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jueves, 11 de julio de 2013

-JUAN POLITO, LA BRUJA

LA BRUJA 
Tango 1938

Música: Juan Polito
Letra: Francisco Gorrindo
Ahogando este grito que sube del pecho,
y llega a los labios cargao de rencor,
yo vuelvo a tu lado, atadas las manos,
pero pa' decirte que todo acabó,
Que ya no me importa tu risa o tu llanto,
que a fuerza 'e coraje vencí al corazón,
y que hoy como nunca mirándote cerca,
te veo realmente, así como sos.

La Bruja,
que ayer fuera reina de todo mi ser,
hoy, roto el encanto, no es más que mujer.
La Bruja,
montón de caprichos que me esclavizó,
hoy es un paisaje, cubierto de horror.

Me vuelvo a la vida sencilla y honrada,
me vuelvo a un cariño que es noble y leal,
y puede que un día, curada mi alma,
a fuerza de hombría levante un hogar.

Entonces, acaso, me habré redimido,
y vos, para entonces, quién sabe si sos,
un cacho de invierno cargado de males,
un resto de vida, un poco de tos.

                                     ALBERTO ECHAGÜE  ( sale con yapita...!!!!!)
                                                 MARIO BUSTOS                                          
                                                                                                         

jueves, 21 de marzo de 2013

MARIO BUSTOS, CANTOR DE TANGO

Un día como hoy.. 21 de marzo...pero de 1924...nacía
MARIO BUSTOS.
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Semblanza de NESTOR PINSON
publicada por la página webb TODOTANGO
CANTOR
21 de marzo de 1924 - 2 de enero de 1980
Nombre completo: Mario Nazareno Álvarez

A ver, Lázzari, probalo!» exclamó Curi, el representante de D'Arienzo. «¿Y para qué? ¿Yo, una prueba?... ¡No! A mí me vinieron a buscar, no vine a pedir trabajo. Yo no hago pruebas. Quiero hablar con D'Arienzo.»

Tenía su carácter, por momentos soberbio. Finalmente vino D'Arienzo: «Quisiera hablar sólo un minuto con usted», le dijo en tono imperativo, pero D'Arienzo aceptó. Caminaron hasta un rincón del estudio donde había un piano, pero nadie se sentó al piano. Entonces le dijo: «Mire maestro... -y se lanzó-: "hace cinco días, loco de contento"...» Así se mandó la primera parte de "Justo el 31". D'Arienzo llamó a Curi y le ordenó que Lázzari lo escuchara y despidiera a los demás postulantes, que eran como cuarenta. Después se dirigió a Eduardo del Piano que lo había llevado y le dijo: «Eduardo, ya está, era lo que estaba buscando.»

Así comenzó el segundo y último dúo exitoso que tuvo la orquesta en su larga trayectoria, el primero Echagüe-Laborde, y ahora Jorge Valdez y Mario Bustos.

El hecho ocurrió en Radio El Mundo y fue una idea de Eduardo del Piano, amigo de D'Arienzo y de Bustos, en el momento que se enteraron que el dúo famoso estaba en retirada. Por aquel entonces, el joven vocalista actuaba en el Palacio con una orquesta propia que dirigía Osvaldo Piro.

Nació a metros de la esquina de Yatay y Díaz Vélez, barrio de Almagro. Fue el mayor de cinco hermanos traídos al mundo por el español Casimiro Álvarez y la italiana Mercedes Grazioti. Recién llegado el padre se estableció en el barrio de La Paternal, con un pequeño negocio de peluquería. Un día, en la trastienda, apareció un piano y desde entonces fue habitual que en un sector de la tapa, prolijamente protegido se ubicara un calentador "primus" donde casi todos los días se preparaban papas fritas al pimentón: "cachelos". Y como correspondía, el pequeño espacio se convirtió en tertulia de amigos, casi todos músicos, casi todos guitarreros, como el propio Don Casimiro, que tuvo el gusto de acompañar varias veces al mismísimo Magaldi, que era tan tartamudo comentaban, que no podían entender como hacía para cantar.

De pibe andaba canturreando por la casa, aparte de cumplir con el colegio y jugar al fútbol en la calle. De muchachito se inclina por el billar y cuando se aparecía por el café Cervantes de Méjico y Entre Ríos, ya es "el Duque", por su tendencia a mostrarse atildado, cuidando la pinta.

