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viernes, 26 de abril de 2013

ROBERTO CALO, MÚSICO

Un día como hoy... 26 de abril... pero de 1913... nacía 
ROBERTO CALO.
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Semblanza de ABEL PALERMO 
publicada en la página webb TODOTANGO.

  
PIANISTA, DIRECTOR, COMPOSITOR, CANTOR, ACTOR
26 de abril de 1913 - 26 de abril de 1985
Nombre verdadero: Francisco Caló

Nació en la calle Alberti 284 en la ciudad de Buenos Aires. Hijo de José Caló y Natalia Pantano. Sus hermanos también fueron músicos, Miguel, Juan, Salvador, Antonio y Armando. Roberto era el tercero.

Desde niño estudió piano y canto, y en plena adolescencia debutó como "chansonier" en la orquesta que dirigía su hermano Juan, que actuaba en Radio La Nación.

Comenzó como cantor solista en 1933, en Radio Stentor, pasando luego por Radio Prieto y Radio París. En 1935 fue contratado por Don Jaime Jankelevich para actuar, durante tres años, primero en Radio Porteña, luego en Mitre y por último en la más prestigiosa de la época, LR3 Radio Belgrano.

A fines de 1938 pasó a ser el cantor de la orquesta de su hermano Miguel -quien ya era una figura importante del tango- y donde estaba también su otro hermano Armando en el contrabajo. El 21 de diciembre de 1938 grabaron el tango "Dulce amargura" y el foxtrot "Luces del puerto". Roberto entró en reemplazo del cantor Alberto Morel.

En 1941 junto a su hermano Juan, que era bandoneonista, formaron el rubro Juan y Roberto Caló, que se disuelve un año después. Fue en ese entonces que Roberto armó un conjunto para viajar a Estados Unidos y a diferentes países latinoamericanos. A su regreso, en 1945, abandonó definitivamente el canto para convertirse en director orquestal, debutando en LR4 Radio Splendid.

En abril de 1946 pasó a Radio Belgrano con el aporte cantable de dos figuras consagradas que se habían alejado de las orquestas de Ricardo Tanturi y Francisco Canaro, respectivamente: Enrique Campos y Carlos Roldán. Estuvieron por un corto período. En 1947 viajó de gira por el interior del país y por Uruguay con su nuevo cantor Hugo del Cerro.

En Buenos Aires actuó en el Dancing "Empire" de la calle Corrientes casi esquina Esmeralda. Los arreglos de la orquesta eran realizados por el excelente pianista Julio Medovoy.

A fines de 1948 se incorporaron los cantores Oscar Larroca y Roberto Ray y actúan en Radio Belgrano. Al poco tiempo Ray volvió con Osvaldo Fresedo. Al año siguiente la orquesta pasó a Radio Splendid con las voces de Larroca y Alberto Santillán.

En 1951 llegó por primera vez al disco, a través del sello Orfeo,
con el tango "El metejón" cantado por Larroca y el instrumental "Selección de Aníbal Troilo", con arreglos de Medovoy . Al poco tiempo este cantor se fue a la orquesta de Alfredo De Angelis, en el lugar dejado por Julio Martel y fue reemplazado por Carlos Rivera, quien registró el famoso tango "Zorro gris".

En 1952 regresó por un breve lapso Carlos Roldán, dejando tres memorables registros: la milonga de Francisco Martino "Soy una fiera", de los hermanos Velich "Cualquier cosa" y de Enrique Discépolo "Victoria". A fin de ese año ingresó Alberto Santillán, ex cantor de la orquesta de Víctor D'Amario y graba "Nostalgias", el tango "Después que te perdí", del propio Caló y Horacio Sanguinetti y el vals "Manos adoradas".

En 1953 la grabadora Orfeo invitó a la extraordinaria cancionista Azucena Maizani a volver al disco, luego de once años. La orquesta acompañante fue la de Roberto Caló.

Ese año se reincorporó Enrique Campos quien también grabó varios temas, entre los que destaco dos: "Con la otra" y "Canzoneta". Actuaron en Radio Splendid, en la confitería "El Marzotto", y en los carnavales del salón "Les Ambassadeurs", de la avenida Figueroa Alcorta.

En 1956 se produjo un hecho importante, el ingreso de Roberto Rufino, quien reaparecía después de un prolongado descanso. Inmediatamente los contrató para grabar la RCA Victor y así surgió un disco con los tangos "Ladrillo" de Juan de Dios Filiberto y Juan Caruso y en el reverso,el que sería suceso durante todo ese año y el siguiente: "Soñemos" de Roberto Caló y Reynaldo Yiso. El éxito les abrió las puertas de Radio El Mundo y de dos de los más importantes cabarets de la época: "El Marabú" de la calle Maipú y el "Chanteclair" de Paraná y Corrientes. Pero el espíritu inestable de Rufino obligó a la disolución del rubro.

