domingo, 24 de noviembre de 2013

LANGOSTA, ANGEL VARGAS

LANGOSTA

Tango 1925


Música: Juan de Dios Filiberto

Letra: Juan Andrés Bruno


Una noche muy cruda de invierno

a Langosta lo vieron pasar

con un traje marrón entallado

y una saga tristeza al mirar.

Con el pucho apagado en la boca

recostóse el malevo a pensar

en quién sabe qué cosas tan locas

que a veces los chicos lo vieron llorar.



Las viejas decían: "Son cosas de amor

que tarde o temprano se habrán de saber".

Y cuentan que un día lo vieron volver

diciendo, borracho, con hondo rencor:

"Tal vez algún día terminen de hablar

que para ese ejemplo me tengo yo fe...

Yo tengo el remedio que no ha de fallar..."

Dio un beso al cuchillo y cantando se fue.



"Que soy malo murmura la gente,

que a llamarme Langosta llegó;

que jamás me encontraron sonriente

y que miro con rabia y rencor...

¡Yo no puedo mirar de otro modo

ni es posible esconder lo que soy!...

Desgraciarme no quiero del todo...

Por eso me callo, suspiro y me voy..."



Una noche después de algún tiempo

a Langosta lo vieron venir

con un brillo fugaz en los ojos

y una mueca feroz al reír...

Al llegar a la esquina en que siempre

recostóse el malevo a pensar,

arrojando a la calle el cuchillo,

besando un retrato se puso a llorar...

 ANGEL VARGAS

No hay comentarios:

Publicar un comentario