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domingo, 24 de febrero de 2013

-EDUARDO AROLAS, MÚSICO

Un día como hoy... 24 de febrero... pero de 1892... nacía 
EDUARDO AROLAS.
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Semblanza de RICARDO GARCIA BLAYA
publicada en la página webb TODOTANGO 
 Eduardo Arolas
BANDONEONISTA, DIRECTOR, COMPOSITOR
24 de febrero de 1892 - 29 de septiembre de 1924
Nombre real: Lorenzo Arola
Apodo: El Tigre del bandoneón

Todos los tangueros tenemos una particular visión respecto de los valores de los artistas y esto está bien, nuestros gustos y experiencias personales nos definen en la elección por unos u otros.

Seguramente, cuando hablamos del tango canción, se produce un acuerdo unánime en la figura incomparable de Carlos Gardel, lo que no ocurre cuando la discusión se dispara a las orquestas o al resto de los músicos o cantantes.

El caso de Eduardo Arolas, es otra excepción, su extraordinario talento como compositor, lo colocan un peldaño arriba del resto, lo que constituye un mérito aún mayor si tomamos en cuenta que en su generación surgieron los más grandes creadores de tango. Baste recordar a músicos de la talla de Agustín Bardi, Vicente Greco, Arturo De Bassi, Juan Carlos Cobián, Roberto Firpo, entre tantos otros.

Así Gardel y Arolas, son a mi juicio, la piedra basal del tango moderno, el primero francés de nacimiento y porteño de adopción, el segundo argentino, hijo de padres franceses.

Dueño de una creatividad melódica increíble, irrumpe en la actividad musical como modesto ejecutante de la guitarra, su primer instrumento, de la mano de su amigo Ricardo González, "Muchila".

Pero será el bandoneón el responsable de su consagración y el fiel testigo de su genio y de su vida atormentada.

Unos pocos años le fueron suficiente para componer más de cien obras de excelente calidad, en las que hace gala de una estructura moderna y compleja, llena de posibilidades para los arreglos y las variaciones.

Las melodías no son menos, transmiten melancolía, romanticismo y en algunas, un dramatismo sobrecogedor, pero todas ellas de una infinita belleza, propia del espíritu modernista del autor.

Parafraseando al querido investigador Héctor Ernié, estamos en presencia de “un fenómeno con mayúscula”, que sólo vivió 32 años.

La excelencia tributa en toda su obra, "El Marne", "La cachila", "Comme il faut", "La guitarrita", "Lágrimas", "Maipo", "Retintín", "Viborita", "Catamarca" y "Derecho viejo", este último de un éxito impresionante.

Su primer tema "Una noche de garufa" (1909) fue concebida intuitivamente, “de oreja”, repetida de memoria, ya que no sabía solfeo y menos escribir en un pentagrama. Fue Francisco Canaro el primero que lo ayudó a perpetuarla, haciendo la partitura del violín, luego Carlos Hernani Macchi escribió la parte correspondiente al piano.

En este primer período que culmina en 1912, compuso varios tangos entre los que se destacan "Nariz" y "El rey de los bordoneos", este último en homenaje al guitarrista Graciano de Leone.

En 1911 inicia sus estudios musicales en el conservatorio del maestro José Bombig y en tres años aprende teoría, solfeo y armonía.

Ese mismo año formó su primer conjunto con el guitarrista Leopoldo Thompson y el violín de Ernesto Ponzio, actuando en diversos cafés de Buenos Aires y Montevideo.

Al poco tiempo integra un trío con el gran Agustín Bardi al piano, y el violinista Tito Roccatagliatta y, en 1912, un cuarteto con éste último y el flautista José Gregorio Astudillo y la guitarra de nueve cuerdas de Emilio Fernández.

Al año siguiente es requerido por el director Roberto Firpo para tocar en el cabaret Armenonville del barrio de Palermo y en otros escenarios, para finalmente formar su propia orquesta.

Entre 1913 y 1916, ya con estudios de solfeo y armonía, aparecen sus temas "Delia", "Derecho viejo", "La guitarrita" y "Rawson", entre otros menos conocidos. También el tango "Fuegos artificiales", obra realizada conjuntamente con Roberto Firpo.

