Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
Un día como hoy... 30 de marzo... pero de 1918... nacía
ORLANDO MEDINA.
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Reportaje de NESTOR PINSON
publicado en la página webb TODOTANGO.
ORLANDO MEDINA, UN CANTOR DE ORQUESTA
30 de marzo de 1918 - 11 de agosto de 2004
Mi vida hoy, y desde hace muchos años, está dedicada a la
docencia. Enseño guitarra y canto. Preparo el repertorio de algunos cantores y
trato que entonen decorosamente aquellos que desafinan.
Ricardo Malerba y Orlando Medina
Además tengo mi peña, "La Posta de Orlando
Medina", cerca de mi casa, siempre por mis pagos, con espectáculos la
noche de los sábados hasta la madrugada. Guitarreada, tango y folklore, donde
todavía intento cantar. A veces lo hago a dúo con mi esposa, Juanita del Monte,
a la que conocí como alumna.
Me alejé muy pronto de la noche, de la farándula y esto fue
una de las causas por las cuales se olvidaron de mí.
De mis alumnos tengo un buen recuerdo de un chico que vino
por unos meses para aprender guitarra y diez años más tarde, se aparece para
que lo preparara en dos tangos. Resulta que quería presentarse en un concurso,
pero como cantor. Lo preparé y ganó. Después cantó en algunas orquestas y como
solista, se trata de Néstor Rolán.
Yo comencé en las fiestas escolares y como mi viejo era un
tipo inquieto preparó un trío al que llamó "Los americanitos",
ninguno superábamos los doce años. Actuamos bastante tiempo, en espectáculos de
variedades en cines y teatros. Llegamos a compartir el escenario con los
actores Gogó Andreu y Marcos Zucker, con el Trío Gedeón y algunas veces
intercalamos con actuaciones de Ignacio Corsini y de Azucena Maizani.
En el cine Medrano me acompaño otro pibe que tocaba el
bandoneón, era Aníbal Troilo. Años más tarde, cuando ya era famoso, no me
atreví a recordarle aquellas actuaciones.
Otra anécdota, que algunos no creen pero tengo de testigo a
Ricardo Pedevilla que estaba allí, fue en el Teatro Soleil de la calle
Corrientes, después de cantar, Gardel me felicitó y me sentó en sus rodillas.
La velada fue antes de 1930 y había sido organizada para un amigo suyo que
andaba con problemas económicos. El Zorzal no quiso ofenderlo dándole dinero,
motivo por el cual le organizó una función a beneficio.
Por un tiempo viví en Villa Crespo, recuerdo que enfrente
estaba el negocio del padre de Julio Jorge Nelson y éste se acercaba a mi viejo
para mostrarle la letra de su tango "Margarita Gauthier", que estaba
escribiendo
Cuando falleció papá volvimos a San Martín (importante
ciudad pegada a Buenos Aires).
Yo cantaba donde podía, me sacaba el gusto. Incluso aprendí
teatro durante un tiempo junto a la gran actriz Angelina Pagano.
Cuando tenía dieciseis años conocí a Armando Baliotti y me
invitó a colaborar con su orquesta. Por Radio Stentor estrené su tango
"Desaliento", con letra de Luis Castiñeira.
En 1938, luego de dos o tres años, me vinculé a Héctor
Varela. Hacíamos funciones en Radio Belgrano y en el cabaret Imperio, un sótano
que estaba en la calle Esmeralda y Lavalle.
Ricardo Malerba y Orlando Medina
En la radio estábamos todos los domingos a las 12 y 30
horas, el programa se llamaba "Los ases serán sastres", el animador era
Juan Beltrami y luego de nosotros, comenzaba la famosa audición de Jabón
Federal. Esto duró hasta 1940 y por esas cosas inexplicables del destino, no
fui cantor de Juan D'Arienzo. Con Varela íbamos a todas partes, justo en la
época que el maestro estaba formando su nueva orquesta y mi amigo era una
especie de capataz de la misma. Pero en eso estábamos cuando se cruzó Ricardo
Malerba, quien aún no tenía una orquesta muy firme y un día me presentó a su
hermano Alfredo y a su esposa, Libertad Lamarque y Ricardo les dijo: «Quiero
que escuchen a este chico, pienso incorporarlo». Ellos me aprobaron y así fue.
Fui muy amigo de Varela y su familia. Iba seguido a su casa.
