Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
seguimos sumando más versiones de este tema...!!!!
ME QUEDE MIRANDOLA Tango 1945
Música: Vicente Spina
Letra: Roberto Miró
Después de un año atroz de soledad
volvimos a encontrarnos sin querer, de pronto los recuerdos de otros días que cantaba y que reía acudieron en tropel. Mis labios balbucearon con temor, los ojos le contaron mi dolor, mis ansias de encontrarla fueron tantas que oprimida la garganta me quedé mirándola.
Inútiles senderos fueron todos
caminos recorridos sin vivir, bordeados de dudas y dolores y sólo sinsabores aumentan mi sufrir. Mas, ya no espero nada de la vida ni ahora que la encuentro puede ser, lo dice su mirada distraída que he matado para siempre Lo que fuera su querer.
Aquel ensueño roto del ayer
no puede ya volver a florecer, la tengo ante mis ojos esta tarde y comprendo que no hay nadie en mi triste anochecer. Ha vuelto sin llegar la que esperé la encuentro nuevamente y ya se va, sabiendo que en su adiós está mi ruina se alejó y de la esquina, me quedé mirándola.
volvimos a encontrarnos sin querer, de pronto los recuerdos de otros días que cantaba y que reía acudieron en tropel. Mis labios balbucearon con temor, los ojos le contaron mi dolor, mis ansias de encontrarla fueron tantas que oprimida la garganta me quedé mirándola.
Inútiles senderos fueron todos
caminos recorridos sin vivir, bordeados de dudas y dolores y sólo sinsabores aumentan mi sufrir. Mas, ya no espero nada de la vida ni ahora que la encuentro puede ser, lo dice su mirada distraída que he matado para siempre Lo que fuera su querer.
Aquel ensueño roto del ayer
no puede ya volver a florecer, la tengo ante mis ojos esta tarde y comprendo que no hay nadie en mi triste anochecer. Ha vuelto sin llegar la que esperé la encuentro nuevamente y ya se va, sabiendo que en su adiós está mi ruina se alejó y de la esquina, me quedé mirándola. ROBERTO GOYENECHE
HERNAN CUCUZA CASTIELLO, desde el año 2007, y acompañado por el guitarrista MAXIMILIANO MOSCATO LUNA, lleva adelante en el bar EL FARO, de Villa Urquiza, cada viernes, una movida muy intensa con el espectáculo: Humildemente... sin pedir permiso... "EL TANGO VUELVE AL BARRIO".
La propuesta se inició con la idea de que justamente, el TANGO... volviera al BARRIO.... que se volviera a cantar con la gente, como si fuera el patio de una casa, y el público ha respondido más allá de sus expectativas, de manera tal que las instalaciones quedan chicas, y se canta en la calle....hasta el amanecer. Allí son convocados, o "autoconvocados" todos los cantores de tango de la actualidad, los ya consagrados y los que son menos conocidos pero todos buenos, y también llegan músicos amigos para acompañar todo este movimiento tangueroque se van sumando para compartir. La gente que va al Faro luego comenta por las cuentas del facebook de los artistas, suben fotos de los shows, y son totalmente fanáticos, al punto que se llaman los "faroleros"... es un público bastante heterogéneo, hay tangueros mayores, y también mucha gente muy joven que se está arrimando al tango a través de esta movida.
También se presentó el espectáculo "Cómo te quiero hermano" con dos dúos: Cucuza-Moscato, y Walter el Chino Laborde y el guitarrista Dipi Kvitko.
Hernán Cucuza Castiello y el guitarrista Maximiliano Moscato Luna viajaron en agosto de 2012, a Korea invitados a participar de la ExpokOREA 2012 YEOSU, donde actuaron con la Delegación de Tango de ARGENTINA.
