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domingo, 26 de enero de 2014

EL BULIN DE LA CALLE AYACUCHO

EL BULIN DE LA CALLE AYACUCHO
Tango 1925


Música: José Servidio / Luis Servidio
Letra: Celedonio Flores


El bulín de la calle Ayacucho,
que en mis tiempos de rana alquilaba,
el bulín que la barra buscaba
pa caer por la noche a timbear,
el bulín donde tantos muchachos,
en su racha de vida fulera,
encontraron marroco y catrera
rechiflado, parece llorar.

El primus no me fallaba
con su carga de aguardiente
y habiendo agua caliente
el mate era allí señor.
No faltaba la guitarra
bien encordada y lustrosa
ni el bacán de voz gangosa
con berretín de cantor.

El bulín de la calle Ayacucho
ha quedado mistongo y fulero:
ya no se oye el cantor milonguero,
engrupido, su musa entonar.
Y en el primus no bulle la pava
que a la barra contenta reunía
y el bacán de la rante alegría
está seco de tanto llorar.

Cada cosa era un recuerdo
que la vida me amargaba:
por eso me la pasaba
fulero, rante y tristón.

Los muchachos se cortaron
al verme tan afligido
y yo me quedé en el nido
empollando mi aflicción.

Cotorrito mistongo, tirado
en el fondo de aquel conventillo,
sin alfombras, sin lujo y sin brillo,
¡cuántos días felices pasé,
al calor del querer de una piba
que fue mía, mimosa y sinceral ...
¡Y una noche de invierno, fulera,
hasta el cielo de un vuelo se fue!

EDMUNDO RIVERO

Sumamos hoy esta versión que nos faltaba...
Este tema se puede escuchar por más artistas en este blog:
-Carlos Gardel
-Francisco Fiorentino
-Roberto Goyeneche
-Tito Reyes
-Juan Villarreal y Lucio Arce
-Carlos Mayel



sábado, 3 de agosto de 2013

CARLOS GARDEL, EL BULIN DE LA CALLE AYACUCHO

EL BULIN DE LA CALLE AYACUCHO
Tango 1925


Música: José Servidio / Luis Servidio
Letra: Celedonio Flores


El bulín de la calle Ayacucho,
que en mis tiempos de rana alquilaba,
el bulín que la barra buscaba
pa caer por la noche a timbear,
el bulín donde tantos muchachos,
en su racha de vida fulera,
encontraron marroco y catrera
rechiflado, parece llorar.

El primus no me fallaba
con su carga de aguardiente
y habiendo agua caliente
el mate era allí señor.
No faltaba la guitarra
bien encordada y lustrosa
ni el bacán de voz gangosa
con berretín de cantor.

El bulín de la calle Ayacucho
ha quedado mistongo y fulero:
ya no se oye el cantor milonguero,
engrupido, su musa entonar.
Y en el primus no bulle la pava
que a la barra contenta reunía
y el bacán de la rante alegría
está seco de tanto llorar.

Cada cosa era un recuerdo
que la vida me amargaba:
por eso me la pasaba
fulero, rante y tristón.

Los muchachos se cortaron
al verme tan afligido
y yo me quedé en el nido
empollando mi aflicción.

Cotorrito mistongo, tirado
en el fondo de aquel conventillo,
sin alfombras, sin lujo y sin brillo,
¡cuántos días felices pasé,
al calor del querer de una piba
que fue mía, mimosa y sincera...
¡Y una noche de invierno, fulera,
hasta el cielo de un vuelo se fue!

martes, 19 de marzo de 2013

-EL BULIN DE LA CALLE AYACUCHO

EL BULIN DE LA CALLE AYACUCHO
Tango 1925

Música: José Servidio / Luis Servidio
Letra: Celedonio Flores


El bulín de la calle Ayacucho,
que en mis tiempos de rana alquilaba,
el bulín que la barra buscaba
pa caer por la noche a timbear,
el bulín donde tantos muchachos,
en su racha de vida fulera,
encontraron marroco y catrera
rechiflado, parece llorar.

El primus no me fallaba
con su carga de aguardiente
y habiendo agua caliente
el mate era allí señor.
No faltaba la guitarra
bien encordada y lustrosa
ni el bacán de voz gangosa
con berretín de cantor.

El bulín de la calle Ayacucho
ha quedado mistongo y fulero:
ya no se oye el cantor milonguero,
engrupido, su musa entonar.
Y en el primus no bulle la pava
que a la barra contenta reunía
y el bacán de la rante alegría
está seco de tanto llorar.

Cada cosa era un recuerdo
que la vida me amargaba:
por eso me la pasaba
fulero, rante y tristón.

Los muchachos se cortaron
al verme tan afligido
y yo me quedé en el nido
empollando mi aflicción.