Era un buen bandoneón, un fueye cadenero. También mantuve amistad con varios de
sus músicos. Gané muchas apuestas cuando decía que había sido cantor de Héctor
Varela, la gente no lo tenía registrado antes de D'Arienzo.
Yo me dejé estar una vez desvinculado de Malerba, fue culpa
mía no haber aprovechado lo hecho hasta entonces, que no habrá sido muy grande,
pero tenía mis grabaciones y una trayectoria en el tango.
Ocurrió que después de una buena amistad con Ricardo, ésta
se transformó en una mala separación. Hubo actitudes que no me gustaron, me
sentí desplazado y me volví a mis pagos. No debí hacerlo pero cuando me di
cuenta ya era tarde.
En la orquesta de Malerba estaba en el piano y en los
arreglos su concuñado Dante Smurra. El debut en Radio Belgrano fue a las ocho
de la noche y todos los vecinos de San Martín que me conocían estaban alertas.
El primer tema que canté fue "El cuarteador" de Enrique Cadícamo.
Por aquel tiempo decían que Malerba imitaba a D'Arienzo por
su ritmo picadito y ligero. Tuvo su momento de brillo y luego comenzó a decaer.
En ese momento, el empresario y pionero de la radiofonía argentina, Samuel
Yankelevich le propuso como segundo cantor a Antonio Maida, que había sido
rechazado por otras orquestas. Con él compartí una buena temporada en el
cabaret Marabú, en el horario central de la noche; a la tarde se presentaba De
Angelis con el cantor Floreal Ruiz.
Después, no sé que pasó, la cosa se fue diluyendo y la
orquesta se quedó apenas en una segunda línea.
Con mi repertorio tuve varias satisfacciones. Con
"Remembranza" de Mario Melfi, con letra de Mario Battistella, hubo clubes
donde lo tenía que cantar hasta tres veces y me sacaban en andas. Fui el
primero que cantó y grabó ese tango acompañado de orquesta. Si bien lo había
hecho antes Héctor Palacios, lo hizo con guitarras. También gustaba mucho la
milonga "Ropa blanca" de Alfredo Malerba y Homero Manzi, que salvando
las distancias registrara Troilo con Alberto Marino. Lo mismo ocurrió con el
tango "Tres amigos" de Cadícamo, lo grabaron las dos orquestas pero
el éxito inicial correspondió nuevamente a Malerba.
Pero Malerba al poco tiempo fue desapareciendo, mientras
"El Gordo" (Troilo) crecía en forma impresionante. Hoy la gente
recuerda esas versiones pero a nosotros nos adjudica el segundo lugar.
Estrené "Gitana rusa" porque Sánchez Gorio se lo
dio a Malerba, cuando todavía no tenía orquesta. Una noche mientras cantaba ese
tango en el Club Municipal, se me metió en la boca un bichito de esos que
merodean la luz y hoy me río, pero fue un drama terminar de cantar.
Después de mi paso por esta orquesta, intenté unos dúos con
José Torres, el que cantó con Alberto Mancione. Actuamos en Radio Belgrano y en
La Armonía de la calle Corrientes. Al tiempo formé para la misma radio, otro
con Carlos Heredia, con quien también tuvimos largo tiempo en el escenario de
La Querencia
Al año de mi separación con Malerba formé un humilde
cuarteto para acompañarme con un muchacho amigo, Elías Kaplan en el piano, en
los violines, a veces Spina y otras, Atilio Cresta y al fueye, Roberto Marino.
Recorrimos diversos pueblos por el interior y también nos presentamos en Radio
Mitre en un programa que conducía Julio Jorge Nelson y se llamaba "El
éxito de cada orquesta".
Un tiempo más tarde me incorporé a la orquesta de Ricardo
Pedevilla en la que después fui solista a cargo de la misma. Él seguía el ritmo
de Carlos Di Sarli, tuvo su momento, fue un buen amigo y compañero, pero le
gustaba mucho dormir.
Ahora recuerdo que entre Varela y Malerba estuve cantando en
Radio Belgrano como solista, acompañado con guitarras. Allí conocí a Charlo que
para mí fue el mejor después de Gardel.
Y así la cosa, hasta que un día se apareció el hijo de un
vecino con una guitarra para que lo ayudara a sacar una zambita, después trajo
a un amiguito, después otra vecina mandó a su hijo y así me fui quedando en mi
casa de profesor hasta ahora, enseñando lo poco que sé.