El secundario lo hizo en el industrial Otto Krause y entre sus compañeros surgen dos compinches: León Zuckerman, luego el cantor Leoncito Beltrán y Mauricio Borenstein, más tarde el actor Tato Bores. Ambos lo entusiasman para que se dedique al tango. El hermano de su madre, el actor de radio y teatro Tito Grassi lo conecta con el guitarrista José Canet, quien desenfundó la "viola", hizo un arpegio y le dijo: «¡Dale, cantá!». Y luego de escucharlo se lo llevó con él. Así comenzó su carrera de cantor.

Los dos compañeros y Canet lo presentan, a su vez, a Domingo Federico que buscaba reemplazar a Oscar Larroca. Gustó y el primero de agosto de 1948 debuta en Radio Splendid. Federico lo bautiza Mario Bustos, hasta entonces había cantado como Mario Escudero. Una curiosidad, tres cantores en una orquesta, porque junto a Mario se alineaban Enzo Valentino y Hugo Rocca. Debutó en el disco el 14 de octubre de 1949, cantando " Justo el 31".

Luego de dieciocho meses llegó la desvinculación. Ocurrió que Eduardo Del Piano decidió formar orquesta propia y le propuso ser su vocalista junto a Héctor de Rosas. El 17 de septiembre de 1951 comienza grabando "Margot", es su primer título registrado.

La relación laboral se prolongó hasta fines de 1954. Mucho trabajo y pocas grabaciones, un detalle nada grato que también persiguió a Del Piano, una orquesta de sonido limpio, claro, ideal para escuchar, con Mario, un barítono con un timbre de voz -excepción hecha de Rivero- a la que aún los productores discográficos no estaban acostumbrados. Tuvieron temporadas de seis meses en la confitería "Adlón", en un primer piso de la calle Florida, y en muchos otros locales. Su interpretación de "Tiburón" de Julio Pollero, Luis D'Abracio y letra de Enrique Dizeo, se constituyó en un gran éxito.

Ya como profesional, con Domingo Federico, tuvo un maestro de canto y éste fue quien le descubrió una serie de problemas en sus cuerdas vocales que se fueron acentuando de tal manera, que luego de Del Piano decidió alejarse de la actividad. Entró al diario La Prensa como corrector de pruebas y cada tanto hacía un "bolo", nada que lo esforzara mucho porque la voz no le daba, debía controlarse mucho.

Julio Sosa le aconsejó visitar al Dr. León Elkin. Operaciones de por medio, un tiempo de espera y la rehabilitación final. Pero no fue fácil el retorno, tenía ganas pero también sus dudas.

Fue su hermano Nenín y las circunstancias las que determinaron su regreso. Se encontró con uno de los socios de "El Palacio del Baile" que preguntó por su hermano y manifestó su deseo de contratarlo. Pidió una semana para contestar. Había que encontrar el acompañamiento y hacer el repertorio.

Convencieron a Osvaldo Piro, luego a unos músicos que estaban con Ricardo Pedevilla. Faltaba un pianista y apareció Oscar Palermo que solamente se dedicaba a la música clásica. Juntaron un dinero para imprimir afiches que rezaron "Mario Bustos y su orquesta dirigida por Osvaldo Piro". Ensayos, casi ninguno, todo a la parrilla.

El debut fue aceptable y más tarde bueno, porque la inmensa pista del Palacio -101 metros por 50 de ancho- se llenaba en cada reunión. Se quedaron tres meses, también actuaba la jazz de Rubén Granata. El conjunto continuó por otros escenarios de la ciudad hasta que llegó D'Arienzo que era un tipo sagaz, sabía lo que quería y supo explotar el estilo y el desenfado de Mario Bustos.

El debut fue en el "Marabú", enseguida comenzaron las grabaciones. Es posible que supiera poco de música, pero D'Arienzo tenía un ángel. En los ensayos, a su manera, daba las indicaciones y estaba en lo cierto, las partes salían mejor. Y en los locales, donde era costumbre hacer tres vueltas, él nunca aparecía en la primera y la orquesta nunca sonaba igual a cuando el maestro estaba al frente, su presencia la hacía crecer.

La relación entre ellos nunca fue buena y no terminó bien. Juan decía sus cosas de manera chocante y a Mario no le gustaba, él era difícil también. Hubo celos, pequeños enfrentamientos, un malestar permanente a cambio del buen trabajo y la popularidad. D'Arienzo gustaba de tener cámara y cuando estaban en la televisión se acercaba a los cantores y los dirigía con el dedo. Mario le dijo que no lo hiciera, no le gustaba. Hasta que un día se lo mordió. Todos lo tomaron como parte del show, pero en la intimidad se sabía que fue de bronca. Lo mismo cuando cantaba «no te quiero más ...» y Juan se acercaba al micrófono y decía el verso siguiente «ni te puedo ver».

