EL MAGO
Soy el truco.
Soy lo imposible.
Soy un trébol que detiene el salto del
tigre.
Un fósforo del que brota un jardín por
cada sombra rota.
Un ahogado que sale del mar y danza
triunfal sobre el oleaje.
Una ventana por donde pasa una visión
del paraíso
cuyo fulgor no cabe en el
sueño.
Un espejo donde la sorpresa admira sus
dilatados ojos.
Una luz, en fin, en el ceniciento
hastío.
Soy el truco.
Puedo llegar a engañar el tacto de
ciegos
esconder la botella del pavor que
sorbe la muerte
hacer parpadear un ojo de Dios o
conmover su cama inmutable.
Soy lo imposible, ya lo dije.
Como el viento que viene de las
hendijas de la antigüedad
y cruza
sin opacar el aire,
como el estallido de un hombre y una
mujer
entre las herrumbres de
la noche,
o los deseos alcanzados y en una
ráfaga perdidos,
soy también un instante.
Soy el truco.
Ahora, de pronto, fui.
Pero volveré a ser.
Eugenio Mandrini
No hay comentarios:
Publicar un comentario