Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
tu oscuro balcón, tu antiguo jardín. Más tarde las cartas de pulso febril mintiendo que no, jurando que sí.
Romance de barrio tu amor y mi amor.
Primero un querer, después un dolor, por culpas que nunca tuvimos, por culpas que debimos sufrir los dos.
Hoy vivirás
despreciándome, tal vez sin soñar que lamento al no poderte tener el dolor de no saber olvidar. Hoy estarás como nunca lejos mío, lejos de tanto llorar. Fue porque sí, que el despecho te cegó como a mí, sin mirar que en el rencor del adiós castigabas con crueldad tu corazón. Fue porque sí que de pronto no supimos pensar, que es más fácil renegar y partir que vivir sin olvidar.
Ceniza del tiempo la cita de abril,
tu oscuro balcón, tu antiguo jardín las cartas trazadas con mano febril mintiendo que no, jurando que sí. Retornan vencidas tu voz y mi voz trayendo al volver con tonos de horror, las culpas que nunca tuvimos las culpas que debimos pagar los dos.
Un día como hoy... 29 de marzo... pero de 1916... nacía
FLOREAL RUIZ.
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Semblanza de RICARDO GARCIA BLAYA
publicada en la página webb TODOTANGO.
CANTOR
29 de marzo de 1916 – 17 de abril de 1978 Apodo: El Tata
Cuando escucho a Floreal Ruiz tengo la sensación que el
cantor lo hace de un modo tan natural y espontáneo que parecería estar sentado
en una silla conversando informalmente, y las notas surgen de su garganta sin
ningún esfuerzo. El timbre y la coloratura de su voz me resultan sonidos
cotidianos, no hay estridencias ni falsos recursos, lo hace de la manera más
difícil, sencillamente.
Es, sin duda, un cantor sutil, delicado, de una excelente
dicción que permite entender no sólo la letra sino también su dramatismo.
Fue una de las grandes voces del cuarenta, y
paradójicamente, su reconocimiento definitivo lo logró con el transcurso de los
años, no en su momento de plenitud cuando integraba la orquesta de Aníbal
Troilo. Esto se debió a dos motivos. Primero, porque en la década del cuarenta
surgieron muchísimos cantores de un nivel excepcional; segundo, porque a él le
tocó reemplazar en la orquesta de "Pichuco" a Francisco Fiorentino y
actuar al lado del exitoso Alberto Marino, que era el cantor de moda.
Floreal Ruiz cantó siempre bien, aún en los últimos años de
su carrera. Murió cantando.
Nació en el porteño barrio de Flores, hijo de un anarquista
al que debe su original nombre. El padre, hombre severo y de fuertes
convicciones ideológicas lo echó de su casa por querer ser cantor: «ser cantor
es ser cafishio –decía- y no quiero cafishios en mi casa».
Fue en su juventud amigo del alma de Hugo del Carril, junto
al cual cometió sus primeros pecados de bohemia y haciendo serenatas para los
eventuales amantes que los contrataban.
Su carrera profesional se inicia en la radio y en 1938 es
vocalista de la orquesta de José Otero con quien graba, en 1939, la
"Marcha del Club Platense" de fútbol. Actuaba con el seudónimo Fabián
Conde.
En 1942 debuta con su nombre real en una actuación en Radio
Prieto. Su padre lo va a ver y allí se produce la reconciliación.
En 1943 ingresa en la orquesta de Alfredo de Angelis con
quien graba ocho temas, el primero fue "Marioneta" (de Juan José
Guichandut y Armando Tagini) el 23 de julio, que resultó ser su tango más
representativo ya que luego lo graba con Aníbal Troilo y José Basso.
Al año siguiente y a pedido del ya consagrado Alberto
Marino, Aníbal Troilo lo contrata para su orquesta, dejando 31 registros
memorables, entre los cuales se destacan los tangos "Naranjo en
flor", "De todo te olvidas", "La noche que te fuiste",
"Equipaje" y los valses "Flor de lino" y "Romance de
barrio". Todos ellos, a mi gusto, clásicos de nuestra música ciudadana.
En 1948 se desvincula de la orquesta de Troilo y, por
motivos exclusivamente económicos, ingresa en la orquesta de Franciso Rotundo.
De esa época podemos destacar los tangos "Aquel tapado de armiño",
grabado el 6 de julio de 1950, y al año siguiente "Sobre el pucho" y
"El viejo vals", a dúo con Enrique Campos. De esta etapa quedaron 25
registros discográficos.
Luego de siete años con Rotundo pasa a la orquesta de José
Basso, con quien graba cuarenta temas. Su voz mantenía la calidad y el estilo
de siempre, pero con un tono más bajo. Sus versiones de "Muriéndome de
amor", "Vieja amiga" y "Como dos extraños", son excelentes.
A principio de la década del sesenta ya es un solista
consagrado. Desde 1966 hasta su muerte graba 45 temas más acompañado por las
orquestas de Jorge Dragone, Luis Stazo, Osvaldo Requena y la Orquesta Típica
Porteña dirigida por Raúl Garello. Con esta última, en 1977, produce quince
registros, demostrando un buen gusto y una creatividad vocal extraordinaria,
pese a la declinación de su garganta. Sus interpretaciones de los tangos
"Buenos Aires conoce", "Y no puede ser", "Perfume de
mujer", "Cuándo volverás" y "Divina" resultan
conmovedoras, y es el gran final de la carrera artística de un brillante
cantor.
Admirado por las nuevas generaciones tangueras, es el modelo
de una forma de sentir e interpretar nuestro tango.