Después sucederían incontables viajes al Uruguay, actuando con gran éxito en Teatro Casino de Montevideo, ciudad donde se radicaría para intentar olvidar un drama amoroso que lo marcaría el resto de sus días (ver en La Biblioteca, sección Crónicas, "Apuntes sobre Arolas y su tiempo").

Cuarteto Arolas
Cuarteto Arolas (Montevideo)

No obstante, volvía frecuentemente a Buenos Aires para cumplir contratos puntuales y presentaciones, pero su autoexilio se repetía al término de cada trabajo.

En 1917 participa como bandoneonista estrella en la gran orquesta surgida de la fusión Canaro-Firpo, formada especialmente para los carnavales rosarinos.

A partir de 1917 y hasta su muerte, escribe sus tangos más famosos, algunos de ellos obras magistrales del acervo cultural de nuestra música ciudadana, me estoy refiriendo a "La cachila" y "El Marne".

De esa época son también: "Comme il faut", "Retintín", "Marrón glacé", "Rocca", "Taquito", "Lágrimas" entre muchas otras.

En 1920 se embarca a Francia y al poco tiempo regresa a Buenos Aires que lo verá por última vez. De vuelta en París, enfermo y alcohólico, muere el 29 de septiembre de 1924, dejando su última obra, la única escrita en Francia: "Place Pigall".

Arolas fue vanguardia en la composición y también en la ejecución del tango.

Su orquesta lucía distinta a las otras, en 1917, comienza a grabar para el sello Victor, donde se comprueba su sonoridad, su brillo y un ritmo de una particular vibración.

Ernié nos dice: «Su marcación rítmica en este período es mucho más elástica, no es tan rígida y denota un mayor vuelo musical, más cantante, mayor caudal sonoro. Resulta –en comparación a las demás orquestas de la época- la más avanzada.»

Después menciona la inclusión de instrumentos no contemplados por otros directores, como el violoncello, el saxofón y el banjo.

El hecho del poco reconocimiento al Arolas interprete se debe, esencialmente, a la mala calidad de los registros discográficos.

Un párrafo aparte para tres de sus obras que no fueron tan difundidas.

Me refiero en primer lugar a "Viborita", de una melodía exquisita que podemos valorar en toda su medida en el registro de la orquesta del violinista Agesilao Ferrazzano del año 1927.

Después "Lágrimas" donde destaco la versión de la orquesta de Alberto Mancione de 1953, con un arreglo respetuoso y delicado de la obra original.

Y, finalmente, "La guitarrita", el ejemplo más acabado de la influencia que la música criolla ejercía en nuestro bohemio compositor urbano. Son muchas las versiones que me gustan de este tango, pero propongo dos: la de Francisco Canaro de 1930 y la de Osvaldo Pugliese de 1954.

En cuanto a sus obras más difundidas e importantes, "La cachila" tiene tantas grabaciones que merecería un capítulo aparte, ya que la mayoría de las orquestas la incorporó a su repertorio. De todas ellas me quedo con la versión del maestro Carlos Di Sarli, de 1941.

Lo mismo podemos decir sobre "El Marne", que además es la cortina musical de nuestro programa radial “Siempre el tango” –orquesta de Osvaldo Fresedo de 1980- pero sin duda se destacan la versión de Aníbal Troilo de 1952 y la de Horacio Salgán registrada al año siguiente.

Arolas fue un genio irrepetible que se renueva permanentemente y que nos conmueve cada vez que escuchamos la hondura de su obra.
fuente: TODOTANGO. 
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EDUARDO AROLAS - EL GITANILLO
EDUARDO AROLAS - MOÑITO 
Canta: ANGELITO YONADI...!!!!                        
EDUARDO AROLAS - LA VIRUTA                        
VARIOS TANGOS DE AROLAS                                
                                             
Película Derecho viejo, sobre la vida de Arolas
TANGO RETINTIN
Película Derecho viejo, sobre la vida de Arolas  
TANGO COMME IL FAUT
UNA NOCHE DE GARUFA
MAIPO - RODOLFO DALUISIO
EL MARNE - YUNTA TRIO

lunes, 8 de octubre de 2012

ALBERTO MANCIONE, MUSICO


Un día como hoy...8 de octubre.... pero de 1915

nacía el bandoneonista ALBERTO MANCIONE.
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Entrevista de NESTOR PINSON
publicada en la página webb TODOTANGO.

