Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
un ingrato con mi pobre corazón, porque el fuego de tus lindos ojos negros alumbraron el camino de otro amor.
Y pensar que te adoraba tiernamente
que a tu lado como nunca me sentí, y por esas cosas raras de la vida, sin el beso de tu boca yo me vi.
Estribillo
Amor de mis amores! Vida mía... que me hiciste que no puedo consolarme sin poderte contemplar? ya que pagaste mal a mi cariño tan sincero, lo que conseguirás que no te nombre nunca más... Amor de mis amores!... si dejaste de quererme, no hay cuidado que la gente de esto no se enterará... ¿qué gano con decir que un gran amor cambió mi suerte? se burlarán de mí; "Que nadie sepa mi sufrir".
ALBERTO MARINO
LA SOLE, CHAQUEÑO, NOCHEROS (LA FIESTA)
JULIO JARAMILLO
En este blog, EL BOLICHO, se pueden escuchar varias versiones:
Un día como hoy... 13 de julio... pero de 1910... nacía... ALBERTO MARGAL. ................................
Semblanza de NESTOR PINSON y ABEL PALERMO
publicada en la página webb TODOTANGO
CANTOR, COMPOSITOR 13 de julio de 1910 — 18 de septiembre de 1980 Nombre verdadero: Natalio Alberto Capa Apodo: El cantor de las madres y las novias
Nació en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe. Fue un
remedo de Agustín Magaldi —también santafesino y doce años mayor que él—, que
transitó un repertorio no muy disímil al de “La Voz Sentimental”. Pero don
Agustín llegó antes, y su estilo quejoso, plañidero encajó justo para formar
parte de la tríada que completaban Ignacio Corsini y Carlos Gardel. Cada uno de
ellos tuvo sus seguidores, los tres perduraron hasta el presente y entraron en
la historia primera del tango canción.
No es la intención compararlos. Magaldi, en algo menos de
catorce años, plasmó en el disco 318 temas. Margal en diez, apenas arañó los 50
registros, pero lo cierto es que al escucharlos, no podemos dejar de percibir
el estilo tan especial y distintivo del mítico cantor.
Recién a los veintitrés años llegó a Buenos Aires, en 1933.
Se estableció en la ciudad de Avellaneda y, tras algunos trabajos para
mantenerse, comenzó a cantar en cantinas y cafés. Algo rasgueaba la guitarra y
se atrevió a acompañarse con ella.
Tuvo sus seguidores, pero el principio de su consolidación
artística comenzó cuando el famoso Ruggierito (Juan Nicolás Ruggiero) —ladero
del caudillo de la zona: Alberto Barceló—, lo invitó a un asado. La
concurrencia era de muchachos partidarios que lo escucharon con gusto y allí,
fue ganando su espacio. Un asistente a la reunión hizo, días después, el
contacto necesario para que fuera contratado por LR2 Radio Argentina.
Entre idas y vueltas, pasó cerca de un cuarto de siglo en
esa casa. También actuó en Radio Prieto, El Mundo y, en algunas temporadas, en
la audición de “Jabón Federal” por Radio Belgrano. Su apodo fue una ocurrencia
de don Jaime Yankelevich.
A fines de la década del 30, eran frecuentes sus
presentaciones en el Cine Real de Rosario y en el Café Marzotto de la calle
Corrientes. Entre los guitarristas que lo acompañaron, los más destacados
fueron José Canet y Humberto Canataro.
El 18 de diciembre de 1942, se estrenó la película “La
cabalgata del tango” —una ocurrencia del glosador Lopecito—, en la que se
mezcla los diez cortos que entonces se encontraron de Carlos Gardel, más la
presencia de varios cantores invitados, entre los que se encontraba Margal
interpretando “Pobre mi madre querida”. En 1948 su voz interviene en otro film,
dirigido por Carlos Borcosque, “El tambor de Tacuarí”.
Tuvo su público en Buenos Aires, pero mucho más en los
numerosos pueblos y ciudades que visitó en sus giras por el interior del país.
Viajó con su canto por los países vecinos.
También, formó dúo con Lito Bayardo con quien compuso los
tangos: “Aquel muchacho”, “Compañera mía” y “Vuelvo al barrio”, el pasodoble
“Cara linda”, los valses “El día de mi madre”, “Ojos de mi madre” y “Florcita
olvidada” y la milonga “Juan Manuel Fangio”. Compuso más obras con otros
autores.
En 1951, participó en dos radioteatros que se emitían por
Radio Argentina: “La ley de los pobres” y “La canción maldita”.
Llegó al disco en el sello Odeon, el 7 de marzo de 1947, con
su tango “No hables mal de las mujeres” y su marcha “El tambor de Tacuarí”
(letra de Pascual Tudino).
La inclusión de varias piezas del repertorio magaldiano, son
el mejor testimonio de su admiración por el cantor. Podemos citar varios
ejemplos: “Yo tengo una novia”, “Inspiración”, “Nieve”, “La que nunca tuvo
novio”, “Dios te salve m´hijo” y “Zulima” (de Francisco Pracánico y versos de
Vicente Retta).
Grabó hasta el mes de agosto de 1957, año en que abandona la
actividad artística. Intentó una actividad comercial. Se trataba de una empresa
de pompas fúnebres, pero no le fue bien.
Este especial personaje, muchas veces tratado de modo
despiadado por la crítica, murió en Buenos Aires a los 70 años. Nosotros, por
el contrario, creemos que por su aporte a nuestra cultura popular, merece un
lugar entre los creadores de nuestro portal Todo Tango.