Por ese motivo y por las exigencias laborales, en especial los bailes de carnaval de 1957, se apuró en incorporar a los cantores Héctor De Rosas y Rodolfo Galé. Poco después sumó a Tito Reyes, la tercera voz de la orquesta.

En esa época, la orquesta de Roberto era más requerida que la de su hermano Miguel y actuaba con mucho éxito en la confitería Richmond de la calle Esmeralda. Entre las grabaciones de este período están los dúos de Galé y De Rosas: "Si vos no me querés", "Limosna de amor" y "Luna Tucumana". También los primeros discos de Tito Reyes: "Frente a un espejo", "Nápoles de mi amor" y "Tango argentino".

A fines de 1957 acompañó la reaparición de Aída Denis para el sello RCA-Victor. En diciembre se desvinculó el pianista Osvaldo Berlingieri para ir con Troilo, ocupando su lugar el notable pianista y arreglador Osvaldo Tarantino. A mediados de 1958 se retiró Galé.

Eran momentos difíciles para el tango por la falta de trabajo. La "Nueva Ola" invadía radios y estudios de grabación y entonces Caló decidió disolver la orquesta. La mayoría de sus músicos junto al cantor Tito Reyes pasaron a la orquesta de su hermano Miguel y Roberto empezó a dedicarse a la producción de espectáculos.

Como actor participó en las películas "Giacomo", "Valle Negro" y "Los ojos más lindos del mundo".

Por su orquesta pasaron músicos de la talla de los pianistas Julio Medovoy, Osvaldo Berlingieri y Osvaldo Tarantino. Bandoneonistas muy importantes como Ernesto Franco, Edelmiro D'Amario, Pedro Vidaurre, Juan Fleuri, Eduardo Rovira, Celso Amato, Julio Paso y Eliseo Marchese. Cuerdas de gran categoría como la de los violinistas Leo Lipesker, Antonio Coronello, Raúl Garcés, José Lauces, Tito Besprovan, Simón Bajour, Simón Broiman, Teodoro Guisado y José Cattanzaro o de contrabajistas como Enrique Designa y Enrique Marchetto.

Fueron muchos los cantores que tuvo y que grabaron: Carlos Roldán, Enrique Campos, Oscar Larroca, Carlos Rivera, Alberto Santillán, Roberto Rufino, Héctor De Rosas, Rodolfo Galé, Tito Reyes y Jorge De la Peña. Lamentablemente hubo tres que no llegaron al disco: Jorge Maciel, Raúl Lavalle y Carlos Barbé.

Por último, como compositor, Roberto Caló nos dejó: "Soñemos", "Después te perdí", "Te vi llegar", "No culpes al amor" y los instrumentales "Colores", "En fa menor" y "Flauteando".
fuente: TODOTANGO.
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             MIGUEL CALO - cantando ROBERTO CALO 
DULCE AMARGURA
TITO REYES - FRENTE AL ESPEJO
                                            ENRIQUE CAMPOS - ROMANTICA                                        
                                                 TITO REYES - NAPOLES DE MI AMOR                               
                    ENRIQUE CAMPOS - DEJAME VIVIR MI VIDA                                        
                                                 SALUDOS                                      
                                                                                                                 

domingo, 17 de febrero de 2013

JORGE ROLANDO, CANTOR

Un día como hoy... 17 de febrero...pero de 1939... nacía 
JORGE ROLANDO.
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Semblanza de ABEL PALERMO
Publicada en la página webb TODOTANGO
j rolando
CANTOR
17 de febrero de 1939 – 16 de mayo de 1995
Nombre verdadero: Fernando Carlos Romero Padilla

Voz potente, una muy clara dicción y timbre de barítono, fue uno de los buenos cantores surgidos en los años cincuenta. Tuvo su momento de esplendor en la orquesta de Héctor Varela, logrando en ese período de su carrera artística, su mayor reconocimiento.

Nació en la ciudad de Buenos Aires, en el Hospital Salaberry del barrio de Mataderos. Su infancia y juventud transcurrieron entre Ciudadela Norte y Loma del Millón en Ramos Mejía, Provincia de Buenos Aires, a pocos minutos de la capital.