Esta entrevista se realizó en su departamento de la calle Bartolomé Mitre 4370, 2º "J", el día 24 de enero de 1991.
Con motivo de esta nota realizada en octubre de 2003 solicité la opinión, el recuerdo de Osvaldo Requena
(nota que figura en el texto)
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ENTREVISTA A ALBERTO MANCIONE

BANDONEONISTA, COMPOSITOR, DIRECTOR
8 de octubre de 1915 - 4 de julio de 1998
Nombre verdadero: Genaro Tórtola


Mire, yo no dejé nunca la música. Hace menos de un mes terminé la temporada en El Farolito. La decadencia para el tango ya se notó firme por 1965, porque hasta un par de años antes estuve en Radio El Mundo, hice giras y después hubo que achicarse, las orquestas grandes no se podían mantener. Formé un cuarteto en 1968, para varias presentaciones, por los alrededores de la Capital y, cuando regresé para los camavales, Argentino Ledesma me propuso acompañarlo. Hicimos veintitrés shows en esos meses, después cada uno a lo suyo.»

«En realidad estudié poco, lo mío fue pura intuición. A los quince años ya andaba dando vueltas con el bandoneón. Claro que para vivir no daba y tuve varios empleos. Uno de ellos fue transportar y descargar carne en las carnicerías, teníamos un recorrido fijo. Yo siempre fui robusto y me cargué al hombro una gran cantidad de medias reses. Mi primer trabajo como músico fue en 1934 con José Figueroa y su trío, quien también era fueyero. No tocaban solamente tangos, hacían chacareras y otras cosas. Tenía compromisos para hacer una gira y también, para presentarse en Radio Mitre, entonces me llamó para que le formara un sexteto.»

«Después estuve en la orquesta de Armando Baliotti, un tiempo con Firpo -cuando con él estaban Cayetano Puglisi, Carlos García y el cantor era Ignacio Murillo- con José De Caro, unos meses, en una boite de Olivos que se llamaba Las Brujas. También con Donato, cuando hubo un conflicto y se le fueron todos los músicos, pero no llegué a grabar.»

«En 1938 me ofrecen actuar en el Palermo Palace, entonces rápidamente formé un conjunto, lo llamé Típica Armenonville y de cantor me presentaron a un muchacho Carlos Martel, ¿sabe quién era?... Floreal Ruiz. Esta aventura duró lo del contrato, sólo tres meses.»

«En 1939 me asocié con otro bandoneonista, Bernardo Álvarez y formamos la orquesta típica "Los dados blancos". Sí, es cierto, un nombre raro. Fue una ocurrencia, mandé a confeccionar unas camisas que tuvieran un toque de fantasía y resulta que en el costado izquierdo le bordaron unos dados, de allí nació la idea. Estuvimos actuando unos dos años.»

"Los Dados Blancos"

«Mi representante era Julio César Curi y fue él que me convence. Ya era hora de tener orquesta propia. Así ocurrió y el 25 de abril de 1942, Troilo y yo inauguramos el Tibidabo, estaba en Corrientes 1244. Yo en la sección de la tarde y él a la noche, salvo los sábados que yo hacía todas las funciones, Pichuco tenía bailes." (Esa primera orquesta estaba integrada por Mancione, Jorge Gutiérrez, Juan Salomone y Antonio López en bandoneones. Doroteo Guisado, Rodolfo Fernández y Casanovas, en violines, José Cimarro en piano, Pablo Piazza en contrabajo y el cantor era Horacio Torres).»

«Estando en el Tibidabo se me va el cantor Torres. ¿Y a qué no sabe quién viene? Floreal Ruiz, ¡sí señor! Estuvo seis meses hasta que un día me dice: "Mirá Gordo, me llamó De Angelis, es una buena oportunidad." Le dije que no se preocupara que yo me arreglaría.»