ALMA EN PENA
MURMUYOS
FUERON TRES AÑOS
OLVIDO
EL ADIOS
SIN LÁGRIMAS
JUNTO A TU CORAZON
ME QUEDE MIRANDOLA
VENDRAS ALGUNA VEZ
MARION JUAN VILLARREAL
DESTELLOS
UNA EMOCION - EN COREA
Nota: solamente son algunos de los muchísimos videos que hay para escuchar a Hernan Cucuza Castiello, y a Moscato Luna, que vale la pena escuchar cómo toca la guitarra, impresionante...!!! Con poner los nombres de alguno de los dos, están todos lo videos de todo lo que se canta en El Faro, que los mismos "faroleros" van subiendo todas semanas.
Semblanza de
JULIO NUDLER Publicada en la página
webb TODOTANGO.
Extraído del libro "Tango judío, del ghetto a la
milonga",
Editorial Sudamericana, 1998.
CANTOR
7 de febrero de 1946 Nombre verdadero: Marcos Guillermo Piker
Sus cuatro abuelos eran rusos, sus padres argentinos y se
llamaban Gregorio y Clara. Gregorio -nacido en 1910 y muerto en 1961 en un
accidente de ruta- se dedicó primero a la mecánica dental y luego a la
odontología en Humahuaca, donde la ejercía pese a carecer de título. Ya
regresado a Buenos Aires y casado con Clara, instaló en 1938 su primera
farmacia, en el barrio de Versalles. Fue durante la época en que tuvieron su
segunda farmacia, en La Boca, cuando nació el futuro cantor.
Por años, los Piker anduvieron mudándose de barrio en barrio
y acrecentando su fortuna, hasta que de una farmacia en Arenales y Libertad
pasaron a otra en avenida La Plata y Pavón. En esa modesta barriada, mientras
declinaba la economía familiar, Guillermo tuvo reales amigos y su primera
novia. Pero tampoco aquello duró mucho. De allí se fueron a Núñez, siempre
cambiando de botica, esa vez a Cabildo y Paroissien, y más tarde a Mar del
Plata, donde en cambio compraron el hotel Los Troncos. Fue junto al mar donde
Guillermo comenzó su historia de cantor.
Mientras ayudaba a pintar las habitaciones del hotel,
cantaba tangos. El pintor le ofreció entonces presentarlo al pianista Luis
Savastano, que tenía una orquesta típica. Con él debutó en el hotel Riviera
entonando el bolero "Escándalo" en tiempo de tango, una noche en que
la gran figura del espectáculo era Edmundo Rivero con sus guitarras. Aquella
etapa duró hasta que los Piker retornaron a la farmacia de Núñez, y poco
después Gregorio halló la muerte al viajar a Mar del Plata a cobrar unos
documentos de la venta del hotel. Guillermo tenía entonces 15 años.
En el bar Cristal, de Cabildo y Republiquetas, conoció a
Roberto Goyeneche, pero al Polaco su manera de cantar no lo convenció, aunque
terminaron siendo amigos de barrio, además de algunas nebulizaciones que fue a
hacerle a domicilio. Ni siquiera el reconocimiento doméstico había logrado
Guillermo, ya que como cantor de la familia tallaba su hermano Coco (Jorge
Eduardo), siete años mayor.
Llegó entonces al pianista José Colángelo, con quien pasaba
repertorio para encontrar los tangos que mejor se avinieran a su tesitura. Esto
desembocó en el debut de Guillermo con la orquesta de Colángelo en la sala
grande del Centro Cultural San Martín, en 1975, cantando "Rebeldía",
"Pequeña", "La última curda", "Naranjo en flor".
Continuó luego en Malena al Sur, un local de San Telmo, ya como cantor
permanente, mientras administraba tres farmacias.
