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jueves, 30 de mayo de 2013

GAUCHO RELAMPAGO



Carlos Domingo Nasca(El Gaucho Relampago) (Marzo de 1873 - En Italia) – 30 de mayo de 1936)
Son muchos e innumerables los registros de música y voces grabados en el sistema acústico durante los primeros años del siglo XX, y que aún se siguen escuchando gracias a la laboriosa tarea de los coleccionistas, en especial aquellas que no fueron producto de las grandes empresas discográficas famosas en aquellos años.
Fue una labor pionera la de algunos hombres que realizaron verdaderos esfuerzos para poner en marcha pequeñas empresas dedicadas a la grabación de discos que no fueron tan reconocidos por su nombre ni la marca del sello que editaban, y que hoy se encuentran totalmente en el olvido.
Si bien existen nombres sobresalientes como el de Juan B Tagini, fundador de los sellos Sonora y Tocasolo. O el de Don Alfredo Améndola, (tío por parte materna de Juan D´Arienzo), fundador y director del sello Atlanta, donde su sobrino hizo sus primeras armas como director de orquesta. También pionero, pero más recordado fue Max Glucksman, quien fundó la Nacional Odeón, empresa que mas tarde daría nombre a una de las empresas discográficas mas famosas del siglo pasado.
Pero hay un nombre prácticamente olvidado, pionero de la grabación de discos, editor de piezas musicales y compositor de géneros varios, entre ellos el tango. Ese hombre fue Carlos Domingo Nasca, que fundó y dirigió durante muchos años la empresa grabadora ERA y quien no conforme con su labor ya mencionada, también creó su propia agrupación, La Rondalla del Gaucho Relámpago
Fue además productor de números circenses, proveyendo de caballos para los números que ofrecían los circos y teatros.
Los discos Era, se popularizaron por sus etiquetas (a veces blancas, otras con fondo rosado), con el dibujo de un gaucho montado en un caballo con un perro y un lazo en ancas, conversando con una niña. El dibujo se había realizado bajo las indicaciones dadas por el propio Nasca, que quería verse representado con su hija en una clásica escena gauchesca. Las piezas musicales se obtenían bajo el sistema de discos acústicos, es decir que el sonido se tomaba por medio de grandes bocinas de metal, grabando las matrices en discos de cera virgen.
Importantes figuras del momento grabaron para el sello Era: Genaro Spósito, Vicente Loduca, Roberto Firpo, Juan Maglio, Francisco Canaro, Peregrino Paulos (padre), Juan Carlos Bazán, Ángel Villoldo y La Rondalla del Gaucho Relámpago. Los discos se mandaban a imprimir a Alemania, y pertenecen a conjuntos que nunca más volvieron a grabar en otras marcas, salvo alguna que otra excepción como por ejemplo Firpo o Canaro. Es decir fueron grabadas entre 1913 y 1915, siendo hoy piezas de innegable valor histórico.
En cuanto a Carlos Nasca, era un pintoresco personaje ítalo – gaucho, se lo conocía popularmente como El Gaucho Relámpago, y a pesar de su inconfundible origen italiano tenía el berretín de creerse criollo. Se trataba de una persona de origen itálico que estaba encariñado con nuestras costumbres
Nacido en Italia en marzo de 1873, llegó al país y sustanciado por tanto fanatismo por las cosas nuestras se instaló en la calle Garay 1547 en la Ciudad de Buenos Aires, en la época del Centenario (1910).
Se había casado un año antes con una hermosa española llamada María Díaz, mujer quien también tenía habilidades circenses y a quien se la conocía como La Gaucha María.
Poco tiempo después se trasladaron a la calle Juan Carlos Gómez N° 56. Mientras tanto, el solar ocupado en la calle Garay, frente a los ex cuarteles del Regimiento 3 de Infantería, en Garay y Pichincha, se mantuvo establecido el negocio donde cumplió sus múltiples actividades. Allí compuso tangos, tuvo su sello discográfico, también su sello editor y no le faltó lugar para adiestrar a los caballos.
El Gaucho Relámpago murió a raíz de una coz que le aplicó uno de los caballos que poseía.
Compuso numerosas obras entre ellas los tangos: Trompito, Puro corte, Qué dirán, Invierno, El eléctrico (homónimo al de Vicente Greco), El indiscutible, Hagan buches, Quién lo diría, El clarín, Feria franca y Los cardales, entre otros; la mazurca Amor de madre y los valses La oración, El ibérico, Noches de luna y Lluvia de sonrisas.
A Don Carlos Domingo Nasca, un Italiano pero con vocación criolla, infatigable propulsor y defensor de la expresión ciudadana le debemos mucho y este es el momento de rescatarlo del olvido.
Fuente: Gentileza de Héctor Palazzo –Conductor y musicalizador de “Historias de Tango” en la radio “FM Oeste-106.9 MHz”.
Fuente Fotos www.todotango.com
Nota de “El Tango y sus Invitado”: El sello POLYPHON del cual se postean 4 temas, tenia su propia orquesta y grababa por el mismo sistema de disco acusticos.

