HECTOR MONTES.
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Semblanza de ABEL PALERMO
publicada en la página webb TODOTANGO
CANTOR
5 de marzo de 1929 – 3 de mayo de 1988
Nació en Buenos Aires, en el barrio de Villa Lugano, hijo de
José y Josefina Montes.
A los 17 años debutó en una orquesta del vecino barrio de
Mataderos, integrada por jóvenes de la barriada. Sus canciones eran muy bien
acogidas por el público y, por tal motivo, Héctor era permanentemente convocado
por otros conjuntos que animaban los bailes de una amplia zona del sur y del
oeste de la ciudad y del gran Buenos Aires.
La segunda mitad de la década del 40, se destacaba por la
prosperidad, tanto en lo económico como en lo social, que permitía al pueblo
tener un esparcimiento y se traducía en la cantidad de bailes que se hacían en
los clubes de barrio todos los fines de semana.
Las orquestas de tango y de jazz eran tan requeridas que no
podían cumplir con la demanda. Por eso, los organizadores de esos bailes,
apelaban a formaciones menores, tríos o cuartetos aparte de los discos.
Por recomendación de Reinaldo Yiso, que era vecino de
Mataderos, Enrique Francini y Armando Portier llamaron a Héctor para hacerle
una prueba y lo citaron al Cabaret Marabú de la calle Maipú 345. Necesitaban
reemplazar a Alberto Podestá que se había alejado por segunda vez de la
orquesta.
Debutó el los primeros días de abril de 1951, ante los
micrófonos de LR1 Radio El Mundo, compartiendo los temas cantables con Julio
Sosa.
Su primera grabación fue en mayo de ese año, donde cantó el
tango “Discepolín” —en el acople Sosa registró “Princesa del fango”—, y, en
enero de 1952, grabó el vals “Una triste verdad” de Francini y Mariel Mistral.
En los carnavales del mismo año concurrí con mis familiares
al Club Racing de Villa del Parque -que era un anexo de la sede central de
Avellaneda-, para ver las actuaciones de la Orquesta Francini-Pontier. Yo tenía
16 años y, en esa ocasión, ocurrió un hecho sin precedentes, además de Sosa y
Montes, cantaron con la orquesta dos de sus anteriores vocalistas, nada menos
que Roberto Rufino y Alberto Podestá. Fueron noches inolvidables para mí.
A fin de año, Héctor Montes contrajo matrimonio y, cuando
terminan las actuaciones de los carnavales de 1953, decidió abandonar la
orquesta siendo reemplazado por Pablo Moreno.
A partir de ese momento se dedicó a la actividad comercial y
se radicó en la provincia de Jujuy hasta 1960, año que regresó a Buenos Aires.
En 1961, fue convocado por Alberto Di Paulo para compartir
escenario con sus colegas, Osvaldo Arana y Ricardo Ruiz. Esta fue su última
temporada como cantante, al año siguiente se retira definitivamente.
Luego de un prolongado tratamiento por un tumor que le
encontraron en 1985, falleció tres años después a los 59 años.
fuente: TODOTANGO.
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