En 1977 comenzó en el El Viejo Almacén con la orquesta de
Carlos Figari, con quien permaneció dos años. Julio Ahumada era el primer
bandoneón. En aquel período el diario Clarín lo distinguió como la revelación
del momento. Empezó en televisión, en "Buenas Noches Tango", por
Canal 11, y en "Grandes valores del tango", por el 9. Cantó, también
en El Viejo Almacén, con el septimino de Horacio Salgán (con Ubaldo De Lío, Leo
Lípesker, Julio Pane, Ariel Pedernera de bajo). Por esa época realizó también
un par de giras por el interior con el trío que formaban Leopoldo Federico,
Orlando Trípodi y Horacio Cabarcos (luego Rafael Del Bagno).
Después de esa etapa, Guillermo actuó generalmente como
solista, acompañado por Osvaldo Berlingieri, con Néstor Marconi, con Domingo
Moles, con Ernesto Baffa, con Osvaldo Tarantino. Con éste hizo en 1979 su
primer disco, que incluía varios temas de Tarantino y Juanca Tavera
("Vamos todavía", "Mordiendo el puño", "Qué me querés
vender", "La última esquina"), dentro de un repertorio volcado a
los tangos nuevos, como "Cordón" o "El corazón al sur".
Para la época del segundo disco, grabado en 1984 con Colángelo,
Guillermo se había vuelto marcadamente troileano, haciendo de "La última
curda" su caballito de batalla, e incluyendo también
"Desencuetro" y "A Homero", entre otros. Aunque gustaba de
varios cantores, como Jorge Casal, Alberto Marino, Jorge Durán, Rodolfo Lesica,
Jorge Valdez, su modelo era Goyeneche. Su ídolo había sido Néstor Fabián,
referente de tango en la era del Club del Clan.
En 1981 había actuado con Salgán en Bolivia. En 1982 estuvo
dos meses en el Trottoires de Buenos Aires, un reducto parisino ya
desaparecido. En 1983 cantó dos meses en el Club Argentino de Los Ángeles.
Actuó con Ernesto Baffa, con el Sexteto Mayor, hizo televisión, giras a Miami,
a alguna playa mexicana, cantando para público predominantemente argentino. Y
de tanto en tanto reaparece en Buenos Aires.
En los comienzos marplatenses había elegido llamarse
artísticamente Guillermo Gales. Esto implicaba desechar su primer nombre,
Marcos, y su verdadero apellido, aunque en compensación llevó colgada del
cuello por años una estrella de David. Pero pronto tuvo que cambiar hasta de
seudónimo, porque ya había una cantante de tangos llamada Paula Gales.
Finalmente dio con Galvé al leer una crónica deportiva: era el apellido de un
árbitro de fútbol. Mucho después supo que una tía de éste ya había dado origen
al seudónimo de la actriz Elisa Cristian Galvé. Fuese Gales o Galvé, a su vida
comercial le hacía bien que el artista se llamara de otra forma: nadie confía
en un cheque firmado por un cantor de tangos.
Extraído del libro "Tango judío, del ghetto a la
milonga", Editorial Sudamericana, 1998.
Después de un año atroz de soledad
volvimos a encontrarnos sin querer
de pronto los recuerdos de otros días
que cantaba y que reía acudieron en tropel.
Mis labios balbucearon con temor
los ojos le contaron mi dolor
mis ansias de encontrarla fueron tantas
que oprimida la garganta me quedé mirándola
Inútiles senderos fueron todos
caminos recorridos sin vivir
bordeados de dudas y dolores
y sólo sinsabores aumentan mi sufrir.
Mas ya no espero nada de la vida,
ni ahora que la encuentro puede ser.
Lo dice su mirada distraída,
que he matado para siempre
lo que fuera su querer.
Ha vuelto sin llegar la que esperé
la encuentro y nuevamente ya se va
sabiendo que en su adiós está mi ruina,
se alejó y de la esquina me quedé mirándola
Ha vuelto sin llegar la que espere
la encuentro nuevamente y ya se va
y sabiendo que en su adiós esta mi ruina se alejó
y de la esquina me quedé mirándola.