Luego, la etapa como solista que comenzó acompañado por el trío de Carlos Galván, donde solían estar Jorge Dragone, a veces Julio Pane, también Marcheto... después Requena, Lacava, Ferri... En 1966 se va a Japón con Florindo Sassone pero como artista invitado. De regreso hicieron un mes en Radio El Mundo.

En 1978 fue a su hermano Nenín, entonces presentador en el "Marabú", que se le ocurrió festejar los 30 años de Mario con el tango y también fue una prueba, pués el "Marabú" no abría los domingos y el festival se hizo un domingo y fue exitoso, a tal punto que las funciones continuaron varios meses con un promedio de 700 personas por presentación.

Y llegó el final. Terminaba el año 1979 y su hermano piensa para el día treinta de diciembre juntar nuevamente al dúo Bustos-Valdez, pero no pudo ser. El día 26 por la mañana estaba hablando por teléfono con Jorge Dragone, ya que esa noche se presentan en "El Viejo Almacén", cuando no se siente bien. El mismo tomó un taxi y se fue al Hospital Italiano. Tenía un infarto. Fueron unos días de incertidumbre hasta el 2 de enero que falleció.

fuente: TODOTANGO.
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                                       JUSTO EL 31
                              ESTA NOCHE ME EMBORRACHO                              
                             LLAMARADA PASIONAL                       
                              ELTANGO NO TIENE CONTRA                         
                              NO TE QUIERO MÁS                   
                              LA BRUJA                        
                              YO ME QUEDO CON EL TANGO
                               UN VALS PARA MAMÁ                        
                                                                                 

viernes, 8 de marzo de 2013

ALBERTO ECHAGÜE, CANTOR

Un día como hoy... 8 de marzo...pero de 1909... nacía 
ALBERTO ECHAGÜE.
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Semblanza de RICARDO GARCIA BLAYA
publicada en la página webb TODOTANGO


Alberto Echagüe
CANTOR, AUTOR
8 de marzo de 1909 – 22 de febrero 1987 
Nombre real: Juan de Dios Osvaldo Rodríguez Bonfanti

Mi relación con Alberto Echagüe es muy especial porque fui entrañable amigo de su hijo Osvaldo, lamentablemente fallecido muy joven.

No puedo ser imparcial, porque tuve la suerte de escucharlo con el mejor de los testigos, quien me relataba historias que eran verdaderas imágenes de un chico hacia su padre artista.

Se mezclaban los resentimientos de las largas ausencias, la incomprensión de un ambiente tanguero que se iba degradando con el paso del tiempo y que nada tenía que ver con su circunstancia y su educación. Hasta tal punto que Osvaldo hizo su vida alejado del padre y con una visión crítica, hasta vergonzosa de él.

Pero ocurrió algo muy curioso a partir de la muerte del cantor. La actitud distante se convirtió en una profunda reivindicación que lo llevó a comprender y revalorizar con orgullo el valor humano y artístico de su padre.

Juntos, aprendí a conocer sobre la popularidad que tuvo este artista en los años cuarenta, pero lo más importante fue valorar las "perlas" de su repertorio, haciendo míos los dos tangos preferidos de Osvaldo: "Indiferencia" y "Este carnaval".

Es verdad, Echagüe no fue técnicamente un gran cantor y más si lo comparamos con la excelencia vocal que abundaba en la década del cuarenta. Pero reconozcamos que cuando se lo permitía el vértigo de D'Arienzo, afloraba una voz sensible, por momentos dramática, que sabía contar eficazmente el relato de la letra.

Fue el cantor más importante de la orquesta, el más taquillero, pero además, un caballero, un hombre de bien al que nunca la fama lo mareó y que, pese a los avatares de su carrera artística, supo formar una familia y ganarse el cariño de todos los que lo conocieron.

No puedo evitar encontrarle algo familiar con Ángel Vargas. No se si el estilo canyengue, o el fraseo reo, o el registro, pero algo tienen, más allá del hecho de que ambos cantaran para Ángel D'Agostino. Pero lo cierto es, que la carrera de uno y otro estuvo signada por la calidad y repertorio de dos orquestas muy diferentes, donde evidentemente, Echagüe no resultó beneficiado.

Comienza cantando desde muy chico en la ciudad de Rosario (la ciudad más importante de la provincia de Santa Fe, distante 300 km de Buenos Aires).

En los primeros años de la década del treinta se muda a Buenos Aires y debuta en Radio Stentor con su nombre artístico Alberto Echagüe.