El que quiera me puede
encontrar, mi dirección es: calle....., San Martín, Provincia de Buenos
Aires, a sus órdenes.»
Orlando Medina, cuyo nombre real era Orlando Luis Giustino,
nació el 30 de marzo de 1918 y falleció el 11 de agosto de 2004.
Cómo fue que un tango llamado "Tus ojos", escrito
en la Ucrania de 1940 por un tal Saverio Sadán para su flamante nuera en Buenos
Aires, terminó siendo el mayor éxito de la orquesta del bandoneonista Juan Sánchez
Gorio, quien la registró como propia bajo el nombre "Gitana rusa".
Juan Carlos Cáceres
«Tengo algo sorprendente para vos, que te entregaré en Buenos
Aires», me dijo Juan Carlos Cáceres por teléfono, desde París. Días después
colocó delante de mí, sobre una mesa del Tortoni, cinco amarillentas hojas
pentagramadas, escritas en tinta negra. Se trataba de un tango, fechado el 10
de agosto de 1940 en la pequeña ciudad ucraniana de Umañ, a medio camino entre
Kiev y Odessa. Los textos estaban en ruso. De título, "Tus ojos", y
una dedicatoria "a la querida Celia". La música pertenece a un tal
Saverio Sadán, y en la última cuartilla hay una extensa letra firmada por D. M.
Glinberg. Pero esas notas manuscritas por un desconocido no suenan nada extrañas.
Son las de un tango que alcanzó gran popularidad en la Argentina a partir de 1942
y fue el mayor éxito de la orquesta del bandoneonista Juan Sánchez Gorio y su
cantor, el uruguayo Luis Mendoza: "Gitana rusa". Hasta el momento en
que Cáceres depositó sobre la mesa el ajado original no había por qué dudar de
que Sánchez Gorio lo había compuesto, aunque fuera su única pieza perdurable. Pero
la historia de este tango no es menos exótica que su tema, y puede contarse así.
El pelirrojo Demetrio Sadán, quien llegó a encabezar la
sección Cables en el diario Crítica, nació en Ucrania en 1910. Su madre lo
abandonó a los pocos meses al separarse de su padre, Saverio, un judío que,
para variar, era violinista. Mientras tanto, ella emigraba a Buenos Aires
convertida en mujer de un diplomático argentino. Tras la Revolución Rusa y la
subsiguiente guerra civil, Demetrio fue enviado a reunirse con su madre en la
Argentina, para lo cual debió realizar solo, con apenas once años, una
interminable travesía en tren y en barco. Aquí egresó ocho años después del
Liceo Internacional de Olivos, e ingresó a Crítica. En 1938 se casó con su
secretaria, Celia Piva, y dos años más tarde recibió desde Ucrania, como
obsequio del padre para la desconocida nuera, un melodioso tango de corte
europeo que Saverio -vuelto a casar, a todo esto, con una cantante lírica judeo-polaca-
había compuesto, y al que un amigo suyo había adosado una letra muy romántica,
que evocaba una cita de amor en primavera, entre árboles y bajo las estrellas.
Queriendo darle algún destino, Demetrio le entregó la obra
de su padre a un amigo suyo, Horacio Basterra, quien por entonces estaba
iniciando su carrera de exitoso letrista. Firmando como Horacio Sanguinetti
escribió tangos tan apreciados como "Nada", "Tristeza marina",
"Barro" o "Los despojos", entre otros muchos. Demetrio le
había dado la libertad de hacer con aquellas cuartillas lo que quisiera. Y, por
lo visto, Horacio decidió confiarlas a Sánchez Gorio, y adosarles una nueva
letra, en español, que se convertiría en un buen exponente del kitsch. Su
protagonista es una gitana rusa que busca por las tabernas a su cosaco, pero ya
no podrá encontrarlo, porque éste se suicidó arrojándose al Don.
Sánchez Gorio retocó mínimamente las notas y registró con
Sanguinetti la pieza como propia. Cantores como Orlando Medina y Oscar Serpa
contribuyeron al rápido suceso de este pegadizo tango de sabor eslavooriental. Muchos
años más tarde, Cáceres, entretanto casado con la hija de Demetrio, tocó en el
piano para su suegro la composición original de Saverio. Pero al Colorado no le
gustó: tenía metida para siempre en el corazón la versión rítmica y contundente
de Juan Sánchez Gorio. De Saverio el violinista no se había sabido nada más,
salvo que fue muerto por los nazis.