el casorio".

El contrato fue acordado de palabra por el término de seis años, pero trabajaron cinco, porque el cantor se retira cuando Canaro contrató a Ernesto Famá y Francisco Amor. Un verdadero problema de celos profesional. Roberto Maida grabó con Canaro aproximadamente 200 temas.

En 1940 organizó su propia orquesta formada por: Héctor María Artola, Máximo Mori y Tití Rossi en bandoneones, Antonio Rodio, Cervo y el "pibe" Mario Núñez en violines, Cimarro en piano y Francisco De Lorenzo en contrabajo. Los arreglos y dirección eran de Argentino Galván. Debutó en Radio Belgrano y también actuaron en Radio Sarmiento y en la boite Ocean. Nos cuenta Maida que muchos músicos de ese tiempo iban a escucharlos.

En el año 1942 integra la orquesta de Antonio Sureda para actuar en Radio Belgrano.

Maida, recorrió varios países de América con gran éxito y además de "Aquellas cartas", fue autor de algunos temas más.

Extraído de "Cuadernos de difusión del Tango", Nº 9, dirigido y editado por Salvador Arancio.

fuente: TODOTANGO.
..................................



                       CUANDO EL CORAZON....!!!!!
              YO TAMBIEN SOÑÉ                            
              SILUETA PORTEÑA                            
              CASAS VIEJAS                         
                         NADA MAS                           
                                      VARIOS                            
                              

                              POEMA ...!!!!!!                       
   
ME ENCANTA ROBERTO MAIDA...!!!!!                                                                          

viernes, 14 de diciembre de 2012

JUAN D'ARIENZO, NADA MAS



NADA MAS

Tango 1938


Música: Juan D'Arienzo / Luis Rubistein

Letra: Juan D'Arienzo / Luis Rubistein

 

No quiero nada, nada más

que no me dejes, frente a frente, con la vida.

Me moriré si me dejás

por que sin vos no he de saber vivir.



Y no te pido más que eso,

que no me dejes sucumbir,

te lo suplico por Dios

no me quites el calor

de tu cariño y tus besos,

que, si me falta la luz

de tu mirar, que es mi sol,

será mi vida una cruz.



Cuánta nieve habrá en mi vida

sin el fuego de tus ojos!

Y mi alma, ya perdida,

sangrando por la herida,

se dejará morir,

y en la cruz de mis anhelos

llenaré de brumas mi alma,

morirá el azul del cielo,

sobre mi desvelo

viéndote partir.



No quiero nada, nada más

que la mentira de tu amor, como limosna.

¿Qué voy a hacer si me dejás

con el vacío de mi decepción?

No te vayas te lo ruego,

no destroces mi corazón,

si no lo hacés por amor

hacelo por compasión

pero por Dios no me dejés

jamás te molestaré,

seré una sombra a tus pies,

tirada en algún rincón.

.................................