Un día como hoy... 3 de marzo... pero de 1923... nacía OSVALDO BAZAN. .....................................
Semblanza de ABEL PALERMO
publicada en la página webb TODOTANGO
CANTOR
3 de marzo de 1923 Nombre real: Osvaldo Alfredo Torino Nació en el barrio de Villa Crespo de la ciudad de Buenos
Aires. En su adolescencia comenzó a estudiar música y a aprender guitarra,
además, recibía clases de canto.
A los dieciséis años fue convocado por un cuarteto barrial,
con el que comienza a participar en distintos espectáculos y fiestas.
Iniciada la década del cuarenta, actuó en confiterías y
clubes, acompañado por un conjunto de guitarras. En aquel entonces, utilizaba
el nombre artístico de Osvaldo Coronado.
En 1946, fue requerido por el director Emilio Balcarce para
suplir al cantor Jorge Durán, que se había ido a integrar a la orquesta de
Carlos Di Sarli.
Al año siguiente, el maestro Balcarce pasó a dirigir la
orquesta de Alberto Marino y Osvaldo se mudó a la formación del pianista
Osvaldo Donato. Fue en aquellos días que el cantor cambió su seudónimo
artístico por el que sería definitivo.
A principios de 1949, un amigo le informó que Juan Sánchez
Gorio estaba buscando un segundo cantor para su orquesta, ya estaba con él,
Luis Mendoza. Atento al poco trabajo que tenía con Osvaldo Donato, resolvió
postularse y le contó al director su problema. Éste le hace cantar en un
apartado del local donde actuaba e inmediatamente lo invitó a compartir el
escenario para interpretar “Lo han visto con otra”. Fue tal el éxito que el
público lo obligó a cantar otro tema.
Es a partir de ese momento, que formó parte de la orquesta,
ocupando el lugar que había dejado el cantor Jorge Linares. Junto con Luis
Mendoza inician un rubro de cantores muy exitoso en la década del cincuenta que
vendió muchos discos.
Hizo su presentación ante los micrófonos de LR1 Radio El
Mundo de Buenos Aires y debutó fonográficamente en el sello Orfeo, subsidiario
de CBS-Columbia, con el vals “Comodoro Rivadavia”, de Sánchez Gorio y Reinaldo
Yiso, en septiembre de 1951. El primer tango que grabó solo fue “Calesita de
barrio”.
Entre 1952 y 1957 se desarrolló el período consagratorio de
la orquesta, durante el mismo Bazán registró muchas grabaciones, entre ellas
quiero destacar los tangos: “Por qué me das dique”, “Corrientes y Esmeralda”,
“Cuando me entrés a fallar”, “Doblando el codo”, (de Eduardo Del Piano y Juan
Manuel Mañueco), “Fatal y tanguera” y, a dúo con Luis Mendoza, los valses “La
monjita” (de Hilario Cuadros y Augusto Canstatt) y “Adiós palomita adiós” (de
Sánchez Gorio y Yiso), también la milonga “Señores permiso” (de Alberto
Mancione y Ángel Di Rosa).
El éxito se hizo extensivo al interior de nuestro país,
donde realizaron varias giras, actuando en los escenarios más importantes. La
gran cantidad de gente que iba a verlos era una prueba evidente de la
popularidad de la agrupación.
En 1955, la orquesta grabó su disco más vendido y de mayor
reconocimiento por el público: “Gitana rusa”, con la voz de Luis Mendoza; ese
mismo año, Bazán registró otro tango de gran repercusión, “Bailemos”, en el que
demuestra toda su madurez interpretativa.
Más adelante, en 1957, la orquesta realizó una importante
gira por el Brasil. Al regreso, los dos cantores decidieron desvincularse de la
misma, al igual que el pianista Normando Lazara, con quien Bazán hizo un
recorrido artístico por varias provincias.
Ya avanzado el año 1958, se reintegra a la orquesta de
Sánchez Gorio, participando de los bailes de carnaval del año siguiente en el
Club Victoria, de la localidad de Tigre. La formación contaba, además, con las
voces de Alberto Aguirre “El Cholo” y Julio Fontana. También actuaron en un
ciclo por Radio El Mundo y en el Cabaret El Avión de la Boca. Fue en esa época
que volvió al disco con los tangos, “Charlemos de amor” y “Mi madre y vos”, de
Norberto Ramos y Jorge Moreira.
Permaneció junto a Sánchez Gorio hasta fines de 1959 y
luego, se radicó en el norte del país, recorriendo con su voz las provincias
del noroeste argentino.
No te asombres si te digo lo que fuiste
un ingrato con mi pobre corazón,
porque el fuego de tus lindos ojos
negros
alumbraron el camino de otro amor.
Y pensar que te adoraba tiernamente
que a tu lado como nunca me sentí,
y por esas cosas raras de la vida,
sin el beso de tu boca yo me vi.
Estribillo
Amor de mis amores!
Vida mía...
que me hiciste
que no puedo
consolarme
sin poderte contemplar?
ya que pagaste mal a mi cariño
tan sincero,
lo que conseguirás
que no te nombre nunca más...
Amor de mis amores!...
si dejaste
de quererme,
no hay cuidado
que la gente
de esto no se enterará...
¿qué gano con decir que
un gran amor cambió mi suerte?
se burlarán de mí;
"Que nadie sepa mi sufrir".