domingo, 19 de enero de 2014

CARLOS GUIDO Y SPANO, ESCRITOR

1827
Nace en Buenos Aires el poeta Carlos Guido y Spano, autor de "Ráfagas", "Hojas al viento" y de una "Autobiografía". Murió en esta ciudad el 25 de julio de 1918.


Efemérides Culturales Argentinas.
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Un día como hoy...19 de enero...pero de 1827...nacía
CARLOS GUIDO Y SPANO.
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Carlos Guido Spano.jpg
Nombre completo Carlos Rufino Pedro Ángel Luis Guido y Spano

Nacimiento 19 de enero de 1827, Buenos Aires, Argentina

Defunción  25 de julio de 1918 (91 años), Buenos Aires, Argentina
Ocupación  poeta

Carlos Guido y Spano (Buenos Aires, 19 de enero de 1827 – Buenos Aires, 25 de julio de 1918), poeta argentino cultor del romanticismo.
Carlos Guido y su esposa Micaela Lavalle.

Nació en Buenos Aires siendo bautizado como Carlos Rufino Pedro Ángel Luis hijo del general Tomás Guido (militar de las guerras de la independencia y amigo de José de San Martín) y de María del Pilar Spano y Ceballos, hija del coronel Carlos Spano (fallecida en Buenos Aires el 25 de enero de 1868). Tuvo varios hermanos.

El 15 de Abril de 1866, Carlos Guido y Spano publica un folleto de 114 páginas a través de cual daba rotunda oposición a la Guerra contra el Paraguay, así como otros ilustres de la época Juan Bautista Alberdi, José Hernández, lo que causó que fuese preso por orden de Bartolomé Mitre el 26 de Julio de 1866.

Su padre había hecho expresa su voluntad de ser enterrado bajo las piedras de su querida Cordillera de los Andes, por lo que —para poder enterrarlo en Buenos Aires— Guido hizo traer piedras 1200 km desde la cordillera para construir con sus propias manos el sepulcro de su padre.

Guido plasmó su obra poética en dos obras: Hojas al viento (1871) donde recopiló sus poemas desde 1854 y Ecos lejanos (1895). Es conocido su poema Trova:

        He nacido en Buenos Aires.
        ¡Qué me importan los desaires
        con que me trate la suerte!
        Argentino hasta la muerte,
        he nacido en Buenos Aires.

En 1864, Guido reclamó que su padre había sido el verdadero autor (y no San Martín) del plan de cruzar la Cordillera de los Andes, tomar Chile a los españoles y atacar desde el mar la base militar española en Lima (Perú). La pretensión fue rechazada.

Incursionó en la prosa en 1879, con la edición de Ráfagas, obra que contiene críticas literarias y de la sociedad y personajes de su época, así como referencias autobiográficas.

Durante su vida ocupó varios cargos oficiales: director del Archivo General de la Nación y vocal del Consejo Nacional de Educación. Fue cofundador de la Sociedad Protectora de Animales (26 de noviembre de 1879). Se opuso a la Guerra contra Paraguay (1865-1870).

Falleció en Buenos Aires el 25 de julio de 1918.


Influencia
Dice Carlos Dámaso Martínez en la antología Poesía latinoamericana del siglo XIX (Buenos Aires: Centro Editor de América Latina, 1979): «Permaneció fiel a un romanticismo inicial aunque tardío, de rasgos elegantes, atenuados y sobrios».
Obras

    El gobierno y la Alianza. Carlos Guido y Spano. 114 páginas. Editorial La América de De Vedia. 15 de Abril de 1866
    Nenia. Carlos Guido y Spano. 1871 (canción fúnebre al Paraguay).

fuente: WIKIPEDIA.
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los poetas.com 


CARLOS GUIDO Y SPANO

(1827-1918)



Hijo ilustre del General Guido y de doña Pilar Spano, distinguida dama chilena, se conjugaron felizmente en don Carlos Guido y Spano el austero talento del padre y la gracia poética de la madre. La elevación espiritual de ese ejemplar arraigó en el hijo tanto más hondamente cuanto que éste sentía verdadera devoción por sus padres.