fuente: EL TANGO Y SUS INVITADOS.COM

GAUCHO RELAMPAGO, PLACAS "ERA"



La faz desconocida del Gaucho Relámpago.
Por Daniel Beller

Carlos Domingo Nasca, "El Gaucho Relémpago", fue un pionero del disco criollo. Sus placas, de marca "ERA", son verdaderos documentos, en su mayoría únicos, de la faz formativa del tango. Artistas como Francisco Canaro, Roberto Firpo, Juan Maglio y Jose Betinotti han registrado sus creaciones en aquellos discos, grabados en el sistema acústico, que hoy desvelan a todo coleccionista serio del tango y la música criolla. Lamentablemente, casi no existe documentación sobre la vida de este entrañable precursor de la industria fonográfica criolla. Han sido los coleccionistas quienes con amor y dedicación, han aportado datos y viejas grabaciones, que hoy nos dejan conocer a Don Carlos Domingo Nasca, quien tanto aporto a nuestra cultura. Hoy, 90 años después, poner en una bandeja de 78 RPM un disco ERA, es como abrir un cofre que contiene un tesoro: vuelven a vivir los gloriosos compases de la Guardia Vieja, cuando la Rondalla del Gaucho Relámpago tocaba "El Caburé" o "Una noche de garufa".
Carlos D. Nasca

En este sitio podrán encontrar dos artículos excelentes: "Carlos D. Nasca, El Gaucho Relámpago", de Bruno Cespi, una crónica detallada de la vida de nuestro querido personaje, y "Alemania: la guerra, el disco... el tango", por Héctor Lorenzo Lucci. También editado por el maestro Lucci, el libro "El tango en la sociedad porteña - 1880-1920", escrito por Hugo Lamas y Enrique Binda, el cual detalla parte de los títulos editados por la marca ERA. Por último, Francisco Canaro, en su libro "Mis bodas de oro con el tango", cuenta de su encuentro con Nasca, para grabar en discos ERA. He aquí un articulo y unas fotos que nos ayudarán a conocer aún más a este querido personaje, cuya visión ha trascendido el pasar de los años.


Un Gaucho Radiómano

El Gaucho Relámpago... ¿Quién no lo conoce? ¿Quién, al verlo pasear por las calles de nuestra ciudad no se sonríe, como cosquilleado por su elegante vestimenta, tan emocionante para nosotros y tan querida al mismo tiempo?

Porque el Gaucho Ralámpago es el vivo retrato de nuestras muchas veces bisabuelos. Su gran bombacha, elegante blusa y lujoso chaleco prendido con monedas de plata, su tradicional pañuelo al cuello, su cinturón más ancho y adornado que el de un campeón de box, su sombrero claro de grande ala, bien calado sobre la ancha frente... Agréguese a esto su paso pesado con el ritmo como péndulo de reloj balanceándose de izquierda a derecha, su hablar a gritos, tan franco y grave, tan simpático y agradable completa nuestra convicción de encontrarmos con un gaucho verdadero.


Un Gaucho radiómano

Sabemos que con esta croniquita no presentamos al Gaucho, pero una circunstancia especial nos puso al habla con él y creemos que nunca esta demás recordar a los viejos radiómanos aficionados en nuestras páginas.

Si, radiómano, El Gaucho Relámpago es radiómano y muy viejo por cierto. En el año 23, allá por los comiezos de la radio en nuestro país, se dedicó de lleno a ella aunque no en su faz experimentadora. Con un transmisor pequeño alimentado por un motogenerador, uno de los primeros aplicado a estos aparatos, empezó a transmitir. Nunca se preocupo de cubrir largas distancias: se conformaba hablando con los pocos aficionados, que igual a él, gustaban entretenerse un rato. Más tarde cuando muchos de sus amigos y los que no lo son adoptaron el motogenerador, él con ese espíritu de contradicción que lo caracteriza adopto los vasos electrolíticos. Hoy usa un transmisor Hartley y receptor Perry o "Perro" como el lo llama.

