En 1988 murió: Julio Carrasco
Efemérides de TODOTANGO.
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JULIO CARRASCO.
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Julio Carrasco
Nombre real:
Carrasco, Julio
Violinista y
compositor
(30 enero 1907 -
2 febrero 1988)
Lugar de
nacimiento:
Montevideo
Uruguay
Semblanza de HERNAN VOLPE
publicada en la página webb TODOTANGO
Como muchos
músicos dedicados al tango y nacidos en las décadas de 1900 y 1910, Julio nació
en la otra orilla del Rio de la Plata, en la ciudad de Montevideo.
Hasta unos pocos
años antes de cumplir sus treinta de edad, viajó por gran parte del mundo y
estuvo radicado en España, formando parte de la Orquesta Sinfónica de Madrid.
Pero cuando se desató lo peor de la guerra civil, en 1936, emprendió el regreso
a Buenos Aires.
Ganado por el
tango, se vinculó a un director que recién comenzaba a dar que hablar: Osvaldo
Pugliese. Habían terminado las actuaciones de los sextetos con Alfredo Gobbi y
con Elvino Vardaro; experiencias maravillosas que no llegaron lamentablemente a
perdurar y mucho menos a dejar registros sonoros. Se iniciaba la etapa de
probar suerte formando la orquesta propia, la primera, en 1937 con algunos de
los músicos de los sextetos: por ejemplo el bandoneonista Alfredo Calabró y el
violinista Antonio Puleio. Se suman Julio Carrasco en violín, Luis Bonnat en
bandoneón y Aniceto Rossi en contrabajo, más Pugliese en piano. Debutan en el
café Germinal de la entonces angosta calle Corrientes 942, con relativa repercusión.
El nuevo y
definitivo intento llegaría en 1939, exactamente el 11 de agosto, cuando
debutan en el café El Nacional de Corrientes 980. Hasta 1966, con una
permanencia de 29 años, Julio Carrasco integró la orquesta como segundo o
tercer violinista y arreglador. También fue mucho tiempo una especie de
administrador, ya que llevaba los libros contables de la orquesta que funcionó
siempre como una cooperativa. Durante este prolongado periodo, mantuvo con
Osvaldo Pugliese una excelente relación laboral, compartían ideales políticos y
musicales, pero no llegaron a ser amigos.
Lamentablemente,
nunca grabó un solo, que nos serviría hoy para conocer su vibrato; pues su
sonido se funde en el todo orquestal dentro de la fila de cuerdas. De todas
formas por comentarios de sus colegas, era un muy buen ejecutante, un
violinista de formación académica, con amplias posibilidades técnicas. Tuvo
oportunidad de ser promovido a solista cuando se fue Enrique Camerano, pero no
quiso aceptar ese puesto. (Su hijo Néstor me contó hace algunos años estos
detalles).
Integró la
orquesta compartiendo la fila de cuerdas con Aniceto Rossi y Alcides Rossi en
contrabajo, los violinistas Enrique Camerano y Jaime Tursky; luego Oscar
Herrero y Emilio Balcarce. Más tarde se sumaron Francisco Sanmartino y luego
Norberto Bernasconi en viola, Adriano Fanelli y Enrique Lannoo en violonchelo.
Y con los bandoneonistas Enrique Alessio, Luis Bonnat, Alberto Armengol,
Osvaldo Ruggiero, Esteban Gilardi, Mario Demarco, Roberto Peppe, Oscar
Castagniaro, Jorge Caldara, Ismael Spitalnik, Víctor Lavallén, Julián Plaza y
Arturo Penón. Cuando dejó la orquesta, fue reemplazado nada menos que por Raúl
Dominguez (Finito), un excelente solista que otrora brillara en la orquesta de
Francisco Rotundo con solos memorables como por ejemplo el del tango
“Milonguera”.
Fue muy destacada
su labor como compositor y arreglador, dejando versiones antológicas para el
repertorio de la orquesta. En 1946, escribió el arreglo del tango “Fuimos” que
grabó Roberto Chanel. En 1951, hizo la armonía de violín para el tango
“Pasional”, arreglo de Roberto Peppe, que grabara Alberto Morán con total
suceso. El solo lo tocó y grabó dos veces Enrique Camerano. En 1954, arregló
dos tangos para el cantor Juan Carlos Cobos: “No es más que yo” y “Te aconsejo
que me olvides”. Hizo lo propio con “Silencio” en 1959 para el cantor Jorge
Maciel.
Capítulo aparte
merecen sus composiciones que básicamente orquestó él mismo, con la
colaboración de Osvaldo Ruggiero. Son una trilogía de hermosos tangos: el primero
es de 1945, “Flor de tango”; de raigambre decareana, con la influencia de esa
escuela y de esa forma estilística. El piano va preparando con breves
intervenciones solistas el camino al violín solista que cantará su armonía
hasta la variación final del cuarteto de bandoneones, que en ese momento
integraban Ruggiero, Caldara, Gilardi y Castagniaro.
En 1950 da a
conocer “De floreo”, con menos impacto rítmico que el anterior. Es más denso en
su estructura general, con otra concepción armónica y tiene un solo de violín
magistral a cargo de Camerano. Ya no tiene la característica variación final de
bandoneones, sino un esbozo de pocos compases. Forma parte de aquellos tangos
surgidos en los comienzos de esa década, de similares formas: poco melódicos y
fuertemente armónicos, con un trabajo orquestal muy cuidado, como “El refrán”
de Roberto Peppe, “El tobiano” de Emilio Balcarce, “Don Atilio” de Pugliese y
“Don Aniceto” de Esteban Gilardi.
Cierra la
trilogía con “Mi lamento”, grabado en 1954. Aquí otra vez Julio Carrasco repite
la ecuación o también podríamos pensar que encontró su identidad como
compositor. Escribe otro profundo y sentido solo de violín, para el total
lucimiento del maestro Enrique Camerano.
Formó parte de
los viajes históricos de Pugliese a Rusia y China en 1959 y a Japón en 1965.
En 1966, a los 59
años de edad decide jubilarse, para dedicarse a su familia. Continúa igualmente
estudiando y tocando el violín en su hogar, sin las exigencias del trabajo
profesional. Su trayectoria fue ejemplar, silenciosa y ampliamente valorada por
colegas y por todos los que gustamos del tango.
Este músico
nacido en Uruguay, formado profesionalmente en España y finalmente atrapado por
el tango argentino, falleció en Buenos Aires a los 81 años, con la tranquilidad
del deber cumplido. Vaya nuestro homenaje y reconocimiento.
fuente: TODOTANGO.
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