Había nacido en Buenos Aires el 19 de enero de 1827 y aquí mismo transcurrió su infancia y cursó los primeros estudios, hasta que en 1840 su padre, que desempeñaba la embajada de Río de Janeiro, lo llevó a su lado junto con el resto de la familia. Allí empezó a despertar en él, en plena adolescencia, la afición a las letras, las artes y todo lo bello. Contaba 19 años cuando hace un romántico y breve retorno a la patria. En 1848, enviado a París porque su hermano Daniel se encontraba allí enfermo, tuvo la gran pena de conocer a su arribo, la noticia de la muerte de éste. Luego del espectáculo de la revolución de aquel año, había de distraer su dolor templando su espíritu liberal y afinado su exquisita cultura políglota.



Vuelto a Río y mimado de aquella sociedad, se mezcla a los círculos intelectuales en los que también es muy estimado. De nuevo viaja a Europa visitando esta vez primero Inglaterra, por cuya democracia manifiesta gran admiración, y después a Francia, en cuyas luchas participa quijotescamente. Y en 1852 regresa al país para ser testigo de la revolución de Septiembre. Se mantiene al margen de los acontecimientos políticos, dedicándose por entero a la labor literaria hasta que toma parte de la defensa de Buenos Aires como ayudante del general Pacheco en la revolución de Lagos. Pero casi enseguida debe partir hacia Montevideo siguiendo a su padre que había sido desterrado.



Ya restablecida la Paz, cuando el doctor Derqui ocupa la presidencia, lo nombra subsecretario del departamento de Relaciones Exteriores. Nuestro poeta renuncia al cargo en octubre de 1861 y nuevamente va a refugiarse en Montevideo. Sobreviene para él una época de mezquina lucha por la vida que pone a prueba su natural optimismo y despreocupación de las cosas materiales. Debe volver incluso a Brasil, patria de sus primeros sueños juveniles, en misión comercial. Retorna allí al grupo de sus viejas amistades, pero el artista de alma, un si es no es bohemia, no está hecho para esta clase de empresas, y helo otra vez en patria, entre sus libros y versos, en medio de penurias económicas con la sola compensación de los afectos familiares. En poco tiempo pierde a sus padres. Asola la ciudad la fiebre amarilla de 1871, y con infinita abnegación y simpatía humana Guido y Spano se alista como primer soldado en la cruzada defensiva. Pierde también a la esposa. Tantos dolores acumulados parecen deprimirlo profundamente. Pero logra recomponerse y en 1872, siendo ministro de Avellaneda, le confía la Secretaría del Departamento Nacional de Agricultura de reciente creación. Desarrolla allí una proficua labor de dos años y ha de dejar el puesto para correr a la defensa del gobierno en la abortada revolución del 74´.



Algún tiempo después pasa a la dirección del Archivo General de la Provincia y desempeña también la vocalía del Consejo Nacional de Educación. Al fin, acogido a los beneficios de la jubilación, se retira a la vida privada. Pero se afirma cada día su fama literaria y crece su popularidad alimentada por su natural hidalguía, generosidad y exquisitas dotes de conservador. Murió ya muy anciano el 25 de julio de 1916, habiendo conservado hasta los últimos tiempos toda la frescura y juventud de su espíritu, rodeado de jóvenes y viejos que lo visitan y consultan como al más respetado patriarca de las letras. Grandes homenajes oficiales y populares se rinden en su tumba.



Fue Guido y Spano un delicadísimo poeta que amalgamó con sello muy personal, el sentido moderno de su poesía con un clásico equilibrio en la expresión de los sentimientos más tiernos y la contemplación casi pagana de la belleza. Se inicia como poeta publicando algunas composiciones en 1854, en la "Revista el Paraná", más tarde publica Ecos Lejanos y en 1871 Hojas al viento. Hay entre sus poemas verdaderas piezas de antología como Myrta en el baño y En los guindos. Cantó con particular ternura los afectos del hogar en At Home, A mi hija María del Pilar y muchas otras.



No es menos notable su prosa elegante y limpia. A la par que deliciosas descripciones desenvuelve con admirable humor, mitad sajón y mitad latino, sagaces reflexiones y juicios certeros. Su principal obra de prosista está contenida en Ráfagas, publicado en 1879. Llama la atención muy especialmente la carta autobiográfica.



(Literatura argentina del siglo 19)

fuente: LOS-POETAS.COM

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