En esa zona vivieron muchos artistas, entre ellos, los cantantes Carlos Almagro, Andrés Peyró, Aníbal Marconi, Alfredo de la Colina, los Hermanos Bonet, Zulema Robles y Carlos Gari, que hicieron sus primeros trinos en los clubes de barrio: Claridad, Nolting, La Unión, Mitre, Resurgimiento, Mutual 12 de Octubre, Bomberito, Sol de América y algunos otros que ahora no recuerdo. Armando Laborde y Argentino Ledesma también transitaron las calles de esas barriadas.

Eran tiempos de ilusiones, cuando la muchachada soñaba con ser estrellas y participaban en los concursos de cantores, organizados por esas instituciones locales. De uno de esos certámenes surgió “El Puchi Padilla”, quien luego se convertiría en Jorge Rolando. Muchos de estos jóvenes estudiaron en la Escuela de Canto Di Giorgio de Ciudadela.

Rolando se inició profesionalmente con el cuarteto de Aminto Vidal quien, con su teclado, amenizaba las noches en locales de Isidro Casanova.

En su largo recorrido artístico pasó por muchas orquestas, en este aspecto vienen a mi cabeza las del violinista Mario Azzerboni, la del pianista Josecito Pace —quien más tarde se radicara en Perú—, la de Mario Canaro, la de Oscar Castagniaro y la de Luciano Leocata.

Pero en esta secuencia, me falta nombrar la que resultó trascendental en su vida artística: la de Héctor Varela (1960). Con esa consagrada agrupación, debutó en el disco con el tango “Y el último beso” que tiene en el acople, “Que te pasa vida mía”, de Varela y Sara Rainer, con la voz de Armando Laborde. A dúo con este gran intérprete hace cuatro temas, uno de ellos, el vals “Una lagrimita”, se constituyó en un importante éxito de ventas y la instalación definitiva del cantor en el público.

Asimismo, con Varela participó en el popular ciclo radial, “El Glostora Tango Club”, junto a sus colegas Laborde, Ernesto Herrera y Claudio Bergé con quienes hizo muchos dúos. En cuanto a esta modalidad, Rolando era muy requerido, por su notable capacidad para realizar la segunda voz.

En 1965 se desvinculó de la orquesta y partió a Perú con Luciano Leocata. A su regreso, se integró a la formación de José Pace con quien se fue de gira a Centroamérica.

De vuelta en Buenos Aires, se incorporó nuevamente a la orquesta de Héctor Varela que tenía como vocalista en ese momento a Carlos Nogués y, luego, a Luis Correa. Con el primero realizó dos destacados registros a dúo: la milonga “El desafío”, de René Ruiz con versos de Charrúa -seudónimo de Gualberto Márquez- y el vals “Ay Aurora”. Permaneció hasta fines de 1973, después de grabar “Quién me robó tu corazón”, del propio Varela con Tití Rossi y letra de la autora y cancionista, Irma Lacroix, nombre artístico de Irma Magdalena Abrain.

Terminada esta etapa, se unió al bandoneonista Ernesto “Tití” Rossi para grabar un disco acompañando a Irma Lacroix y luego, emprendió una extensa gira por América, pasando por Perú, Colombia, Venezuela y Méjico.

En 1980, con el acompañamiento de la orquesta de Osvaldo Tarantino, grabó un disco en el que también participaron, Jorge Hidalgo, Luis Correa y Juan Carlos Jordán.

Con Luis Correa y otros cantores consagrados: Ángel Cárdenas, Alberto Podestá, Jorge Valdez, Roberto Florio y Raúl Garcés viajaron a Colombia contratados por La Casa Gardeliana de Medellín.

Ya en el final de su trayectoria, cantó en diversos locales, entre ellos recuerdo el mítico Vos Tango de Villa Lugano y el restaurante Gustavito, cuyo dueño era el querido Julio Mandunga, allí participaban los artistas de Grandes Valores del Tango, de Canal 9 de televisión; la conducción del espectáculo estaba a cargo de nuestro gran amigo y también cantor, Carlos del Mar, hoy residente en España donde sigue difundiendo el tango.

En sus últimos años se radicó en San Miguel, Provincia de Buenos Aires, donde falleció muy joven, con apenas 56 años.

Escribiendo estas breves líneas sobre su vida, vienen a mi memoria sus bellas versiones de dos tangos con la orquesta de Héctor Varela: “Que sigan charlando” y “Demasiado tarde”. Debo confesar que cuando los escucho, me embriaga una profunda emoción.


Fuente: TODOTANGO.
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                                  UNA LAGRIMITA -  dúo con ARMANDO LABORDE
                              NUNCA DEBI REGRESAR                             
                              DEJAME VIVIR MI VIDA                         
                              DEMASIADO TARDE