-«Dios guarde a ustedes», fueron las primeras palabras que oímos del Gaucho y sin pedir permiso, seguro de que todos lo acogeríamos con agrado, pasa a la redacción en busca del jefe. Nos da la mano. Con su franqueza gaucha aprieta con fuerza, como queriendo trasuntar toda la nobleza de un alma sencilla.

«Vengo a pedirles que tengan el bien de corregir algunos domicilios de aficionados que deben aparecer en "Guía Radio". Mis amigos me lo piden.»

Luego prosigue: «Tenía ganas de conocer a los "patrones" de la Revista más vieja y más leída, de la tan mentada Revista Telegráfica, más popular cuanto más la "cuerean" por radio, esos pocos doloridos a quienes ustedes critican con toda razón.»

Cuando le requerimos apuntes para esta nota se sonríe y manifiesta la satisfacción que la causa: «Mi estación AK1 era más conocida por la del "Gaucho Relámpago"», nos dice, «y gozo ahora en pensar lo que dirán mis amigos cuando me vean "fotografiao" junto con mi potriyo, nada menos que en esta Revista.»

- ¿Quiere mucho a sus aparatos? Le preguntamos, con el deseo de provocar su charla amena.

-«Sí... mucho», nos contesta. «Pero perdonenme si les confieso que... que más quiero a mi potriyo. Primero el, después... la radio. Si mi caballo supiera hablar, o relinchara cuando yo se lo pidiera, muchas veces mis estimados amigos radiómanos hubieran escuchado sus quejas, sus celos por la radio que le resta algo de mi cariño, pero también sus relinchos de felicitación, por su suerte de tener por dueño... al Gaucho Relámpago... a Carlos Nasca por buen nombre.»

-...

-«Pero amigo, ¡preguntarme eso a mí!. Por puro chiste muchas veces en la calle muchas veces me llaman "gringo" o "gallego", pero usted que me tiene cerquita y me siente hablar... no tiene duda de que soy "Chivilcochino"...
-...

-«57 años. Nací en el año 1872.»

Luego satisfecha su misión nos tiende la mano como despedida y con un grito de «buenas tardes», nos despidió.
En la calle lo espera su potrillo, hermosa estampa del caballo criollo, ricamente "chapeao", tiesas las orejas y la mirada fija en las escaleras por las cuales bajaba su dueño.

(Publicado en la "Revista Telegráfica", Diciembre de 1929).
fuente: TODOTANGO.
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GAUCHO RELAMPAGO

Carlos D. Nasca: El Gaucho Relámpago
por Bruno Cespi

El origen de la industria fonográfica del país no es producto, solamente, del esfuerzo de las empresas extranjeras instaladas en Buenos Aires a principios de siglo.

Hubo, a la par, un núcleo de pioneros fabricantes de discos, de marca nacional obtenidos con rudimentarios medios técnicos y escasez de capital cuyo esfuerzo posibilitó la perdurabilidad de innumerables piezas tanguísticas con antológicos conjuntos orquestales y voces, ya históricas.

Innecesario es señalar el valor documental por lo testimonial aportado por las expresiones grabadas, por lo que constituye un digno reconocimiento destacar a aquellos que posibilitaron legar tan importantes expresiones.

A los conocidos nombres de Juan B. Tagini, fundador de los sellos "Sonora" y "Tocasolo" y Alfredo Améndola, del sello "Atlanta", debemos agregar otro puntal, no tan conocido, de trayectoria digna de consideración. Hablamos de Carlos Domingo Nasca, fundador de las piezas impresas marca "Era".

Este propulsor de la música popular no sólo dedicó sus afanes al disco ya que editó, además, piezas musicales, compuso varias de estas expresiones y contribuyó a la agrupación y divulgación de conjuntos dedicados al género.

Sus actividades abarcaron funciones tan diversas como productor de números circenses proveyendo los animales para los números en público enlazando, así, sus vocaciones por el escenario y la naturaleza. Lo recuerdan ,todavía, viejos actores cuidando la caballada que él conducía y atendía en las funciones donde el "Juan Moreira" era representación referencial y las novilladas para el Teatro Avenida cuando se parodiaban, en su escenario, las corridas de toros.

La firma editora "Era" popularizó una etiqueta, blanca en la mayoría de las veces, cuando no en fondo rosado, con el dibujo de un gaucho ecuestre con un perro y lazo, en ancas, conversando con una niña. La escena es dibujada bajo las indicaciones de Nasca que deseaba verse representado, con su hija en una clásica escena gauchesca.