En el año 1932 es cantor de la orquesta de Ángel D'Agostino, actuando en el cabaret Casanova y en el teatro París. Es el propio D'Agostino quien le presenta a Juan D'Arienzo, que lo invita a Radio El Mundo a escuchar su orquesta. Allí se produce la chispa que enciende uno de los binomios más populares del cuarenta: D'Arienzo-Echagüe.

Cuenta Gutiérrez Miglio, en su libro “El tango y sus intérpretes” volumen 1, que en esa ocasión cuando «llega el momento y la orquesta irrumpe con el tango "Madre", Alberto Echagüe le hace una seña a D'Arienzo ofreciéndose para cantar el estribillo. El maestro, con la cabeza, contesta afirmativamente y Echagüe canta. Al rato llega el director artístico de la radio y pregunta quién cantó. D'Arienzo le contesta y el director le dice: “Ese es el cantor de tu orquesta”.»

Actúan en el cabaret Chantecler, en Radio El Mundo y en un sinnúmero de bailes y clubes. El suceso es impresionante, dejando en el disco 27 temas, comenzando por "Indiferencia", el 4 de enero de 1938, hermoso tango de Juan Carlos Thorry y Rodolfo Biagi, finalizando esta etapa el 22 de diciembre de 1939 con "Trago amargo" (de Rafael Iriarte y Julio Navarrine).

Tentado por el pianista Juan Polito, Echagüe se aleja de la orquesta y continua su labor con este, actuando en la clásica confitería Richmond, además de bailes y actuaciones en clubs y teatros de barrio.

La relación del cantor con “El Rey del compás” tuvo varias etapas, que se prolongan hasta el año 1975. La segunda de ellas comienza en 1944 y va hasta 1957, es la más prolongada, y también la más exitosa. La orquesta es una tromba y el cantor no le va en zaga. La calidad de los temas es muy dispar y el repertorio apuntaba al éxito comercial y no al logro artístico.

No obstante lo expresado algunos temas son antológicos: "Este carnaval" (de Luis y Miguel Caruso), "Paciencia" (de D'Arienzo y Francisco Gorrindo) y la singular versión de "Esta noche me emborracho" (de Enrique Santos Discepolo) son pruebas de esta aseveración.

El otro cantor de la orquesta era Armando Laborde que, por su estilo y características vocales era un ideal complemento al trabajo de Echagüe. Tanto es así que en el año 1957 ambos se separan de la orquesta y forman la propia con la dirección del bandoneonista Alberto Di Paulo. Graban para el sello Odeón "Soy varón" y "Nosotros", y para el sello Philips "La refinada" (milonga) y "Carloncho".

Tres años más tarde, en 1960, ingresa a la orquesta de Juan Sánchez Gorio y actúa en Radio El Mundo, grabando dos temas.

Ya nuestro cantor era un solista consagrado, dedicado a amenizar bailes y a actuar en radio y televisión.

En 1968 comienza la tercera y última etapa con el maestro D'Arienzo, viaja a Japón y obtiene un extraordinario éxito. Lo curioso de la anécdota es que la orquesta viaja sola, sin su director que era fóbico a los aviones.

Los tiempos habían cambiado, el deterioro artístico era evidente, pero los fanáticos seguían fieles al ritmo y a la voz del famoso rubro. De esta época rescato el tango "Mala suerte" (de Francisco Lomuto y Francisco Gorrindo) grabado el 11 de diciembre de 1974, y "Vamos Topo todavía", dedicado al jockey uruguayo Vilmar Sanguinetti, del 31 de enero de 1975, es decir un año antes del fallecimiento de D'Arienzo y la última del binomio.

Alberto Echagüe fue un viajero incansable, recorrió toda América y Estados Unidos, donde estuvo en cinco oportunidades.

Es autor de los tangos "Gladiolo", "Tus cartas cómo tardan" y "La tango", todos ellos con música de Carlos Lázzari; "Alias Orquídea", con el productor televisivo Alfredo Gago y "Porque tú me lo pides", con Enrique Alessio.

Esta semblanza hecha con la ternura y emoción de los recuerdos más lindos, intenta ser el homenaje póstumo al padre de mi querido amigo Osvaldo Rodríguez, a quien nunca le voy a perdonar que se haya ido.

fuente: TODOTANGO.
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                              MANDRIA - EL NENE DEL ABASTO
                              BIEN PULENTA                      
                              LA BRUJA - NADA MAS                        
                              TRAGO AMARGO                      
                              BARAJANDO                                 
                              DOS DEDOS                          
                              ANSIEDAD                         
                              LEGUISAMO SOLO                     
                              SUAVEMENTE                       
                              SUMA Y SIGUE - NO MIENTAS                          
                              MI JAPON                               
                              EL TIGRE MILLAN                           
                              VIEJA VOLANTA