«Tuve buenos músicos: pianistas a José Cimarro, José Orrego, unos meses a Juan José Paz, unos años a Osvaldo Requena, también a José Aguilera, Arnaldo Medialdea e incluso, fue pianista uno de mis bandoneones: Jorge Gutiérrez. Un violinista, un pibe, fue Julio Zeitlin, que luego pasó a tocar la viola. Estudiaba medicina y cuando se recibió abandonó la música. Se hizo de renombre en su profesión.»

«Si tengo que elegir un colega de instrumento no tengo duda, Troilo. Habrá quienes fueron superiores técnicamente... ¡pero lo que metía el Gordo! ¡El corazón metía!... Para mí fue el preferido. Hacía dos notitas y nos dejaba locos.»

Orquesta Alberto Mancione

«Mire, le voy a contar algo sin pedantería. Es con respecto a Héctor María Artola. Tocábamos en Radio El Mundo y en un intervalo él entra al estudio, se quedó escuchando en un costado y luego se acercó y me dijo: "Mancione, ¿qué pasa con esta orquesta?..." Y no sé -le dije-. "¿Pero usted sabe cómo sale al aire esta orquesta?... Con un sonido, con una fuerza, ¿qué misterio hay?" Y... ninguno, todos ponemos el corazón -le dije- Miró los arreglos, me felicitó otra vez y se fue. Muy grato para mí.»

«En 1944 y hasta 1946, estuve incorporado al elenco de Radio Splendid. Y desde 1948 hasta 1963, en el de en Radio El Mundo.»

«Cuando estuve en Splendid tenía mi estilo, pero más tarde en El Mundo me di cuenta que debía cambiar, necesitaba otra tonalidad. Allí comenzó el arreglo más pulido, el cuidado en los detalles... los años enseñan y fue fundamental mi unión con Roberto Vallejos, porque él empezó a meter mano. Escribía permanentemente y se llegó a una gran identificación entre todos. Mis puntales fueron Vallejos, Mancini en el violín y los cantores Jorge Ledesma principalmente y Héctor Alvarado. Vallejos fue mi socio artístico, la mitad de mi repercusión en los '50 se la debo a él.»

«Mire, mi forma de ensayar era separando en grupos, los bandoncones por un lado, las cuerdas por otro y el piano y el contrabajo en otro lado. Le metíamos tres horas por día y cuando, más o menos, ya teníamos el tema, recién lo tocábamos en el cabaret o en los bailes. Cuando lo sabíamos de memoria iba a la radio y luego estaba listo para grabar.»

«Mi caballito de batalla fue "Ventarrón", el arreglo es mío. Hoy mismo me lo piden una o dos veces. "El cencerro" lo arregló Vallejos pero la variación es mía y algo hice en la armonización. "El refrán" tiene arreglo de su autor: Roberto Pepe. "Lágrimas" lo hizo Vallejos. En "La cumparsita", puse algunas cosas, el pizzicato de las cuerdas, también las campanitas con el piano y las variaciones.»

«Si, "Astorpia" es raro...¿no? Me lo trajo su autor. Un amigo mío, Varela Nusotti, hincha de Piazzolla. Yo creo que la instrumentación con la que ya vino el tango fue del mismo Astor. Yo le metí goma, no porque estuviera mal, sino porque no se avenía a mi estilo. Igual no llegó a convencerme. La mía es la única versión grabada.»

«¿No le gustó "Te aconsejo que me olvides"?... Sí puede ser. Fiorentino no estaba bien. Le cuento. Él estaba en Mar del Plata y lo llamé para que viniera a grabar, arreglamos el día y resulta que llega tarde al aeropuerto y pierde el avión. Pero ese vuelo fue trágico porque se cayó. Ahí nomás, en el pueblo de Cobos. Sólo se salvó una nenita. Llegó al otro día pero muy impresionado y eso en la grabación se nota.»

«A Fiore me lo trajo Curi, fue en marzo del 50 y tuvimos éxito. Cantaba en la orquesta pero en los bailes se ponía de solista, porque el público se lo pedía, tenía que hacer entre cuatro o seis temas y a nosotros nos convenía. Una noche me halagó, bajó eufórico del escenario: "Gordo, nadie me acompañó como vos..." Dejate de embromar, ¿y Troilo y Basso y Piazzolla? "Lo que quieras... ¡pero ninguno como vos!" Tenía conmigo dos años de contrato, pero al cumplirse el primero se disculpó. Le habían prometido una gira importante por Centroamérica y él quería comprar una casa para que sus pibes tuvieran una seguridad. Al final, la gira no se realizó y quedó en banda.»