Cotorrito mistongo, tirado
en el fondo de aquel conventillo,
sin alfombras, sin lujo y sin brillo,
¡cuántos días felices pasé,
al calor del querer de una piba
que fue mía, mimosa y sinceral ...
¡Y una noche de invierno, fulera,
hasta el cielo de un vuelo se fue!


ROBERTO GOYENECHE-ANIBAL TROILO
 
FRANCISCO FIORENTINO - ANIBAL TROILO 
TITO REYES

JUAN VILLARREAL -LUCIO ARCE
CARLOS MAYEL

HISTORIA DEL TANGO: EL BULIN DE...

UN BULIN Y SUS VISITANTES.
.............................................


Nota de OSCAR ZUCCHI
con aportes de NESTOR PINSON
publicada en la página webb TODOTANGO.




Los versos de “El bulín de la calle Ayacucho” pertenecen a Celedonio Flores y la música a los hermanos José Servidio y Luis Servidio. Ha sido una obra de gran repercusión popular.

 

El bulín de la calle Ayacucho



Los hermanos firmaban en conjunto sin importar de quien era la mayor colaboración. Así hubo temas íntegramente compuestos por Luis como otros por José, pero cuando en su momento se le preguntó a José por “El bulín de la calle Ayacucho”, dijo que le pertenecía por completo.



Celedonio ya había escrito “Margot” y “Mano a mano” y, en el año 1923, le hizo llegar los versos de este nuevo tango a José Servidio que estaba actuando en el Café ABC, ubicado en la actual avenida Córdoba (entonces Rivera) y Scalabrini Ortiz (entonces Canning), demolido hace muy pocos años.



Refiriéndose al Negro Cele, José manifestó: «Nosotros éramos amigos desde la infancia, él vivía en la calle Velazco entre Malabia y Canning. Compuse la música en un par de días. El bulín realmente existió en la calle Ayacucho 1443, era una piecita en la que ni los ratones faltaban.



«Nos juntábamos todos los viernes e infaltables eran Juan Bautista Fulginiti, el cantor Francisco Martino, el que estuvo junto a Carlos Gardel. El cantor Paganini del dúo Paganini-Ciacia, Fernando Nunziata, por entonces haciendo el dúo Cicarelli-Nunziata, el flaco Solá, cantor, guitarrero y una garganta privilegiada para la caña y yo. Ciacia cocinaba siempre un pucherete. En el bulín había una sartén y una “morocha” (aquellas ollas grandes y castigadas por tanto uso). El dueño era Julio Korn, que se lo prestó a Celedonio. Allí se tomaba mate y se charlaba mucho. Ahora, todo acabó cuando el negro Cele se puso de novio a fines de 1921».



Pero este tango guarda algunos misterios. En una nota que escribió Roberto Selles para el diario Crónica, pone en duda la autoría de los Servidio y, al final de la misma, dice textualmente: «Según nos narraba Arturo Bernardo, la letra estuvo destinada, en principio, a su hermana Paquita Bernardo. Parece que, al no llegar ésta a musicalizarla, Flores la entregó a José Martínez, que, de acuerdo con lo que nos aseguró Luis Adolfo Sierra, fue el verdadero compositor y luego obsequió la melodía a los hermanos Servidio».



El tango fue editado por un maestro de escuela apellidado Lamy, que tenía imprenta en la calle Paraguay 4366. Y nació a la fama en el Teatro Soleil interpretado por el dúo Todarelli-Mandarino (Luis) acompañados por el entonces guitarrista Humberto Canataro.



 Luis Servidio
Luis Servidio



Pese a las muchas grabaciones que tuvo y a la forma que fue recibido, a los Servidio no les reportó una importante suma de ingresos. La primicia en el disco le correspondió a Carlos Gardel, que lo registró en Odeon de Barcelona en 1925 —acompañado por José Ricardo— y, al año siguiente, en Buenos Aires —con las guitarras de Guillermo Barbieri y Ricardo.



Francisco Lomuto, en 1925, lo graba solamente instrumental. Más adelante, en junio de 1941 lo registra Aníbal Troilo con Francisco Fiorentino. Luego, Fiorentino con José Basso en 1949. Otra vez Troilo, ahora con Roberto Goyeneche en 1971 y entre otros más, Edmundo Rivero.



Juan Bautista Fulginiti, uno de sus conspicuos visitantes, nació en Génova, Italia, el 16 de junio de 1895. A los 20 años ya se inclinó por la payada y dedicó su canto a la temática social. Formó parte de un trío junto a Luis Acosta García y Estela, la esposa de este último, se llamaron “Los últimos gauchos”. Falleció en Buenos Aires, el 2 de diciembre de 1951. Fue autor del tango “Llorando la carta”.