Las piezas surcadas se obtenían por sistema mecánico grabando las matrices de cera virgen. Grandes bocinas eran las receptoras sobre las que los interpretes actuaban. A pesar de la deficiente fidelidad conseguida por el procedimiento, los discos "Era" cumplieron su función de divulgación y custodia de las interpretaciones de elencos calificadísimos como los que dirigían Genaro Espósito, Vicente Loduca, Roberto Firpo, Juan Maglio, Félix Camoyrano, Peregrino Paulos y Juan Carlos Bazán; o curiosos solos de organito; registros de Francisco Bianco (Pancho Cuevas), Ángel Villoldo y la Rondalla del Gaucho Relámpago, el empresario productor que al inicio de cada pieza gritaba con apresuramiento la marca del disco.

El repertorio impreso, de seleccionada calidad, lleva nombres cuya mención exime de comentarios: Arolas, Bazán, Canaro, Aragón, Eduardo Monelos, Zambonini, Pastore, Muñecas, Cacace, Loduca, etcétera.

Aquellas impresiones fundidas en Alemania constituyen hoy, piezas documentales de apreciado valor, cuyo origen es producido entre los años 1913 a 1915, por conjuntos que no tienen, en general, grabaciones en las otras marcas.

Francisco Canaro, en el libro "Mis bodas de oro con el tango" opina: «Carlos Nasca, pintoresco personaje ítalo-gaucho, popularmente conocido con el apodo de "El Gaucho Relámpago", mote que se le aplicó porque a pesar de su inconfundible origen itálica, el hombre tenía el exaltado "berretín" de creerse gaucho, y por eso vestía siempre indumento campero y se le veía frecuentemente por calles céntricas montado en un pingo zaino oscuro, con llamativo apero "chapeado" y cabestro y riendas con virolas de plata».

El historiador Enrique Puccia en "Barracas, su historia y su leyenda" lo recuerda trabajando en la estación Sola del Ferrocarril Sud: «También destacó su figura por aquellos lares Carlos Nasca, un italiano profundamente encariñado con las costumbres criollas, al grado de ser conocido como "El Gaucho Relámpago". De arrogante estampa, vestía "a lo estanciero" y se especializaba en el adiestramiento de caballos que luego alquilaba a los circos donde se representaban las incipientes obras nativas. También formó parte de una empresa de discos fonográficos que llevaba su apodo, muchos de los cuales aun conservan los coleccionistas. Don Carlos murió de resultas de una coz que le aplicó uno de los animales que poseía».

Por testimonio de su señora hija lo sabemos nacido en Italia en marzo de 1873, hijo de Juan y Magdalena Brescia; llegando al país con el que se sustanció fanáticamente, el finalizar el siglo e instalado en la calle Garay nº 1547 en la época del Centenario (1910).

El 27 de octubre de 1909 se casó con María Díaz, joven y bella española nacida en mayo de 1886 del matrimonio de José y Margarita Blanco. El matrimonio tenía muchas afinidades: la esposa, del ambiente circense, conocida como "La Gaucha María", curiosa coincidencia que indica, por la similitud de apodos, de la integración de ambos extranjeros con la nueva patria.

A poco se trasladaron a la calle Juan Carlos Gómez nº 56, vivienda que ocupó Nasca hasta su muerte ocurrida el 30 de mayo de 1936.

En el barrio de Parque de los Patricios instaló su centro de actuación. Frente a los ex cuarteles del regimiento 3 de Infantería (Garay y Pichincha) estableció un negocio de múltiple actividad, pues allí compuso tangos, programo la actividad del sello editor, reunió a amigos y figuras vinculadas a la música popular.

Compuso numerosas obras entre ellas los tangos: "Trompito", "Puro corte", "Qué dirán", "Invierno", "El eléctrico" (homónimo al de Vicente Greco), "El indiscutible", "Hagan buches", "Quién lo diría", "El clarín", "Feria franca" y "Los cardales", entre otros; la mazurca "Amor de madre" y los valses "La oración", "El ibérico", "Noches de luna" y "Lluvia de sonrisas".

Al compositor, nacido en el extranjero pero con vocación criolla, infatigable propulsor y defensor de la expresión ciudadana, en los años de su gestación debíamos demostrarle que no está olvidado. Este es el testimonio.

Originalmente publicado en "Hombres de Tango y el Barrio", fascículo Nº 17 del Ateneo de Estudios Históricos "Parque de los Patricios". Abril-Junio de 1974.
fuente: TODOTANGO.
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