«El país lo recorrí casi todo. Salí poco al exterior. Estuve en el Uruguay y, en 1956, en Chile, nada más.»

Esta entrevista se realizó en su departamento de la calle Bartolomé Mitre 4370, 2º "J", el día 24 de enero de 1991. Con motivo de esta nota realizada en octubre de 2003 solicité la opinión, el recuerdo de Osvaldo Requena: «Yo estuve con él unos tres años desde 1955 o 56. No fui exclusivo de su orquesta, sí tenía prioridad cuando él me necesitaba y yo estaba libre. Fue muy buena persona, de carácter bonachón, para nada impulsivo, y esta fue la causa que quedara un poco relegado cuando tuvo su buen momento. La orquesta sonaba muy bien. Curi era el representante pero Mancione iba de segunda, primero arreglaba para D'Arienzo y después lo metía a él, pudo llegar a más.»

«Su estilo era una derivación de Troilo, mejor de Orlando Goñi, pues al piano le indicaba que tocara con la mano izquierda ligado -como hacía Goñi-, mientras los bandoneones tocaban stacatto cuando se marcaba el cuatro. Y la música salía fluída, muy ágil, un sonido muy claro. También se apoyaba mucho en el primer violín que marcaba las ligaduras, las expresiones. Era de corregir los arreglos que le llegaban, "Ventarrón" es suyo y tiene gran creatividad. Esto es admirable porque no tenía estudio y es muy difícil arreglar a pura intuición. Su "La cumparsita" fue considerada en Japón la mejor versión de todas. En los bailes se equivocaba mucho, como sí no le diera bola, estaba en otra cosa, ahora para la radio y las grabaciones era perfecto, no se le escapaba una.»

«¿Querés una anécdota? Fue la única vez que al Gordo lo vi loco de bronca. Tocamos en un lugar difícil del sur, atrás de Valentín Alsina. El cantor era Jorge Miró al que llamaban "Ojitos", porque se los hacía a todas las mujeres, en cualquier parte, estuvieran solas o no. Mientras cantaba durante esa actuación, le hacía "ojitos" a una chica. De pronto aparece su compañero, un grandote, que se acercó al palco con un martillo en la mano. El cantor no se dio cuenta cuando se lo reventó en un pié. No le pegó más arriba porque el palco era alto. Se acabó la canción se armó un lío bárbaro y la bronca del Gordo.»

La obra autoral de Alberto Mancione no es muy extensa: Con letra de Ángel Di Rosa la milonga "Señores, permiso" y los tangos "Dolor de huella" y "La luna, el cigarrillo y yo"; con Eugenio Majul: "Pobrezas"; con Julio Curi: la milonga "Para el pueblo" y los tangos "Lo que tú llamas amor" y "Yo te condeno a vivir". Por último, sus instrumentales: "Moderno", en colaboración con Roberto Vallejos, "Total", en colaboración con Juan Salomone, "F.F." dedicado a Francisco Fiorentino y las milongas "Canyengue y tristona" y "Fiel milonga".

Además de los ya mencionados Horacio Torres, Jorge Miró y Floreal Ruiz, a los que sumamos a José Torres y Carlos Reyes, entre los que no grabaron, pasaron por su orquesta y llegaron al disco: Jorge Ledesma con 18 grabaciones, Héctor Alvarado con 7, Ángel Varela con 4, Francisco Fiorentino con 3 y Luis Correa con una.


fuente: página webb TODOTANGO.COM
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ORQUESTA ALBERTO MANCIONE.

                                      OJOS NEGROS - JORGE LEDESMA
                                                  LAGRIMAS
                                              VENTARRON

                                     TINTA ROJA - FRANCISCO FIORENTINO
                                     SORBOS AMARGOS - JORGE LEDESMA


                                     EL MOTIVO -  FRANCISCO FIORENTINO