sábado, 18 de enero de 2014

RUBEN DARIO, A FRANCISCA



A Francisca



Ajena al dolo y al sentir artero,

llena de la ilusión que da la fe,

lazarillo de Dios en mi sendero,

Francisca Sánchez, acompáñame...



En mi pensar de duelo y de martirio

casi inconsciente me pusiste miel,

multiplicaste pétalos de lirio

y refrescaste la hoja de laurel.



Ser cuidadosa del dolor supiste

y elevarte al amor sin comprender;

enciendes luz en las horas del triste,

pones pasión donde no puede haber.



Seguramente Dios te ha conducido

para regar el árbol de mi fe,

hacia la fuente de noche y de olvido,

Francisca Sánchez, acompáñame...

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