Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
TATA NO QUIERE Milonga
Música de René Ruiz
Letra de Gualberto Márquez, “Charrúa”.
Ediciones Musicales Tierra Linda
Canto
No te me andés empolvando
ni pintándote el hocico
que no sos hija de rico
pa’ tanto andarte arreglando.
¡Andá lavate, te mando,
mirá cómo te venís!
¡Si tan sólo la nariz
te has dejao sin acomodo:
uñas, labios, ojos, todo...
y flaca como lumbriz!
Recitado:
¡Hasta tu clina ha cambiao
quién sabe con qué mistura,
que has güelto de lo’e Ventura
de pelo alazán tostao!
Las cejas se te han raleao
y te has teñido el cachete;
¡tenés tanto colorete
que parecés un payaso,
con cada taco machazo,
sin trenzas y de copete!
Canto:
Por andar tan presumida
cuidándote la pollera,
hoy se mamó la ternera
y aura quemás la comida.
Cuantito uno se descuida
se te encuentra arrinconada,
con tu herramienta platiada
tironiándote las cejas,
¡pero no ves las ovejas
que van pa’ la tierra arada!
Recitado:
Rejuntá tinta y enseres
y echalos a la basura,
y si riclama Ventura
decile: “¡Tata no quiere!”.
O de no que sólo espere
qu’el fuego los aproveche,
que asigún cuenta Arbeleche
si vas así a la ordeñada,
¡extraña la colorada
y escuende toda la leche!
Canto:
Y aura la traeré a Eluteria
pa’ que veng’a acompañarte,
así podrás engordarte
porque has güelto a la miseria.
Recitado:
Y no te me pongas seria
que mi cariño te ampara;
¡era más linda tu cara
cuando chica y revolcada,
Canto:
t’iba a lavar la finada
para que yo te besara!. Comentario de:
Tonito Rodríguez Villar:
¡Qué pena cuando algunos intérpretes, equivocadísimamente,
cantan en broma esta milonga! No alcanzan a darse cuenta que se trata de la muy
tierna y cariñosa reprimenda que un padre hace a su hija: “…y no te me pongás
seria / que mi cariño te ampara / ¡era más linda tu cara / cuando chica y
revolcada, / t’iba a lavar la finada / para que yo te besara”.
Un día como hoy...16 de mayo... pero de 1924... nacía ALDO CALDERON
..............................
Semblanza de ABEL PALERMO
publicada en la página webb TODOTANGO
CANTOR, GUITARRISTA
16 de mayo de 1924 – 6 de diciembre de 1983
Nombre verdadero: Aldo Ives Calderón
Nació en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe. Era
todavía un adolescente cuando comenzó a cantar, acompañado de su guitarra, en
las peñas y cafés de su ciudad natal y de los alrededores.
Su voz, de excelente coloratura y claro decir, se expresaba
a través de un importante repertorio de tangos, milongas y estilos criollos,
que lograba entusiasmar al público. Esto lo decidió a partir hacia la capital a
probar suerte.
En Radio Mitre, debutó en el programa “La matiné de Juan
Manuel” y actuó en la confitería “La Querencia” de la avenida de Mayo, donde
participaban diversos números de tango, folklore y de cante español, hasta que
fue requerido por el director Francisco Rotundo para cantar en su orquesta.
A mediados de 1948, Aníbal Troilo sufrió la desvinculación
de Floreal Ruiz, que se fue tentado por un importante contrato que le ofreció
Rotundo. Entonces, “El Gordo”, sin titubear, hizo un enroque y se llevó a
Calderón a sus filas.
El otro cantor de la orquesta era Edmundo Rivero, con quien
debutó a dúo en el disco, en marzo de 1949, con el tango, “Una lágrima tuya”.
Luego, hacen también, el vals de Germán Videla y Carlos Montbrún Ocampo, “A
unos ojos” y la milonga “Miriñaque”, de Alberto Mastra. Como solista graba, el
que fue su primer éxito, el tango “Cuando volverás”.
El 26 de octubre de 1949, Rivero hizo su grabación final con
Troilo, el tango “Tú”, y en el acople, la voz de Calderón con “Y volvemos a
querernos”. Este disco sería el último de la orquesta en el sello RCA-Victor,
después de nueve años consecutivos de grandes éxitos. A partir de ese momento,
Calderón se quedó solo, hasta la incorporación de Jorge Casal, en marzo de
1950.
Lamentablemente, el rompimiento contractual de Pichuco con
esta empresa fonográfica, no permitió la edición de varios temas grabados por
ambos, me refiero a “Media noche”, “Tarde”, “Atenti pebeta” y “Destellos”,
entre otros.
En noviembre de ese año, Troilo volvió al disco en el sello
TK y, en febrero de 1951, la última grabación de Calderón, la milonga de René
Ruiz y Charrúa, “Tata no quiere”.
Después, fue contratado como solista por la Victor y por
Radio Splendid, en los dos espacios lo acompañó la orquesta del bandoneonista
Ismael Spiltanik, que estaba integrada por jóvenes y talentosos músicos:
Leopoldo Federico, Fernando Tell, Fernando Córdoba y Spitalnik (bandoneones);
Alberto “Tito” Besprovan, Simón Braiman e invitado David Díaz (violines);
Alcides Rossi (contrabajo) y Atilio Stampone —por un año—, luego Armando Cupo
(piano).
El primer disco, fue en marzo de 1952, “De vuelta al bulín”
y en el reverso, el estilo de Vicente Galleri, “Ansina es la madre mía”.
También grabaron “Oración rante”, “Qué querés con ese loro” y, los más
destacados: “Murmullos” y “Será una noche”. En total —hasta mayo de 1954—, 14
registros.
A partir de 1956, se dedicó a hacer giras por el interior
del país, acompañado por distintos conjuntos de guitarras, con repertorio más
folklórico que tanguero. Pasaron algunos años y regresó a Rosario, donde vivió
hasta su muerte, cuando apenas tenía 59 años.
Fue un cantor que nos dejó con las ganas. Su carrera
artística creció y se desarrolló rápidamente, en un lapso muy breve y, en una
época donde las grandes orquestas comenzaban a sufrir los primeros embates de
la crisis del tango. No obstante, el testimonio de su calidad interpretativa se
conserva en sus discos, que no fueron muchos, pero suficientes para apreciarla
en su real magnitud.