Francisco Martino, nació en Buenos Aires, el 6 de mayo de 1884 y murió el 25 de mayo de 1938. Cantor y guitarrero, fue el primero en hacer dúo con Gardel. José Razzano ya estaba pero para esa gira faltó por enfermedad. Actuaron en diversos pueblos hasta llegar a La Pampa. Prolífico autor, Gardel le grabó 11 temas.



 José Servidio
José Servidio



Fernando Nunziata, otro de los asiduos concurrentes al bulín, recorrió cantando los principales locales de la época y también se mostró en compañías teatrales de primera línea como la de Pablo Podestá, Muiño-Alippi, Enrique de Rosas, Arata-Simari y otras. También se enroló en circos y con uno de ellos llegó hasta la provincia de Corrientes, era 1914, y allí se encontró con Juan Carlos Marambio Catán, con quien salió de gira llegando hasta Asunción del Paraguay. Su verdadero apellido era Nunciato. Nació en Italia en 1892 y falleció en la provincia de Córdoba, el 29 de junio de 1926. Su voz quedó registrada en una importante cantidad de placas.



Con respecto a Luis Mandarino, nació en la zona del Abasto el 20 de junio de 1899 y falleció el 17 de agosto de 1993. Tuvo unos años de trabajo en salas de la Capital, hasta que ya reunido con Todarelli resolvieron probar suerte en París, así fue que casi todos sus registros discográficos fueron realizados en Francia y también, España y Alemania. Fue compositor y sus piezas fueron llevadas al disco por orquestas de primera línea.



Algunas versiones de “El bulín de la calle Ayacucho”:



Carlos Gardel, con guitarra de José Ricardo (1925)

Orquesta Franciso Lomuto, instrumental (1925)

Carlos Gardel, con guitarras de Barbieri y Ricardo (1926)

Orquesta Aníbal Troilo, con Francisco Fiorentino (1941)

Orquesta José Basso, con Francisco Fiorentino (1949)

Orquesta Héctor Varela, con Rodolfo Lesica (1951)

Jorge Vidal con acompañamiento de guitarras y cuerdas (1962)

Edmundo Rivero, con guitarras (1967)

Tito Reyes, con guitarras de Roberto Grela (1969)

Orquesta Aníbal Troilo, con Roberto Goyeneche (1971)

Trío "Tango Por 3", Federico-Berlingieri-Cabarcos (1972)

Trío Federico-Britos-Cabarcos (1977)

Orquesta Ricardo Martínez, con Armando Laborde (1980)

César Consi, con guitarras de Consi, Ferreyra y Palacios (1985)

Alfredo Sáez, con Orquesta Pedro Mancini (1986)

José Luis "Pepe" Guerra y su conjunto (1993)

Tito Reyes, con trío Ríos-Domínguez-Nebbia (1996)

Los Sabandeños con Héctor González (1997)

Trío Tangosur (1999)

Octeto "Octango" de Lucho Servidio (2001)

Conjunto Bardos Cadeneros, canta Hernán Lucero (2004)

Jorge Dobalo con bandoneon de Antonio Pisano (2005)

Cuarteto Palais De Glace

Amadeo Mandarino, con Dúo Fidicaro-Orcese

Los Cuatro Del Tango

Walter Yonsky, con acompañamiento de orquesta

Tito Reyes, con Orquesta Ernesto Baffa

Josefina, con acompañamiento de orquesta


CARLOS GARDEL, EL BULIN DE LA CALLE AYACUCHO

EL BULIN DE LA CALLE AYACUCHO

Tango 1925


Música: José Servidio / Luis Servidio

Letra: Celedonio Flores

El bulín de la calle Ayacucho,

que en mis tiempos de rana alquilaba,

el bulín que la barra buscaba

pa caer por la noche a timbear,

el bulín donde tantos muchachos,

en su racha de vida fulera,

encontraron marroco y catrera

rechiflado, parece llorar.



El primus no me fallaba

con su carga de aguardiente

y habiendo agua caliente

el mate era allí señor.

No faltaba la guitarra

bien encordada y lustrosa

ni el bacán de voz gangosa

con berretín de cantor.



El bulín de la calle Ayacucho

ha quedado mistongo y fulero:

ya no se oye el cantor milonguero,

engrupido, su musa entonar.

Y en el primus no bulle la pava

que a la barra contenta reunía

y el bacán de la rante alegría

está seco de tanto llorar.



Cada cosa era un recuerdo

que la vida me amargaba:

por eso me la pasaba

fulero, rante y tristón.



Los muchachos se cortaron

al verme tan afligido

y yo me quedé en el nido

empollando mi aflicción.



Cotorrito mistongo, tirado

en el fondo de aquel conventillo,

sin alfombras, sin lujo y sin brillo,

¡cuántos días felices pasé,

al calor del querer de una piba

que fue mía, mimosa y sinceral ...

¡Y una noche de invierno, fulera,

hasta el cielo de un vuelo se fue!